San Marcos exonerará del pago a 1.000 postulantes

Estudiantes de bajos recursos económicos que hayan tenido como promedio 15 en sus notas serán los beneficiados.

Piden presupuesto para continuar investigaciones

Walter Alva recordó que en el 2016 no se ejecutaron trabajos de investigación arqueológica en Lambayeque.

Se realizarán tours nocturnos en Chavín de Huántar

Ministerio de Cultura autorizó visitas para promover importante monumento arqueológico.

Polémica de los Pitufos comunistas ya es mundial

La prestigiosa BBC hace eco de la polémica desatada en Uruguay por comparar a los Pitufos con una sociedad comunista.

¿Se hará realidad la ficción cinemtográfica

Según la agencia, roca espacial circuló demasiado cerca de nuestro planeta.

Anonymous amenaza nuevamente al gobierno peruano

Según informa Perú.com, el colectivo de ciberactivistas conocido como Anonymous ha colgado un video en Youtube en el que amenaza de un inminente ataque a las páginas web del estado peruano el próximo viernes 9 de setiembre a la 1 de la tarde. Tal parece ser, según explica el propio Anonymous, que la acción, denominada Operación Justicia, contra el estado peruano se debe "al incremento de la violencia, la falta de medidas adecuadas para solucionar el problema de la delincuencia, a la ineptitup y corrupción de nuestras autoridades, a la existencia de jueces sin objetividad, honestidad y credibilidad, dando como resultado una crisis en la administración judicial en nuestro país". El video, que fue colgado el pasado lunes 29 de agosto y tiene una duración de poco más de tres minutos, es muy puntual en cuanto a sucesos ocurridos recientemente en nuestro país que obliga a tomar muy en serio la supuesta amenaza.




En Ayacucho exhiben "chalina de la esperanza" en memoria de peruanos desaparecidos

Muestra Ayacucho, ago. 31 (ANDINA). "La chalina de la esperanza", muestra textil, fotográfica y en video montada en memoria de los peruanos desaparecidos durante la época de violencia terrorista, será inaugurada hoy en el centro cultural de la Universidad Nacional San Cristóbal de Huamanga, en Ayacucho.

Esta iniciativa busca recordar a las familias que no pudieron enterrar ni encontrar a sus seres queridos e incluso no saben lo que les sucedió.

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Marina García Burgos, integrante del colectivo Desvela, encargado de la organización, dijo que la exposición comprende la chalina en sí, tejida por los familiares, además de fotos del proceso de confección y un video de cómo era el país en las décadas de 1980 y 1990.

Las imágenes fueron tomadas durante sesiones en el departamento surandino de Ayacucho y en colegios ubicados en las afueras de Lima, entre otros lugares.

La idea de la exposición, explicó en RPP, surgió luego de una visita que hicieron a la localidad ayacuchana de Putis, que fue escenario en 1984 de la ejecución de al menos 123 personas a manos de efectivos del Ejército, según estableció la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR).

La chalina, que se muestra como una especie de "abrigo a la esperanza de los familiares por saber qué pasó con sus seres queridos", tiene una extensión importante que le permitirá abarcar todo el centro cultural.

Esta exposición será abierta al público a partir de las 19:30 horas (00:30 GMT).

Con motivo del 476º aniversario de la fundación de Lima, la exposición “La chalina de la esperanza” estuvo en la Galería Municipal de Arte Pancho Fierro y fue apreciada por ilustres personajes como el Premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa.



Presencia de Jorge Basadre Grohmann (*)

Por E. Keycol Àrevalo Silva
Historiadora del Derecho. Profesora


El pasado sábado 12 de febrero se cumplió un aniversario más del nacimiento de Jorge Basadre Grohmann, que ocurrió en el año 1903, en Tacna. El ilustre maestro e inmejorable historiador de la República, falleció en Lima el 29-06-1980.

Su monumental obra Historia de la República –publicada, en ocho ediciones, entre 1939 y 2005, la última en 18 volúmenes, por el diario El Comercio– fue su vida, su pasión y permanente esfuerzo por transmitir a todos los peruanos los éxitos, frustraciones o aspiraciones truncas y fracasos de nuestros abuelos y padres, desde 1821. Y, asimismo, la esperanza que debemos cultivar y desarrollar las actuales y futuras generaciones de que podemos ser mejores, y, a partir de esa experiencia, construir una gran nación que, gracias al esfuerzo colectivo del país, hoy vislumbramos y comenzamos a gozar con nitidez y realidad.

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Sueño o ilusión premonitoria, que Basadre demandó desde su primer libro de juventud, Perú: problema y posibilidad, cuya primera edición data de 1931, y la segunda en 1978, con el agregado de Reflexiones 47 años después, que es fundamental para desarrollar un nuevo enfoque de la historia del Derecho peruano, tal como lo afirma el profesor de este curso, Francisco José del Solar Rojas.

Jorge Basadre Grohmann contrajo nupcias con la dama chorrillana Isabel Ayulo Lacroix, con quien tuvo su único hijo Jorge Basadre Ayulo, nacido en Lima, en 1939, quien al igual que su ilustre padre también es un destacado jurista e historiador del derecho, miembro de la Academia Peruana de Derecho y ex decano del Ilustre Colegio de Abogados de Lima (CAL), en el año 1998, cuando en su condición de vicedecano reemplazó a la decana titular y reconocida maestra de derecho, Delia Revoredo Marsano de Mur, al ser perseguida por el fujimorismo.

La biografía histórico-jurídica de Basadre Grohmann la publicó Del Solar, en la sección Abogados de ayer y hoy, en Jurídica Nº 84, de 7-03-2006. Ello nos otorga la licencia de no incidir en datos ya conocidos y repetidos de la proficua y ejemplar vida de 77 años que dedicó plenamente al Perú, para darnos luz de lo que hemos sido, de lo que somos y podemos ser, si aceptamos nuestra posibilidad de un Estado-nación con visión de futuro compartido, sin egoísmos, partidismos, odios y rencores que a nada positivo y bueno conducen.

HISTORIA DEL DERECHO

De ahí que, el enfoque de este artículo esté orientado exclusivamente a la Historia del Derecho peruano, tema al que Basadre Grohmann también le dedicó no solo su cuarto libro (Historia del derecho peruano, publicado en 1937), sino algunos años de su vida. En efecto, desde que fuera estudiante de derecho en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), prestó colaboración voluntaria y gratuita con la cátedra de Historia del Derecho Peruano a cargo del profesor Arturo García Salazar (Lima 1880-1958), registrando y elaborando fichas de folletos pertenecientes a la colección Papeles. Junto con él, estuvieron, además, Jorge Leguía Iturregui (1898-1934), Manuel Abastos Hurtado (1893-1983), Ricardo Vegas García, José León y Bueno, Eloy Espinoza Saldaña y Jorge Cantuarias.

Después que obtuvo su doctorado en Letras (1928) fue incorporado a la planta docente de su alma máter, y por invitación del profesor titular de la cátedra de Historia del Derecho Peruano, Manuel Vicente Villarán Godoy (1873-1958), asumió la enseñanza de esta asignatura que interrumpió en 1931, para viajar becado a Estados Unidos de América por la Fundación Carnegie, con el fin de estudiar organización de bibliotecas ya que, a la sazón, era el director de la Biblioteca de la UNMSM. Al término de la beca como la Universidad había sido recesada por el régimen del general Luis Sánchez Cerro, Basadre, por su propia cuenta, decidió viajar a Alemania. Para ello contó con algún apoyo y facilidades del Instituto Ibero-Americano de Berlín –escribe Basadre en su libro La vida y la historia, publicado en 1975 y aumentado en 1981–, “gracias a la gestión de la doctora Edith Faupel, quien había sido alumna de mi curso inaugural en la Facultad de Letras en 1928 y que desde entonces me animó a que viajara a Alemania, cosa que me había parecido imposible”. (1)

EN ALEMANIA Y ESPAÑA

Ya en Berlín, asistió a la universidad y al instituto, que era una institución oficial. Éste, en la época prehitleriana –nos dice Basadre–, “no era entonces un órgano de agitación política, sino un centro de estudios e investigaciones históricas, geográficas y lingüísticas… Servía, a la vez, como oficina de informaciones y de servicios a los latinoamericanos que llegaban a Alemania” (2). En los claustros berlineses –agrega el recordado maestro– que “gracias a una tarjeta de “oyente” me suscitaron relaciones muy valiosas. Entre los profesores cuyas clases escuché en la Universidad de Berlín, recuerdo, sobre todo, a Friedrich Meinecke (1862-1954), …”(3). Éste era un célebre historiador liberal seguidor de la Escuela Histórica del Derecho, fundada por Friedrich Karl von Savigny (1779-1861).

A nosotros, nos interesa, sobre manera, cuando menciona al antropólogo y sociólogo austriaco Richard Thurnwald (Viena 1869-Berlín 1954), especialista “en pueblos llamados primitivos, superando las separaciones geográficas y englobando sus distintas formas sociales, o sea la familia, la economía, la cultura, el Estado y el derecho. Era con este último aspecto con el que quería familiarizarme en la finalidad de saber algo de la llamada “etnología jurídica” en sus más recientes expresiones, por su posible utilización para el estudio del derecho prehispánico; ya que incurren en un error quienes estudian nuestras viejas culturas utilizando solo las huellas que de ellas han quedado y desprecian el método comparativo, que es necesario utilizar, pero, evidentemente, con suma cautela. Me sirvieron más tarde mucho aquellos estudios para organizar la sección sobre derecho inca en mi cátedra de Historia del Derecho Peruano. También llegué a acercarme a la técnica y a la metodología de la historia del Derecho como disciplina con identidad propia”. (4)

Ahí, Basadre, también tuvo la oportunidad de leer las primeras monografías de Heinrich Trimborn (1901-1986) sobre las culturas andinas, aplicando la etnología jurídica. Material que, en conjunto, le sirvió grandemente para sus conferencias en el Centro de Estudios Hispanoamericanos, anexo a la Universidad de Madrid. En efecto, a fines de 1932, Basadre Grohmann se vio en la necesidad de abandonar Berlín y trasladarse a España. Por contactos de los hermanos Francisco y Ventura García Calderón Rey –hijos del gran jurista arequipeño y expresidente del Perú, Francisco García-Calderón Landa (1834-1905)–, consiguió el apoyo del rector de la universidad madrileña, Claudio Sánchez-Albornoz (1893-1984), gran historiador de la Edad Media, quien le recomendó ante el director del Centro, el no menos ilustre historiador José María Ots y Capdequí (1893-1975), quien se había especializado en Derecho indiano.

