No hay otra manera de calificar el impacto que la filtración por parte de Wikileaks de más de un cuarto de millón de documentos del Departamento de Estado norteamericano ha tenido o tendrá en la política exterior de Washington. Un escándalo mundial que deja muy mal parada a la diplomacia estadounidense y, en especial a la jefa de la misma, Hillary Clinton. Detesto decirlo, pero Hugo Chávez tiene razón: solo le queda renunciar. Y ni aún así mitigará en algo el daño infringido, pero le dará un matiz de dignidad a este asunto al que ya le queda muy poco de digno.
Vía: BBC Mundo
Con los pantalones (o las faldas) abajo
Posteado por
JMM
martes, noviembre 30, 2010
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