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Hoy presentan el libro "Estación Final" en la Feria Internacional del Libro

Lima, jul. 31 (ANDINA). La emocionante y desconocida historia de los peruanos que salvaron centenares de vidas en la Segunda Guerra Mundial es recogida por el periodista Hugo Coya, quien presentará hoy su libro Estación Final en la Feria Internacional del Libro.

Según refiere el autor, el libro es producto de un largo de trabajo investigación que duró cerca de cinco años, iniciado cuando tuvo la oportunidad de viajar a Polonia y conocer el campo de concentración de Auschwitz.

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En este lugar, conocido como la “estación final”, donde miles de judíos iban a morir, encontró un listado con la nacionalidad de las víctimas del horror nazi, y en ella figuraba 23 peruanos que estuvieron en diversos campos de concentración.

La cantidad de civiles peruanos que murieron en la Segunda Guerra Mundial sirvió como punto de partida para rastrear sus nombres, de tal forma que logró ubicar a Victoria Barouh, la única sobreviviente de ese grupo y que fue internada en varios campos de la muerte.

Consciente de lo difícil que iba a ser el rastreo de nombres, Coya utilizó herramientas como el Facebook y Twitter, logrando que Estación Final se convierta en el primer libro en el Perú que utiliza las redes sociales para elaborar una publicación histórico-periodística.

Con fotografías de Marina García Burgos, el libro revela así, y por primera vez, quienes fueron los peruanos que sufrieron la insania del nazismo.

El libro Estación Final será presentado a las 20.00 horas en el recinto de la Feria Internacional del Libro, ubicado en el parque Los Próceres del distrito de Jesús María, y la presentación estará a cargo de los periodistas Mávila Huertas y Federico Salazar.

Entre otras actividades de la Feria, se encuentra programada a las 16.40 horas una mesa redonda sobre Narrativa sobre la Violencia, a cargo de Carlos Arcos, en la sala Ciro Alegría.

Luego, a las 17.45 se presentará en la misma sala el libro Johansson y la historia quemada de Borbón, de Guido JalilOrganizan, cuya publicación es auspiciada por la embajada de Ecuador.

Los libros no morirán nunca (*)

Las plataformas digitales no podrán reemplazarlos. Lo dicen "desde las páginas de un libro, por supuesto" el escritor Umberto Eco y el guionista favorito de Luis Buñuel, Jean- Claude Carrière

Jean-Claude Carrière Foto: XAVIER BERTRAL/EFEJean-Claude Carrière: Durante la última cumbre de Davos, en 2008, se preguntó a un futurólogo sobre los fenómenos que alterarían a la humanidad en los próximos quince años y este propuso que se consideraran esencialmente cuatro, que le parecían seguros. El primero, que un barril de petróleo costaría quinientos dólares. El segundo concernía al agua, destinada a convertirse en un producto comercial de intercambio exactamente como el petróleo; en fin, que veremos las cotizaciones del agua en la Bolsa. La tercera previsión atañía a África, que en las próximas décadas, según el futurólogo, se convertiría con toda seguridad en una potencia económica, un hecho que todos esperamos. El cuarto fenómeno, según este profeta profesional, era la desaparición del libro.

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A estas alturas, por lo tanto, se trata de saber si la desaparición definitiva del libro, si de verdad llegara a producirse, podría entrañar para la humanidad las mismas consecuencias que la penuria programada del agua, por ejemplo, o que la inaccesibilidad del petróleo.

Umberto Eco: ¿El libro desaparecerá a causa de la aparición de Internet? Escribí sobre este tema hace tiempo, es decir, cuando la pregunta parecía pertinente. A estas alturas, cada vez que alguien me pide que me pronuncie al respecto, no puedo sino repetir el mismo texto. En cualquier caso, nadie se da cuenta de que me repito, porque no hay nada más inédito que lo que ya se ha publicado y, además, porque la opinión pública (o por lo menos los periodistas) tienen siempre la idea fija de que el libro desaparecerá (o quizá los periodistas piensan que son los lectores los que tienen la idea fija) y todos formulan incansablemente la misma pregunta.

En realidad, hay poco que decir al respecto. Con Internet hemos vuelto a la era alfabética. Si alguna vez pensamos que habíamos entrado en la civilización de las imágenes, pues bien, el ordenador nos ha vuelto a introducir en la galaxia Gutenberg y todos se ven de nuevo obligados a leer. Para leer es necesario un soporte. Este soporte no puede ser únicamente el ordenador. ¡Pasémonos dos horas leyendo una novela en el ordenador y nuestros ojos se convertirán en dos pelotas de tenis! En casa, tengo unas gafas Polaroid que me permiten proteger los ojos de las molestias de una lectura constante en pantalla, pero no es una solución suficiente. Además, el ordenador depende de la electricidad y no te permite leer en la bañera, ni tumbado de costado en la cama. El libro es, a fin de cuentas, un instrumento más flexible.

Ante la disyuntiva, hay una sola opción: o el libro sigue siendo el soporte para la lectura o se inventará algo que se parecerá a lo que el libro nunca ha dejado de ser, incluso antes de la invención de la imprenta. Las variaciones en torno al objeto libro no han modificado su función, ni su sintaxis, desde hace más de quinientos años. El libro es como la cuchara, el martillo, la rueda, las tijeras. Una vez que se ha inventado, no se puede hacer nada mejor. No se puede hacer una cuchara que sea mejor que la cuchara. Hay diseñadores que intentan mejorar, por ejemplo, el sacacorchos, con resultados muy modestos: la mayoría de ellos no funciona. Philippe Starck intentó mejorar el exprimidor, pero su modelo (para salvaguardar una determinada pureza estética) deja pasar las semillas. El libro ha superado sus pruebas y no se ve cómo podríamos hacer nada mejor para desempeñar esa misma función. Quizá evolucionen su componentes, quizá sus páginas dejen de ser de papel. Pero seguirá siendo lo que es.

J.-C. C .: Es evidente que el libro electrónico, en sus últimas versiones, le hace la competencia directa al libro escrito. El modelo Reader contiene ya ciento sesenta títulos.

U. E.: Es evidente que un juez se llevará a casa con mayor facilidad las veinticinco mil páginas de escritos de un proceso en curso si las guarda en un libro electrónico. En muchos campos, el libro electrónico será cómodo, pero en circunstancias de uso no corrientes. Yo simplemente sigo preguntándome si, incluso con la tecnología más adecuada a las exigencias de la lectura, será de verdad mejor leer Guerra y paz en un libro electrónico. Ya veremos. En cualquier caso, no podremos seguir leyendo a Tolstoi y todos los libros impresos en pasta de papel, porque estos ya han empezado a descomponerse en nuestras bibliotecas.

Los Gallimard y los Vrin de los años cincuenta en su mayoría ya han desaparecido. La filosofía de la Edad Media de Wilson, que me resultó útil en la época en que preparaba mi tesis, hoy ni siquiera puedo agarrarla. Las páginas se disgregan, literalmente. Podría comprar otra edición, desde luego, pero le tengo mucho apego a la mía antigua, con todas mis anotaciones de distintos colores que configuran la historia de mis diversas consultas.

Jean-Philippe de Tonnac : Con la aparición de nuevos soportes, cada vez más adecuados empíricamente a las exigencias y al confort de la lectura, ya se trate de enciclopedias o de novelas on-line, ¿por qué no imaginar una lenta desafección hacia el objeto libro en su forma tradicional?

U. E.: Todo puede pasar, desde luego. Cabe que los libros mañana interesen sólo a una minoría de indómitos que podrían ir a satisfacer su curiosidad nostálgica en los museos, en las bibliotecas?

J.-C. C .: De seguir existiendo.

U. E .: Pero también podemos imaginar que esa formidable invención que es Internet desaparezca en un futuro. Exactamente como los dirigibles desaparecieron de nuestros cielos. Cuando el Hindenburg se incendió en Nueva York, poco antes de la guerra, el dirigible ya no tenía futuro. Lo mismo sucedió con el Concorde: el accidente de Gonesse en el año 2000 resultó mortal. En cualquier caso, ésa es una historia extraordinaria: se inventa un avión que, en lugar de tardar ocho horas en atravesar el Atlántico, tarda tres. ¿Quién podría rebatir semejante progreso? Pues bien, se renuncia al Concorde, tras la catástrofe Gonesse, estimando que ese avión resulta demasiado caro. ¿Es una razón seria? ¡También la bomba atómica sale carísima!

J.-P. T .: Les cito unas observaciones que hacía Hermann Hesse a propósito de una probable "relegitimación" del libro que, según su opinión, sería consecuencia de los progresos técnicos. En los años treinta, Hesse afirmaba: "Cuanto más se satisfagan con el tiempo ciertas necesidades populares de entretenimiento y enseñanza a través de otros inventos, más recuperará el libro su dignidad y autoridad... No hemos alcanzado todavía el punto en el que los nuevos inventos rivales, como la radio, el cine, etc., descarguen al libro de esa parte de sus funciones que no merecen la pena".

J.-C. C .: En este sentido no se equivocaba. El cine y la radio, así como la televisión, no le han quitado nada al libro, nada que no pudiera perder "sin daños".

U. E.: En un momento determinado los hombres inventan la escritura. Podemos considerar la escritura como la prolongación de la mano, y en este sentido tiene algo casi biológico. Se trata de una tecnología de comunicación inmediatamente vinculada al cuerpo. Una vez inventada, ya no puedes renunciar a ella. Una vez más, es como haber inventado la rueda. Las ruedas de hoy siguen siendo las de la Prehistoria.

Al contrario, nuestras invenciones, cine, radio, Internet, no son biológicas.

J.-C. C.: Tiene razón en subrayarlo: nunca hemos tenido más necesidad de leer y escribir que en nuestros días. No podemos siquiera usar un ordenador si no sabemos leer y escribir. Y, además, de una forma más compleja que antaño, porque hemos integrado nuevos signos, nuevas claves. Nuestro alfabeto se ha ampliado. Resulta cada vez más difícil aprender a leer. Si nuestros ordenadores pudieran transcribir directamente lo que decimos, se produciría un regreso a la oralidad. Claro que esto plantea una nueva cuestión: ¿es posible expresarse sin saber leer ni escribir?

U. E.: Homero respondería sin ningún género de duda que sí.

J.-C. C .: Pero Homero pertenece a una tradición oral. Sus conocimientos los adquirió a través de esa tradición, en una época en que todavía nada se había escrito en Grecia. ¿Se puede imaginar hoy a un escritor que dicte su novela sin la mediación de la escritura y que no conozca nada de la literatura que lo ha precedido? Quizá su obra tendría la fascinación de la naïveté, del descubrimiento, de lo inaudito. Pero, en todo caso, parece que carecería de lo que nosotros, a falta de un término mejor, llamamos "cultura". Rimbaud era un joven dotadísimo, autor de versos inimitables. Pero no era lo que llamamos un autodidacta. A sus dieciséis años, su cultura ya era clásica, sólida. Sabía componer versos latinos.