EN EL PERÚ

A fines de 1935, Basadre retornó al país. Ese mismo año, San Marcos reabrió sus puertas. De inmediato se hizo cargo de sus cátedras y de la dirección de la biblioteca universitaria, funciones que fueron interrumpidas por la medida dictatorial. Dos años después, con el bagaje histórico recogido en Alemania y España, publicó su Historia del Derecho Peruano (Editorial Antena. Lima 1937), que ya hemos mencionado. Para su elaboración, el maestro tuvo a la mano las copias de clase de tres destacados alumnos en los años de 1935 y 1936. El primero fue Javier Vargas Vargas y los dos últimos José Merino Reyna y Bernardino Villegas, respectivamente.

Desde que apareció la obra, sirvió de libro de consulta o manual de estudio para la cátedra de esta asignatura por más de 50 años. No obstante que Basadre Grohmann dictó este curso hasta algo más allá de 1955, según el profesor y exdecano de la Facultad de Derecho de la UNMSM, José Antonio Ñique de la Puente, actual decano del CAL. Cátedra que pasó a manos del iushistoriador Juan Vicente Ugarte del Pino (Lima. n. 1923), según afirmación de Ñique, en 2004, en su tesis para optar el grado de doctor en derecho y ciencia política.

Sin embargo, la fecha oficial registrada en que Basadre dejó de enseñar en la UNMSM es el año 1953, de acuerdo con la afirmación del joven historiador Efraín Núñez Huallpayunca (Lima, n. 1981), quien resalta que este aserto corresponde a la Facultad de Letras y no a la de Derecho, que tiene registros propios (5). Empero, algo más, Basadre Grohmann también enseñó Historia del Derecho Peruano en la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), cátedra a la que debió renunciar a inicios de 1943 como consecuencia de la interpretación antojadiza y excluyente del artículo 449 de la Ley Orgánica de Educación que hizo San Marcos, “al prohibir a sus catedráticos dictar clases en otras instituciones similares, lo que obligó a los profesores sanmarquinos que enseñaban en la Universidad Católica a retirarse de nuestra institución, con lo que la Facultad se vio privada de profesores de la talla de José León Barandiarán (Lambayeque 1899-Lima 1987) y Jorge Basadre Grohmann (Tacna 1903-Lima 1980), entre otros insignes maestros”, afirma el iushistoriador Carlos Augusto Ramos Núñez (Arequipa, n. 1960) (6).

¿HUBO O NO HUBO DERECHO INCAICO?

En el prólogo al libro La Universidad de San Marcos y Jorge Basadre. El catedrático y su legado histórico-jurídico (1928-1958) de Efraín Núñez, el profesor Ñique apunta: “En esa época, al preguntársele a Basadre sobre la posibilidad discutida acerca de la existencia o vigencia de un derecho en la etapa preincaica en las culturas señoriales, en el paso de ser pueblo naturales a pueblos culturales, el maestro Basadre decía a sus alumnos: “Aquí nos movemos en las arenas movedizas de las hipótesis”, y que la explicación tienen que darla los historiadores generales, los arqueólogos, antropólogos y otros estudiosos de las ciencias sociales, lo que era una manera de decir que el avance de la historia del Derecho, para enfocar cualquier etapa de historia, depende también del avance de otras ciencias. Además, como está anotado en el trabajo de Efraín Núñez, sobre los temas en las clases de Basadre para la etapa incaica en la Facultad de Derecho, nuestro historiador de la República nunca tuvo una postura definitiva referente a la existencia de un Derecho incaico, siempre dejaba suelta la pregunta en sus clases, como la del 10 de julio de 1936, en ella hizo una clase titulada: ¿Cabe hablar de un Derecho incaico?, o la del 22 de abril de 1937: ¿Hubo Derecho incaico?” (Subrayado nuestro).

En verdad, Núñez ha hecho un prolijo trabajo sobre la relación de temas desarrollados por Basadre en el dictado de la cátedra de Historia del Derecho Peruano. Así, por ejemplo, en la clase del 2 de mayo de 1938, cuando ya estuvo publicado su libro sobre esta disciplina, planteó el siguiente punto: “Posibilidad del estudio históricojurídico de la época pre-hispánica. Fuentes que utilizaría ese estudio”.

Sea cual fuere la posición que adoptó, posteriormente, el querido y recordado maestro, poco importa a los resultados finales de su pensamiento, después de muchos años transcurridos. Veamos. Es verdad que Basadre asumió la posición tradicional clásica impartida por los primeros catedráticos de Historia del Derecho Peruano en San Marcos, desde 1875, para no defraudar a su maestros. Éstos tomaron como fuente directa para construir una historia del Derecho inca a las crónicas, tanto de españoles como mestizos e indios, máxime, los Comentarios Reales del Inca Garcilaso de la Vega (1539-1616). Los apuntes de esos abogados metidos de historiadores y de historiadores sin formación jurídica, hicieron una historia romántica, historicista, etnocentrista y repetitiva. Ella fue la que se enseñó y, lamentablemente, se sigue enseñando en algunas aulas universitarias.

No obstante lo afirmado, Basadre se abocó a actualizar y sistematizar lo publicado modernizándolo, en lo posible, con algunos aportes de historiadores extranjeros, como Thurnwald, Trimborn, E. Sidney Hartland, quien afirmó la existencia del “derecho primitivo” y Bronislaw Malinoski (1884-1912), entre otros. Sin embargo, 30 años después esta realidad que se convirtió en una “verdad absoluta”, sufrió una revolución copernicana con los adelantos científicos de la historia, de la etnohistoria, antropología, etc. De tal suerte, que los planteos de los años treinta quedaron totalmente desfasados, incluyendo los de Heinrich Trimborn, quien estuvo en Perú, dictó conferencias en la UNMSM y se editó, para entonces, un libro sobre sus viejos aportes.

De esta manera, se cumplían los planteos de Basadre en el sentido, de un lado, que sólo era una hipótesis de trabajo la posibilidad de haber existido derecho en el Estado inca; y, de otro lado, que la respuesta definitiva la aportarían los historiadores generales, arqueólogos, antropólogos y etnohistoriadores, cuyos aportes tendrían que ser estudiados y analizados por los especialistas en historia del derecho.

LA NUEVA HISTORIA DEL DERECHO PERUANO

A finales de los años setenta, Jorge Basadre Grohmann estuvo ya convencido de que tenía que “reescribir” su Historia del Derecho Peruano de 1937, a la luz de los grandes descubrimientos científicos de la etnohistoria y de la antropología jurídica, registrados a partir de mediados de la década del 60. Ello lo anunció y confirmó en el año 1978, tal como está reseñado en el artículo siguiente, a cargo, del profesor Del Solar.


NOTAS.-

[1] BASADRE, Jorge. La vida y la historia. Antología de Héctor López Martínez. Peruanos imprescindibles. Orbis Ventures S.A.C. Diario El Comercio. Primera edición. Lima. 2005. p. 196/ Posteriormente, la doctora Edith Faupel se convirtió en una prominente dirigente nazi.

[2] Ibíd. p. 199.

[3] Debemos resaltar que las obras de Friedrich Meinecke fueron utilizadas exacerbada y apasionadamente para fortalecer la ideología nazi en cuanto a historicismo y etnocentrismo alemanes, no obstante su oposición y rechazo contra Hitler. MEINECKE, Friedrich. El historicismo y su génesis. Primera edición en alemán 1936. Fondo de Cultura Económica. Primera edición en español. México. 1943.

[4] BASADRE, Jorge. Op. Cit. p. 201.

[5] NÚÑEZ HUALLPAYUNCA, Efraín. La Universidad de San Marcos y Jorge Basadre. El catedrático y su legado histórico-jurídico (1928-1958). Editorial San Marcos E.I.R.L. Lima 2009, pp. 60-61.

[6] RAMOS NÚÑEZ, Carlos Augusto. Historia de la Facultad de Derecho de la PUCP. Crónicas de claustro. Con la colaboración de César Salas Romero. 90 años de la Facultad de Derecho. Fondo Editorial de la PUCP. Lima 2009. p. 59.


* Revista Jurídica, Suplemento del diario El Peruano, N° 342, 15 de febrero de 2011


Conferencia "Crisis del sistema monetario peruano (1821-1879)"

Como parte del ciclo Miércoles arqueológicos y antropológicos que organiza el Museo de Arqueología y Antropología de San Marcos, un viejo amigo y colega sanmarquino, el historiador Alejandro Salinas presenta hoy su reciente trabajo "Cuatros y billetes: crisis del sistema monetario peruano, 1821-1879" (2011). La cita es a las 6:00 p.m. en el Centro Cultural de San Marcos (Av. Nicolás de Piérola 1222,parque Universitario).

El sistema monetario peruano tuvo una historia complicada e inestable a lo largo del siglo XIX. La apertura comercial y las importaciones generaron la fuga de la moneda de nuestro país. La salida de los españoles significó, además, un desorden en la emisión de monedas. La región andina fue inundada por la moneda feble boliviana, que contenía menor cantidad de plata que la oficial, pero sirvió para aliviar la escasez monetaria, consecuencia del desbalance del comercio exterior.

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Alejandro Salinas es licenciado en historia y egresado de la Maestría de Historia de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Fue becado por la Red de Macro universidades de América Latina y el Caribe para realizar una estancia de investigación en el Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM de México. Desde 1996 se desempeña como investigador en el Seminario de Historia Rural Andina y es autor de diversas publicaciones. Actualmente se encuentra en edición su trabajo "Las damas del gusano: Género e identidad en Lima decimonónica".

La ponencia tendrá lugar en el Salón de Recepciones del CCSM. El ingreso es libre.


Nuestra historia de las ideas (*)

Publican libro sobre el lado privado de la producción intelectual en el Perú. Aborda el contexto en el que se crearon obras fundamentales. Principios del siglo XX fue época fecunda en pensadores, según autor.

Por Ernesto Carlín (ecarlin@editoraperu.com.pe
)

Interés. Osmar Gonzales, paralelo a su labor intelectual, se desempeña como director de la Casa Museo MariáteguiCuáles fueron las condiciones o circunstancias para que determinados intelectuales terminen opinando de cierta forma. Esta interrogante se busca responder Osmar Gonzales en Ideas, intelectuales y debates en el Perú. Este interesante volumen reúne artículos – algunos inéditos– sobre el lado privado de la historia de las ideas en el país.

¿Cómo surge este libro?

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– Es el trabajo de quince años. He tratado de especializarme en la sociología crítica de intelectuales. Entender al intelectual como un sujeto social, sus funciones, qué representa, por qué piensa de cierta forma en un momento determinado, en qué contexto social. Entrar un poco a la trastienda de la producción intelectual, y eso tiene que ver con las fuentes que utilizo. Muchas veces uso cartas personales o memorias, autobiografías.

