MRTA: Un historial de crímenes

Desde 1982 el MRTA tiene un largo historial de muertes y pérdidas para el país por millones de dólares

Víctor Polay detenido en 1992Puede resultar increíble pero cuando el 30 de mayo de 1982 el MRTA irrumpió en escena, hubo ingenuos (muchos de ellos políticos todavía hoy en actividad) que creyeron que ellos representaban el verdadero rostro revolucionario, en oposición a las atrocidades que Sendero Luminoso perpetraba en nombre de una descabellada guerra popular. Nadie imaginaba que en muy poco tiempo se revelaría su auténtico rostro criminal. Asesinatos selectivos de autoridades civiles y militares, secuestros de empresarios y extorsiones, atentados dinamiteros y emboscadas. Una lista muy larga de crímenes por los cuales respondió ayer.
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Entre los asesinatos que ejecutó se encuentra el del ex ministro del Interior Enrique López Albújar el 9 de enero de 1990. Los últimos instantes del general fueron filmados por un noticiero local donde se pudo apreciar la ferocidad y sangre fría con la que se acribilló a un anciano general. Pero no fue el único. Ese mismo año asesinó al juez Alberto Ruiz Trigoso y en setiembre del año siguiente al empresario David Vera Ballón, ultimado en sus días de cautiverio luego de ser secuestrado, suerte que corrió también otro empresario, Pedro Miyasato, con evidentes signos de tortura. Cuando en marzo de 1991 era trasladada a una audiencia judicial, dos policías resultan muertos y muchos más heridos en la operación de rescate de Lucero Cumpa, líder del MRTA y pareja sentimental de Víctor Polay. Durante los interrogatorios cuando su recaptura en 1992, confesó que ordenó el asesinato del almirante AP Gerónimo Cafferata en octubre de 1986, aunque luego lo negara cuando se le preguntó lo mismo ante un fiscal, diciendo no saber nada de ello.

Durante el asalto a la ciudad de Juanjuí, perpetrado la noche del 23 de diciembre de 1991, murieron cinco policías y cinco civiles. Luego se entregaron a la borrachera de violencia y destrucción atacando locales públicos y privados que no lograron destruir en su ataque previo apenas un mes antes. Pero su verdadera especialidad criminal fueron los secuestros a empresarios, muchos de ellos disfrazados de ayuda popular obligando a las familias de las víctimas a repartir camionadas de víveres en zonas populares mientras ellos se embolsaban millones de dólares.

Además de los 9 policías que capturó en mayo de 1991, intentando chantajear al país con ellos, secuestró a personajes de reconocida trayectoria empresarial como César Fukuda, empresario avícola, en setiembre de 1991; al industrial Antonio Furukawa en 1993 y a Raúl Hiraoka en julio de 1993. Pero el más significativo fue, sin duda, el de Héctor Delgado Parker, amigo personal del entonces presidente Alan García y asesor del mismo, en octubre de 1989. Sin embargo, el hecho más reprochable de sus infames secuestros lo constituyen sus ‘cárceles del pueblo’, que es como denominaban a los lugares donde mantenían en condiciones infrahumanas a sus prisioneros.

Como si matar y aterrorizar fueran parte de una película, tanto sus líderes como sus miembros eran demasiado afectos a la espectacularidad. Capturado el 3 de febrero de 1989, Polay fugó del penal Castro Castro el 9 de julio de 1990, con otros 47 de su organización terrorista, a través de un túnel que constituyó el último acto vergonzoso en el gobierno aprista y que durante mucho tiempo dio lugar a muchas suspicacias. El túnel tenía más de 300 metros de largo y contaba con ventilación y luz propias en un lugar considerado de máxima seguridad. Luego vendría la dramática toma de la residencia del embajador japonés en diciembre de 1996 con el saldo trágico que todos ya conocemos 126 días después, el 22 de abril de 1997. Recapturado en junio de 1992, fue sentenciado a cadena perpetua en abril del año siguiente, un dato que no debiera pasar desapercibido.

Entre 1985 y 1988, cuando Polay estaba en plena libertad, ocurrió el atentando con coche-bomba al Ministerio del Interior, el ataque con cohetes instalaza a Palacio de Gobierno, el coche-bomba en sótanos del Sheraton Hotel, el uso de morteros contra la residencia del embajador de Estados Unidos, entre muchos más.

* Publicado en el Diario El Comercio, de Lima, el 22 de marzo de 2006

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