No hay nada más efímero que los soportes duraderos

J.-P. T.: Nos interrogamos sobre la caducidad de los libros, en una época en que la cultura parece elegir otros instrumentos, quizá más eficientes. Ahora bien, ¿qué pensar de esos soportes diseñados para almacenar la información y nuestras memorias personales (disquetes, cintas, CD-ROM) que ya hemos dejado atrás?

J.-C. C.: En 1985, el entonces ministro de Cultura, Jack Lang, me pidió que creara y asumiera la responsabilidad de una nueva escuela de cine y televisión, la Fémis. Bajo la dirección de Jack Gajos, reuní a algunos técnicos excelentes y me ocupé del destino de esa escuela durante diez años, desde 1986 hasta 1996. Durante esos diez años, tuve que estar al corriente, como es natural, de todas las novedades relativas a los campos que nos incumbían.

Uno de los verdaderos problemas que tuvimos que resolver era, sencillamente, cómo enseñarles las películas a los estudiantes. Cuando vemos una película para estudiarla, analizarla, hay que interrumpir la proyección, ir hacia atrás, ir hacia delante, a veces, fotograma a fotograma. Exploración imposible en una copia clásica. En aquella época teníamos cintas de video, pero se deterioraban muy rápidamente. Al cabo de tres o cuatro años de uso, resultaban inutilizables. En ese mismo período nació también la Videoteca de París, que se proponía conservar todos los documentos fotográficos y fílmicos sobre la capital. Podíamos elegir si archivar las imágenes en cintas electrónicas o en CD, que por aquel entonces denominábamos "soportes duraderos". La Videoteca de París eligió las cintas electrónicas e invirtió en ellas. En otros lugares, se experimentaban también los floppy disks (disco flexible), de los que sus promotores contaban maravillas. Dos o tres años después, en California, apareció el CD-ROM (compact disc-read only memory). Por fin teníamos la solución. Un poco por doquier se sucedían demostraciones miríficas. Aún me acuerdo del primer CD-ROM que vimos: hablaba de Egipto. Estábamos admirados, seducidos. Todos se inclinaban ante esa invención que parecía resolver las dificultades con las que nosotros, profesionales de la imagen y del archivo, nos topábamos desde hacía mucho tiempo. Hoy en día, las empresas norteamericanas que entonces producían esas maravillas han cerrado, desde hace por lo menos siete años.

Sin contar con que nuestros móviles y los varios iPods son capaces de hacer muchas más cosas. Los japoneses, nos dicen, los usan para escribir, y a través del iPod proponen sus novelas. Internet, una vez que está a disposición a través del móvil, atraviesa el espacio. Se nos promete también el triunfo individual del VOD (video on demand, o video a la carta), de pantallas plegables y muchos otros prodigios. ¿Quién puede saberlo?

Parece que estoy hablando de un período muy largo, que ha durado siglos. Pero se trata de unos veinte años a lo sumo. El olvido corre deprisa, cada vez más, quizá. Éstas son consideraciones triviales, es verdad, pero lo trivial es un equipaje necesario. Por lo menos al principio de un viaje.

U. E.: No hace muchos años, ofrecían la Patrología latina de Migne (¡211 volúmenes!) en CD-ROM a un precio, si recuerdo bien, de cincuenta dólares. A ese precio, la Patrología resultaba accesible sólo a las grandes bibliotecas y no a los pobres investigadores (aunque está claro que los medievalistas se pusieron a piratear alegremente los discos). Ahora, en cambio, con un simple abono, puedes acceder a la Patrología on-line. Lo mismo pasa con la Encycliopédie de Diderot, que hace poco Le Robert propuso en CD-ROM. Hoy la encuentro on-line por una miseria.

J.-C. C.: Cuando apareció el DVD, pensamos que por fin teníamos la solución ideal, que resolvería para siempre nuestros problemas de archivo y de visión segmentada. Hasta ese momento yo nunca me había hecho una videoteca personal. Con el DVD, me dije que disponía, ya era hora, de mi "soporte duradero". Pero no era así en absoluto. Hoy nos hablan de discos con un formato mucho más pequeño, que requieren que te compres nuevos aparatos de lectura, y que podrían contener, como el libro electrónico, un número considerable de películas. Nuestros buenos, viejos DVD se irán también ellos al traste, a menos que conservemos los antiguos lectores que hoy nos permiten verlos.

Y ésta es, por otra parte, una de las tendencias de nuestro tiempo: coleccionar lo que la tecnología se esfuerza por hacer pasar de moda. Un amigo mío, un cineasta belga, conserva en su trastero dieciocho ordenadores, simplemente para poder ver trabajos antiguos. Lo que quiero decir es que no hay nada más efímero que los soportes duraderos. Estas consideraciones habituales sobre la fragilidad de los soportes contemporáneos, que se han vuelto casi un estribillo, pueden llevar a los apasionados por los incunables, como somos usted y yo, a sonreír con benevolencia, ¿no?

Le he traído este librito de mi biblioteca, impreso en latín a finales del siglo XV, en París. Mire, si abrimos este incunable, podemos leer en la última página, impreso en francés: "Ces présentes heures à l?usaige de Rome furent achevées le vingt-septième jour l?an mille quatre cent quatre-vingt-dix-huit pour Jean Poitevin, libraire demeurant à Paris en la rue Neuve-Notre-Dame". Usage, "uso", se escribe usaige; el sistema de indicación del año ha sido abandonado, pero todavía podemos descifrarlo con bastante facilidad. Por lo tanto, aún podemos leer un texto impreso hace seis siglos. Pero ya no podemos ver una cinta de video o un CD-ROM de hace apenas algunos años. A menos que conservemos nuestros ordenadores en el trastero.

J.-P. T .: Debemos insistir en la rapidez creciente con que envejecen estos nuevos soportes, condenándonos a adaptar toda nuestra organización del trabajo y del archivo, nuestras formas de pensar?

U. E .: Aceleración que contribuye a borrar la memoria. Se trata, sin duda, de uno de los problemas más espinosos de nuestra cultura. Por una parte, inventamos muchos instrumentos para conservar la memoria, todas las formas de grabación, todas las posibilidades de transportar sabiduría, y se trata, sin duda, de una ventaja considerable en comparación con esas épocas en que era necesario recurrir a mnemotecnias para recordar, simplemente porque no se podía tener a disposición todo lo que era oportuno saber. Pero, por otra parte, más allá de la naturaleza perecedera de estos instrumentos, que en efecto es un problema, tenemos que reconocer que no tenemos una actitud imparcial ante los objetos culturales que producimos. Por citar sólo un ejemplo, pensemos en los dibujos originales de las grandes creaciones del cómic: son sumamente caros porque son muy raros (hoy en día una lámina de Alex Raymond cuesta una fortuna). ¿Por qué son raros? Simplemente porque los periódicos que los publicaban, una vez reproducidas las láminas, las tiraban a la basura.

J.-P. T .: ¿Cuáles eran las mnemotecnias usadas antes de la invención de esas memorias artificiales que son los libros o nuestros discos duros?

J.-C. C .: Alejandro Magno está a punto de tomar, una vez más, una decisión cuyas consecuencias son incalculables. Le han contado que existe una mujer que puede predecir el futuro con certidumbre. Entonces hace que se presente ante él para que le enseñe su arte. Ella le dice que hay que encender un gran fuego y leer el futuro en el humo que provocará, como en un libro. Pero pone en guardia al conquistador. Mientras mire el humo no tendrá que pensar de ninguna manera en el ojo izquierdo de un cocodrilo. Si acaso en el ojo derecho, pero nunca en el izquierdo.

Entonces Alejandro renuncia a conocer el futuro. ¿Por qué? Porque una vez que alguien te ha metido en la cabeza que no tienes que pensar en algo, piensas sólo en eso. La prohibición crea una obligación. Imposible, pues, a esas alturas, no pensar en el ojo izquierdo del cocodrilo. El ojo del animal se ha apoderado de tu memoria, de tu mente.

A veces, como en el caso de Alejandro, recordar o no ser capaz de olvidar es un problema, incluso un drama. Hay personas dotadas de la facultad de almacenarlo todo a partir de recetas mnemotécnicas muy sencillas. El neurólogo ruso Aleksandr Luria las estudió. Peter Brook se inspiró en un libro de Luria para su espectáculo Je suis un phénomène. Si se cuenta algo a un mnemonista, éste no puede olvidarlo. Es como una máquina perfecta pero loca, lo graba todo, sin discernimiento. En realidad, es un defecto, no una cualidad.

U. E .: Todos los procedimientos mnemotécnicos utilizan la imagen de una ciudad, o de un palacio donde cada parte o lugar se asocia con el objeto que se intenta memorizar. La historia que narra Cicerón en el De oratore dice que Simónides asistía a una cena en compañía de otros dignatarios griegos. En cierto momento de la velada, abandona la asamblea, y justo después, todos los invitados mueren porque se derrumba el tejado de la casa. Entonces llaman a Simónides para que identifique los cuerpos. Lo consigue recordando el lugar que cada uno ocupaba alrededor del a mesa.

El arte mnemotécnico consiste, por lo tanto, en la capacidad de asociar representaciones espaciales a objetos o conceptos, de forma que se pongan en relación recíproca el uno con el otro. En su ejemplo, Alejandro ya no puede actuar libremente porque ha asociado el humo que debe escrutar para entender el futuro con el ojo izquierdo de un cocodrilo.

Las artes de la memoria se encuentran aún en la Edad Media. A partir de la invención de la imprenta, el uso de estas mnemotecnias debería perderse poco a poco. ¡Pues bien, precisamente con la imprenta se publicaron los más bellos libros de mnemotecnia!

[...]

J.-P. T .: Volvamos a los cambios tecnológicos que deberían llevarnos, o no, a apartarnos de los libros. Sin duda, los instrumentos de la cultura hoy en día son más frágiles y menos duraderos que los incunables, que resisten espléndidamente al tiempo. Y aun así, estos nuevos instrumentos, lo queramos o no, revolucionan nuestras formas de pensar y nos alejan de esas formas de pensamiento que los libros indujeron.

