San Marcos exonerará del pago a 1.000 postulantes

Estudiantes de bajos recursos económicos que hayan tenido como promedio 15 en sus notas serán los beneficiados.

Piden presupuesto para continuar investigaciones

Walter Alva recordó que en el 2016 no se ejecutaron trabajos de investigación arqueológica en Lambayeque.

Se realizarán tours nocturnos en Chavín de Huántar

Ministerio de Cultura autorizó visitas para promover importante monumento arqueológico.

Polémica de los Pitufos comunistas ya es mundial

La prestigiosa BBC hace eco de la polémica desatada en Uruguay por comparar a los Pitufos con una sociedad comunista.

¿Se hará realidad la ficción cinemtográfica

Según la agencia, roca espacial circuló demasiado cerca de nuestro planeta.

El siglo de Mommsen

Resulta paradógico, por decir lo menos, que haya pasado inadvertido entre nosotros, que poseemos una envidiable tradición historiográfica, el centenario de Theodore Mommsen (1889-1903), el último de los historiadores clásicos en el sentido clásico del término. ¿Por qué Mommsen debiera resultarle particularmente familiar a la comunidad académica peruana?

El mismo año de su muerte, ocurrida el 1 de noviembre de 1903, nacía Jorge Basadre, el historiador peruano que mejor asimiló sus enseñanzas y el que mejor se acerca a esa idea de historiador completo que también representó el erudito alemán. Asombra, en ese sentido, la serie de similitudes o coincidencias, según el cristal con que se miren las cosas, que presentan las obras de ambos.
>>> Seguir Leyendo... >>>

La concesión del Nobel en 1902, que debió coronar su carrera, se vio apagada por la polémica que suscitó que no se lo concedieran a Tolstoi, lo que hizo parecer que Mommsen no tuviera los méritos suficientes para recibirlo.

Representante, mejor que nadie, de lo que para muchos fue el Antiguo Régimen Historiográfico, y que la Escuela de los Annales se encargo de enviar al panteón de ilustres en que a veces se convierte la simple referencia bibliográfica, Mommsen ha sido ingratamente olvidado, torpemente relegado.

Esperemos que la cultura digital, que cada vez se asienta más en nuestra tiempo, rescate para las generaciones futuras la ingente obra de este humanista, que constituye el canto de cisne de la cultura clásica que se escribió cuando empezaban a germinar las vanguardias del siglo XX.

Los Principios Rectores de El Comercio

El destacado periodista español Alex Grijemo, perteneciente a la plana del diario El País, estuvo recientemente en Lima para la presentación de los Principios Rectores del diario El Comercio, no sólo el de mayor circulación en el país, sino también el de mayor influencia en la opinión pública.

Hitler, ¿una nueva historia?

¿Qué puede mover a un prestigioso historiador (en realidad a cualquier historiador), a escribir la biografía del responsable de seis millones de muertes? Quienes creíamos cerrado el capítulo biográfico del creador del nazismo con libros verdaderamente clásicos como los de Allan Bullock (Hitler) o Hugh Trevor-Roper (Los últimos días de Hitler), no podemos evitar preguntarnos, luego de leer sus dos abultados volúmenes, si se justifican las casi 2000 páginas de esta magnífica obra*.

Su autor, Ian Kershaw, un reputado profesor de la Universidad de Sheffield y reconocido especialista en el tema, ha utilizado no sólo un considerable número de páginas, sino también una abrumadora bibliografía y material documental, mucho del cual hasta ahora se hallaba inédito, que sólo cabe calificar de monumental el resultado final. Sin embargo, otra es la razón por la que nos ocupamos de ella, una inquietante cuestión que va más allá de su magnífica arquitectura y de su sencilla pero efectiva prosa: ¿son posibles todavía nuevas interpretaciones, nuevos aportes al tema?
>>> Seguir Leyendo... >>>

Lo primero que recuerda su lectura es a otra muy similar: el trabajo que Gerard Walter dedicó a Lenin, el fundador de la extinta Unión Soviética. En aquella obra como en esta, la biografía del protagonista es la del partido, que es su sustento y razón de ser. Uno no es comprensible sin el otro. Son indisolubles. Y en este punto, precisamente, está el mayor aporte del libro de Kershaw. El régimen nazi y sus atrocidades no fueron la realización material del sueño de un loco, ni el resultado infeliz en un país deslumbrado por los éxitos de sus políticos de turno, los mismos que impidieron ver lo que ocurría a su alrededor. Fue la consecuencia natural de un clima exacerbado de nacionalismo, autoritarismo y desdén por el otro como nunca antes se había visto en la historia humana. Un desprecio que convirtió al pueblo más culto del Occidente cristiano en carcelero y verdugo de sus propios ciudadanos, primero, y de la humanidad toda, después.

No resulta entonces gratuito lo que para algunos sería un defecto de construcción y para otros, su mayor acierto. Difuminar la figura de Hitler a expensas de perfilar los engranajes del contexto político, económico y social que permitió y aclaran su encumbramiento. Sin este procedimiento, imposible entender los campos de concentración, la industrialización de la muerte y esa abominable simplificación de la barbarie que significaron las justificaciones posteriores, las lamentaciones tardías, la negación de lo obvio. Sesenta años nos separan de todo eso, y sin embargo que familiar nos resultan muchas de sus páginas.