¿El contexto ayuda a entender la obra de los intelectuales?

– Claro, porque además ayuda mucho a entender el proceso de formación de las ideas. Por ejemplo, en el artículo sobre la correspondencia de Riva-Agüero con García Calderón uso algunas cartas inéditas. Uno puede ver allí que Francisco le dice a Riva-Agüero que está escribiendo un libro sobre el Perú, pero que tiene dudas. El libro sería El Perú contemporáneo. Allí exponen sus ideas, debaten entre sí. Hasta que salen los libros públicos que todos conocemos. Ese debate previo de ideas es muy interesante. El proceso anterior a los libros me interesa conocer a mí.

En el libro cuenta datos curiosos sobre la relación entre Mariátegui y Haya de la Torre o la evolución de Luis Alberto Sánchez.

– En la compilación que hace Pinto se ve cómo Sánchez era un arielista. Después el mismo Sánchez cuenta cómo se unió a Riva-Agüero y tomaba las notas de las clases. Compartían con Riva-Agüero la mala calificación a Bolívar. Pero después, se acerca más a Mariátegui y ve el tema de la insurgencia de las masas en la política. Al mismo tiempo que se volvió un estudioso de Bolívar. Esa evolución de Sánchez a su militancia aprista es indicativo de la evolución intelectual del país. El paso de la política de salones a la de la calle. De la idea que sólo los intelectuales pueden cambiar la vida, a la política activa, militante.

Es curioso cómo se ha centrado en los intelectuales que están activos a principios del siglo XX.

– Yo creo que después de la guerra con Chile hasta la caída de Leguía, y tal vez unos años más, hasta Sánchez Cerro, se concentra la inteligencia en el Perú. Si tú ves, existen periodos en diferentes países en los que está concentrada su inteligencia. La Atenas de Pericles, el Siglo de Oro español. En nuestro caso es de 1890 a 1932. Yo quisiera entender por qué hay momentos en la historia de las sociedades en los que el pensamiento confluye. Eso no significa que todos piensen parecido o participen del mismo proyecto. García Calderón no tiene relación con Haya de la Torre, o Sánchez con Clovis. Pero hay un entorno social, un conjunto de redes que hace posible su interacción. Es un momento en que aparecen obras claves. Paradigmas de interpretación. ¿A qué se debe? No sé.

¿El 900 fue nuestro siglo de Oro?

– Efectivamente. Los clásicos están allí. La primera interpretación integral del país es de García Calderón, el primer balance de la historiografía es de Riva-Agüero, la discusión sobre la literatura nacional es de Gálvez, Riva-Agüero y Mariátegui, la fundación del pensamiento social cristiano con Víctor Andrés Belaunde y La realidad nacional, la fundación del aprismo con Haya y del socialismo con Mariátegui. O sea, no sólo son obras importantes que uno lee con deleite, sino que funda movimientos sociales y políticos, corrientes de opinión y sociales. El liberalismo, si fueran honestos los liberales, deberían recuperar a García Calderón.


* Publicado en el diario El Peruano, el 31 de agostode 2011.

Familiares de más de 2,000 desaparecidos esperan justicia, dice Lerner Febres

En el Día Internacional de los Desaparecidos

Salomón Lerner febres. Foto: ANDINA/ArchivoLima, ago. 30 (ANDINA). Familiares de los más de 2,000 peruanos desaparecidos que están a la espera de justicia se encuentran pendientes del inicio del Plan Nacional de Exhumaciones, informó hoy el ex presidente de la desactivada Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR) Salomón Lerner Febres.

En el Día Internacional de los Desaparecidos dijo que el establecimiento de este plan debería ser un elemento fundamental dentro de la política del gobierno del presidente Ollanta Humala Tasso, de reparar a los afectados por la violencia entre 1980 y 2000.

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En el informe final de la CVR, precisó, se presentó un cuadro preliminar de los casos de personas desaparecidas que hasta el momento no son encontradas, y que debió ser continuado por el Estado en los gobiernos pasados.

Según esta estadística, incorporada en el informe de la CVR, se registraron 2,144 desapariciones (722 casos en el primer gobierno de Alan García; 679 desapariciones con Fernando Belaunde; 559 con Alberto Fujimori y 184 casos sin determinar).

“Hay heridas que no han cerrado en los familiares y además en la sociedad peruana”, manifestó tras señalar que las exhumaciones abren un camino de esperanza y justicia para los familiares de las víctimas, a fin de “que terminen de procesar debidamente el duelo”.

Opinó que el Plan Nacional de Exhumaciones debiera comenzar por la determinación de los lugares en los cuales exhumar y luego declararlos sitios de la memoria, como una especie de reparación simbólica para los desaparecidos.

Recordó el reciente hallazgo en Virú (La Libertad) de los restos de los campesinos desaparecidos en el Santa (Áncash), en 1992, y que fueron ejecutados por el Grupo Colina, que operó en el gobierno de Alberto Fujimori.

Estimó que situaciones similares de desapariciones se registraron en otras partes del país, fundamentalmente en la sierra, donde los cuerpos fueron lanzados a abismos y hasta hubo intentos por incinerarlos.

Lerner Febres destacó que el gobierno del presidente Ollanta Humala Tasso haya valorado el trabajo y el informe de la Comisión de la Verdad y Reconciliación en su discurso por 28 de julio, e incorporado un compromiso con las reparaciones.


Antiguos peruanos habrían realizado sacrificios humanos similares a los aztecas y mayas

Restos de 33 menores hallados en Huanchaco revelarían que se les extrajo el corazón en ritual, según hipótesis

Estudios de antropólogos en zona de hallazgo en La Libertad. Foto: ANDINA/Oscar PazTrujillo, ago. 30 (ANDINA). Los restos de 33 niños y adolescentes y 63 camélidos, con una antigüedad de 800 años, pertenecientes a la cultura Chimú y hallados en el norte del país, evidenciarían la práctica de sacrificios humanos en los rituales de los antiguos peruanos, como lo hacían los aztecas y mayas.

El arqueólogo encargado de las excavaciones, Gabriel Prieto, sostuvo que la antropóloga física del equipo forense peruano, Katia Valladares, quien desarrolló trabajos en el lugar durante la última semana, determinó que los restos humanos presentan una incisión horizontal en el esternón.

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El corte para extraer el corazón, hecho poco antes de morir, habría provocado un sangrado intenso y por reacción química ha quemado la zona torácica de las personas sacrificadas, cuyas edades fluctúan entre los 6 y 18 años, refirió.

“De los 33 individuos humanos hallados hasta hoy, ocho han sido sometidos a estudios de laboratorio y todos presentan la misma característica”, indicó.

Para el especialista este ritual podría asemejarse al de otras sociedades como la azteca y la maya, las cuales, dijo, practicaban este tipo de cortes para extraer el corazón.

“Por el esternón no hay alguna arteria importante que puede generar la muerte del individuo al sufrir una herida cercana; por ese motivo podríamos presumir que esto (los chimúes) lo hicieron para sacar algún órgano vital, lo que sí es mortal”, señaló.

El arqueólogo especializado en fauna del Instituto Francés de Estudios Andinos, Nicolás Goepfert, dijo que “este es el más importante hallazgo de camélidos antiguos de la costa norte”, en el departamento de La Libertad.

El estudioso, quien desde hace algunos días trabaja en la zona, dijo que las llamas presentan también cortes en la zona del esternón, similares a los inferidos a los menores humanos, y que esto coincide con un ritual practicado hasta hoy, principalmente en Puno y Arequipa, para extraerle el corazón a la llama.

“Sin embargo, de dicha tradición no había un registro arqueológico, este sería el primer indicio de que ese ritual es ancestral”, sostuvo.

Goepfert, además, determinó que los camélidos sacrificados, que son en su mayoría crías, fueron encontrados con las patas atadas con soguillas y con gran parte de su pelaje en buen estado de conservación.

“En el estómago hemos hallado semillas, las que serán estudiadas en laboratorio para conocer más acerca de lo que comían estos animales”, dijo.

Puntualizó que las llamas vivían en la costa y que desaparecieron durante la llegada de los españoles, además indicó que algunos vegetales encontrados en su pelaje demuestran que vivían en las chacras de alrededores y no en la sierra, como lo hacen actualmente.

“Estas especies son distintas genéticamente, pero idénticas morfológicamente a las que ahora viven sólo en la sierra del país”, acotó.

Las osamentas de los 63 camélidos y 33 menores de alrededor de 800 años de antigüedad, pertenecientes al periodo Chimú, fueron hallados en el sector Huanchaquito del distrito trujillano de Huanchaco, en La Libertad, y presentados el pasado 17 de agosto.

Prieto dijo que continuarán los trabajos hasta levantar todos los cuerpos que encuentren en los 102 metros cuadrados del área descubierta y descartó que vayan a ampliar las excavaciones.

Destacó que está en conversaciones con funcionarios de la municipalidad distrital de Huanchaco para financiar la conservación de los restos hallados y seguir con las investigaciones.

Agregó que el Ministerio de Cultura deberá determinar si se declara esta zona como intangible.

Exhibirán fósiles de gigantesco depredador marino encontrado en el desierto de Ocucaje

Livyatan melvillei, gran depredador marino cuyo fosil fue hallado en OcucajeLima, ago. 28 (ANDINA). Los fósiles del gigantesco cachalote Livyatan melvillei, que data de hace 12 millones de años y cuyos restos fueron descubiertos en el desierto de Ocucaje, al sur de Lima, serán exhibidos por primera vez al público en noviembre, informó el Museo de Historia Natural.

Este animal prehistórico es considerado por la ciencia mundial como uno de los depredadores marinos más grandes que se conozca, pues medía 16 metros de longitud,con 70 dientes de 36 centímetros cada uno y era el terror de las ballenas que llegaban a la bahía de Paracas a aparearse, pues se alimentaba de ellas, explicó el paleontólogo Rodolfo Salas Gismondi.

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Los restos del Livyatan melvillei fueron descubiertos en el 2008 en el desierto de Ocucaje, en lo que fue considerado un acontecimiento histórico y cuya investigación científica fue difundida en la revista Nature. Ha sido ubicado en el puesto 44 de los descubrimientos más importantes del 2010.


Un grupo de paleontólogos y geólogos peruanos y extranjeros encontraron los restos fosilizados al realizar trabajos de prospección en Ocucaje, ubicada en la región Ica, una zona considerada por la comunidad científica como una de las más ricas del mundo en fósiles de vertebrados marinos, refirió Salas.