U. E.: La velocidad con la que la tecnología se renueva nos obliga, en efecto, a un ritmo insostenible de reorganización permanente de nuestras costumbres mentales. Cada dos años habría que cambiar de ordenador porque estas máquinas se han concebido exactamente para eso: para que se vuelvan obsoletas al cabo de un período determinado, cuando arreglarlas sale más caro que comprar una nueva. Cada año habría que cambiar de coche porque el nuevo modelo presenta ventajas en su seguridad, extras electrónicos, etc. Y cada nueva tecnología implica la adquisición de un nuevo sistema de reflejos, que requiere nuevos esfuerzos, y todo ello en términos de tiempo cada vez más breves. Ha sido necesario más de un siglo para que las gallinas aprendieran a no cruzar la calle. La especie, al final, se ha adaptado a las nuevas condiciones de circulación. Pero nosotros no tenemos todo ese tiempo a nuestra disposición.

J.-C. C.: Y además, ¿podemos adaptarnos de verdad a un ritmo que está acelerando de forma tan injustificada? Por ejemplo, el montaje cinematográfico. Con los videoclips hemos llegado a un ritmo tan rápido que ya no podemos correr más. Acabaremos no viendo nada. Pongo este ejemplo para mostrar de qué modo una técnica ha generado su lenguaje específico y cómo el lenguaje, a su vez, ha obligado a la técnica a desarrollarse, de forma cada vez más apresurada, más atropellada. En las películas de acción norteamericanas, o en las supuestas tales que vemos hoy en día, ningún plano debe durar más de tres segundos. Se ha convertido en una especie de regla. Un hombre vuelve a casa, abre la puerta, cuelga el abrigo, sube al primer piso. No sucede nada, no está amenazado por ningún peligro, y la secuencia se articula en dieciocho planos. Como si la técnica creara la acción, como si la acción estuviera en la misma cámara, y no en lo que nos muestra.

Al principio, el cine era una técnica sencilla. Se colocaba una cámara fija y se rodaba una escena teatral: entraban actores, hacían lo que tenían que hacer y salían. Luego, muy rápidamente, nos dimos cuenta de que si colocábamos una cámara en un tren en movimiento, las imágenes desfilaban primero por la cámara y luego por la pantalla. La cámara podía tener movimiento, elaborarlo y devolverlo. De este modo, la cámara empezó a moverse, al principio con prudencia, dentro de los estudios. Poco a poco se fue convirtiendo en un personaje. Giraba hacia la derecha, luego hacia la izquierda. Y entonces fue necesario pegar las dos imágenes así obtenidas. Era el principio de un nuevo lenguaje, el montaje. Buñuel, que nació en 1900, con el surgimiento del cine, me contaba que cuando iba a Zaragoza a ver una película, en 1907 o 1908, había en "explicador" que con un bastón aclaraba lo que estaba pasando en la pantalla. El nuevo lenguaje todavía no resultaba comprensible. No había sido asimilado. Desde entonces nos hemos acostumbrado a ese lenguaje, pero los grandes maestros del cine, aún hoy, no dejan de mejorarlo, no dejan de refinarlo, de perfeccionarlo y también, por suerte, de pervertirlo.

Como en la literatura, también en el cine tenemos tanto un "lenguaje noble", a menudo grandilocuente y pompier, como un lenguaje corriente, banal, y un dialecto. Sabemos también, como decía Proust de los grandes escritores, que todo gran cineasta inventa, por lo menos en parte, su lenguaje personal.

U. E.: Amintore Fanfani, político nacido a principios del siglo pasado y, por lo tanto, en una época en que el cine todavía no era realmente popular, contaba en una entrevista que no solía ir al cine sencillamente porque no entendía que el personaje que veía en contracampo era el mismo que acababa de ver de frente un momento antes.

J.-C. C.: En efecto, se tomaban precauciones notables para no desorientar a los espectadores, que entraban en un nuevo territorio de expresión. En el teatro clásico, la acción tiene la misma duración de lo que vemos. No hay cortes dentro de una escena de Shakespeare o de Racine. En la escena y en la sala, el tiempo es el mismo. Creo que Godard fue uno de los primeros en filmar, en Sin aliento, una escena con dos personajes en una habitación y conservar una fase de montaje sólo unos momentos, unos pocos fragmentos de esa larga escena.

U. E.: Sin embargo, me parece que el cómico había pensado desde hacía mucho tiempo en esa construcción artificial del tiempo de la narración. De todas formas, yo que soy un apasionado y un coleccionista de los cómics de los años treinta, soy incapaz de leer los álbumes más recientes, los más vanguardistas, digamos.

No nos lo ocultemos. Un día jugaba con mi nieto de seis años, que estaba probando uno de esos juegos electrónicos que tanto gustan, y me ganó dramáticamente por doscientos ochenta a diez. Aun así, soy un antiguo jugador de flipper y a menudo, cuando tengo un momento, juego en mi ordenador a matar marcianos llegados del espacio, en todo tipo de guerras galácticas y con cierto éxito. Pero ante ese resultado tuve que inclinarme. Igualmente, mi nieto, por muy dotado que sea, cuando tenga veinte años, quizá no conseguirá entender ya las nuevas tecnologías. Hay ámbitos del conocimiento en los que es imposible pretender mantenerse al día. En el ámbito de la física nuclear, no se puede seguir siendo un investigador excepcional durante un arco de tiempo prolongado, independientemente de los esfuerzos que se hagan para mantenerse al día. A una determinada edad estás fuera de juego: o te conviertes en profesor o encuentras trabajo en una empresa. Eres un genio a los veintidós años porque lo has entendido todo, pero a los veinticinco tienes que ceder el testigo. Lo mismo que para un jugador de fútbol. A cierta edad te conviertes en un entrenador.

J.-C. C .: Una vez fui a ver a Lévi-Strauss siguiendo una sugerencia de Odile Jacob, que quería que escribiéramos un libro juntos. Lévi-Strauss, muy amablemente, rehusó diciendo: "No quiero repetir lo que ya he dicho antes". Qué lucidez. También en antropología llega un momento en que tus juegos, nuestros juegos, están hechos. En cualquier caso, ¡Lévi-Strauss festejó sus cien años!

U. E.: Yo hoy ya no soy capaz de enseñar por las mismas razones. Nuestra insolente longevidad no debe ocultarnos el hecho de que el mundo del conocimiento está en permanente revolución y que nosotros hemos podido captar algo durante un período necesariamente limitado.

J.-C. C.: ¿Cómo puede usted explicarse la capacidad de adaptación de su nieto, capaz de controlar a los seis años estos nuevos lenguajes que para nosotros, a pesar de nuestros esfuerzos, nos resultan ajenos?

U. E.: Es un niño parecido a otros niños de su edad, que desde que tenía dos años ha sido expuesto cotidianamente a diversos estímulos, que, para mi generación, no existían. Cuando traje mi primer ordenador a casa, en 1983, mi hijo tenía exactamente veinte años. Le enseñé mi nueva adquisición de mi nuevo juguete, y encontré, obviamente, varios tipos de dificultades (le recuerdo que en esa época escribíamos en DOS con lenguajes de programación como Basic o Pascal; no teníamos Windows, que ha cambiado nuestras vidas). Un día, al verme en apuros, mi hijo se acercó al ordenador y me dijo: "Mira, deberías hacer esto". Y el ordenador funcionó.

He resuelto en parte este misterio imaginándome que, cuando yo no estaba, mi hijo jugaba con el ordenador; pero queda sin respuesta la pregunta de cómo consiguió aprender más rápidamente que yo, ya que accedíamos a la máquina de forma alternada. Él ya tenía la mano informática. Usted y yo habíamos adquirido gestos como girar la llave para poner en marcha el coche o encender el interruptor... para él se trataba de hacer clic, pulsar sencillamente. La mano de mi hijo estaba a años luz más adelantada que la mía.

J. -C. C .: Girar o hacer clic. Su observación está cargada de enseñanzas. Si pienso en nuestro uso del libro, nuestro ojo va de izquierda a derecha, de arriba abajo. Con la escritura árabe y persa, o con el hebreo, es al contrario. El ojo va de derecha a izquierda. Me he preguntado si estos dos movimientos habrán tenido un influjo en los movimientos de la cámara de cine. La mayor parte de los travellings en el cine occidental van de izquierda a derecha, mientras que en el cine iraní, por poner sólo un ejemplo, van al contrario. ¿Por qué no imaginar que nuestras costumbres de lectura pueden influir en nuestros modos de visión, en los movimientos instintivos de nuestros ojos?

U. E.: En efecto, habría que verificar si un agricultor occidental empieza a trabajar los campos yendo de izquierda a derecha para luego volver de derecha a izquierda; y si un agricultor egipcio o iraní, en cambio, va de derecha a izquierda para luego volver atrás de izquierda a derecha. El trazado del arado, en efecto, corresponde exactamente a la escritura bustrofédica, pero en un caso se empezaría desde la derecha y, en el otro, desde la izquierda. Es un problema significativo que, según mi opinión, no se ha estudiado bastante. Los nazis habrían podido identificar inmediatamente a un campesino judío.

Pero volvamos a nosotros. Hemos hablado del cambio y de su aceleración. Pero también hemos dicho que existen técnicas que no cambian, el libro, por ejemplo. Podríamos añadir la bicicleta y también las gafas. Por no hablar de la escritura alfabética. Una vez alcanzada la perfección, es imposible superarla.

J.-C. C.: Vuelvo, si me lo permite, al cine y a su extraordinaria fidelidad hacia sí mismo. ¿Usted piensa que con Internet volvemos a la era alfabética? Yo diría que el cine es un triángulo proyectado sobre una superficie plana desde hace más de cien años. Es una linterna mágica perfeccionada. El lenguaje ha evolucionado, pero la forma continúa siendo la misma. Las salas se están equipando progresivamente para acoger el cine tridimensional y la "visión global". Esperemos que no se trate de simples hallazgos aparentes.

¿Podremos ir más allá algún día, por lo menos en el plano formal? ¿El cine es joven o viejo? No tengo la respuesta. Sé que la literatura es antigua. Es lo que me dicen. Pero quizá no es tan antigua, en resumidas cuentas. Quizá deberíamos evitar hacer el papel de Nostradamus; si no, corremos el riesgo de ver desmentidas nuestras profecías.

U. E.: A propósito de profecías desmentidas, he recibido una gran lección en mi vida. En aquella época, me refiero a los años sesenta, trabajaba en una editorial. Nos llegó la obra de un sociólogo norteamericano que hacía un análisis muy interesante de las nuevas generaciones y anunciaba la irrupción de una nueva generación de cuello blanco y cabellos rapados, tipo militar, completamente desinteresada por la política, etc., etc. Decidimos encargar la traducción, pero resultó que no era buena y me pasé más de seis meses corrigiéndola. Pues bien, durante esos meses, pasamos de principios de 1967 a las manifestaciones de Berkeley, y sucesivamente a Mayo del 68, y el análisis del sociólogo se había vuelto completamente obsoleto. Por lo cual, tomé el manuscrito mecanografiado y lo tiré a la basura.