Pese a que, como ya es habitual, los ecos de la polémica que generó su publicación y posterior traducción llegan con un año de retraso a nuestro medio, nadie debería eximirse de su lectura para encontrar el verdadero sentido de esta nueva biografía de Hitler que es el de ser, en realidad, la crónica de la crueldad y del menosprecio por la vida humana a un nivel que estuvimos muy cerca de conocer en nuestra historia reciente.



*Hitler, 1889-1936. Hybris y Hitler, 1936-1945. Nemesis. Península, 2002.

¿Quién es el Reportero?

Aunque parezca un arranque de vanidad, no viene mal que sepán quién es el Reportero de la Historia, o sea el responsable de este blog tan abandonado algunas veces. Quien suscribe es Historiador de profesión (así, con mayúscula y a mucha honra). Ha realizado estudios de documentación en España (nunca tan bien agradecidos a los señores del Ministerio de Cultura Español) y de documentación periodística en Chile (gracias Sra. Silvia). Colaborador del diario El Peruano y El Comercio, en éste último en temas de Internet y tecnología, ha orientado sus investigaciones al estudio del impacto de las tecnologías de la información en la investigación histórica. Docente en la Universidad Particular San Martín de Porres (en Lima), donde también cursa la Maestría de Periodismo y para la cual viene trabajando una tesis sobre el Periodismo de Precisión en nuestro medio (dale que dale con lo de las bases de datos). Actualmente es Coordinador del Archivo Periodístico del Centro de Documentación Periodística del diario El Comercio.

La agenda del Reportero

Para las próximas semanas, el Reportero de la Historia debe estar más desocupado (se acaban las clases en la universidad). Así que los post deberán tener una frecuencia, mínimo, semanal (eso espero). Con suerte y tal vez hasta escriba dos por semana. En todo caso, lo que sí me interesa dejar anotado es una pequeña agenda de compromisos que este blog deberá tratar. Esta agenda o puntos a tratar es la siguiente (presentadas al azar, no necesariamente en el orden en que aparecerán):


  • Diálogo con la Historia: Entrevista a Miguel Maticorena
  • Timothy Garton Ash y su "Historia del presente"
  • El caso Hampe (otra vez)
  • La biografía de Hitler de Ian Kershaw
  • Internet y las Ciencias Sociales
  • Agenda para un curso de "Internet para Historiadores"
  • Las bases de datos y el historiador
  • Diálogo con la Historia: Entrevista a Héctor López Martínez
  • Las revistas peruanas de vanguardia (1900-1930)
  • ¿Metahistoria o Metainformación?
  • Bueno, si hay algunos temas dentro del rubro de Internet, Nuevas Tecnologías, Historia y actualidad que por ahora se nos escapa, ya las iremos agregando. Saludos.

    El Reportero en el Directorio de Weblogs peruanos

    Desde el pasado 20 de octubre, el Reportero de la Historia se encuentra indizado en el Directorio de weblogs peruanos que es un esfuerzo por aglutinar a quienes hemos decidido utilizar este medio para comunicar e interactuar en la red (es mucho más sencillo que realizar y mantener una página web, además de convertirse, a mi modo de ver, en una gran excusa para mantenerse escribiendo y publicando).

    El Directorio, del cual es responsable Héctor Daniel Paz Trillo, es un esfuerzo realmente loable aunque, y esa es la duda que me asalta, ¿por qué somos tan pocos los que estamos en él? ¿Realmente es tan reducido el número de bloggers peruanos?

    Hampe y nuestra vocación de leñadores

    Para quienes pertenecemos a la Tribu de Clio y, para ganarnos el pan, hemos metido nuestras narices en el periodismo, el nombre de Teodoro Hampe no es para nada desconocido. Joven brillante y (al menos hasta ahora) historiador de sólida reputación, "Teddy", para sus amigos, despertaba una incomprensible antipatía, cuando no envidia, en los predios de Clio. Lo cierto es que no es muy agradable y carismático que digamos, pero sería mezquino negarle los méritos que tiene y los aportes que ha hecho a nuestra historiografía. La denuncia de la que es víctima ahora, y que según las pruebas mostradas parece tener visos de verdad, es una de las más graves que puede hacerse a un intelectual que ha forjado su prestigio a base de innumerables publicaciones.
    >>> Seguir Leyendo... >>>
    Ninguna envidia o antipatía, con razón o sin ella, puede justificar (a no ser que sea cierta, claro) la acusación de plagio que dos reconocidos investigadores le han hecho en relación al estudio introductorio que Hampe firmó para su antología de García Calderón que la Universidad de San Marcos publicó recientemente. De ser cierta, hasta la propia universidad se vería envuelta en este escándalo. Lo digo por el hecho de que conozco a muchos investigadores con meritorias investigaciones que siguen esperando que nuestra entrañable alma máter publique sus trabajos. ¿Cuál es el criterio que guía a los responsables de la editorial de la universidad a decidir que trabajos se publican y cuáles no? Desde mi punto de vista la situación es tan delicada y seria que esperamos los descargos de uno y otro. No podemos echar tierra al asunto y decir que aquí no pasó nada. Es fomentar, una vez más y desde la más antigua universidad de América, la cultura del olvido que tantos males a traído a nuestros pueblos.

