San Marcos exonerará del pago a 1.000 postulantes

Estudiantes de bajos recursos económicos que hayan tenido como promedio 15 en sus notas serán los beneficiados.

Piden presupuesto para continuar investigaciones

Walter Alva recordó que en el 2016 no se ejecutaron trabajos de investigación arqueológica en Lambayeque.

Se realizarán tours nocturnos en Chavín de Huántar

Ministerio de Cultura autorizó visitas para promover importante monumento arqueológico.

Polémica de los Pitufos comunistas ya es mundial

La prestigiosa BBC hace eco de la polémica desatada en Uruguay por comparar a los Pitufos con una sociedad comunista.

¿Se hará realidad la ficción cinemtográfica

Según la agencia, roca espacial circuló demasiado cerca de nuestro planeta.

Balzac, la novela y la historia

De todos los grandes novelistas franceses del siglo XIX, ninguno más grande y más asombroso que Balzac. En el periodo que va de 1789 hasta antes de la Primera Guera Mundial, Francia produce no sólo grandes novelistas, sino también a Balzac. De entre todos los novelistas que crearon universos propios, grandes summas narrativas, destaca por encima del propio Víctor Hugo o Gustave Flaubert, el autor de "La Comedia Humana". Precisamente del prólogo a la edición de ésta, extraemos el siguiente párrafo en donde el novelista deja sentado sus observaciones sobre la novela y su propia labor como novelista, de particular interés para el historiador por la manera cómo compara su trabajo con el del historiador además de hacer mención a una especialidad histórica que tendría auge décadas después con el impulso de la Escuela de los Annales.

"La sociedad francesa sería el historiador y yo no tendría que ser sino su secretario. Al hacer el inventario de vicios y virtudes, al reunir los principales hechos de las pasiones, pintar los caracteres, elegir los principales acontecimientos de la sociedad, componer tipos mediante la fusión de los rasgos de varios caracteres homógeneos, quizá podría yo llegar a escribir esa historia olvidada por los historiadores, la de los costumbres".

Normas para el gobierno temporal del Perú (*)

En la siguiente Instrucción para el virrey del Perú se aprecian el cuidado y celo de la corona española por los asuntos de sus colonias ultramarinas, además de advertir la labor fiscalizadora de la metrópoli sobre sus funcionarios. También notamos una preocupación por los indios que ojalá hubiera tarscendido el papel. El documento es del Archivo General de Indias de Sevilla, Audiencia de Lima 570, Libro 16, Fol. 54v., y fue reproducido en: Konetzke, Richard: Colección de documentos para la historia de la formación social de Hispanoamérica, 1493-1810. Madrid:, 1958, Vol. II, parte I, páginas 86-87.
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Tordesillas, 22 de febrero de 1602

El Rey. Don Luis de Velasco, mi Virrey, Gobernador y Capitán General de las provincias del Perú… Hase entendido lo que decís acerca de los inconvenientes que resultan de pasar a esas provincias tanta gente suelta y lo que puestos allá huyen del trabajo y se dan a sus vicios causando escándalos, muertes y robos, sin quererse aplicar a ningún trabajo, y como quiera que la mayor parte de la gente que pasa desta calidad, van sin licencias y esto está prohibido y ordenado a los gobernadores y oficiales Reales de los puertos que a los que no las llevaren, no los dejen desembarcar y los hagan volver a España, de nuevo se vuelve a ordenar muy apretadamente y he mandado dar comisión a un oidor de la Audiencia de Panamá sobre ello, para que no se dé lugar a que pase de allí ninguna persona de las que fueren sin licencia, ni a ningún extranjero, y conviene que vos procuréis que no haya gente ociosa, ordenando a todas las justicias que no la consientan, sino que todos se ocupen y trabajen en los oficios que tuvieren y en unas labores u otras, haciendo guardar, cumplir y ejecutar las leyes y ordenanzas.

Y porque también ordeno al corregidor de Potosí que procure con muchas veras poner remedio en la libertad, con que vive la mucha gente baldía que decís hay en aquella villa y asiento de minas, y que castigue con rigor los delitos que cometieren, y a la Audiencia de la Plata que para la administración de la justicia le favorezca y ayude y acuda y asista para las cosas del buen gobierno de aquel asiento, a vos sobre todo y muy particularmente os encargo mucho cuidado de poner remedio en los inconvenientes que resultan y pueden resultar de andar en aquel cerro de Potosí tanta gente ociosa, preveniéndolo con la traza y destreza que de vos fío y que favorezcáis, advirtáis y ordenéis al corregidor todo lo que conviniere así en cuanto al refrenar, castigar y desarraigar de allí aquella gente baldía, como en el beneficio y labor de aquellas minas, para que siempre vayan en aumento mis quintos* y de todo lo que se hiciere, me avisaréis…

En dos capítulos de las dichas cartas me avisáis lo que habéis hecho y orden que habéis dado en que se pagase a los indios lo que se les debía de jornales atrasados y de lo que han servido de chasquis o correos y que dabades orden que se ocupasen en esto españoles por aliviar deste trabajo a los indios, todo lo cual y lo que miráis por el bien de los indios os agradezco mucho y os encargo que lo continuéis, de manera que esos naturales, como lo tengo tan encargado sean aliviados, tratados y pagados de su trabajo…


* Quinto real: quinta parte de la producción de oro que correspondía al rey.