J.-C. C.: Hemos hablado de soportes duraderos bromeando sobre nosotros mismos, sobre nuestras sociedades que no saben cómo archivar de forma duradera nuestra memoria. Pero creo que necesitaríamos también profetas duraderos. Ese futurólogo de Davos que, ciego y sordo ante la crisis financiera que se acercaba, anunciaba un barril de petróleo a quinientos dólares, ¿por qué debería tener razón? ¿Tiene un diploma de profeta? El precio del petróleo subió a ciento cincuenta dólares el barril, luego lo vimos bajar de nuevo a cincuenta sin ninguna explicación razonable. Subirá quizá, o bajará aún más. No sabemos nada. El futuro no es una profesión.

La característica de los profetas, de los verdaderos y de los falsos, es que se equivocan siempre. Ya no recuerdo quién decía: "Si el porvenir es el porvenir, siempre es inesperado". La gran cualidad del porvenir es que es incansablemente sorprendente. Siempre me ha llamado la atención que, en la gran literatura de ciencia ficción que va desde principios del siglo XX hasta los años cincuenta, ningún autor se imaginara el plástico, que tanto espacio ha ganado en nuestra vida. No proyectamos siempre en la ficción, o en el porvenir, sólo a partir de lo que conocemos. Pero el porvenir no procede de lo que ya conocemos. Se podrían citar mil ejemplos. Cuando en los años sesenta fui a México con Buñuel para trabajar en un guión, a un lugar auténticamente remoto, llevaba conmigo una pequeña máquina de escribir portátil con una cinta roja y negra. Si por desgracia la cinta se hubiera estropeado, no habría tenido ninguna posibilidad de encontrar otra en Zitacuaro, la ciudad cercana. Me imagino la comodidad que habría supuesto para nosotros un ordenador... Pero entonces estábamos muy lejos de imaginarlo.

J.-P. T.: El homenaje al libro de estas páginas intenta mostrar simplemente que las tecnologías contemporáneas están lejos de haberlo desprestigiado. Por otra parte, en algunos casos, quizá debamos relativizar el progreso que se atribuye a estas tecnologías. Pienso en concreto en el ejemplo que ponía Jean-Claude, de un Restif de la Bretonne imprimiendo al alba aquello de lo que había sido testigo durante la noche.

J.-C. C .: Es una hazaña innegable. El gran coleccionista brasileño José Mindlin me enseñó una edición de Los miserables publicada e impresa en Río, en portugués, en 1862, es decir, el mismo año de su publicación en Francia. ¡Sólo dos meses después de París! Mientras Victor Hugo escribía, Hetzel, su editor, enviaba el libro, capítulo tras capítulo, a los editores extranjeros. Dicho de otro modo, la difusión de la obra era más o menos como la de esos best sellers que hoy en día se proponen en más de un país y en más de una lengua simultáneamente. Algunas veces es útil relativizar nuestras pretendidas proezas tecnológicas. En el caso de Victor Hugo, las cosas fueron más deprisa que hoy en día.

U. E.: Le pasó también a Alessandro Manzoni. La primera edición de Los novios (1827) tuvo unas treinta ediciones pirata en todo el mundo, que no le reportaron ni una lira. Para la edición revisada de 1840 quiso hacer una publicación en fascículos semanales con el editor Radaelli de Milán, con muchas y bellísimas ilustraciones (y siguió personalmente el trabajo del dibujante Goñi): pensaba que era imposible piratear un fascículo en una semana. Se equivocaba. Un editor napolitano lo pirateó semana tras semana y Manzoni perdió su dinero en esa empresa. Es otra demostración de la relatividad de nuestras proezas tecnológicas. Pero habría más ejemplos. En el siglo XVI, Robert Fludd publicaba en un año tres o cuatro libros. Vivía en Inglaterra, los libros se publicaban en Ámsterdam. Recibía galeradas, las corregía, controlaba las imágenes, mandaba todo otra vez a Ámsterdam... ¿cómo lo hacía? ¡Se trata de libros ilustrados de seiscientas páginas! Debemos pensar que el correo funcionaba mejor que hoy. Galileo mantenía correspondencia con Kepler y todos los sabios de su época. Estaba informado inmediatamente de cualquier nuevo descubrimiento.

Quizá podamos añadir una nota a esta comparación que parece aventajar al pasado. En los años sesenta, como editor, hice que tradujeran el libro de Derek de Solla Price, Little science, Big science. Apoyándose en estadísticas, el autor demostraba que el número de publicaciones científicas del siglo XVII era tal que un buen científico podía mantenerse al corriente de todo lo que se publicaba, mientras que hoy a ese mismo científico le resultaba imposible incluso echarles una ojeada a todos los abstracts de los artículos publicados en su ámbito de investigación.

J.-C. C.: Considere nuestros pen drives y otros métodos para archivar información y llevarla con nosotros. También en este nivel no hemos inventado nada. A finales del siglo XVIII, los aristócratas llevaban consigo durante sus desplazamientos, en pequeñas maletas, bibliotecas de viaje. Treinta o cuarenta volúmenes, en formato de bolsillo; no se separaban de ninguna manera de lo que un hombre de bien tenía que saber. Esas bibliotecas, obviamente, no estaban computadas en gigas, pero el principio estaba ya establecido.

Esto me recuerda otra forma de "atajo", que resulta más problemática. En los años sesenta, yo vivía en Nueva York, en un apartamento que había puesto a mi disposición un productor cinematográfico. No había libros en ese apartamento, salvo una biblioteca que contenía "obras maestras de la literatura mundial en digest form". He ahí algo que es propiamente irreal: Guerra y paz en cincuenta páginas, Balzac en un volumen. ¡Un trabajo inmenso para algo totalmente absurdo!

U. E.: Claro que hay resúmenes y resúmenes. En Italia, en los años treinta y cuarenta se publicaba una colección estupenda, llamada "La Scala d´Oro". Se trataba de una serie de libros subdivididos por edades. Estaba la serie de siete a ocho años, la de ocho a nueve y la que llegaba hasta los catorce, todo ello ilustrado de forma maravillosa por los mejores artistas de la época. Estaban todas las grandes obras maestras de la literatura. Cada obra era contada por un buen escritor que tenía en cuenta la edad del lector. Entendámonos, era un poco ad usum delphini. Por ejemplo, Javert no se suicidaba, dimitía. Debo decir que solamente cuando, ya mayorcito, leí Los miserables en versión original supe por fin toda la verdad sobre Javert. Pero debo reconocer que lo esencial me había sido transmitido.

[Traducción de Helena Lozano Miralles]


ADNCarriére
El francés Jean-Claude Carrière (Hérault, 1931) tenía poco más de 30 años cuando se consagró como guionista cinematográfico con películas de dos Luises: una de Buñuel ( Diario de una camarera , 1964) y otra de Malle ( ¡Viva María!, 1965).

Desde entonces nunca dejó de escribir. Fue el favorito de Buñuel en su última etapa ( Belle de Jour, La Vía Láctea, El discreto encanto de la burguesía, El fantasma de la libertad ). También trabajó para otros grandes directores, como Wajda (Danton), Forman (Valmont) y Saura ( Los fantasmas de Goya ).

Pero su estrecha relación con Buñuel signó su carrera. "Fueron 18 o 19 años de estrecha colaboración. Pasábamos largas horas recluidos. Él me contaba anécdotas y hechos de su vida", dijo. De esos retazos está hecha la maravillosa biografía de Buñuel, Mi último suspiro .

ADNEco
Se podría decir que el escritor italiano Umberto Eco (Alessandria, 1932) es un hombre de dos mundos: es tanto el erudito que enseña semiótica en la Universidad de Bolonia y que escribe sobre el arte y la belleza en la estética medieval como el novelista de nombre familiar para el gran público después del éxito literario y cinematográfico que fue El nombre de la rosa . En sus artículos periodísticos, abandona a menudo el tono catedrático y se dedica a temas cotidianos, desarrollados de modo totalmente accesible.

Sus opiniones sobre la tecnología, en especial sobre Internet, suelen ser ambivalentes: "Yo soy muy crítico con Wikipedia, porque contiene noticias falsas. Las hay también sobre mí, verdaderas y erróneas. Pero utilizo de todas formas Wikipedia, porque si no no podría trabajar. Antes tardaba media hora para encontrar cada dato", ha dicho.


* Publicado en el suplemento ADN Cultura del diario La Nación de Argentina, el el 31 dejulio de 2010.

Documental de Chungui en la Feria del Libro

XII Congreso de la Asociación Iberoamericana de Academias de Historia

En la sede de la Academia Nacional de la Historia de Argentina con un discurso de su Presidente Dr. Eduardo Martiré, se inaugura el próximo lunes 2 de agosto el XII Congreso Iberoamericano de Academias de la Historia. El Congreso, al que asisten 16 Academias e Institutos de Historia del continente, además de España y Portugal, tendrá como tema principal La revolución emancipadora.

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En esta oportunidad la Academia Chilena de la Historia estará representada por su Presidente, don José Miguel Barros, y los miembros de número don Sergio Martínez Baeza, don Juan Eduardo Vargas y doña Teresa Pereira.

El ciclo de conferencias se inicia con la presentación del historiador Feliciano Barrios Pintado, miembro de número de la Real Academia de la Historia de España con la ponencia El nacimiento de la crisis. La abdicación de Carlos IV.

El Programa preliminar del XII Congreso contempla los siguientes temas y presentaciones:

PRIMERA SESIÓN DE TRABAJO

LOS PRECURSORES

Lic. Armando Raúl Bazán (Argentina)
Ideólogos, conspiradores y revolucionarios, precursores de la Revolución de Mayo.

Dr. Isidoro J. Ruiz Moreno (Argentina)
Alzaga, el precursor.


INTERPRETES DE LA REVOLUCION

Dr. Juan Bautista Rivarola Paoli (Paraguay)
La ideología de Mayo de 1810 y 1811.Un paralelismo.

Dr. Benjamín Rosales Valenzuela (Ecuador)
San Martín, Guayaquil y Perú.

Dr. Edberto Oscar Acevedo (Argentina)
Los intérpretes de la Revolución de Mayo.

Prof. Enrique Zuleta Álvarez (Argentina)
Rodolfo Irazusta: el revisionismo histórico y el nacionalismo republicano.

Dra. María Elena Infesta (Argentina)
Memoria y periodismo. La Revolución de Mayo en la prensa rosista.

Hebe Viglione de Arrastía (Argentina)
Significación de la Revolución en el Litoral.


SEGUNDA SESION DE TRABAJO

LOS PROTAGONISTAS

Dr. José M. Barros Franco (Chile)
José Miguel Carrera. Dos visiones contrapuestas.

