Destruyen ruinas en el Callao (*)

INC denuncia falta de apoyo de la policía. Restos arqueológicos Los Montículos de Oquendo fueron destruidos con maquinaria el pasado fin de semana.

Por Isabel Carreño Girio.

La madrugada del último domingo el sitio arqueológico Los Montículos de Oquendo, en el Callao, fue destruido completamente con maquinaria pesada.

Según el Instituto Nacional de la Cultura (INC), los restos fueron arrasados por la Compañia Promotora Provelanz E.I.R.L. Que aprovechó la falta de resguardo en la zona. En la Municipalidad del Callao este sitio arqueológico aparece registrado como de propiedad de una inmobiliaria, pero aparentemente otra constructora argumenta ser propietaria.

Desde abril de este año, el INC fue informado de la invasión de la zona arqueológica. Un letrero denunciaba “propiedad privada”, lo que daba luces de la intención de los facinerosos, que además –queriendo sorprender a las autoridades– ostentaban un número de ficha de registro falso.

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Luego se comprobó en la Superintendencia Nacional de los Registros Públicos (Sunarp) que es inexistente en el banco de datos.
Tierra de nadie

Tras la denuncia respectiva, el INC acudió a la zona y comprobó que buena parte del recinto arqueológico había sido dañada parcialmente y notó la presencia de pozos huaqueros. Casa por casa, los arqueólogos lograron rescatar más de 100 piezas que habían sido encontradas por la población. Además, solicitaron el apoyo de la Municipalidad del Callao, la cual se comprometió con el caso. Al igual que la comisaría de Sarita Colonia.

No está registrado

Los Montículos de Oquendo no están declarados expresamente, pero sí se encuentran registrados y comprobados como un sitio arqueológico. De acuerdo con la ley, el patrimonio arqueológico, por su misma naturaleza, no necesita declaración expresa.

El INC fue informada anónimamente que ya no quedaba nada de Los Montículos de Oquendo. Pese a la insistencia de la entidad a que la zona sea patrullada, según el INC la polícia no les informó de la destrucción de las ruinas.


* Publicado en La República, el 20 de mayo de 2009.

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