Cuando el general Manuel Apolinario Odría derrocó al presidente Luis Bustamante y Rivero el 3 de octubre de 1948, el poeta Martín Adán soltó una verdad tan lúcida que muchos la consideraron una más de sus excentricidades o de sus típicas boutades, pero que en el fondo sólo revelaban la cruel realidad de los días que esa nueva dictadura inauguraba: “El Perú ha vuelto a la normalidad”, dijo.
Porque lo cierto es que desde mucho antes el Perú vive en una suerte de normal anormalidad, o anormal normalidad si se quiere. Y nada hay más normal y cotidiano en el Perú que la corrupción, que desde arriba hasta abajo, y del primero al último funcionario, lo han convertido en el triste y nefasto referente que es para muchos. Por eso no debe sorprendernos que en este país de aristócratas venidos a menos, de esforzados aspirantes a yuppies y excesivos hombres del pueblo con vocación de políticos, la estirpe que más ha perdurado sea la de los corruptos. Y que el último vástago de este terco linaje, la dupla Fujimori-Montesinos, tenga detras de sí una larga lista de antepasados. Sobre ello escribo hoy una breve crónica en el diario El Comercio. Seguro que mañana también la comentan en Prensa Libre.













La corrupción existe en todos los Países del Mundo, cuenten con más o menos recursos, sin embargo Iberoamérica ha sido desde su emancipación de las Coronas de España y Portugal una corrupción permanente que ha dado lugar a dictaduras, derrocamientos y nuevas dictaduras y así durante décadas. Tal vez la culpa la tangan las administraciones coloniales europeas que dejaron una impronta nefasta en ese subcontinente ya que los gobernadores españoles y portugueses eran los primeros y más corruptos. Probablemente, esa herencia, junto con el idioma y la religión, ha perdurado pero mi esperanza es ver una Latinoamérica libre en todos los aspectos pues tiene mucho que aportar a la Historia y al futuro y Perú no es una excepción. Desde España mis más sinceros ánimos para que todos los que luchan por la libertad y que denuncian la corrupción en sus más variadas formas sigan adelante.
Club de la Historia
lunes, noviembre 17, 2008Ok, interesante la nota, pero creo que se podría incluir el artículo de Alfonso Quiroz, que salió publicado en Revista de Indias. Él también tiene un texto en la compilación de Felipe Portocarrero. Si quieres datos sobre corrupción electoral, tengo un artículo sobre el tema.
Saludos,
José
José Ragas
http://historiaglobalonline.wordpress.com/
Historia Global On line
lunes, noviembre 17, 2008Estimado José:
La nota se hizo tomando como fuente, citada por cierto, los trabajos de Alfonso Quiroz. Como comprenderás, el espacio y la forma de publicación de un periódico impiden el consabido pie de página. Pero el crédito respectivo del profesor Alfonso Quiroz está reconocido en la nota misma. Por otro lado, ya comentamos en este blog el artículo del mismo autor cando hicimos referecia a la publicación en línea de la Revista de Indias. Saludos, y felicitaciones por el blog que ya tendré oportunidad de comentar. Hasta pronto.
JMM
JMM
lunes, noviembre 17, 2008Creo que también se podría agregar el reciente libro de Alfonso Quiroz: Corrupt Circles. A History of Unbound Graft in Peru, aparecido recientemente en Estados Unidos.
Cesar
miércoles, noviembre 19, 2008Sí, por supuesto César. Pero un poco difícil comentar un libro que no se ha leído. Saludos.
JMM
miércoles, noviembre 19, 2008