Dr. Juan F. Cordero Iñiguez (Ecuador)
José María Landa y Ramírez, un argentino en Cuenca en la época de la Independencia.

Sr. Ángel Corrales Elhordoy (Uruguay)
Aurora de Mayo. Aporte humano de la Banda Oriental. Los Duarte. El Capitán Anastasio Duarte.

Dr. Miguel Corrêa Monteiro (Portugal)
Carlota Joaquina, a rainha da esperanza.

C. N. Juan José Fernández Parés (Uruguay)
Artigas y la Revolución emancipadora.

Dr. Juan E. Hernández Cruz (Puerto Rico)
Lola Rodríguez de Tió, y los tardíos intentos de emancipación en Cuba y Puerto Rico.

Lic. Fabián Melogno Vélez (Uruguay)
Ramón Olavarrieta, un sacerdote oriental en Mayo.

Dr. Juan E. Vargas Cariola (Chile)
Políticos tradicionales y políticos modernos en el proceso de emancipación chileno, 1808-1814.

Lic. Miguel E. Bravo Tedín (Argentina)
La forja de Manuel Belgrano.


TERCERA SESION DE TRABAJO

LA SOCIEDAD

Dra. María Eugenia Bozzoli Vargas (Costa Rica)
La frontera de la frontera, sociedad indígena costarricense (1800-1830).

Dr. José Agustín de la Puente Candamo (Perú)
La vida cotidiana en el Perú en el tiempo de la Independencia.

Sra. María Eugenia López Velásquez (El Salvador)
Demandas y participación social en los movimientos insurgentes de 1811 en San Salvador.

Dra. Olinda Massare de Kostianovsky (Paraguay)
Asunción en 1811.

Dra. Teresa Pereira Larrain (Chile)
La vida cotidiana en Chile en los años de la independencia. Arquitectura, fiestas, celebraciones, comidas y vestimenta.

Dra. Daisy Rípodas Ardanaz (Argentina)
La formación intelectual de los hombres de Mayo. Textos prohibidos en lecturas corrientes.

Dra. Olga Fernández Latour de Botas (Argentina)
La palabra y su tiempo en el proceso emancipador.

Lic. María Sáenz Quesada (Argentina)
Notas sobre las sociedades latinoamericanas en la época de las revoluciones.


CUARTA SESION DE TRABAJO

SOCIEDAD (CONTINUACIÓN)

Dr. Luis García Moreno (España)
América (1810-1826) y Roma (406-476). Un modelo de fragmentación étnica.

D. Jorge E. Arellano Sandino (Nicaragua)
El movimiento insurgente de Granada, Nicaragua.

Dr. Ramón Pedro Yanzi Ferreira (Argentina)
La Revolución de Mayo de 1810 y la Universidad de Córdoba.

Dra. Marcela Aspell (Argentina)
La Revolución de Mayo de 1810 en Córdoba del Tucumán.


EL ORDEN JURIDICO

Dr. Santiago Díaz Piedrahita (Colombia)
El orden legal tras la independencia. El artífice de la compilación nacional colombiana.

Dr. Pedro A. Escalante Arce (El Salvador)
La alternativa monárquica en el surgimiento del Estado Salvadoreño.

Dr. Luis González Vales (Puerto Rico)
La constitución de 1812 y Puerto Rico.

Dr. Arno Wehling (Brasil)
El Reino Unido: una solución emancipadora.

Dr. Víctor Tau Anzoátegui (Argentina)
Sobre la independencia política y el orden jurídico en el Río de la Plata.


QUINTA SESION DE TRABAJO

PARTICULARIDADES TERRITORIALES

Dra. Manuela Mendonça Matos Fernández (Portugal)
Repercusión en Portugal de los procesos emancipadores en América del Sur.


EL LITORAL ARGENTINO

Prof. Alejandro Damianovich (Argentina)
El federalismo del Litoral como movimiento emancipatorio y la redistribución del poder tras la Revolución rioplatense.

LA BANDA ORIENTAL DEL RIO DE LA PLATA

Prof. Héctor Patricio Patiño Gardone (Uruguay)
El 25 de mayo en la Banda Oriental y la República Oriental del Uruguay.

Lic. Oscar Gilbert Padrón Favre (Uruguay)
La Revolución y el nacimiento de los orientales.

Dra. Delfina Fernández Pascua (Puerto Rico)
El pueblo uruguayo se niega a seguir a la Junta de Buenos Aires en 1810.

Dr. José Luis Bruno Fariello (Uruguay)
La diplomacia de Mayo.

LA IGLESIA

Dra. Gisela von Wobeser Hoepfner (México)
Banderas religiosas en el movimiento de independencia de México.

Mons. Dr. Juan G. Durán (Argentina)
El Episcopado rioplatense y la Revolución de Mayo. Dubitación, confusión y reticencia (1810-1819).

SEXTA SESION DE TRABAJO

AMERICA CENTRAL
D. Francisco Jaime Incer Barquero (Nicaragua)
Los corsarios del Río de la Plata en las costas de América Central.

Dr. Guillermo Díaz Romeu (Guatemala)
La independencia pacífica de Centroamérica.

COLOMBIA
Dr. Luis Horacio López Domínguez (Colombia)
Procesos de independencia de Nueva Granada (Colombia). Mitos y realidades.

Dr. Enrique Gaviria Liévano (Colombia)
La revolución comunera como antecedente de la independencia de Colombia.

COSTA RICA
Dr. Juan Rafael Quesada Camacho (Costa Rica)
Costa Rica, de la fidelidad monárquica a la ruptura.

PUERTO RICO
Dr. Francisco Moscoso McHenry (Puerto Rico)
Reforma y Revolución en Puerto Rico, 1809-1815.

REPUBLICA DOMINICANA
Lic. José Luis Chez Checo (República Dominicana)
Peculiaridades del proceso emancipador dominicano.

VENEZUELA
Dr. Elías Pino Iturrieta (Venezuela)
Abril de 1810. Temporada de debutantes en Venezuela.


SÉPTIMA REUNIÓN DE TRABAJO

COMERCIO Y MILICIA

Dr. Hernán Asdrúbal Silva (Argentina)
Comercio y Revolución rioplatense.

Dra. Sara E. Mata de López (Argentina)
Militarización e insurgencia en el Virreinato del Río de la Plata.

Dra. Luisa Miller Astrada (Argentina)
Geoestrategia del plan libertador sanmartiniano.

Dr. Adolfo Omar Cueto (Argentina)
La vitivinicultura en Cuyo. 1810 – 1910.


Fuente: Academia Chilena de la Historia

Comunicado de la Academia Nacional de la Historia de Venezuela sobre la exhumación de los restos de Bolívar

La Academia Nacional de la Historia ante el hecho consumado de la sorpresiva apertura de la urna que contiene los restos del Libertador Simon Bolívar, realizada en la media noche del 14 al 15 de los corrientes, con el presunto objetivo de determinar la causa de su muerte y la identidad de sus restos, expone ante el pueblo venezolano el siguiente

COMUNICADO:


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1. El día 17 de Diciembre de 1962 la Academia Nacional de la Historia conjuntamente con la Sociedad Venezolana de Historia de la Medicina en una sesión solemne conjunta de ambas instituciones, acordaron realizar una Mesa Redonda para estudiar la Enfermedad y causa de la muerte del Libertador Simón Bolívar, para la cual convocaron a historiadores y científicos venezolanos estudiosos del tema y expertos en la materia. Dicha Mesa Redonda se realizó en los días 25 y 26 de Junio de 1963 y en ella participaron, además de connotados historiadores venezolanos, numerosos médicos en su totalidad Profesores de la Facultad de Medicina de la Universidad Central de Venezuela, todos especialistas en diversas áreas tales como tisiólogos, farmacólogos, epidemiólogos, internistas, patólogos, psiquiatras y psicólogos; igualmente intervinieron odontólogos, filósofos y críticos de arte. Se leyeron y discutieron exhaustivamente 22 ponencias y se llegó por unanimidad a la conclusión de que en vista de los antecedentes familiares, epidemiológicos y personales, así como del resultado de la autopsia, la enfermedad principal que produjo la muerte del Libertador fue una “tuberculosis de reinfección del adulto de tipo fibroulcerocavernoso, con diseminación broncógena” y como consecuencia de ello “posibles lesiones tuberculosas secundarias finales laringotraqueales e intestinales”. Igualmente se concluyó en que “la terapéutica empleada por el médico tratante estuvo adaptada a los conceptos científicos admitidos en su tiempo” y también se determinó que “el estudio y análisis de los Boletines Médicos y del Protocolo de la autopsia demuestran que el Dr. Alejandro Próspero Reverend poseía conocimientos científicos acordes con las doctrinas de la época, lo que acredita su carácter de médico de alto nivel académico”. Las Ponencias y Conclusiones de esta Mesa Redonda fueron publicadas en 1964 y en una segunda edición en 1976. Sus determinantes conclusiones se consideraron definitivas y desde entonces el tema nunca más fue tratado, al menos desde un punto de vista científico.

2. El 30 de Abril 1842, el Presidente de la República Gral. José Antonio Páez dictó un Decreto por el cual se ordenaba el traslado de los restos del Libertador, desde Santa Marta a Caracas; nombró una Comisión constituida por el Doctor José Vargas y los Generales José María Carreño y Mariano Ustáriz, encargada de realizar dicho traslado y designó para presidirla al primero mencionado. La Comisión, luego de todos los preparativos, zarpó de La Guaira el 13 de noviembre siguiente y llegó a Santa Marta el 16 del mismo mes. Después de numerosos actos protocolares y del amistoso recibimiento por parte de las autoridades colombianas, el acto de la exhumación de los restos del Libertador tuvo lugar el domingo 20 de noviembre por la tarde, en una ceremonia pública y solemne, procedimiento del cual se levantó una detallada Acta que corre como el Anexo No. 9 del Informe final del Doctor Vargas ante el Ejecutivo venezolano. En esta Acta consta que:

‘los señores doctor Alejandro Próspero Reverend y Manuel Ujueta que asistieron ... a la preparación del cadáver después de la muerte ... el primero como médico que preparó el cadáver, el segundo como una de las personas que asistieron a esta preparación y a su sepultura, preguntados por el Señor Gobernador (Joaquín Posada Gutiérrez) acerca de la identidad de los restos del cadáver que tenían presente, con el del General Bolívar, contestaron que era el mismo idéntico”. Ante esta afirmación de testigos de excepción, quedaba así demostrado que los incidentes ocurridos en la Catedral de Santa Marta en el curso de los 12 años en que permaneció sepultado allí (una inundación y un terremoto) para nada afectaron la integridad física del cadáver del Libertador.