Portal del Fondo Editorial del Congreso

Justo es reconocer que entre tantos escándalos y actos vergonzosos de sus miembros, desde hace un buen tiempo el Congreso de la República (y de manera especial su Biblioteca) viene desplegando una intensa actividad cultural y, principalmente, una labor editorial que ha merecido el justo reconocimiento de propios y extraños. Es en esta línea que debemos felicitar la última iniciativa que ha tenido ese poder del Estado y que es la de haber inaugurado el portal de su fondo editorial. Apoyado en un diseño sencillo, nada pretencioso, el lector (o internauta, como se quiera decir), dispone de un sistema de navegación típico en este tipo se portales y con los servicios mínimos que se exigen, aunque se deje mucho extrañar que no se pueda (por ahora, esperemos) hacer compras en línea. Una iniciativa que, como ya dijimos, merece destacarse. >>> Seguir Leyendo... >>>

100 Fotografías Históricas (7)
El otro 11 de Setiembre


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"... Luego vino la orden de rendición al presidente Allende, el plazo perentorio para abandonar La Moneda y su rechazo enérgico a las exigencias militares. El abaleo se había generalizado en diferentes partes de la ciudad y, en dirección de La Moenda, alcanzaba a detectarse el sordo cañoneo de los tanques. De pronto aparecieron los dos bombarderos Hawker-Hunter que habrían de decidir la desigual batalla. Desde el último piso de la cancillería vimos cómo tomaban vuelo para luego bajar en picada detrás del cerro de San Cristóbal. El proceso se repitió varias veces. Se escuchaba la explosión de las bombas, los aviones ascendían nuevamente y segundos después se veían gigantescas columnas de humo. La Moneda ardía.

El impacto del momento era tan brutal como desconcertante. El palacio presidencial estaba siendo bombardeado. No podía ser, estábamos en Chile. Aquí no sucedían estas cosas. La acción unificada de las Fuerzas Armadas contra el gobierno de la Unidad Popular, el ataque aéreo sobre La Moneda, el estado de sitio, el toque de queda, todo se produjo en vertiginosa sucesión. Imposible de asimilar en lo que ocurría minuto por minuto, pero perfectamente clara en sus implicaciones profundas: los militares habían dado el temible golpe, se había roto una tradición histórica del país y la vía chilena al socialismo había sido brutalmente cancelada".


Enrique Santos Calderón (1973)
Periodista colombiano

Selección de los principales titulares del domingo 10 de setiembre

Prensa Nacional:

Usted y el mundo después de setiembre, por Javier Marías (El Comercio)

Héroe de nuestro tiempo, por Mario Vargas Llosa (El Comercio)

Queda mucho por ver de Chambi (El Comercio)
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Las víctimas de Toledo (Perú 21)

Jueces se aferran con todo a la autonomía (Perú 21)

Terrorismo 5, EE.UU. 0 (Perú 21)

Ollanta Humala: "Soy el líder de la oposición" (La República)

El otro 'Capitán Carlos': Testigos reconocen a militar que mató a pobladores en Aucayacu (La República)

Una sobreviviente del holocausto (La República)

Manuel Scorza. Textos inéditos (La República)

Santiago Fujimori sería el primer beneficiado con inmunidad absoluta (Correo)

Ollanta amenazaba con juicios a sus críticos (Correo)

Chávez ha creado el “paramilitarismo electoral” (Correo)

¿Dónde está Osama Bin Laden? (Correo)

Lourdes Flores: ”Yo no estoy diezmada” (La Primera)

Aseguran que nadie le hace oposición al APRA (La Primera)

Iglesia se opone a pena de muerte (La Primera)

11S: ¿el inicio del fin imperial?, por Juan Carlos Tafur (La Primera)

Mao en la intimidad, por César Hildebrandt (La Primera)

¿Una Sudamérica nuclear?, por Alvaro Vargas Llosa (La Primera)

Declaran guerra contra “totalitarismo” de Evo (La Primera)


Prensa Extranjera:

Gunther Grass: "Mi vergüenza creció al conocer los crímenes de las Waffen-SS" (El País)

Guernica: Un destino con muchos virajes (El País)

La insurrección se adueña de Oaxaca (El País)

70 años de la Guerra Civil:Esquelas de las dos Españas (El País)

Todo ordenador esconde un espía (El País)

Y el Guernica se hizo memoria de todos, por Álvaro Martínez Novillo (ABC)

El horror. Y un amargo heroísmo (ABC)

El fin del optimismo americano, por Pedro Rodríguez (ABC)

El cine y el 11-S, por E. Rodríguez Marchante (ABC)

Las pinturas de Tiziano llevan el poder del siglo XVI a París (ABC)

Se cumplen 25 años de la llegada del 'Guernica' de Picasso a España (El Mundo)

La 'wikimanía' se extiende por la Red (El Mundo)