"Ocucaje es uno de los lugares más importantes para el estudio de la evolución y el conocimiento de la historia de los mamíferos marinos" detalló en declaraciones a la agencia Andina.


La exhibición Livyatan melvillei: la ballena asesina del Perú, que prepara el Departamento de Paleontología de Vertebrados del Museo de Historia Natural de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, a cargo de Salas Gismondi, se inaugurará el 4 de noviembre próximo.

El público, dijo, podrá apreciar los fósiles originales de la mandíbula y cráneo (de tres metros) del megadepredador, así como reproducciones a escala del Carcharocles megalodon, un tiburón gigante que también habitó las costas de Perú, y de un reptil marino de la era de los dinosaurios que también era de gran tamaño, pero de menor dimensión que el Livyatan melvillei.

Los estudios realizados tras el hallazgo han permitido establecer que la conocida ballena asesina del Perú tenía los hábitos depredadores de una orca y es considerada un depredador de primer orden que no se compara a ningún otro en la actualidad.

"Es asombroso, lo podrán apreciar cuando vean la mandíbula y el cráneo a escala natural que hemos reproducido para la exposición" adelantó.

Hasta su descubrimiento se desconocía de su existencia, ya que solamente se había encontrado de manera aislada algunos grandes dientes pero sin conocer su identidad.

"Hace 12 millones de años este lugar era parecido a lo que es ahora Baja California, una zona donde las ballenas se acercan para aparearse, por lo que se entiende la presencia del leviatán que se alimentaba de ellas", anotó.

El hallazgo ha permitido a los descubridores bautizarlo como Livyatan, nombre de un monstruo mitológico marino y melvillei por Herman Melvil, el autor de Moby Dick la ballena asesina".

La exhibición contará con el apoyo del Museo de Rotterdam, Holanda, con el objetivo de hacer conocer la riqueza paleontológica en el Perú.


Aprodeh: muertes por conflictos sociales fueron consecuencia del privilegio de la represión

Representante de Aprodeh, Francisco Soberón. Foto: ANDINA/Piero VargasLima, ago. 29 (ANDINA). La muerte de 191 peruanos en conflictos sociales durante el gobierno de Alan García fue consecuencia de una política represiva antes que de la alternativa del diálogo, sostuvo hoy la Asociación Pro Derechos Humanos (Aprodeh).

El director ejecutivo de Aprodeh, Francisco Soberón, dijo que esa situación fue generada por la visión de García, quien creía que la inversión y la explotación de los recursos naturales estaban por encima del derecho de las personas, lo cual se contradice con una posición moderna y humanista.

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“La característica de García fue la represión antes que el diálogo, y esto fue coherente con la visión plasmada en sus artículos del ‘Perro del hortelano’, donde planteaba que todo es inversión y los que se oponen a ella son ciudadanos de segunda categoría y no deben ser escuchados”, manifestó.

Según el jefe de la Oficina de Gestión de Conflictos Sociales de la Presidencia del Consejo de Ministros, Víctor Caballero Martín, 191 personas fallecieron en conflictos sociales en el gobierno pasado, de las cuales 153 fueron civiles y 38 policías y militares.

Soberón destacó que, en la actualidad, la situación es distinta, tanto por la Ley de Consulta Previa como por la nueva visión del Gobierno de escuchar y buscar una solución pacífica y concertada con las comunidades.

Más adelante consideró necesario que se avance en algunas modificaciones legales, como poner fin al accionar de las Fuerzas Armadas ante eventuales conflictos sociales, al igual que lo señala el Decreto Legislativo 1095.

Igualmente, el activista de derechos humanos refirió que se necesita una nueva ley del uso de la fuerza policial, acorde con los estándares internacionales, que consagre la prevención y que coloque a la fuerza como último recurso.

Las cifras de la Oficina de Gestión de Conflictos Sociales de la PCM muestran un incremento año a año en el número de fallecidos en el gobierno pasado: en 2006 se produjeron 17 muertos, en 2007 fueron 28, en 2008 la cifra pasó a 35 y en 2009 casi se duplicó al ascender a 66 fallecidos.

En 2010 alrededor de 35 personas perdieron la vida en conflictos sociales y en los cuatro primeros meses de 2011 murieron 10 personas, según la fuente.

Hallan petroglifos de más de mil años de antigüedad en Lambayeque

Lambayeque, ago. 29 (ANDINA). Petroglifos de más de mil años de antigüedad, que corresponderían a la cultura Chimú, fueron hallados dentro del área de conservación regional Bosque Huacrupe-La Calera, informó hoy la Dirección Regional de Cultura (DRC) de Lambayeque.

El arqueólogo Víctor Peña, de la DRC Lambayeque, explicó que los antiguos pobladores "conjugaban la naturaleza con la cultura. Representaban lo que vivían y lo que observaban", por eso se observan especies de flora y fauna ya desaparecidas.

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Los diseños simbólicos grabados en rocas del cerro Huacrupe representan a animales, plantas y hombres, y, según los especialistas, tienen por finalidad rendirle culto al agua.

La zona de conservación de 7,272.27 hectáreas está ubicada al norte del distrito de Olmos y posee poblaciones de especies de fauna amenazada como el puma concolor y la boa constrictora; así como dos asociaciones vegetales características del bosque seco: algarrobo-sapote y hualtaco-palo santo.

“Aquí se conserva los bosques secos ecuatoriales, es un ecosistema único en el mundo. Tenemos zapote, algarrobo, palo santo, hualtaco, los cuales están en vía de extensión”, explicó a Canal N Aníbal Calderón.

El área de conservación Huacrupe-La calera es administrada y financiada por el Gobierno Regional de Lambayeque, mientras que el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado tiene a su cargo la supervisión técnica.


Entrevista a Carmen Mc Evoy en La Hora N

El pasado 24 de agosto se presentó en La Hora N la historiadora Carmen Mc Evoy, con ocasión de la presentación, el día anterior, de su último libro “Guerreros civilizadores: política, sociedad y cultura en Chile durante la Guerra del Pacífico”. Me atrevo a decir que el debate que su publicación está generando lo convertirá, sin duda alguna, en una de las publicaciones más importantes del año y en un referente ineludible en la historiografía reciente sobre la Guerra del Pacífico. Yo recién le estoy metiendo el diente, así que por ahora me inhibo de alcanzarles mi opinión sobre el mismo (aunque algunos no tengan, precisamente, ese mismo pudor opinando sin haberlo leído y afirmando tontería y media). Por lo pronto, seguiré reuniendo aquí todo lo que se publique sobre el libro.




Los guerreros civilizadores de Mc Evoy (*)

“Guerreros civilizadores”, libro de la historiadora Carmen Mc Evoy, da una mirada a la ideología detrás de la Guerra del Pacífico

Por: Lorena Ausejo Periodista

Tras ganar la beca Guggenheim hace casi una década, Carmen Mc Evoy, una de las más destacadas historiadoras peruanas, se sumergió por años en los documentos oficiales, cartas y crónicas de la Guerra del Pacífico, celosamente guardados en el Archivo Nacional, la Biblioteca Nacional y los repositorios del Ejército de Chile. A partir de allí, empezó a dar forma a su último libro “Guerreros civilizadores: política, sociedad y cultura en Chile durante la Guerra del Pacífico”, que saca a la luz los fundamentos ideológicos de esa guerra. Mc Evoy revela la existencia del frente interno, un espacio que trascendió a los campos de batalla, y desmantela muchas falacias que se consideraban ciertas en el país vecino. El libro fue presentado con revuelo en la Universidad Diego Portales de Santiago. Esta semana se hizo lo mismo en la Municipalidad de Miraflores.

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Llamar “guerreros civilizadores” a los chilenos que combatieron en la Guerra del Pacífico deja entrever una paradoja que se percibe a lo largo del libro.

Efectivamente, la noción de guerra civilizadora es un oxímoron; sin embargo, por siglos ese concepto fue uno de los fundamentos de la cultura occidental. Desde la guerra de Napoleón por ‘civilizar’ a Egipto hasta la de Estados Unidos para anexarse territorio mexicano, los vencedores se han legitimado a través de un discurso civilizatorio, que para el caso latinoamericano estuvo representado por la obra del argentino Domingo Faustino Sarmiento.

Inmiscuirse en los archivos chilenos para una historiadora especialista en la Guerra del Pacífico debe haber sido muy emotivo.

Fue una experiencia muy intensa y a la vez dolorosa. Hay muchos documentos peruanos en el Archivo Benjamín Vicuña Mackenna, uno de los repositorios más interesantes sobre la Guerra del Pacífico. Entre ellos, telegramas que relatan las horas previas a la caída de Lima. Cuando leía estos relatos tan dramáticos, sentí una angustia similar a la que debieron sentir nuestros compatriotas en esa coyuntura tan dura. Hubo momentos muy duros para mí, como cuando encontré el diario de una ambulancia peruana que cayó en manos de un comandante chileno que incluso lo hizo suyo con su firma. Saber que el oficial chileno lo encontró en una trinchera peruana en Arica me apenó tanto que debí ir al baño para contener el llanto.

Te ocupas de la prensa. ¿Qué papel jugó?

Centro de noticias, organizadora de múltiples rituales patrióticos, integradora de valores divergentes, tribuna del pueblo, unas veces consejera y otra crítica del gobierno, además del núcleo de una retórica republicano-nacionalista. La prensa chilena lideró “el sentimiento popular” que forzó a Aníbal Pinto a declararles la guerra a sus vecinos. La prensa local y la santiaguina se enfrascaron, además, en una pugna intensa con su par peruana, boliviana e incluso argentina. Así, el conflicto entre Chile y el Perú permitió encumbrar al periodismo chileno, cuya superioridad, se creía, iba paralela a los triunfos en el campo de batalla.

La Iglesia fue importante para que las familias se desprendieran de sus hijos para enviarlos a pelear a lo que denominaron una “guerra santa”.

Una multitud de alegorías relacionadas con la esfera de lo sagrado, entre ellas la poderosa idea de que el dios de los ejércitos apoyaba la causa de Chile, colaboró en la satisfacción de una serie de necesidades funcionales a los objetivos del Estado chileno. La obediencia, la disciplina, la fe ciega y el sacrificio, exigidos a esos miles de soldados que se envió a pelear y a morir, fueron algunos valores que los sacerdotes católicos reformularon y difundieron en los templos, plazas, periódicos, puertos de embarque y campamentos militares.

Sobre la ocupación contada por los mismos chilenos, ¿qué descubriste?