En un extenso informe del Doctor José Vargas dirigido al Ministro de Estado en el Despacho de lo Interior, de fecha 18 de diciembre de 1842 (publicado en la Gaceta de Venezuela No. 624 de 21 de diciembre de 1842 y reproducido en Documentos para los Anales de Venezuela, Tercer Período, tomo I, págs. 93 y sgts e igualmente reproducido en la Biografía de José Vargas de Laureano Villanueva y en las dos ediciones de las Obras Completas del Dr. José Vargas), el cual contiene 22 documentos anexos, se da cuenta detallada al ejecutivo venezolano de todos los pasos dados por la Comisión desde el mismo momento de la exhumación en la Catedral de Santa Marta hasta su desembarco en La Guaira en la mañana del 15 de diciembre de 1842, cuando se realiza una solemne ceremonia que el Doctor Vargas describe con mucha emoción, especialmente cuando menciona el incontenible llanto de los Generales Juan Uslar y José María Carreño, y las expresiones de la numerosa concurrencia que asistió a este desembarco. Igualmente Fermín Toro dejó una descripción muy detallada de este recibimiento, que significaba el regreso definitivo de Simón Bolívar a su tierra natal.

En Caracas, en ceremonias nunca vistas hasta entonces, que describe magistralmente Fermín Toro, la urna fue finalmente colocada en la Iglesia Catedral de Caracas en el Panteón de la Familia Bolívar el 23 de diciembre de 1842. Allí siguió actuando la Comisión presidida por el Doctor Vargas y en un informe suscrito por el mismo Doctor Vargas y el resto de la Comisión y dirigido al Secretario de Estado en el Despacho de lo Interior de fecha 15 de marzo de 1843 dicen lo siguiente:

“La Comisión encargada por el Gobierno de preservar de la completa destrucción la parte de los restos venerandos del Libertador, General Simón Bolívar, que todavía puede ser preservada, ha cumplido su encargo y de él da cuenta de la manera siguiente.

“En medio del montón de polvo y horruras que la urna de plomo contenía, resultado de la descomposición de todos los tejidos blandos del cuerpo y de los vestidos, se ha preservado el esqueleto casi completo, aunque algunos huesos pequeños han ya desaparecido, otros están casi pulverizados y todos los demás ennegrecidos y en progreso a la descomposición a causa de la humedad que en dicha urna se conserva.

“Se procedió, pues, a nombrar dos jóvenes bien instruídos en Anatomía, a saber: el Doctor Cosme Jiménez y el Bachiller Manuel Alvarado, que con el mayor cuidado y proligidad, entresacasen del montón de horruras todos los huesos, los limpiaran y lavaran con cloruro de ca1; los secaran bien, y después los cubriesen de barniz preservativo. Separados los huesos del polvo, y preparados como queda dicho, han sido ensamblados, formando el esqueleto, con alambres de plomo y de plata según las partes; y así conexionados, han sido cubiertos de varias capas del dicho barniz preservativo.

“El esqueleto tiene las faltas siguientes:

1º. La de los dedos anulares, y las segundas falanges de todos los otros dedos de las manos; excepto las de los pulgares.

2º. La de algunos huesos del metatarso y todos los dedos de ambos pies.

3º. La de la última muela o la cordal izquierda de la mandíbula superior, que en la primera vez que la urna fué abierta en esta ciudad estaba movida pero no faltaba; pero que después no ha sido hallada.

“Todas las articulaciones o adaptaciones de los huesos del carpo y metacarpo, tarso y metatarso, y de los dedos, así de las manos como de los pies, han sido hechas por medio de cera de modelar: no siendo posible por su blandura y casi desintegración unirlos por taladros y alambres. Con la misma cera de modelar han sido llenados los espacios vacantes de las manos y los pies por la falta ya dicha de algunos huesecillos, por no introducir allí parte alguna extraña de los restos.

“Se ha construído una urna de hoja de plomo, mucho más delgada que el pedazo que quedaba de la que tenía y que fue recortada en una parte considerable en la ciudad de Santa Marta, para acomodarla en la bella urna de madera donada por el Gobierno de la Nueva Granada. En el centro de la nueva urna de plomo está acomodado el esqueleto; y en dos cajoncillos, también de plomo que como apéndice están soldados al interior de aquella pieza, van todo el polvo y demás restos que contenía la caja con entera separación del cuerpo o esqueleto.

“Este ha sido envuelto en un manto negro de damasco, y de este modo y con una cuña grande de cedro bien barnizada para colocar la cabeza, ha sido acomodado en la urna de plomo que a presencia de todos los miembros de la Comisión ha sido soldada y puesto dentro de la madera, la cual cerraron con sus dos llaves.

“Todo este proceso ha sido ejecutado dentro de la misma Iglesia Catedral, en un aposento de la capilla de San Nicolás, que el M. R. Arzobispo tuvo la bondad de franquear para el efecto, y desde allí ha vuelto la urna al panteón en que se hallaba.

“Dios Guarde a Udes. José Vargas, J. M. Carreño, Mariano Uztáriz”.

Del panteón familiar de la Iglesia Catedral la urna fue trasladada al Panteón Nacional en otra solemne ceremonia presidida por el Gral. Antonio Guzmán Blanco, el día 28 de octubre de 1876.

3. Por todo lo anteriormente expuesto la Academia Nacional de la Historia considera que:

1º. La causa de la muerte del Libertador no fue otra que la señalada en las Conclusiones de la Mesa Redonda de 1964.

2º. La identidad de los restos mortuorios del Libertador está absolutamente trazada y documentada fehacientemente, desde el instante mismo de su fallecimiento, el 17 de diciembre de 1830 en Santa Marta hasta su entrada al Panteón Nacional el día 28 de Octubre de 1876.

3º. Estando todo lo anteriormente dicho respaldado en documentos publicados en órganos oficiales y suscritos por personalidades de la más alta confiabilidad en la Historia republicana, no había ninguna razón para dudar, ni de la causa de la muerte del Libertador ni de la identidad de los restos que reposan en el Panteón Nacional.

4º. Por tanto la Academia estima que el acto de exhumación realizado sorpresivamente, en la medianoche del día 15 al 16 del presente mes, con el pretexto de averiguar tanto la causa de la muerte del Libertador así como la identidad de sus restos, fue absolutamente innecesario e injustificado.

5º. Dado que la osamenta mostrada por la televisión se corresponde exactamente con lo descrito por el Dr. José Vargas y la comisión en pleno, en 1843, cuando sellaron en la Catedral de Caracas la urna de plomo, como lo dice el documento transcrito antes, es evidente que en los últimos 167 años los restos mortales se han conservado satisfactoriamente, lo cual es otra razón para afirmar la falta de justificación de la exhumación realizada.

6º. La Academia Nacional de la Historia considera que de haberse estudiado la materia a la luz de una consulta amplia, científica, desprejuiciada de todo carácter partidista o político, involucrando en tal consulta a las autoridades científicas nacionales expertas en la materia, el país se hubiera ahorrado de presenciar un espectáculo y retórica inauditos en la historia venezolana y que quedará para siempre inscrito en los Anales de Venezuela como el irrespeto más grave que se le haya hecho al Libertador Simón Bolívar y con él al símbolo más genuino de la Patria.

7º. Por último, la Academia Nacional de la Historia ante tan insólito hecho, desgraciadamente ya consumado, invita y exhorta al país entero, a la Venezuela profunda y republicana, en todos los estratos de su población, a una reflexión íntima y a una plegaria que signifiquen y ofrezcan un desagravio al Padre de la Patria, inútilmente profanado en la tranquilidad de su sepulcro.

Aprobado por unanimidad en Caracas a los veintinueve días del mes de julio de dos mil diez.

Los asistentes:
Elías Pino Iturrieta, José del Rey Fajardo s.j., Ildefonso Leal, Manuel Rodríguez Campos, Simón Alberto Consalvi, Marianela Ponce, Blas Bruni Celli, Ermila de Veracoechea, Tomás Enrique Carrillo Batalla, José Rafael Lovera, Santos Rodulfo Cortés, Pedro Cunill Grau, Héctor Bencomo Barrios, Manuel Caballero, Germán Carrera Damas, María Elena González de Lucca. Correspondientes: Eduardo Hernández Carstens, Ramón Urdaneta.

Se adhieren:
Ramón J. Velásquez,
Inés M. Quintero,...

Fuente:

ACADEMIA NACIONAL DE LA HISTORIA
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+58 (212) 482.67.20

Dos textos sobre historia del presente de Manuel Valladares

Se dice hasta el cansancio que la política es la historia del presente, pero lo cierto es que esta novísima especialidad histórica es mucho más que eso. Un ejemplo de lo dicho lo constituyen los dos trabajos que el profesor Manuel Valladares ha escrito para la revista Historias y que ha tenido la gentileza de proporcionar a ERH para su difusión. Dos trabajos que se inscriben, como hemos dicho, en la corriente de la llamada 'historia del tiempo presente', que por las connotaciones políticas y sociales que revisten están llamados a iniciar un debate sobre los movimientos sociales en el Perú contemporáneo que ya urge entre nosotros.

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El primero es “Huelga Policial y Paro Nacional de Trabajadores en mayo de 1987. Detonantes de la más grave crisis política en el Perú de fines del siglo XX”, publicado en Historias. Revista Semestral de la Asociación Historia, Sociología y Ecología (Año II, N.º 2, enero-junio 2007). El segundo es “A propósito de la asonada en Andahuaylas en enero de 2005”, publicado en la misma revista (Año 2-3, N.º 3-4, 2007-2008).

Manuel Valladares es Profesor Principal de la E.A.P. de Historia de la Facultad de Ciencias Sociales, Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Magíster en Literatura Peruana y Latinoamericana por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

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V Curso de Especialización: "Historia, Teoría y Método de las Humanidades y de las Ciencias Sociales"

La importancia actual de la reflexión para asegurar una investigación de calidad, innovadora, justifica la necesidad del V Curso de Especialización: "Historia, Teoría y Método de las Humanidades y de las Ciencias Sociales", que la Universidad de Santiago de Compostela ofrece, por vez primera en la universidad española, a fin de completar y profundizar de manera interdisciplinar en la formación recibida por los licenciados universitarios en el campo de las ciencias humanas y sociales con especial atención las disciplinas de Historia, Geografía y Arte; Filosofía; Filología; Sociología; Derecho; Ciencias de la Comunicación y Ciencias de la Educación.

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Requisitos
Licenciados universitarios en general.
Graduados universitarios extranjeros.
Estudiantes del último curso (USC).

Objetivos
Este curso de perfeccionamiento para investigadores y estudiantes avanzados persigue tres objetivos:

1) Dar a conocer métodos y conceptos, tendencias y paradigmas, reflexiones y teorías que hoy en día orientan, o quieren orientar, la investigación humanística y social.