Ayer Trujillo, hoy Chiclayo

El 27 de febrero del año pasado publiqué esta crónica en el suplemento El Dominical del diario El Comercio, y no había tenido mayor interés de reeditarlo en este blog por razones que no viene al caso mencionar. Hasta hoy, en que un incendio producto del más insensato desdén por el legado de nuestro pasado, ha reducido a cenizas otro edifico histórico, un ejemplar bellísimo de nuestra arquitectura republicana de principios del siglo XX. Todavía no están muy claros los detalles del mismo, pero todo parece indicar que el incendio fue intencional (lo que lo convierte en criminal), provocado por dos facciones que se peleaban por la titularidad de la alcaldía. Una de las facciones se atrincheró en el dificio y el otro no encontró mejor manera de desalojarlo que lanzándoles bombas incendiarias caseras. Ya sabemos en que acabó esta estúpida disputa. Esta necia manera de hacer política en el Perú. ¡Dios! ¡Cómo averguenza ser peruano algunas veces!
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El gran incendio del Teatro Municipal de Trujillo
Cincuenta muertes que sacudieron la conciencia del país


Por Jorge Moreno Matos

El 21 de febrero de 1910 el corresponsal de El Comercio en Trujillo informaba desde esa ciudad que habían sido “identificados hasta el momento ocho mujeres, ocho hombres y veinticinco niños muertos”, para agregar a continuación que “era imposible calcular con exactitud el número total de víctimas”. Eran las primeras noticias de una tragedia que gravitaría sobre la conciencia del país durante años.

Hace 95 años más de doscientas personas que asistían a una función de cine en el Teatro Municipal de la ciudad de Trujillo llegaron hasta las puertas mismas del infierno. Un pedido de último minuto y no previsto por los responsables del teatro provocó que cincuenta de ellas las traspasaran.

Durante décadas el Teatro Municipal de Trujillo, muy parecido al desaparecido Olimpo de la capital, había estado abandonado por las autoridades. El deseo de la población fue la que hizo posible reunir, mediante colecta pública, el dinero necesario para su refacción. La noche de la tragedia no tenía más de tres años de reinaugurado. Era el típico ejemplo de construcción republicana, con una amplia platea, galería, cazuela y 15 palcos. El orgullo de la ciudad.

EL ESCENARIO DE LA TRAGEDIA

Aquella noche había cerca de 150 personas en la platea y casi nadie en los palcos. La mayor parte del público se encontraba en la galería, siendo los de cazuela los más numerosos. El incendio empezó a las 11.15 de la noche. La causa: los asistentes pidieron que se repitiera la última escena de la película que se proyectaba aquella noche, provocando el recalentamiento del dínamo del proyector y haciendo que éste inflamara la película. Luego de escucharse una explosión, una gran lengua de fuego empezó a recorrer los pisos de los palcos rápidamente. El palco Nro. 7, que estaba sobre la puerta principal de la platea la dejó inutilizable, puesto que fue en este lugar donde se inició el fuego. Luego se expandió por el techo que era el piso de la galería incendiándose las sillas, barandas y todo lo que a su paso encontraba.

De la galería empezaron a caer barandas y asientos incendiados, alarmando más a la desconcertada multitud y a los de la propia galería que veían como iba consumiéndose por el fuego el piso donde se encontraban. Pero fue en cazuela donde se registró la verdadera tragedia. Tenía una sola puerta de escape y la estampida que salió despavorida la bloqueó totalmente. Los pocos que lograron salir se encontraron con otra trampa mortal: la escalera que conducía a ella, angosta, bastante inclinada y sin descanso ni curvas. Los gritos de auxilio de los que no podían salir se oían desgarradores. (Posteriormente, el informe de las autoridades estableció que las mayores desgracias ocurrieron en esta sección, pues el fuego terminó cerrando el círculo de la muerte). De pronto, se desplomó el piso por el lado izquierdo, cayendo un buen número de personas sobre las llamas de los palcos que ya estaban incendiándose todos. En este lugar los rescatistas encontraron el mayor número de cadáveres carbonizados.

Cuando se abrió un forado por la pared de la casa vecina, la mayoría de los de cazuela ya habían muerto por asfixia. La desesperación era tan grande que muchos pudieron ver como un individuo se arrojó tratando de alcanzar la escalera que conducía a la calle estrellándose contra el piso. Otro saltó hacia la platea buscando salvarse muriendo igualmente destrozado.

Los de los palcos se salvaron porque escaparon por las dos escalinatas amplias que conducían al foyer y de ahí a la vida y los de platea porque salieron rápidamente por las dos puertas laterales de escape, pero tan desordenadamente que originó una espantosa confusión y resultando heridos muchas personas en esa estampida del miedo.

LA ACCION DECIDIDA

Las campanas de las iglesias, que desde la colonia eran la voz de alarma de algún desastre o incendio, convocaron a toda la ciudad al teatro organizándose inmediatamente el salvamento.

A falta de agua y sin perder tiempo, se desviaron dos acequias represándolas frente al lugar del siniestro y el pueblo, decidido, entusiasta, heroico, sin distinción de clases, provisto de baldes, jarras, hachas, barretas, comenzó a trabajar a fin de aislar el edificio y apagar el fuego que amenazaba expandirse a los edificios vecinos. A la 3.00 de la mañana se logró aislar el incendio gracias a las oportunas medidas que la autoridad y el apoyo decidido de los vecinos brindaron, y a que no había viento que expandiera el fuego. A las 5.00, ya estaba dominado del todo, pese a que todavía caían secciones dentro alimentando las llamas.