La ocupación del Perú es una prueba de fuego para el Estado chileno. La negativa peruana de firmar la cesión territorial lo obliga a construir una suerte de subsidiaria de La Moneda en el Perú. Antes de lograr ese objetivo –esto es algo que descubrí leyendo las cartas de Pinto, Altamirano y Baquedano–, debió resolverse una serie de problemas al interior del comando político-militar. Algo que los peruanos no conocemos es la inmensa pugna que se desató al interior del comando político-militar luego de la toma de Lima. El conflicto puso en peligro, al menos en sus inicios, el control del Estado chileno sobre el territorio recientemente ocupado.

¿El que una editorial chilena publique este libro es muestra de apertura?

Tanto mi investigación en los archivos chilenos como la publicación de “Guerreros civilizadores” en la editorial de la Universidad Diego Portales dan cuenta de espacios de sociabilidad en Chile en los que reinan, más bien como dices, la tolerancia y el respeto por el trabajo intelectual del otro. Ese espíritu de tolerancia, al menos en los círculos intelectuales, explica la publicación de un libro que confronta la interpretación de la historiografía chilena sobre la Guerra del Pacífico.

¿Cómo fue recibido tu libro en Chile?

En la presentación en la Universidad Diego Portales, el profesor Julio Pinto señaló la importancia de “Guerreros civilizadores” para la renovación de los estudios sobre la Guerra del Pacífico. También recalcó su importancia para un mejor conocimiento del proceso de construcción del Estado-nación en Chile.

¿Cómo crees que nos ven los chilenos actualmente?

Hay opiniones divergentes. Desde la imagen sentimentaloide de la nana peruana en una teleserie recién estrenada hasta la admiración de nuestra cultura milenaria pasando por comentarios racistas y despectivos que no podemos soslayar.

¿Y tu libro contribuirá a cambiar esta percepción?

Espero que sí. Mi libro encierra una propuesta concreta: transformar la Guerra del Pacífico en una buena historia, hacer de un conflicto que nos desunió un gran espacio de discusión historiográfica en el que podamos analizar, en conjunto, procesos políticos, sociales y culturales en Chile, Bolivia y el Perú.



* Publicado en el suplemento Dominical de El Comercio, el domingo 28 de agosto de 2011.


Lumbreras destaca decisión de Gobierno de recuperar patrimonio cultural peruano

ANDINA/archivoLima, ago. 26 (ANDINA). El arqueólogo Luis Guillermo Lumbreras calificó hoy de “un gran avance” la intención del gobierno del presidente Ollanta Humala Tasso, de recuperar el patrimonio cultural saqueado o adquirido de buena fe por algunas instituciones extranjeras.

Recordó la existencia de un lote de veinte mil piezas peruanas en Argentina, cuyo trámite de devolución se realiza desde el 2005.

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"Es un tesoro que tiene de todo, de culturas del periodo formativo, los incas e incluso colonial. Por ejemplo, hay cerámica Chavín, Mochica y Nasca, pero el lote contiene absolutamente todas las culturas. Podría hacerse un museo entero con ellas, y ubicarlo en una provincia", afirmó Lumbreras.

El investigador dijo que pudo inspeccionar personalmente los objetos cuando trabajaba en el entonces Instituto Nacional de Cultura, y explicó que la justicia argentina detuvo el embarque de estos objetos en tránsito, pues iban a Europa.

"Lo consideran contrabando, y reconocen que es propiedad del Estado Peruano. Este lote debería ser de los primeros en retornar", opinó en declaraciones al diario oficial El Peruano.

Asimismo, Lumbreras refirió que muchos museos europeos tienen patrimonio peruano, que salió ilegalmente desde 1893.

También mencionó ejemplos de colecciones que salieron para su exhibición y jamás retornaron.

"En España hay una colección impresionante de cosas que el gobierno envió en 1929 a Sevilla y se quedaron, que incluyen momias", dijo.

Consideró también que se deben mejorar nuestros museos para preservar adecuadamente los objetos arqueológicos.

"Deben volver de todos modos, pero las colecciones que tenemos aquí están descuidadas, por eso las agencias extranjeras que tienen nuestras colecciones ponen reparos para devolverlas", anotó.

Sin embargo, destacó el valioso capital humano con el que Perú cuenta para esta tarea.

"Hay que dar a los museos un margen más amplio de presupuesto para contratar a los mejores especialistas, que ahora trabajan en el sector privado y son de un nivel excelente", apuntó.


Nuevo Manifiesto de Historiadores de Chile por una nueva Educación

En Chile las protestas estudiantiles por una educación de calidad y gratuita no se detienen; muy por el contrario, cada vez son más multitudinarias y con el respaldo de más sectores de la sociedad. Al gobierno de Piñera solo le queda reconocer que la carga que heredó de 17 años de dictadura y 20 de gobiernos de la Concertación en el tema educativo, acabarán por arrinconarlo contra las cuerdas, si es que ya no lo está. Chile exige un cambio en la Educación, no de gobierno. Que lo entienda de una vez por todas, antes de que lo que exijan, no solo ya los estudiantes sino el país entero, sea un nuevo gobierno. A un primer manifiesto de los Historiadores por la Educación Pública en Chile, han elaborado este segundo que resulta, propiamente, más una declaración de principios y un aviso de lo que espera realmente Chile: Una Asamblea Constituyente (JMM).

Nuevo Manifiesto de Historiadores
Revolución anti-neoliberal social/estudiantil en Chile


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Las calles, plazas y puentes de todas las ciudades a lo largo de Chile se han transformado en las arterias donde fluyen y circulan miles de estudiantes y ciudadanos, entonando y gritando las demandas por cambios estructurales en la educación los que, a su vez, exigen cambios sustanciales en el paradigma económico, en el carácter y rol del Estado y en su conjunto, en el pacto social constitucional del país. Desde hace meses las movilizaciones no han cesado, recuperándose y adaptándose algunas consignas de antaño, cantándose nuevas que apuntan críticamente al corazón del modelo social y económico financiero neoliberal actual: el mercado, el crédito, el endeudamiento, el lucro, la inequidad social y educativa.

Y si bien inicialmente parecía que se hubieran abierto, al fin, las Alamedas, marcando la llegada de la hora histórica anunciada por el discurso final de Allende, el desarrollo de los acontecimientos con el recrudecimiento de la represión policial, las amenazas y amedrentamiento a los/as dirigentes estudiantiles por parte de adherentes oficialistas y la actuación provocativa de policías encapuchados infiltrados de civil, nos recuerdan que estamos en un régimen político dirigido por la derecha chilena, heredera de las prácticas de la dictadura militar y verdadera fundadora del régimen neo-liberal que busca resguardar. Y mientras los jóvenes copan el cuerpo de Chile y la represión enfurece, suenan los cacerolazos del apoyo ciudadano, recordando el tiempo de las protestas.

Si no ha llegado aún el tiempo de las alamedas, ha brotado con fuerza la voluntad de poder de la nueva generación para presionar sobre ellas hasta lograr su verdadera Apertura histórica.

Los que realizamos el oficio de historiar nos preguntamos acerca del carácter de este movimiento y del significado de su irrupción histórica. ¿Se trata de una fase más del movimiento estudiantil post-dictadura? ¿Corresponden sus demandas a reivindicaciones básicamente sectoriales? ¿Cuál es la forma de hacer política de este movimiento? ¿Qué relación tiene este movimiento con la historia de Chile y su fractura provocada por el golpe armado de 1973? ¿Cómo se articula este movimiento con el camino y orientación de la historicidad secular de Chile? ¿Qué memoria social y política ciudadana ha activado la irrupción callejera y discursiva estudiantil?

Si bien es arriesgado responder a estas preguntas cuando se trata de un movimiento en marcha, los que aquí firmamos lo hacemos como una necesidad de aportar desde la trinchera de nuestro oficio, con la plena convicción de que estamos ante un acontecimiento nacional que exige nuestro pronunciamiento, sumándonos a tantos otros que se han realizado y se realizan cotidianamente desde distintos frentes institucionales, gremiales y civiles.


1. Consideramos, en primer lugar, que estamos ante un movimiento de carácter revolucionario anti-neoliberal. Las demandas del movimiento estudiantil emergen desde la situación específica de la estructura educativa del país, basada en el principio de la desigualdad social; una transformación a esta estructura –como bien lo dicen los gritos callejeros- exige un cambio sistémico en el modelo neo-liberal, que hace del principio de desigualdad (fundado en la mercantilización de todos los factores y en la consiguiente capacidad de compra de cada cual) la clave ordenadora de las relaciones sociales y del pacto social. Correspondiente con este principio de ordenamiento, la figura política del Estado neo-liberal se perfila como un aparato mediador, neutralizador y garante, a través de sus propias políticas sociales, de dicho principio des-igualitario; estructura económico-política sustentada en la escritura de una carta constitucional legitimadora de dicho principio.

No es de extrañar, así, que el movimiento estudiantil actual encuentre un tan amplio respaldo ciudadano: en la categoría dicotómica de “deudores” respecto de un grupo legalmente abusivo y corrupto de “acreedores”, se encuentra la mayoría de los chilenos que grita y cacerolea su apoyo a los estudiantes: porque los estudiantes no son solo “estudiantes” sino que son ellos mismos en tanto deudores. Porque no sólo los estudiantes viven en el principio de la desigualdad, sino la mayoría social chilena actual lo sufre en carne propia. Lo social particular y lo social general se auto-pertenecen y se auto-identifican mutuamente en una unidad que se construye y se concientiza sobre la marcha.

Así, el movimiento estudiantil, aparentemente sectorial, constituye un “movimiento social” que, al tocar el nervio estructurante del sistema, irradia e identifica a la sociedad civil ampliada, reproduciendo socialmente la fuerza de manifestación de su poder, descongelando el miedo y aglutinando los discursos y las prácticas fragmentadas.

Es decir, el movimiento estudiantil actual tiene un carácter radical en cuanto busca revertir el principio neoliberal de la desigualdad que construye la sociedad actual, por el principio de la igualdad social (basado en un sistema de “derechos sociales ciudadanos”), promesa irrenunciable de la modernidad, a pesar de cualquier post/modernidad; principio que, desde la esfera educativa chilena, se propaga como fragancia de nueva primavera a todas las esferas de la sociedad.


2. Este movimiento ha comenzado a recuperar lo político para la sociedad civil, poniendo en cuestionamiento la lógica de la política intramuros, y con ello el modelo de seudo-democracia y legalidad que no ha cortado el cordón umbilical con la dictadura.

