Breve historia del diario El Comercio

Fundado el 4 de mayo de 1839, el diario El Comercio se ha convertido, por el esfuerzo de sus trabajadores y el reconocimiento del público, en el medio de comunicación de mayor credibilidad del país.

Fundadores y Directores

Sus fundadores fueron el chileno Manuel Amunátegui y el argentino Alejandro Villota, quienes tuvieron a su cargo la dirección hasta 1860, en que la muerte del segundo dejó a Amunátegui sólo al frente del diario. En 1875 éste último entregó la dirección a José Antonio Miró Quesada, quien hasta entonces se había desempeñado como un brillante periodista y corresponsal del diario en el Callao y como redactor del “South Pacific Times”. Este se asoció con Luis Carranza, destacado periodista ayacuchano, que lo acompañó en la consolidación de la empresa periodística hasta su muerte, ocurrida en 1898. Desde entonces y hasta 1905, afianzó el diario, lo modernizó dotándolo de mejores equipos y convocó a las mejores plumas. No por nada se le ha llamado ‘el segundo fundador de El Comercio’.
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En 1905 asume la dirección Antonio Miró Quesada de la Guerra, quien no sólo realizó una gran labor en la conducción del diario, sino que además descolló como periodista. A su muerte, ocurrida por su vil asesinato y el de su esposa por un fanático en mayo de 1935, asumió la dirección su hermano Aurelio Miró Quesada de la Guerra, cuya gestión anterior como administrador del diario legó a las futuras generaciones uno de sus títulos de gloria: su local principal inaugurado el 9 de diciembre de 1924, uno de los edificios más representativos de la ciudad de Lima. En 1940 se suma a la dirección del diario su hermano, Luis Miró Quesada de la Guerra, quien quedaría como único director a la muerte de Aurelio ocurrida en 1950, hasta 1974, en que se sucede uno de los capítulos más vergonzosos de la historia peruana contemporánea.

Entre los años de 1974 y 1980, los dueños de los principales medios de comunicación sufrieron la confiscación de sus diarios a manos de la Junta Militar de Gobierno. Sólo con el retorno a la democracia, en julio de 1980, se repararía este atropello con la devolución del decano a sus legítimos dueños, asumiendo entonces la dirección don Oscar Miró Quesada de la Guerra, Racso, (Don Luis había muerto en marzo de 1976), por un breve periodo ya que moriría al año siguiente. Desde aquella fecha, El Comercio tendría dos directores, Don Alejandro Miró Quesada Garland y Don Aurelio Miró Quesada Sosa. Luego de la muerte del doctor Aurelio en 1998, quedarían como directores generales el primero de ellos y Don Francisco Miró Quesada Cantuarias, y, desde 1999, Alejandro Miró Quesada Cisneros como director.

Los locales de El Comercio

La historia de El Comercio es también la historia de sus locales. Su primer número del 4 de mayo de 1839 se imprimió en el taller de la calle Arzobispo Nº 47, hoy cuadra 2 del Jr. Junín, a media cuadra de Palacio de Gobierno. En este primer local, al que se le conoció como de “La Pila”, el diario funcionó tan sólo 24 días, imprimiéndose en el mismo 21 ediciones. Desde el 28 de mayo funcionó en el local ubicado en la calle San Pedro Nº 63, cuadra 3 del Jr. Ucayali, llegándose a imprimir en este local 686 ediciones en los poco más de dos años en que funcionó el diario allí.

Desde el 9 de octubre de 1841 empezó a publicarse en la Imprenta de la calle de la Rifa Nro. 68, que se localizaba en la esquina de San Antonio y La Rifa, antes Cañafe e Híjar y hoy Jr. Antonio Miró Quesada. Este tercer local fue conocido como “La Casa del Pino”, debido a un pino sembrado por el propio Amunátegui en el patio central del local.

En 1919 la “Casa de La Rifa” fue demolida para dar paso a la construcción de la cuarta y última sede del Diario El Comercio, cuya construcción se inició en 1921. El 4 de mayo de 1923, fue inaugurado de manera extraoficial.