Por toda la ciudad la sensación era de horror y desastre. Mujeres llorando recorrían las calles buscando a sus padres, a sus hijos, a sus esposos. La municipalidad declaró duelo local y más de cuatro mil personas concurrieron al entierro de las víctimas el día 23. Todos los establecimientos así como oficinas cerraron y las banderas lucieron a media asta durante varios días.

LA RECUPERACION DE CUERPOS

Faltaba todavía lo más difícil: la recuperación de los cuerpos, puesto que la escena de la catástrofe era terriblemente macabra. Bastones por aquí, sombreros por allá y sillas chamuscadas por todos lados eran tristes testimonios de la tragedia de la noche anterior. En el ambiente el olor a carne quemada era tan penetrante que muy pocos pudieron soportarlo. Muchos voluntarios debieron ser auxiliados y retirados del lugar del siniestro.

Si bien se recuperaron 46 cadáveres, jamás pudo precisarse el número exacto de víctimas por diversas razones: los restos recuperados estaban tan carbonizados y reducidos que era imposible reconocerlos. Hubo muchos que estaban incompletos lo que imposibilitó precisar su número, aunque en algún momento se habló de entre 60 y 80 víctimas. Era estremecedor ver los restos calcinados de madres estrechando a sus hijos, los de maridos a sus esposas, y más allá los de dos niños abrazados. La policía, empleada en cuidar el orden durante la función, contó numerosas víctimas. En la cazuela perecieron 26 personas, la mayoría de ellas niños. Luego se supo que muchos habían entrado por lo bajo, sin entrada, así que no se sabía a ciencia cierta cuántas personas murieron realmente en la cazuela aquella noche. Una semana después se sumarían al número de víctimas dos de los heridos graves trasladados al hospital.

FINAL

Pese a la enormidad de la tragedia, ésta dejó una lección para todos. Las personas e instituciones involucradas estuvieron a la altura de las circunstancias. Las autoridades locales procuraron los medios necesarios para auxiliar a los heridos y el gobierno central instruyó al prefecto de Trujillo para que hiciera lo mismo con las familias de las víctimas. La oficina de telégrafos, el único medio de comunicación de la época, se vio invadida de gente y mensajes que deseaban calmar a familiares y amigos ausentes, así como de aquellos que, a la distancia, preguntaban si había algún conocido entre las víctimas.

En Lima, la Cámara de Diputados deploró el descuido y lamentó que las autoridades permitieran espectáculos sin adoptar las medidas necesarias para evitar accidentes y catástrofes de semejante magnitud. El alcalde Lima, Nicanor Carmona (abuelo de un alcalde limeño que más de noventa años después habría de afrontar una tragedia de perores proporciones y con cientos de muertos), remitió a su par trujillano un telegrama de condolencia y solidaridad a nombre de la ciudad y el municipio. El corresponsal en Lima de La Industria de Trujillo organizó una colecta pública para socorrer a los damnificados y a las familias de estos que obtuvo una respuesta más que favorable.

Del Teatro Municipal, nada quedó del edificio. Reducido a cenizas, sólo las dos columnas de fierro de la entrada del teatro quedaron en pie durante un tiempo como dos dagas hiriendo el corazón de la ciudad.

UN ROSARIO DE TRAGEDIAS

La historia de los incendios de grandes proporciones es de larga data en el Perú. Basta mencionar el que arrasó el Archivo Virreinal en 1620, seguido por otros igual de terribles como el de 1822 y el de 1885. En todos ellos, la cantidad de documentos perdidos fue tan grande que aún hoy los historiadores especulan sobre las respuestas que dejaron de dar. Pero es el siglo XX el que se lleva el triste mérito de registrar los más pavorosos.

El 14 de febrero de 1931 un incendio en un viejo edificio de la antigua calle Plumereros, hoy jirón Camaná, convocó el esfuerzo de cuatro compañías de bomberos de la ciudad. El valor y arrojo de todos ellos pudo contener el fuego, pero cuando ya estaban recogiendo sus materiales, un derrumbe sepultó a cinco de ellos, un comandante de compañía entre las víctimas. La ciudad se vio sacudida por esta tragedia, suspendió las fiestas de carnaval y acudió masivamente al entierro de los heroicos bomberos. Lima tenía sus primeros bomberos héroes y miles se disputaron el honor de cargar sus féretros.

El 10 de mayo de 1943 un incendio, nunca del todo esclarecido, redujo a cenizas el local de la Biblioteca Nacional. Si bien no hubo víctimas que lamentar, el fuego y el agua utilizada en contener el desastre redujo a cenizas y lodo los más de 100 mil volúmenes encuadernados y cerca de 40 mil manuscritos de la biblioteca reconstruida por Ricardo Palma después de la guerra con Chile.

A lo largo de la historia, los incendios de fin de año, sobre todo de fábricas, fueron tan comunes como el maledicente rumor de que muchos de ellos eran producidos por empresarios en bancarrota en busca de una salvadora póliza de seguros o tratando de encubrir algún doloso fraude. Sin embargo, se sabe que desde los albores de la república, y de la colonia misma, las ordenanzas municipales buscaban evitar muchos de estos, conocedores los regidores del material con que estaban hechos la gran mayoría de viviendas de la ciudad: simple caña, madera o quincha.