Se trata de una política deliberativa en el más amplio sentido de la palabra, que trasciende los esquemas partidarios (a pesar de las militancias personales de algunos dirigentes). El movimiento muestra cómo, a través de la orgánica de las bases movilizadas, con el apoyo de las redes comunicacionales (“política en red”), se ejerce el poder de las masas en el escenario público, presionando por la transformación de las estructuras. Este hecho está replanteando los fundamentos del cambio social histórico, cuestionando las modalidades verticalistas y representativas, propias de la premisa moderna, propiciando activamente formas de democracia directa y descentralizada.

Por otra parte, respecto de la relación del movimiento con el sistema político y el gobierno actualmente imperante, este movimiento corresponde a un nuevo momento de su trayectoria histórica posdictadura, en el cual la vinculación con la institucionalidad se realiza básicamente desde la calle, no habiendo entrado a la negociación institucional dada al interior de los recintos gubernamentales. Desde esta perspectiva, lo nuevo de este movimiento es la “política abierta” o “política en la calle” que, al mismo tiempo que permite mantener el control del territorio propio de la sociedad civil, difunde y transparenta su discurso, su texto y sus prácticas a plena intemperie, ante toda la ciudadanía. La política clásica de los gobiernos concertacionistas de “invitación al diálogo” se ha vuelto una trampa ineficaz, manteniendo el movimiento social actual la fuerza de sus propias prácticas de poder.

Así, las movilizaciones estudiantiles y sociales que hoy se desarrollan a partir de las demandas por la educación, no sólo ciudadanizan lo educativo y lo sitúan como base fundamental del proyecto de sociedad, sino que dan cuenta de la crisis del sistema político, cuestionando y transgrediendo la “democracia de los acuerdos”, consagrada como principal herramienta para neutralizar y postergar las demandas sociales.

Esta nueva política encuentra su expresión manifiesta en un tipo de protesta social que rompe los marcos impuestos tanto por la cultura del terror de la dictadura, como la del “bien mayor” de la transición. A través de una incansable apropiación del espacio público y, en general, a través de prácticas corporales de no-violencia activa, el movimiento ha generado múltiples acciones culturales en un lenguaje rico, plástico, inclusivo y audaz que interpela el cerco de la represión policial y de los medios que criminalizan la protesta.


3. Si bien este movimiento corresponde a un momento nuevo de la política y de la historia social posdictadura, este sólo puede comprenderse desde la perspectiva más amplia de la historicidad siglo xx en Chile. En el curso de ésta, la equidad educacional junto a las limitaciones legales impuestas al capitalismo anárquico, habían alcanzado una maduración estructural en los años ‘60 y ‘70, siendo este proceso abortado con el golpe del ’73 en su fase de plena consolidación. El movimiento social estudiantil actual es expresión de la voluntad y del acto de recuperación de esa hebra rota de nuestra historicidad. Es la irrupción del brote de la semilla que fue pisada y soterrada por la bota dictatorial y el neoliberalismo. Es el renacimiento, en la nueva generación, del sueño y voluntad de sus padres de fundar una sociedad basada en la democracia, la justicia social y los derechos humanos fundamentales, de los que la educación es uno de sus campos más fértiles.

En efecto, el pacto social educativo alcanzado en los ’60 y ’70 fue el fruto de una larga lucha dada por muchas generaciones desde mediados del s. xix. Proceso y lucha que consistió básicamente en la voluntad política progresiva de arrancar los niños proletarizados en el mercado laboral, para escolarizarlos, como una vía hacia una sociedad más equitativa y como un camino de emancipación social y cultural. Este trayecto histórico, que involucró a toda la sociedad, alcanzó a producir semillas que fructificaron en las décadas del ’60 y ’70 cuando el Estado y la sociedad civil hicieron del pacto social educativo uno de sus más caros proyectos de construcción de nueva sociedad democrática. Es ese proceso el que hoy irrumpe nuevamente en el discurso y en la práctica del movimiento estudiantil. Se trata de una generación que no acepta volver a ser objeto de mercado al que deban proletarizarse sin mas, ya por la vía del endeudamiento o de una educación de mala calidad. Lo que está en juego y que hoy se encarna en este movimiento, es el “proyecto y pacto social educativo republicano/democrático” chileno, como principio ético-político de igualdad social.

Aquí radica la densidad histórica de este movimiento, produciendo, a su paso, una irrupción de memoria histórica en el seno de la ciudadanía: la memoria de los padres y abuelos que marchan y cacerolean su apoyo a la nueva generación que está recogiendo y tejiendo a su modo la hebra de nuestra historicidad.


Así, en su triple carácter dado por su alcance revolucionario anti-neoliberal, por la recuperación de la política para la sociedad civil y por su conexión con la historicidad profunda del movimiento popular de Chile contemporáneo, el actual movimiento ciudadano que los estudiantes de nuestro país aparecen encabezando con fuerza, decisión y clara vocación de poder, recoge y reinstala las dimensiones más consistentes que la frustrada transición chilena a la democracia sacrificó.

A través de estas breves reflexiones este grupo de historiadores/as chilenas, con el apoyo de mucho/as, saludamos al movimiento estudiantil y adherimos a las reivindicaciones estructurales que ellos han instalado sobre la política chilena. Saludamos y nos sumamos a las demandas de Asamblea Constituyente.

Al mismo tiempo, invitamos a no ver a este movimiento actuando en la sola coyuntura de este gobierno de derecha, sino a tomar conciencia de que este es un momento de un proceso histórico ya en marcha, cuyo principal fruto sin duda será dejar instalada definitivamente la demanda de las reformas estructurales al neoliberalismo, como irrenunciable voluntad de poder de la ciudadanía y como agenda indispensable de los proyectos políticos inmediatos y porvenir.


Agosto del 2011



Comité Iniciativa:

Karen Alfaro Monsalve
Fabián Almonacid Zapata
Pablo Artaza Barrios
Mario Garcés Durán
Sergio Grez Toso
M. Angélica Illanes Oliva
Alexis Meza Sánchez
Ricardo Molina Verdejo
Julio Pinto Vallejos
Gabriel Salazar Vergara
Verónica Valdivia Ortiz de Zárate


Historiadores/as, Profesores/as y Estudiantes de Historia:

- Mario Valdés Vera, Magíster en Historia, académico Universidad de Concepción

- Pablo Aravena Núñez, Historiador y Magíster en Filosofía, académico Universidad de Valparaíso/Universidad Viña del Mar

- Margarita Iglesias Saldaña, Historiadora, Directora de Relaciones Internacionales Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile

- Pablo Pozzi, Doctor en Historia, Profesor Titular Plenario, Universidad de Buenos Aires

- Francisco Zapata, Doctor en Sociología, académico Colegio de México

- Juan Carlos Gómez Leyton, Posdoctorado en Estudios Latinoamericanos UNAM, Director Doctorado en Procesos Sociales y Políticos en América Latina Universidad ARCIS.

- Jorge Pinto Rodríguez, Dr. en Historia, académico de la Universidad de La Frontera, Temuco.

- José del Pozo, Historiador, académico del Departamento de Historia, UQAM (Université du Québec à Montréal), Canada

- Lessie Jo Frazier, académica Indiana University

- Alison Bruey, Historiadora, académica University of North Florida

- Alberto Díaz Araya, Etnohistoriador, Doctor y Magíster en Antropología, Jefe de Carrera Pedagogía en Historia y Geografía de la Universidad de Tarapacá.

- Patrick Puigmal, Doctor en Historia, Director del Magister en Ciencias Humanas, mención en Historia y Director del Programa de Estudios y Documentación en Ciencias Humanas, Universidad de Los Lagos.

- José Luis Martínez Cereceda, académico Universidad de Chile.

- Rubén Kotler, Historiador, Universidad Nacional de Tucumán – Argentina

- Mario Ayala, Profesor Cátedra de Problemas Latinoamericanos Contemporáneos, Departamento de Historia, Universidad de Buenos Aires.

- Miguel Caro Ramos, Profesor de Historia y Geografía, Director Departamento de Educación Universidad ARCIS

- Cecilia Hernández Sandoval, Profesora de Historia y Geografía, académica de la Universidad del Bío-Bío, Chillán.

- Iñaki Moulián Jara, Profesor, Universidad Austral de Chile

- Sebastián Leiva Flores, Magíster en Historia, académico Universidad ARCIS -USACH

- Nelson Castro Flores, Doctor © en Historia, Jefe de Carrera de Historia, Universidad Viña del Mar y académico de la Universidad de Valparaíso.

- César Leyton Robinson, Doctor © en Historia, Universidad de Chile.

- Myriam Olguín Tenorio, Historiadora, ECO Comunicaciones, académica de la Universidad Raúl Silva Henríquez.

- Carmen Gloria Bravo, Doctora en Historia, académica de la Universidad de Santiago de Chile.

- Daniel Palma Alvarado, Doctor en Historia, Coordinador Magíster en Historia y Ciencias Sociales Universidad ARCIS

- Graciela Sapriza. Historiadora y docente Centro de Estudios Interdisciplinarios Uruguayos, Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, Universidad de la República - Uruguay.

- Robinson Silva Hidalgo, Doctorando en Historia de América, Universidad de Barcelona

- Rolando Álvarez Vallejos, Doctor en Historia, académico Universidad de Santiago

- Ximena Valdés Subercaseaux, Doctora en Estudios Americanos, académica Universidad Academia de Humanismo Cristiano, Directora CEDEM.

- Enrique Fernández Darraz, Historiador y Doctor en Sociología, académico Universidad Alberto Hurtado.

- Carlos Sandoval Ambiado, Doctor en Historia, académico Universidad de Los Lagos, sede Santiago.

- Ulises Cárcamo Sirguiado, académico Universidad de Chile.

- Alberto Harambour Ross, Historiador, académico Universidad Diego Portales

- Álvaro Ramis Olivos, Doctorando en Ética y Democracia, Universidad de Valencia-España.

- Giovanni Díaz Villouta, Profesor de Historia y Geografía, Miembro Taller de Ciencias Sociales “Luis Vitale”

- Ricardo Vargas Morales, Magister en Historia.

- José Luis Cifuentes Toledo, Profesor de Historia y Geografía, miembro Taller de Ciencias Sociales, Luis Vitale Cometa.

- Alicia Salomone, Historiadora, Directora Departamento de Literatura, Universidad de Chile.

- Jorge Benítez González, Magíster en Historia y Ciencias Sociales, Coordinador Académico Escuela de Historia y Ciencias Sociales, Universidad ARCIS.

- Jaime Massardo, Doctor en Historia, académico de la Universidad de Valparaíso.

- Manuel Loyola Tapia, Doctor Historia, Director Edición Universitaria.

- Horacio Gutiérrez, Doctor en Historia, Universidad de Sao Paulo, Brasil.