    Ojalá Hampe no nos venga con una excusa como la que otro condiscípulo suyo usó años atrás, y desde hace mucho tiempo exiliado en España, aduciendo que fue un simple error y que estaba arrepentido.

    No es fácil librarse y levantar cabeza de una acusación de plagio, a pesar de ser un país que cultiva con mucho arte la mala memoria. Pero esperamos que en esta ocasión Teddy salga bien parado de todo este problema. No es santo de mi devoción, pero ¿qué necesidad hay de hacer leña del árbol caído?

    El Reportero seguirá el caso y estaremos informando en próximas oportunidades. Hasta pronto.

    La Telaraña de Clio

    Un correo electrónico que he recibido recientemente (¡¡hey!!, me leen) me señalaba que no quedaba muy claro la razón de este weblog. Y revisando el mensaje de bienvenida, lo cierto es que no le falta razón a quien lo firma.

    ¿Qué es la telaraña de Clio? Es como llamo al conjunto de herramientas que las nuevas tecnologías, y en especial Internet, ofrecen a la investigación y docencia en historia. Las posibilidades que éstas ofrecen a la labor del historiador y docente son tantas y tan variadas, que extraña enormemente que hasta ahora los historiadores peruanos no hayan hecho uso de ellas. Se han conformado con el uso de Excel (en el caso de los historiadores de la economía) y de Access (quienes coleccionan datos de archivo), para mencionar sólo dos casos paradigmáticos. ¿Cómo solucionar esto? ¿Qué más puede hacer un historiador con estas herramientas? De eso trata este weblog. De eso y de comentarios sobre libros, software para historiadores, además del comentario de noticias de actualidad o de aspectos de la historia contemporánea, mi tema particular de interés.

    Precisamente sobre esto último, la próxima vez debo estar agregando un post hablándoles de Timothy Garton Ash, un historiador inglés que ha titulado su compilación de comentarios internacionales como una "Historia del presente". Hasta la próxima.

    ¿Quién es Fujimori?

    Buena pregunta. Menos mal que existe Internet para responder. Porque si fuera por los libros, enciclopedias, manuales y almanaques mundiales que existen por ahí todavía sin actualizar, lo más probable es que la próxima generación de peruanos sigan convencidos que el peruano de contrabando que nos gobernó fue el mejor presidente que el Perú ha tenido.

    Por lo pronto, quien afirme que Fujimori no es peruano se equivoca largamente. Para convencernos de ello basta verlo en los noticiarios presentando a su novia, anunciando una luna de miel en Macchu Picchu y, oh folklórico producto nacional, escuchando el mensaje de la susodicha para todos sus futuros vasallos del no muy lejano 2006.

    El tema es tan importante que he escrito una crónica al respecto para el diario en el que trabajo y que aún espera que el dedo de Dios que es nuestro Jefe de Redaccción le de pase. Ojalá. Sino, ¿cómo esperan que los historiadores construyamos la historia?


    A modo de Bienvenida

    Creo que ya va siendo hora de que ponga por escrito lo que afirmo por tantos lados y de manera tan despreocupada que no me extrañaría que muchos estén pensando que soy un fanfarrón. Me refiero al hecho de que soy historiador, y como tal no he podido nunca con la paleografía (ni siquiera la del siglo XIX), así que me dedique a la investigación bibliográfica y documental (más precisamente, hemerográfica). Que hubo un momento en que ésta supero mis capacidades y que (alabado sea Dios), mi padre es contador (de los buenos) y que como tal no era extraño que hubiera tres computadoras en mi casa (en una época en que tener una sola era todo un lujo). ¿Y que tiene que ver todo esto con este weblog y mi pretendida justificación de llevarlo adelante? Pues que siendo tan mal investigador como soy, me afané, para decirlo de una buena vez, a estudiar el uso y la aplicación de las computadoras en el trabajo del historiador. Un interés que me ha llevado a mirar seriamemente a Internet como herramienta de trabajo indispensable. Tan osado he sido que actualmente dicto un curso de Nuevas Tecnologías para estudiantes de Periodismo (algo de los que quiero hablarles más adelante).

    Ya va siendo hora, decía, que de una vez por todas ponga por escrito mis pretendidas investigaciones (reflexiones sería mucho, exagerado, decir). Así que si la mano no me pesa demasiado y no encuentro una vez más otro pretexto para no hacerlo (además de utilizar los ya resabidos de esposa, hijos, preparar clases, etc.), cada semana deberá encontrar un nuevo post para la discusión, el comentario o el olvido. Hasta la próxima.


    NOTA.-¿Mi redacción, mi ortografía, les pareció mala? En realidad deseo mejorar enormemente, así que si pueden enviarme sus comentarios quedaré profundamente agradecido.