Museo de Arte de Lima busca financiación

¿Hasta cuándo la cultura en el país seguirá mendigando lo que le corresponde?

Hace unos días se presentó en un programa de televisión Natalia Majluf, directora del Museo de Arte de Lima, para dar a conocer al público los proyectos que el museo tiene pensado realizar, entre los que se encuentra la reparación del edificio que lo alberga, que data del siglo XIX y que por cierto esuno de los más bellos de la ciudad, y la remodelación de todas las salas de la exhibición permanente de sus colecciones de arte.

Conociendo como conozco a Natalia (en un post anterior me referí a mi experiencia laboral en este museo), le debe haber costado mucho haberse presentado ante las cámaras de televisión. Y no porque Natalia sea tímida, que de tímida no tiene nada (nunca he conocido a una mujer con una personalidad tan arrolladora como la de ella y con una certeza de lo que realmente quiere, en este caso lo que quiere para el museo que dirige); sino porque si hay alguien que trabaje ardua y duramente sin buscar ningún tipo de reconocimiento o figuración, esa persona es ella. Así que si se presentó en el programa Prensa Libre es porque está, como le deja entrever la entrevista, decidida a conseguir los dos millones y medio de dólares que necesita para la remodelación integral del museo. Un museo que está considerado uno de los mejores de América Latina y que en gran medidad se debe a su acertada gestión. Estamos seguro que su empeño tendrá la suerte que su esforzada labor merece. Suerte.
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Un expolio que alcanza niveles de escándalo entre la opinión pública

Atentado contra patrimonio documental obtiene gran cobertura informativa en la televisión

Las informaciones aparecidas los últimos días en la prensa sobre el tráfico ilegal de documentos históricos han llamado la atención de la opinión pública por las dimensiones de éste y por las enormes cantidades de dinero que mueve semejante atentado al patrimonio nacional. Si bien es cierto que el tráfico de documentos históricos es una lamentable práctica que viene de antiguo entre nosotros (en gran parte facilitado por el desamparo que el Estado tiene a nuestros archivos), sólo hasta ahora la opinión pública había podido conocer la real magnitud de este expolio. La noticia de la detención de uno de los miembros de esta red internacional, que incluso atendía pedidos vía internet, ha puesto de manifiesto el peligro latente que se cierne sobre nuestro legado histórico si las autoridades y la ciudadanía no toman medidas más efectivas que la simple denuncia policial. Hay que hacer algo y hacerlo ya, antes de que sea demasiado tarde. Aquí la cobertura informativa que la televisión hizo de los sucesos.
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Los 25 años de Melecio Tineo Morón

César Gutiérrez Muñoz, maestro de varias promociones de archiveros en el Perú, es reconocido por su indesmayable lucha por el desarrollo de la archivística en el Perú. Gran impulsador de publicaciones, seminarios, reuniones profesionales y, esencialmente, maestro por encima de todo, César Gutiérrez es responsable, dentro de las muchas cosas de las que es responsable, ejecutor y patrocinador, del emilio archivístico, un boletín electrónico que da cuenta de las últimas noticias sobre archivística, archivos y archiveros peruanos. Este mes acaba de alcanzarnos su entrega número 144 (que ya es bastante decir), en la que rinde homenaje a otro destacado personaje de la archivística peruana, Melecio Tineo Morón, archivero del Archivo Arzobispal de Lima, con motivo de sus bodas de plata en ese repositorio documental. El Reportero de la Historia se une a este homenaje y que mejor manera de hacerlo que 'metiéndole tijera' al boletín del maestro y amigo César Gutiérrez. Bien por ellos.
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El emilio archivístico 144
El aniversario de Melecio Tineo Morón

El entonces director del Archivo Arzobispal del Lima (AAL), padre Valentín Trujillo Mena, fue su profesor de Religión en la GUE Ricardo Bentín (Rímac), en el turno de la noche, y luego su mentor archivístico. Como lo conocía bien, lo llamó para que le ayudase. Aunque al principio, desde junio de 1981, se desempeñaba como meritorio (es decir, sin paga alguna), la cuenta de su tiempo de servicio en el AAL corre a partir del 1 de setiembre de ese año. Hoy, pues, cumple, oficialmente, cinco lustros de archivero, profesión que fue labrando poco a poco, sobre la base de la práctica y el estudio.

Melecio Tineo Morón nació el 23 de noviembre de 1957 en el caserío de Shaín del distrito de Huarmaca (Huancabamba, Piura) –en cuyo Colegio Nacional N° 14608-13 cursó la primaria–, hijo de don Isidoro Tineo Tineo y de doña Mauricia Morón Reyes. El cardenal Augusto Vargas Alzamora S.J., arzobispo de Lima y primado del Perú, lo casó en su capilla privada con doña Estela Huamaní Reyes el 26 de agosto de 1996. Fruto del matrimonio es David, su único vástago.

Su gran capacidad de trabajo tiene varias expresiones. Una, quizá poco conocida, es la de haber tenido un puesto de venta de menudencia de res entre 1982 y 1992 en el mercado Los Vencedores de San Juan de Lurigancho, donde reside. También vendió libros y enciclopedias.