- Patricio Herrera González, Magíster en Historia, Centro de Estudios Históricos, El Colegio de Michoacán, Zamora, México.

- Luis Corvalán Márquez, Doctor en Estudios Americanos, académico del Instituto de Historia y Ciencias Sociales de la Universidad de Valparaíso y de la Universidad de Santiago de Chile.

- Ángela Vergara, profesora asociada del Departamento de Historia, California State University, Los Ángeles, California, Estados Unidos.

- Cristina Moyano Barahona, Doctora en Historia, académica del Departamento de Historia, Universidad de Santiago de Chile.

- Sergio Astorga, académico Universidad Nacional de Cuyo – Argentina

- Fabio Gabriel Nigra, académico Universidad de Buenos Aires

- Omar Turra Díaz, Doctor en Educación, Jefe de Carrera Pedagogía en Historia y Geografía de la Universidad de Concepción

- Paula Raposo Quintana, Profesora de Estado en Historia y Geografía, Universidad Academia de Humanismo Cristiano

- Milton Godoy Orellana, Doctor en Historia, académico Universidad Academia de Humanismo Cristiano.

- Augusto Salinas, académico Universidad Academia de Humanismo Cristiano, Programa de Investigaciones e Intervenciones Territoriales, Núcleo de Investigaciones en Educación Geográfica.

- Cindy Corrales Valencia, Profesora de Estado en Filosofía y Licenciada en Educación USACH, Colectivo Diatriba.

- Miguel Silva, Historiador.

- Carlos Gutiérrez Palacios, Licenciado en Historia y Magíster en Ciencias Militares, Coordinador Instituto de Estudios MAIZ.

- Carlos Ruiz Rodríguez, Profesor universitario – investigador Universidad de Santiago de Chile.

- María Soledad Jiménez Morales, Profesora de Historia, Geografía y Educación Cívica, académica de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano.

- Wladimir Urriola González, Profesor de Historia, Saint Gaspar College, Santiago.

- Iván Ljubetic Vargas, Historiador, Centro de Extensión Luis Emilio Recabarren.

- Fabián Cabaluz, Profesor de Historia y Geografía y Ciencias Sociales, UMCE, Colectivo Diatriba.

- Felipe Cabaluz Rodríguez, Profesor de Historia y Geografía - Magíster (c) en Historia de América Latina, Colectivo Diatriba.

- Roberto Berrios, Profesor de Historia, Gografía y Ciencias Sociales, UMCE, Colectivo Diatriba.

- Rene Olivares, Profesor de Historia, Geografía y Ciencias Sociales, UMCE, Colectivo Diatriba

- Mauricio Saraos, Profesor de Historia, Geografía y Ciencias Sociales, UMCE, Colectivo Diatriba

- Cristian Olivares Gatica, Estudiante Pedagogía en Historia y Geografia UMCE, Colectivo Diatriba

- Camila Silva, Profesora de Historia, Universidad Católica de Chile, Colectivo Diatriba

- Marcela Cubillos Poblete, Historiadora, académica de la Universidad de La Serena.

- Lucía Valencia Castañeda, Profesora de Historia, académica Universidad de Santiago de Chile.

- María Francisca Giner Mellado, Profesora de Historia, Magister (c) Estudios Latinoamericanos, Universidad de Chile.

- Felipe Delgado, Magíster en Historia.

- Manuel Bastías Saavedra, Historiador, Magíster en Filosofía Política; Doctorando en Historia, Universidad Libre de Berlín.

- Benjamìn Silva Torrealba, Historiador, Docente Universidad de Valparaíso, Investigador INTE, Universidad Arturo Prat

- Mariana Mastrángelo, académica Universidad de Buenos Aires.

- Virginia Escobedo Aguirre, Antropóloga, Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social, México (CIESAS-DF).

- Malena López Palmetro, académica Universidad de Buenos Aires

- Guillermo Lizama Carrasco, Doctorando en Geografía, Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)

- Andrea Andújar, Historiadora, Universidad de Buenos Aires, Argentina

- Juan David Murillo Sandoval, Historiador e Investigador del Centro de Estudios, Interculturales CEI de la Pontificia Universidad Javeriana de Cali (Colombia).

- Esteban Campos, Historiador, Universidad de Buenos Aires - CONICET-CLACSO

- María Luisa Tarrés Barraza, académica e investigadora Colegio de México

- Alonso Serradell Díaz, estudiante de Máster Oficial en Ciudadanía y Derechos Humanos: Ética y Política, Universidad de Barcelona.

- Dario Martini, académico Universidad de Buenos Aires

- Gladys Lizama Silva Historiadora y académica, Universidad de Guadalajara, México

- Martha Bañuelos Cárdenas, académica Universidad Autónoma Metropolitana de México (UNAM)

- Ana Paula de Teresa, Antropóloga Social, UAM-Iztapalapa, México D.F.

- Adriana Capaldo, Historiadora, académica Universidad Academia de Humanismo Cristiano.

- Claudia Videla Sotomayor, Historiadora, Museo de la Memoria.

- Eduardo Cruzat Carrasco, Profesor de Historia y Geografía, académico y Coordinador de Investigación y Docencia UOM-SD, Ecuador.

- Héctor Gómez Cuevas, Profesor de Historia y Ciencias Sociales, Magister (c) en Ciencias de la Educación (PUC). Académico Escuela de Educación Inicial Universidad Católica Raúl Silva Henríquez.

- Patricio Cisterna Alvarado, Profesor de Etnohistoria Facultad de Ciencias Sociales, Universidad Diego Portales.

- Danny Marcelo Ahumada Vargas, Profesor Universitario, Universidad de Santiago de Chile.

- Máximo Sandoval Aguilera, Profesor de Historia y Geografía, Liceo Enrique Molina Garmendia de Concepción.

- Rayén Gutiérrez C, Licenciada en Historia, Museo de la Memoria

- Egor Banda Peralta, Profesor de Historia y Ciencias Sociales

- José Joaquín Ovalle, Profesor de Historia y Ciencias Sociales, Museo de la Memoria y los Derechos Humanos.

- Rodrigo Villa Pérez, Profesor de Historia y Ciencias Sociales.

- Marión Assis González, Profesora de Historia y Ciencias Sociales, I. Municipalidad de Lo Prado.

- Voltaire Alvarado Peterson, Profesor de Historia y Ciencias Sociales.

- Álvaro Rojas Zamorano, Profesor de Historia y Ciencias Sociales, Colegio San Agustín de Atacama, Copiapó.

- Jorge Fabián Cabaluz Ducasse, Profesor de Historia, Geografía y Ciencias Sociales, Magister en Pedagogías Críticas, Universidad de Buenos Aires

- Dan Contreras Mena, Profesor de Historia y Ciencias Sociales, Pedagogo Social y Dramaturgo, Liceo Bicentenario de Molina.

- Andrés Nilo Zepeda, Licenciado en Historia, Universidad de Chile

- Luis Thielemann Hernández, Becario Conicyt - Programa de Doctorado en Historia

- Universidad de Chile.

- Jeambleth López, historiador UACM

- Oscar Canales, Profesor de Historia, Universidad de Playa Ancha.

- Gabriela Ulloa Larenas, Profesora de Historia y Ciencias Sociales, Liceo Doctor Alejandro del Río.

- Pablo Andrés Neut Aguayo, Profesor de Historia, Colegio Alto Palena.

- Alejandra Brito Peña, Historiadora, académica de la Universidad de Concepción.

- Hernán Felipe Rodas Vives, Estudiante de Pedagogía en Historia y Ciencias Sociales, Universidad Austral de Chile.

- Daniela Díaz Gomila, Licenciada en Historia y Ciencias Sociales

- Alonso Neira Letelier, Licenciado en Historia y Ciencias Sociales.

- Marcelo Casals Araya, Magíster © en Historia

- Viviana Cárdenas Zúñiga, Estudiante Pedagogía en Historia y Ciencias Sociales, Universidad Austral de Chile.

- Ignacio Latorre Marín, Licenciado en Historia y Magíster en Educación, Coordinador Docente Preuniversitario UC.

- Elías Sánchez González, Licenciado en Historia, Maestrando Historia y Memoria, Universidad Nacional de La Plata, Argentina.

- Katherine Quijada, Licenciada en Educación.

- Oscar Arriagada, Estudiante Pedagogía en Historia y Ciencias Sociales Universidad Austral de Chile.

- Manuel Bastías Urra, Profesor de Historia y Sociólogo, académico Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación.

- Carlos Vivallos Espinoza, Profesor de Historia y Geografía, Doctorando en Estudios Latinoamericanos, Universidad de Chile.

- Rodrigo Conejeros Olea, Estudiante Pedagogía en Historia y Ciencias Sociales Universidad Austral de Chile.

- Sergio Cárdenas Zambrano, Profesor de Historia y Ciencias Sociales, Magíster Educación.

- Patricio Bascuñan M. Master en Historia Latinoamericana de la Universidad de Toronto.

- Ulises Ortega, Licenciado en Historia por la Universidad Nacional Autónoma de México

- Yerko José Monje Hernández, Estudiante de Pedagogía en Historia y Ciencias Sociales, Universidad Austral de Chile

- Mauricio Villanueva Vallejo, estudiante de Historia, Universidad San Sebastián.

- Marcelo Martínez Aravena, estudiante Pedagogía en Historia y Ciencias Sociales, Universidad Austral de Chile.

- Karen Hinrechsen Prieto, Licenciada en Historia.

- Daniel Molina Álvarez, Escritor e historiador

- Javier Muñoz Rosales, Profesor de Historia, Colegio Nuestra Señora del Camino

- José Santis Cáceres, Profesor de Historia y Ciencias Sociales, Estudiante de Posgrado Universidad de Buenos Aires.

- Herta Fierro Rivas, Profesora de Historia y Geografía.

- Jonathan Aguilera Monsalve, Profesor de Historia.

- Julieta Porflitt, Estudiante Pedagogía en Historia y Ciencias Sociales Universidad Austral de Chile.

- Carolina Santelices Ariztía, Licenciada en Historia y Profesora de Historia y Ciencias Sociales, Colegio Nuestra Señora del Camino

- José Luis Morales Muñoz, Estudiante Pedagogía en Historia y Ciencias Sociales Universidad Austral de Chile.

- Nicolás Lema, Licenciado en Historia, Estudiante de Filosofía, Universidad Nacional de Australia

- Andrea Campos, Estudiantes Pedagogía en Historia y Ciencias Sociales Universidad Austral de Chile.

- Leonel Sánchez Torres, Estudiante Pedagogía en Historia y Ciencias Sociales Universidad Austral de Chile.