2) Crear un lugar de encuentro, conocimiento mutuo y experimentación, de profesores y alumnos de disciplinas que tienen por objeto las mismas realidades humanas en sus varias dimensiones temáticas y temporales.

3) Poner al día y preparar, en suma, a los nuevos investigadores para repensar y estudiar las ciencias humanas desde el punto de vista crítico de su evolución y actualidad metodológica, historiográfica y teórica, con vistas a una investigación aplicada en relación estrecha con la sociedad de nuestro tiempo.

Modalidades
Presencial / online

Programa

GÉNESIS Y ACTUALIDAD DE LAS DISCIPLINAS

1. La sociabilidad académica en la era global (Carlos Barros)

2. La antropología social: teorías, métodos y campos de estudio (Xosé Ramón Mariño Ferro)

3. Representaciones e ideología en el lenguaje y en el cine (Juan J. López Rivera)

4. Tendencias en el periodismo (José López García)

5. Evolución de la geografía como disciplina científica (Rubén Lois González)

6. Sobre el "giro estético" y su repercusión en las humanidades (Federico López
Silvestre)

7. Educación como objeto de conocimiento. Globalización, Educación electrónica e Interculturalismo (Antonio Rodríguez, María Esther Olveira)

8. La nueva Filosofía para hoy. La nueva Filosofía en su convergencia con las nuevas ciencias humanas y bio-sociales en el importante momento de cambio de paradigma entre siglos XIX-XX (María Luz Pintos)

9. Didáctica y currículo: los procesos de enseñanza-aprendizaje y el diseño de la docencia (Xulio Rodríguez).

TEORÍA Y METODOLOGÍA

1. Memoria, historia y políticas públicas de la memoria del pasado oculto (Lourenzo Fernández Prieto)

2. Teoría feminista y del género (Rita Radl, Begoña Gómez)

3. Metodología jurídica I: problema de interpretación y aplicación del derecho en
las sociedades modernas (Manuel Segura)

4. Metodología jurídica II: técnicas de investigación en las ciencias sociales (Sonia Rodríguez Boente).

5. El "giro histórico" en Filosofía y Metodología de la Ciencia (Wenceslao J. González)

6. La mirada sociológica: Las construcciones de las realidades sociales (Juan Luis Pintos)

7. La complejidad social: teoría y método (Manuel Torres).

8. Los presentes y sus construcciones teleológicas en la Edad Media y en la Época Contemporánea (Israel Sanmartín)

Calendario y matrícula:
Preinscripción: 1 de julio a 15 de setiembre de 2010
Inscripción: 16 de setiembre a 12 de noviembre de 2010
Seminarios presenciales: 10 de enero a 10 de abril de 2011
Precio: 320 euros (en dos plazos)
Créditos de 10 horas: 21
Metodología: Asistencia a seminarios y un trabajo final (versión
presencial); trabajos para cada uno de los seminarios (versión online)

Información:
Carlos Barros (director)
Israel Sanmartín (secretario)
Facultad de Geografía e Historia
Plaza de la Universidad , 1
15782 Santiago de Compostela (Galicia, España)
Tel.: 34 881 812 621; Fax: 981 55 99 41
posteoria@usc.es, carlos.barros@usc.es
http://www.usc.es/posgrao/posteoria

Lugar de celebración:
Facultad de Filosofía
Paza de Mazarelos
15782 Santiago de Compostela
Habrá posibilidad de hacerlo "On Line"

Novedad editorial: “Compendio de historia económica del Perú III. La economía del periodo colonial tardío”

El Instituto de Estudios Peruanos (IEP) anuncia la publicación del tercer tomo de su proyecto de Historia Económica del Perú en cinco volúmenes “Compendio de historia económica del Perú III. La economía del periodo colonial tardío”, el cual estuvo a cargo de Calos Contreras, Magdalena Chocano, Francisco Quiroz, Cristina Mazzeo y Ramiro Flores.

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Este tomo corresponde a un análisis del período tardío o borbónico de la historia económica del Perú, el cual corrió entre los años 1700 y 1821. En líneas generales fue una época de crecimiento de la población, la producción y el comercio. La actividad minera se recuperó, tras un prolongado estancamiento ocurrido desde el siglo diecisiete y tras el golpe que fue la secesión del Alto Perú, integrado a partir de 1776 al nuevo virreinato del Río de la Plata. A la exportación de plata se sumaron nuevos rubros que orientaron su producción al comercio de ultramar, como la cascarilla, el tabaco, el azúcar y la lana de los camélidos andinos. El Perú inició así una pequeña -pero importante por su novedad- diversificación de sus exportaciones. Asimismo creció el consumo de bienes producidos internamente, fenómeno que se advirtió especialmente en el rubro de las bebidas como el aguardiente, pero también en el caso de los textiles y los cereales como el arroz

El contenido de este tercer volumen es el siguiente:

Introducción
POBLACIÓN, PRODUCCIÓN AGRARIA Y MERCADO INTERNO, 1700-1824
Magdalena Chocano

LA MINERÍA EN EL PERÚ EN LA ÉPOCA COLONIAL TARDÍA, 1700-1824
Carlos Contreras Carranza

INDUSTRIA URBANA Y RURAL EN EL PERÚ COLONIAL TARDÍO
Francisco Quiroz

EL COMERCIO COLONIAL A LO LARGO DEL SIGLO XVIII Y SU TRANSFORMACIÓN FRENTE A LAS COYUNTURAS DE CAMBIO
Cristina Mazzeo

FISCALIDAD Y GASTOS DE GOBIERNO EN EL PERÚ BORBÓNICO
Ramiro Alberto Flores Guzmán

APÉNDICE CUANTITATIVO:
El Perú entre 1700-1821

Sobre los autores

Índice de mapas plegados


Datos de la publicación:
Año edición: 2010
Nro. Páginas: 473
ISBN: 978-9972-51-270-4
Precio soles: S/. 80.00
Precio dólares: US$ 30.00


Informes y ventas:
Librería del IEP
Horacio Urteaga 694 - Lima 11-Perú
Telfs. (51-1) 332-6194 / 424-4856 anexo 201
Fax (51-1) 332-6173
Atención: lunes a viernes
Horario : 9:00 a.m. - 1:00 p.m. / 2:00 p.m. - 5:00 p.m.
E-mail: libreria@iep.org.pe

Hitler maldijo a la selección peruana

Vía el Facebook de Charles Walker descubro, de una vez por todas, porque desde hace 30 años que el Perú no clasifica a un Mundial de Fútbol. No hay otra explicación ¿O sí?


Simposio Internacional de Arqueología Histórica

El 12, 13, y 14 de agosto, se llevará a cabo en el Centro Cultural de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos el Simposio Internacional "Posibilidades y perspectivas para una Arqueología Histórica en el Perú", el mismo que es organizado por el Centro Cultural Ccori Wasi de la Universidad Ricardo Palma.

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Las metas del Simposio Internacional de Arqueología Histórica se orientan a reunir, por primera vez, a arqueólogos que han tratado temas históricos en el Perú para considerar una serie de preguntas claves para esta disciplina emergente: ¿Qué tipo de arqueología histórica estamos desarrollando en el Perú y, en base a ello, cuál debería ser nuestro derrotero? ¿Cómo, metodológicamente hablando, se pueden abordar tanto los temas que estamos tratando como otros potenciales? ¿De qué manera es relevante la participación de la arqueología histórica en el estudio de la condición humana durante la Colonia y cómo podría serlo en el Virreinato y la República?

En ese sentido, en los últimos años un grupo de arqueólogos nacionales y extranjeros ha iniciado estudios más sistemáticos de sitios históricos, motivados por su interés común en explorar las posibilidades de la arqueología como fuente de información crítica acerca de la vida social en períodos históricos. A pesar de que los temas tratados por estos nuevos estudios (la trasformación de organización sociopolítica, el proceso de evangelización, la vida doméstica y prácticas culturales) son compartidos con investigadores de disciplinas afines como la Antropología y la Etnohistoria, estos trabajos aún no han sido incorporados en conversaciones interdisciplinarias con miras a establecer un camino idóneo tanto en la praxis de nuestra disciplina como en la colaboración con las demás.

De ahí la enorme importancia de este Simposio internacional, cuyo programa pueden consultar aquí.

Para mayores informes e inscripciones, dirigirse al Centro Cultural Ccori Wasi (segundo piso), Universidad Ricardo Palma o al teléfono 445-7335. También pueden escribir al siguiente e-mail: siah.peru@gmail.com

La Memoria del Nuevo Mundo

El siguiente video del Ministerio de Cultura español es uno de los mejores que he visto sobre el Archivo General de Indias, y vaya que si abundan videos al respecto. Resumen muy bien tanto la historia de la institución como la del edifico que lo alberga. Igualmente, resulta especialmente útil, en especial para los jóvenes investigadores, por las noticias actualizadas que sobre él proporciona y que distan mucho de la forma en que trabajaron muchos de los que nos precedieron y cuya máxima expresión es PARES. Para no perdérselo.


Machu Picchu, la ciudad perdida de los Incas

El último sábado 24 se cumplieron 99 años del 'descubrimiento arqueológico' de Machu Picchu por Hiram Bingham, y que significó el primer capítulo de un vergonzoso expolio a manos de una prestigiosa universidad estadounidense que hasta ahora se niega a devolver las piezas que Bingham se llevó en número de miles. Para no dejar pasar del todo la fecha, les alcanzó un artículo publicado en la revista National Geographic Historia (N° 68) sobre la ciudadela inca que resulta bastante didáctico. Un material para compartir con nuestros escolares en las escuelas. Ya habrá oportunidad, más adelante, para escribir de manera más pormenorizada sobre el asunto. Es decir, confiados en que, a un siglo del inicio del despojo, podamos el próximo año celebrar como se debe la ocasión.

El azaroso destino del Códice Murúa

A propósito de la conferencia que Thomas B.F. Cummins dictará en el Museo de Arte de Lima, “Dibujado de mi mano: Martín de Murúa como artista y su relación con Guaman Poma” (el miércolés 11 de agosto a las 6:30 p.m.), recordé que el siguiente artículo de María Concepción Bravo Guerreira, "El azaroso destino del Códice Murúa", fue publicado en "La Aventura de la Historia", y que resulta una buena introducción para todos aquellos que ya nos hallamos apuntado para la cita en el MALI.

El Caso Vargas Garayar

Un amigo ha tenido la gentileza de alcanzarme la versión digital de la edición facsimilar que el año pasado la revista Caretas publicó del informe especial que hizo del Caso Julio Vargas Garayar, el Suboficial FAP fusilado por espionaje a favor de Chile en 1979. Tal como la propia Caretas dice en la introducción, se trata de un documento de primerísimo orden, un documento de gran valor histórico y periodístico a los que nos tiene acostumbrado Caretas.