Fueron sus directores en el AAL el padre Trujillo, Mario Ormeño Ruiz –su amigo hasta ahora–, el inolvidable Guillermo Durand Flórez, doña Martha Licceti Valdez y, desde hace más de quince años, la dinámica archivera y paleógrafa Laura Gutiérrez Arbulú. En su labor diaria ha atendido con la gentileza que le caracteriza a distinguidos investigadores peruanos y extranjeros, como Guillermo Lohmann Villena, Ella Dunbar Temple, María Rostworowski, Pablo Macera, Manuel Marzal S.J., Franklin Pease, Pierre Duviols, Armando Nieto Vélez S.J., Miguel Maticorena Estrada, Jaime Cáceres Enríquez, Mario Cárdenas Ayaipoma, Alberto Flores Galindo, Manuel Burga, Antonio Acosta Rodríguez, Bernard Lavallé, Lorenzo Huertas Vallejo, Rafael Varón Gabai, Susana Aldana, Juan Carlos Estenssoro Fuchs, Miguel Arturo Seminario Ojeda, Rafael Sánchez-Concha, José Antonio Benito, entre muchos otros.

Dedicado a la labor descriptiva, ha elaborado y publicado El Archivo Histórico Arzobispal de Lima y sus fondos documentales (Lima: UNMSM, 1992), La fe y las costumbres: catálogo de la sección documental de capítulos (1600-1898) Archivo Arzobispal de Lima (Cuzco: 1992) y Vida eclesiástica: Perú colonial y republicano: catálogos de documentación sobre parroquias y doctrinas de indios. Arzobispado de Lima: siglos XVI-XX (Cuzco: 1997-1998). En mayo de 2004 viajó a Barcelona, comisionado por el cardenal Juan Luis Cipriani Thorne, para asistir a la inauguración de la muestra Perú indígena y virreinal, presentada en el Museo de Arte de Cataluña. Es miembro de la Asociación Cultural Tallán.

En el quehacer archivístico no faltan las tentaciones. El diablo siempre mete la mano. Hace poco le pusieron sobre la mesa doscientos dólares americanos para que en la transcripción de una partida de bautizo 'corrigiera' algunos errores de su registro original. Al negarse rotundamente al delito y luego de poner en su sitio al usuario coimero, le aconsejó no hacer el cambio de facto, sino de acuerdo con el procedimiento legal. Actuó con la misma firmeza de hace unas décadas cuando denunció a un párroco por haber sustraído indebidamente documentos del AAL. Melecio prueba una vez más que la ética del archivero no solo es una palabra y un concepto, sino, sobre todo, una actitud de vida, una conducta recta, una manera de ser.

Según propia confesión, Melecio Tineo Morón descubrió en el AAL su verdadera vocación, la paz espiritual y la tranquilidad de servir a los demás. Gracias Melecio por tu ejemplo y por tu entrega, gracias por seguir en nuestro afán cotidiano, gracias a Dios. (CGM)

Testimonios

Laura Gutiérrez Arbulú: "Lo que más caracteriza a Melecio Tineo es su afán por aprender y su vocación por el trabajo. Es incansable y le gusta ayudar a los demás".

Milagrito Alegría La Rosa: "Es una persona cordial y dispuesta a colaborar en cuanto se refiere a la investigación histórica".

Jessica Aliaga y Alexander Ortegal: "Es una persona muy fuerte, sana, paciente y previsora. Lo que hoy tiene lo ha conseguido gracias a su esfuerzo y a su dedicación personal. El dicho que podríamos achacarle es: 'Poco a poco se va lejos' (piano, piano, vai lontano)".

Miguel Arturo Seminario Ojeda: "He visto trabajar con mucho empeño a Melecio Tineo Morón y dedicarse de lleno a su labor de archivero, con los logros que ha obtenido en publicaciones y organización de importantes repositorios vinculados con lo eclesiástico. Lo felicito por estos 25 años que le han dado una experiencia laboral, llena del reconocimiento de todos los que lo estimamos, y estamos seguros de que seguirá trabajando con el mismo tesón de siempre".

Rafael Varón Gabai: "Recuerdo que, a fines de la década de 1970, cuando por primera vez acudí al Archivo Arzobispal de Lima, entonces ubicado en el antiguo local de la Catedral, encontré a un pequeño equipo de archiveros muy solícito y que siempre parecía estar agitado, como si trabajasen en una ciudad de altitud serrana, entre el desorden y la penumbra. Mario Ormeño era el que indudablemente llevaba la batuta y la mantendría por varios años más, pero al poco tiempo iniciaría ahí su carrera Melecio Tineo. A lo largo de los años he seguido yendo al AAL, en muchas oportunidades a investigar y otras a pedir algún documento específico o, simplemente, de visita. Y siempre vi a Melecio creciendo como profesional, acercándose cada vez más a los documentos y a su lugar en la historia peruana. Pero algo que logró, quizá lo más importante en nuestras profesiones de guardianías generalmente incomprendidas, es que se encontró con esa pasión por custodiar el documento, el ente físico, aquella fuente histórica material, objetiva, indiscutible. No hace mucho Melecio me invitó a visitarlo al Archivo del Obispado de Huacho, donde colabora organizando su documentación dispersa pero que el ojo de este experto archivero había detectado sin dudarlo como importante. Y en la ejecución de ese proyecto se hace evidente una cualidad a la vez profesional y humana de Melecio: su opción por compartir. Ha sacrificado la primicia de la fuente encubierta con desprendimiento ejemplar y, a cambio, ofreció abiertamente a los especialistas y a los estudiantes, de Huacho, del país y del extranjero, los documentos de un fondo nuevo que podrán utilizar para ampliar el horizonte de sus investigaciones. Comparto lleno de júbilo con los colegas y amigos de Melecio sus 25 años de recorrido profesional entre los papeles del Archivo Arzobispal de Lima, y que su aporte se mantenga por mucho tiempo más".