El nuevo edificio se caracteriza por tener líneas sólidas con acabados, gruesas rejas de fierro, frisos decorados, escaleras de mármol y un vitral importado de Bélgica el cual cubre el hall central del edificio. El tiempo de construcción duró 3 años y fue entregada el 9 de diciembre por los arquitectos Felipe Gonzales del Riego, Enrique Romero Tremouille y el ingeniero Aurelio Miró Quesada de la Guerra.

El 23 de Julio de 1980, el local central de El Comercio fue declarado Monumento Histórico, mediante RM 0928-80-ED.

En 1991, conmemorando los 150 años del diario en su sede actual, se develó una placa conmemorativa del acontecimiento como un recordatorio de su fructífera y continuada historia. La placa, colocada en el hall de ingreso, reza textualmente "En este solar se edita El Comercio desde el 9 de octubre de 1841".

Sus rotativas

A lo largo de su historia, El Comercio ha tenido nueve cambios de rotativa. Sus primeras ediciones fueron impresas en una prensa manual marca Scott. En 1855 adquirió una prensa de reacción de la Casa Marinoni que funcionaba por la fuerza de vapor y sirvió a los fines de El Comercio por casi 50 años. Después de ésta, a partir de 1902 el diario pasó a imprimirse en sucesivas rotativas, cada cual dotada de la más moderna tecnología del momento.

El 19 de enero del 1902 se adquirió la rotativa Marinoni, movida por electricidad, que revolucionó la industria tipográfica en el país y que imprimía ediciones de ocho páginas. En 1917 se adquirió la rotativa del sistema Goss, que imprimía 32 páginas a razón de 24.000 ejemplares por hora. Otras rotativas de impresión fueron la Hoe, la Lithomatic II (offset) y la Goss Newsliner. Esta última imprimía 75.000 ejemplares por hora a todo color y fue inaugurada en agosto de 1997.

El 28 de junio de 1984 El Comercio pasó del sistema de estereotipia al de fotocomposición y del tradicional procesamiento en caliente —con empleo de plomo— al moderno sistema offset.

La innovación también se produjo en el campo de la redacción. Desde la introducción del color, las páginas de este diario muestran renovaciones en materia del diseño impuestas por la tipografía y la diagramación computarizada. De igual modo, se ampliaron los campos informativos y se incorporaron nuevas secciones. Asimismo, al paso de la globalización, se pensó en nuevos productos para satisfacer las necesidades de los diferentes públicos. Así, nació El Dominical (1953), se crea el Geniograma (1960); además se innova en la edición de diversas revistas y El Comercio en Internet.

Sus grandes campañas

A lo largo de su más de siglo y medio de existencia, El Comercio no sólo ha cubierto los grandes acontecimientos y causas nacionales, sino que además se ha identificado con ellos y ha sido partícipe, cuando no estímulo, de los mismos. El ejemplo más clamoroso de ellos lo constituyen, sin lugar a dudas, en el siglo XIX la campaña por la libertad del esclavo y en el siglo XX el llamado Plan del Perú, que buscaba realizar una radiografía del país y cuyo empeño le tomó cinco años al diario concretar. Además está la gran causa nacional que el diario no sólo auspició, sino también promovió de manera tan entusiasta: la colecta Pro Marina, que buscaba reemplazar los buques de la Marina dados de baja por antigüedad.

En sus 167 años de existencia, la historia de El Comercio ha sido la historia de su lucha por la dignidad humana, la soberanía nacional, el imperio de la Constitución y de las leyes, las libertades democráticas, la paz interna y la justicia social. Una lucha en la que no ha faltado nunca la defensa de los intereses del país y la libertad de prensa.

1 comentarios :: Breve historia del diario El Comercio

  1. Estaba revisando el internet para extraer muchas cosqas de Lima que me hacen feliz, porque vivo fuera de Peru hace 30 años, me siento orgulloso de EL COMERCIO y lo leo diariamente en este maravilloso invento del internet.