Como nos lo recuerda la revista, se trata casi de un informe inédito porque al momento de su publicación (enero de 1979) la dictadura militar ejercía una censura draconiana y su circulación fue escasa, casi nula. Para colmo, Caretas fue clausurada poco después y solo, treinta años después, podemos conocer a cabalidad lo que se publicó en aquella ocasión. Ojalá que Caretas no nos pida que lo retiremos, ya que se trata de un documento que honra el mejor periodismo y aquí no lucramos con él. Recemos.

Segundo encuentro de historiadores peruanos y argentinos

Con la intención de dar una continuidad al encuentro realizado en Lima – Perú en el año 2004 hemos convocado a investigadores de uno y otro país, en el marco de las conmemoraciones del bicentenario de la Independencia. En el año 2004 las presentaciones tuvieron carácter general y se trataron distintos tópicos con el objeto de conocernos y ver cuáles eran los temas centrales de investigación en uno y otro país. En el presente encuentro nuestro interés es tomar como tema central: “La Coyuntura del Cambio 1808 – 1824”, con miras a crear grupos de trabajos binacionales y comparar resultados que nos lleven a profundizar el conocimiento de la transición a la formación de los Estados nacionales en nuestro continente.

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Si bien la historiografía de la Independencia se inscribió desde una concepción nacionalista, dicho movimiento traspasó los límites de cada país, e involucró a todas las provincias americanas de la corona española. En tal sentido uno de los objetivos es tomar el proceso de manera global y no verlo desde el ámbito local. Por lo tanto los aportes de los participantes de cada país permitirán llegar a conclusiones integradoras del proceso y visualizar la formación de los nuevos estados independientes.

Sabemos que el inicio del proceso revolucionario fue dirigido por un pequeño grupo de personas que luego se generalizó y tomó forma de una guerra civil. En tal sentido, una de las preguntas claves para el desarrollo de los temas es preguntarnos, por ejemplo: ¿En qué nichos de la sociedad el historiador puede encontrar posibles demandas de revolución? ¿Cómo reaccionó la sociedad ante la coyuntura? ¿Cómo se transformaron las instituciones?

En los temas a abordar se pone el acento en cómo se ha trabajado según la historiografía de cada país, qué se ha hecho hasta este momento, cómo se está trabajando, cual es el aporte en la actualidad. Analizar cómo se ha construido la historia de la Independencia hasta este momento y cuáles son los avances alcanzados en los últimos años, a través de la participación de especialistas de ambos países con la expectativa de sentar las bases de historias comparadas.

El Programa del Encuentro es el siguiente:

Lunes 9 de agosto

09:00-09:30 hrs.
Apertura del Encuentro:
Dr. Andrés Regalsky, Director del Instituto de Estudios Históricos de la UNTreF.
Dra. Cristina Mazzeo, Pontificia Universidad Católica del Perú.

09:45-12:30 hrs.
Primera sesión: Historia, memoria, construcción de naciones hoy bicentenarias

Moderadoras: Isabel Paredes y Marta Poggi (UNTreF).

Pablo Ortemberg (CONICET/UBA). “La nación identitaria en Perú y Argentina: conexiones y desconexiones de los mitos fundacionales y la evolución de las fiestas patrias”.

Isabel Paredes (UNTreF). “La organización de los «festejos» por el Sesquicentenario: de la ilusión a la frustración”.

Francisco Quiroz Chueca (UNMSM). “Historia y Nación en la Independencia del Perú”.

Daniel Morán (UNSanMartín/IDAES). “Repensando la revolución desde la historiografía. Prensa, redes de comunicación y discurso político en la coyuntura de la Independencia. Perú, 1790-1826”.

Pausa café.

Alejandro Salinas Sánchez (SHRA-UNMSM). “La construcción de la Iconografía Republicana del siglo XIX en el Perú”.

Marta Poggi (UNTreF). “Historia y memoria. La construcción de la Nación argentina en los textos escolares, 1880-1905”.

Almuerzo.


14:00-16:00 hrs.
Segunda sesión: La participación popular en el cambio

Moderadora: Silvia Mallo (UNLP/CONICET).

Gustavo Montoya (UNMSM). “Naturaleza política e ideológica en la participación de los actores colectivos populares urbanos y rurales con motivo del arribo de las expediciones libertadoras al Perú 1820-1824”.

Cecilia Méndez (Universidad de California Santa Bárbara). “Los Linderos Ambiguos de la Patria: Guerrillas, Realismo y Construcción del Estado en la Independencia del Perú”.

Carla Manara (UNComahue). “Implicancias y reacciones frente al cambio revolucionario en las fronteras del cono sur americano. Replanteos en curso”.

Sara Mata (UNSalta/CONICET). “Participación popular en las luchas por la independencia”.

Raúl Fradkin (UNLuján/UBA). “Guerras, gobierno local y conflictividad social en el litoral rioplatense (1770-1830)”.

Pausa café.


16:30-18:00 hrs.
Tercera sesión: Los cambios revolucionarios en lo político

Moderador: Jaime Peire (UNTreF/CONICET).

Claudia Rosas Lauro (PUCP). “Las transformaciones en la cultura política. La estela de la Revolución Francesa en la Independencia del Perú”.

Gustavo Paz (UNTreF/UBA/CONICET). “La Revolución en primera persona. Gloria e infortunios del Dr. Juan Ignacio Gorriti”.

Paul Rizo Patrón Boylan y Deynes D. Salinas Pérez (PUCP). “El «limbo político»: Posiciones frente a la Independencia peruana durante el Protectorado, 1821-1822”.

Ignacio Zubizarreta (UNTreF). “El concepto de «facción» analizado desde la prensa unitaria (1820-1830)”.

Pausa café.


18:30-19:45 hrs.
Cuarta sesión: La percepción de los cambios a través del uso del espacio y de la sensibilidad

Moderador: Fernando Jumar (UNTreF/UNLP/CONICET).

Carlos Moreno (Instituto de Investigaciones Históricas de la Manzana de las Luces). “La Plaza y la gente”.

Juan Florentino La Moglie (UNTreF). “La música en el cambio. De la sensibilidad barroca a la romántica”.

Pisco de Honor ofrecido por la Embajada de la República del Perú en Argentina.
Con la asistencia del Sr. Ministro Mario López Chavarri, Encargado de Negocios A.I. de la Embajada del Perú en Argentina y del Lic. Aníbal Y. Jozami, Rector de la Universidad Nacional de Tres de Febrero.


Martes 10 de agosto

09:00-11:00 hrs.
Quinta sesión: Los comerciantes ante un mundo que se desmorona

Moderador: Fernando Jumar (UNTreF/UNLP/CONICET).

Elizabeth Hernández García (Univ. de Piura/Campus Lima). “Vecinos y comerciantes piuranos en el contexto de la Independencia del Perú”.

Elsa Caula (UNRosario). “Configuraciones mercantiles de origen vasco en el proceso de disolución del orden político colonial: pautas de comportamiento, experiencias, tradiciones”.

Viviana Conti (UNJujuy/CONICET). “Comerciantes y casas comerciales del espacio surandino (1780-1860). Redes, vinculaciones y estrategias. Un trabajo de investigación en curso”.

Javier Kraselsky (UNTreF/UNLP). “Las estrategias de los actores del Río de la Plata: las Juntas de Comercio y el Consulado a fines del Antiguo Régimen (1749-1809)”.

Cristina Mazzeo (PUCP). “Los comerciantes y el proceso de Independencia en el Perú 1817-1824”.

Pausa café.


11:30-13:15 hrs.
Sexta Sesión: El impacto de las independencias en la economía

Moderador: Samuel Amaral (UNTreF/CONICET).

Miriam Salas Olivari (PUCP). “La manufactura textil y la crisis de la Independencia”.

Fernando Jumar (UNTreF/UNLP/CONICET). “La región Río de la Plata y la revolución”.

Carlos Contreras (PUCP). “Consecuencias económicas de la independencia en el Perú”.

Jorge Gelman (UBA/CONICET). “¿Crisis postcolonial en las economías sudamericanas? Los casos del Río de la Plata y Perú”.

Almuerzo.


14:45-16:00 hrs.
Séptima sesión: Los cambios fuera de las capitales

Moderador: Gustavo Paz (UNTreF/UBA/CONICET).

Nelson Pereyra Chávez (Universidad Nacional San Cristóbal de Huamanga). “La independencia y las regiones: el caso de Ayacucho (Perú) en la formación de la República, 1814-1830”.

Mariano Di Pasquale (UNTreF/Becario CONICET). “La gestión de Álvarez de Arenales. Presencia del rivadianismo en Salta (1824-1827)”.

Griselda Tarragó (UNRosario). “Un siglo de crisis: Santa Fe entre las reformas borbónicas y la declaración de autonomía (1718-1818)”.

Pausa café.


16:30-17:45 hrs.
Octava sesión: El reflejo de los cambios en las instituciones

Moderadora: Cristina Mazzeo (PUCP).

José de la Puente Brunke (PUCP). “El juez en el Perú del tiempo de la independencia: entre el arbitrio y los afanes codificadores”.

Roberto Di Stefano (UBA/CONICET). “El clero rioplatense y la revolución”.

Ramiro Flores Guzmán (PUCP). “Cambios institucionales en el manejo de los recursos hídricos durante la transición entre colonia y República”.


17:45 hrs.
Cierre del Encuentro:
Posibilidades a futuro de construcción de historias comparadas: ¿unidad en la diversidad?


El encuentro está dirigido a Graduados y estudiantes de Historia, demás Humanidades y Ciencias Sociales. Público en general. Actividad no arancelada.

Comité organizador

Rector: Aníbal Jozami.
Vicerrector: Martín Kaufmann.
Relacionas Internacionales: Marta Pini.
Comunicación Institucional: Charlie Palomo.
Coordinador Área Sistemas: Adrián Padrón.
Coordinador de las carreras de Historia: Samuel Amaral.
Director del Instituto de Estudios Históricos: Andrés Regalsky.
Coordinador del Encuentro: Fernando Jumar.


Comité académico

Cristina Mazzeo, PUCP.
Fernando Jumar, UNTreF/UNLP/CONICET


Información general

Fechas:
Lunes 9 y martes 10 de agosto de 2010.

Lugar:
Sitio Histórico de la Sala de Representantes de la Provincia de Buenos Aires
Manzana de las Luces
Calle Perú 272 – Ciudad Autónoma de Buenos Aires
Argentina


Contacto e inscripción de asistentes:
Fernando Jumar
fjumar@untref.edu.ar

Sitio web del Encuentro:
www.untref.edu.ar/encuentro_historiadores_peruanosyarg