César Gutiérrez Muñoz
Archivero

Fuente: Lista Biblio

Selección de los principales titulares del domingo 3 de setiembre

Prensa Nacional:

Hija de Morote solicita asilo político en Chile (El Comercio)

Separatismo crece en Bolivia por crisis en la Constituyente (El Comercio)

Líbano a través de la mira de un bombardero, por Noam Chomsky(El Comercio)

¿Descartes fue un rosacruz?, por Umberto Eco(El Comercio)
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Defensa abrirá a la Justicia sus archivos sobre caso Humala (Perú 21)

Una mirada distanciada al 11-S, por Alonso Izaguirre G(Perú 21)

La defensa de Ollanta denunciará a la jueza Cano por “delito de corrupción" (La República)

Despierta el legado de Jorge Basadre (La República)

11-S: Todo empezó el '96 en Pakistán (La República)

Argentina pediría disculpas al Perú (Correo)

Presidente de la Suprema: “Lo de Humala es un acto de presión al PJ” (Correo)

Mirada Universal (Correo)

El otro lado de la historia, por Olga Rodríguez Ulloa(Correo)

Del Castillo: “Embajadas echarán a Ollanta si pide asilo” (La Primera)

Defensa brindará datos sobre Ollanta (La Primera)

No, al periódico nadie lo mató, por Alvaro Vargas Llosa(La Primera)

Divinas Mermeladas, por César Hildebrandt(La Primera)

Escritura y resistencia en Guamán Poma de Ayala (La Primera)


Prensa Extranjera:

Muere la última pasajera del vehículo donde asesinaron a Kennedy (El País)

El coronel Gaddafi y su 'tercera vía' , por Anthony Giddens(El País)

Wales se resiste a plegar la Wikipedia a la censura china (El País)

Oliver Stone: "Mi película no es patriótica sino heroica" (El País)

Fernando Colomo: "Lo del Génesis no está nada claro" (El País)

Mao. Vida de un emperador despiadado, por Pablo Díez(ABC)

¿Qué eran los Tercios de España? (ABC)

Tempestad en los Andes (1927)

El libro que marcó el inicio del llamado Movimiento Indigenista

Hasta principios de este siglo la presencia del indio en los análisis y estudios de los intelectuales peruanos era mínimo, casi invisible por decir lo menos. Habría que esperar hasta la gran transformación que empieza a sufrir la sociedad peruana en la década del 20 para asistir a la irrupción del indio, con toda su magnitud de siglos de olvido y abuso, en la conciencia y reflexión de aquellos que buscaban dar una idea del Perú y su historia. Con razón ha dicho Jorge Basadre que el acontecimiento fundamental de la vida intelectual peruana en el siglo XX es el crecimiento de la imagen del indio. A este proceso contribuyeron muchos hombres, uno de los cuales fue Luis E. Valcárcel.

Hasta antes de la prédica de González Prada el indio y su problemática habían sido tema exclusivo de los libros de viajes (que describían y denunciaban la condición social de éste) y de la literatura, con novelas y dramas que, si bien incidían en la denuncia social, no realizaban sino un análisis externo y aveces superficial del problema. Novelas como El Padre Horán y Aves sin nido son los lugares comunes a que nos remite esta consideración. Pero es a partir de Don Manuel, con su ensayo 'Nuestros Indios', que el indio empieza a ser visto y tratado en su real dimensión. No por gusto el libro que dará forma y consistencia a lo que luego se llamará 'indigenismo' llevará como epígrafe un texto de este trabajo.
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Empezando este siglo, la serie de acontecimientos sociales que sacuden el mundo dejará sentir su influencia en el Perú. Es así que un movimiento tan popular, y al mismo tiempo tan singular y particular, como la Revolución Mexicana (con la enorme significación agrarista que encerraba) e igualmente la Revolución Rusa, con su secuela de movimientos sociales que derivaría en una identificción con el socialismo en muchas partes del mundo, particularmente en América, unidos a lo que significó el 'fin de la civilización europea' (la 'decadencia de Occidente', como la llamaba Spengler) tras las consecuencias de la Primera Guerra Mundial, conducirá a los intelectuales de este lado del hemisferio a volver los ojos sobre sí mismos y su entorno social y geográfico, para preguntarse quiénes son y adónde van y qué clase de país es el que desean construir.

Con la Reforma Universitaria en Argentina y el Centenario de la Independencia en el Perú, se agudiza mucho más esta toma de conciencia entre nosotros. Ello explica muy bien porqué se empezó a gestar un movimiento tan reivindicacionista como lo fue el indigenismo.

Paralelamente a estos acontecimientos, hay que considerar una serie de factores que condicionan que la sociedad peruana entre a una etapa de transformaciones que delinearán su nueva estructura y fisonomía. El nacimiento de la clase obrera y las grandes jornadas por la conquista de las Ocho Horas; el crecimiento acelerado de la ciudad, tanto en su aspecto humano como urbano; la participación de nuevos sectores sociales en la educación universitaria, hasta entonces patrimonio exclusivo de una élite trasnochada en un traidicionalismo ya caduco; la irrupción en la vida nacional y en sus grandes problemas y debates de grupos intelectuales de provincias, constituyen la piedra de toque que nos permite vislumbrar porqué la reflexión en torno a la idea del Perú tenía que pasar necesariamente por considerar al indio y su situación; del mismo modo que dicha consideración era despejada de su ropaje de problema 'moral' y 'educativo', como quería Mariátegui, para encararlo como un problema económico, social y político. Es en esta coyuntura que, en 1927, aparece un libro que marcará a toda esta época con su impronta beligerante como una época de transformaciones ideológicas y sociales: Tempestad en los Andes.

Si bien es cierto que mucho antes (desde principios de siglo, como nos lo ha hecho notar Luis Enrique Tord) ya se habían publicado diversos trabajos en torno al indio, estos no pueden ser considerados orgánicamente como parte de un movimiento homógeneo, como parte del indigenismo. Resumen de todos ellos, manifiesto definitivo de esta inquietud social constituye este libro de 1927. En él se puede encontrar el ideal que movió a toda una generación de peruanos a darle al indio su lugar en la historia, su sitio en la sociedad peruana. Una prédica como esta tenía que traer como consecuencia una respuesta por parte de aquellos que se encontraban al otro lado de la historia. La famosa 'Polémica del Indigenismo' empezó, y concluyó, como empiezan y concluyen todas las polémicas: en el olvido. Las voces se callaron, los cerebros se fatigaron y en el transcurso de los años unos cuantos seguían ocupándose del asunto solitariamente. Los fuegos del indigenismo se redujeron a su mínima expresión; sin embargo, el hombre que había publicado este libro se abocaría a la idea que lo inspiró con una pasión frenética por el resto de su vida. Todo aquello que pudo encerrar este libro germinal irá creciendo en el corazón y la mente de su autor, hasta convertirse en toda una teoría y afirmación del Ser del Perú.

Tempestad en los Andes es un libro medular, fundamental en la Biblioteca Peruana, pero lo es más por lo que significó, por lo que su lectura inspiró en muchos, que por lo que pudo haber dicho en su momento.

El 'Mercurio Peruano' (1791-1795)

Idealizada por muchos como la primera publicación netamente peruana, hay sin embargo otra historia que no por ello le resta lustre ¿O sí?

En 1791 la sociedad peruana aún tenía vivo el recuerdo de la rebelión tupamarista de 1780. La 'república de indios' no había conseguido triunfar hacerse con el poder, pero sin embargo los criollos tenían buenas razones para estar temerosos dada la magnitud de la gesta del sur: otra rebelión como esa y tal vez todo el mundo que ellos conocían, desaparecería irremediablemente. Era necesario, en ese sentido, eliminar a los indios de los planes que para el Perú tenían nuestros ilustrados criollos del siglo XVIII. Es en esta coyuntura que hace su aparición el Mercurio Peruano, órgano de la Sociedad de Amantes del País (1790-1795), entidad que agrupaba a las más preclaras mentes de aquel entonces y que posteriormente tendrían un decisivo papel en la siguiente etapa del proceso emancipador.

A todo lo largo del siglo XVIII, en que predominó el Movimiento de Liberación Nacional Indígena (como lo ha llamado Pablo Macera), se han presentado una serie de factores económicos (libertad de comercio) y políticos (reformas borbónicas), que aparejados al surgimiento de una idea nacionalista (ver y entender el Perú como un ente autónomo), prepararían el camino para que la 'república de españoles' (españoles y criollos) definiera, finalmente, el curso ideológico y político de la emancipación peruana. En el Mercurio pueden hallarse innumerables muestras de esta dicotomía entre uno y otro movimiento de liberación, entre el movimiento indígena y el criollo. Baste para ello citar tan sólo su actitud frente a la Revolución Francesa.
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Identificados en un primer momento con este suceso histórico, tal identificación era sólo aparente puesto que, dominados por un espíritu de casta, los ideales de Libertad, Igualdad y Fraternidad operaban sólo entre ellos: libertad para comerciar y hacer negocios con cualquier potencia; igualdad entre españoles peninsulares y criollos del Nuevo Mundo; fraternidad entre las diferentes capas de poder o élites urbanas y provincianas. Indios y negros quedaban excluídos por ser distintos, por ser inferiores. Cómo hablar entonces de un Perú nuevo. Con razón ha escrito César Lévano que al Mercurio Peruano hay que mirarlo con respeto, pero con cautela crítica. Y mayor razón tiene cuando afirma que fue en ese momento (fines del siglo XVIII) "en que, intelectualmente, se jodió el Perú".