- Mauricio Villanueva, Estudiante de Historia y Ciencias Sociales, Universidad San Sebastián.

- Víctor Berrocal Berrocal, Estudiante Pedagogía en Historia y Ciencias Sociales Universidad Austral de Chile.


Académicos, profesionales y estudiantes de otras disciplinas, ciudadanos en general:

- Víctor Hugo de la Fuente, Periodista, Director de la edición chilena de Le Monde Diplomatique

- Yanko González, Antropólogo, Decano Facultad de Filosofía y Humanidades Universidad Austral de Chile.

- Elizabeth Subercaseaux, periodista y escritora.

- Marco Bravo, Sociólogo, Revista SurySur, www.surysur.net

- Facundo Leylaf Ona Vicepresidente de la Asociación Latinoamericana de Poetas.

- Eduardo Aquevedo Soto, Sociólogo, Doctor en Economía, académico Universidad de Valparaíso

- Mauricio Mansilla Muñoz, Profesor de Filosofía, académico Universidad Austral de Chile.

- Rodrigo Cea Córdoba, académico Facultad de Educación Universidad de Concepción.

- Gustavo Blanco Wells, Sociólogo, académico Universidad Austral de Chile.

- Mario Lagomarsino Barrientos, Sociólogo, Doctor en Educación, académico Universidad Católica Raúl Silva Henríquez

- Enrique Rivera García, académico Universidad de Granada - España

- Carmen Gloria Godoy R, Antropóloga, Docente Universidad Academia de Humanismo Cristiano/Universidad Diego Portales.

- Sergio Toro Arevalo, académico Instituto de Filosofía y Estudios Educacionales, Universidad Austral de Chile.

- Jubel Moraga Rojel, Sociólogo, académico Universidad Austral de Chile.

- Gloria Ángela Niebles Gutiérrez, Psicóloga, académica Universidad Austral de Chile

- Ana Traverso, académica Universidad Austral de Chile.

- Breno Onetto M., Profesor de Filosofía, académico Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad Austral de Chile

- Verónica Zondek, Poeta.

- Alberto Moreno Doña, académico Instituto de Filosofía y Estudios Educacionales, Universidad Austral de Chile.

- María Angélica Benavides Andrades, Psicóloga - Estudiante de Doctorado en Psicología Social, Universidad Autónoma de Barcelona.

- Carlos Contreras Painemal, Dr. Antropología, Universidad de Lodz, Polonia.

- Rodrigo Rehbein Montaña, Antropólogo, Universidad Austral de Chile.

- Rodrigo Browne S, Periodista, académico Universidad Austral de Chile.

- Manuel Garcés, Ingeniero Civil, NGEMAB

- Ana Riquelme Reyes, Profesora de Español, Magíster (c) en Educación, Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación.

- Jorje Lagos Nilsson, Periodista y escritor, Codirector de Revista SurySur, www.surysur.net

- Javiera Carmona Jiménez, periodista, académica Universidad de Playa Ancha

- Colectivo Diatriba

- Aldo González Becerra, Investigador Científico, Centro de Biología Molecular Severo Ochoa, CSIC España

- Yuly Mendoza, Socióloga, Universidad de Antioquia- Colombia.

- Anabella Grunfeld H, Profesora.

- Ana María Soto Bustamante, académica Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación.

- Yuri Carvajal Bañados, Medico-Cirujano, Doctor (c) en Salud Pública, historiador de la salud pública, Escuela de Salud Pública Facultad de Medicina Universidad de Chile.

- Carlos Contreras Mezzano, ingeniero Civil, Presidente Club Científico de Peñalolén

- Francisco Veloso Ferrari, docente Instituto ARCOS.

- Ricardo Acuña, Contador, Roma Support Group

- Claudio Esteban Merino Jara, Trabajador Social, Doctorante en Ciencias Humanas, Universidad Austral de Chile.

- Rafael Adolfo Contreras Mühlenbrock, Licenciado en Antropología Social y Documentalista, académico Departamento de Antropología. Universidad de Chile

- Ana María Lea-Plaza Illanes, Estudiante del Doctorado en Literatura Brasilera, Universidad Federal de Rio de Janeiro

- Eraldo Leme Batista, Doutorando em Educação pela Unicamp, Departamento de Filosofia, História e Educação

- Mario Toro Vicencio, Traductor, Movimiento Talca con Todos y Todas

- Sady Aguila Llanquilef, Profesor, Estudiante Programa de Magíster en Educación, Mención Política y Gestión Educativa, Universidad Austral de Chile.

- Doris Múñoz Carvajal, Profesora y Asistente Social.

- Anyela Gineth Chisaca Niebles, Estudiante de Obstetricia y Puericultura Universidad Austral de Chile.

- Juan Pimentel Quiroz, Antropólogo.

- Anja Sybille Mendel Schwartz, Psicóloga, Universidad Diego Portales.

- Nadia Lepe Toledo, Profesora de Lenguaje y Comunicación y Estudiante de Literatura Hispanoamericana Contemporánea, Universidad Austral de Chile

- Ricardo Casas Tejeda, Periodista - Escritor -Semiólogo, Estudiante Doctorado en Ciencias Humanas, mención Discurso y Cultura, Universidad Austral de Chile

- Héctor Sandoval Torres.

- Jorge González, Jubilado.

- Dora Mayorga Aravena Profesora Académica de Lingüística exonerada

- Marcia Egert Laporte, Antropóloga Social, Universidad Austral de Chile.

- Sandra Tapia Ramírez, profesora.

- Raúl Rodríguez, Doctor en Química, Amster SA.

- Alicia Lira Matus, Técnico Jurídico, Presidenta de Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos

- Amalia Lira Morales, Profesora.

- César André Pérez, Estudiante de Antropología Universidad Austral de Chile.

- María Francisca Soriano, Docente jubilada argentina.

- Luis Vásquez Fuentes, Estudiante de Antropología Universidad Austral de Chile.

- Federico Carrizo Torres, Profesor Universitario, Universidad de Los Lagos Campus Santiago.

- María Elena Moreno Zañartu, Socióloga U.C.Valparaiso.

- Mtra. Ana María Sacristán, Centro Académico de la Memoria de Nuestra América de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM)

- Michelangelo Marques Torres, Escola Técnica Estadual de São Paulo e Unicamp.

- Felipe Jovani Tavares Moreira, ANEL São Paulo (Brasil).

- Alba Teresa Estrada Castañón, Investigadora del CEIICH UNAM.

- Cherie Zalaquett, doctoranda en estudios Americanos IDEA-USACH

- Jaime Posada Gómez. Profesor de sociología, Colombia

- Evelyn Navarrete Jaque, estudiante de Antropología, Academia de Humanismo Cristiano.

- María Quiñelén M, investigadora – docente, UTEM

- Beatriz Torres, Centro Académico de la Memoria de Nuestra América de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM)

- Mtra. Bettina Gómez, Centro Académico de la Memoria de Nuestra América de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM)

- Lic. Ma. Cecilia Sandoval, Centro Académico de la Memoria de Nuestra América de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM)

- C. Cristina Jiménez, Centro Académico de la Memoria de Nuestra América de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM)

- Martha Elena Montoya, Centro Académico de la Memoria de Nuestra América de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM)

- Norma López Suárez, Centro Académico de la Memoria de Nuestra América de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM)

- Maria Fernanda Carrillo, Centro Académico de la Memoria de Nuestra América de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM)

- Tania Paloma Hernández, Centro Académico de la Memoria de Nuestra América de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM)

- Norberto Emmerich, Centro Académico de la Memoria de Nuestra América de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM)

- Dra. Daniela Rawicz, Centro Académico de la Memoria de Nuestra América de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM)

- C. Juan Manuel Struck, Centro Académico de la Memoria de Nuestra América de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM)

- Luis Ricardo Rojas Rivera, FES Acatlán México.

- Juan Carlos Rodríguez Arellano, Estudiante de Historia. U.A.M.I

- Eugenia Gutiérrez-Trejo Slim, Estudiante maestría urbanismo UNAM

- Irma Estrada Martínez, Posgrado en Defensa y Promoción de los Derechos Humanos, Universidad Autónoma de la Ciudad de México

- Armando Acata Ortiz, Maestrante en Derechos Humanos, Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM

- Sirio López Velasco, Filósofo y docente universitario, Universidade Federal do Rio Grande (Brasil)

- Andrés Aravena Moya, Sociólogo

- Marco Velázquez, Profesor-Investigador de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México

- José Mendiola Esquivel, Becario de Investigación, Instituto de Investigaciones Jurídicas

- Dr. José Claudinei Lombardi (Zezo), Coordenador Executivo do HISTEDBR, DEFHE - FE – UNICAMP

- Ramón Cifuentes, Ingeniero Comercial.

- José Naranjo Estrada, Educador Popular, Kairós Educativo, Bogotá – Colombia

- Eliana Villegas, Trabajadora Social – Profesora de Filosofía, Directora de Corporación ANCORA.

- Fernando Basualdo Delgado, Profesor de Estado en Filosofía.

- Evelyn Navarrete Jaque, Estudiante de Antropología, Universidad Academia de Humanismo Cristiano.

Vìa: el blog "Estudios Contemporáneos. La Historia Contemporánea desde la interdisciplinariedad


Una mirada de la Guerra del Pacífico según la historiadora peruana Carmen Mc Evoy (*)

Por Daniel Swinburn

Carmen McEvoy es muy conocida en nuestro medio, entre los historiadores. Al revisar en su libro la larga lista de agradecimientos a colegas chilenos vivos que le ayudaron de una u otra manera a dar a luz esta investigación, pareciera que no se omite a “nadie”, conocedor de la historia de Chile del siglo XIX. También despierta curiosidad la amplia gama de archivos, fondos y bibliotecas chilenas revisadas por McEvoy durante varios años. Este es un libro íntegramente investigado en Chile, pero también, podría afirmarse, socializado acá. Carmen McEvoy conoce aristas de la sociedad chilena actual, lo que seguramente hará que su libro no se lea sólo como un mero ejercicio disciplinario. “Guerreros civilizadores: política, sociedad y cultura en Chile durante la Guerra del Pacífico”es el resultado de un largo y ambicioso plan de investigación que edita Ediciones Universidad Diego Portales.

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Carmen McEvoy es historiadora y profesora en University of the South, Sewanee (EE.UU.). Sus última publicaciones son: “Funerales Republicanos en América del Sur: Tradición, ritual y nación” (Santiago, 2006); “La República Peregrina. Hombres de armas y letras en América del Sur, 1800-1884″ (Lima, 2007), y más recientemente “Soldados de la República: Guerra, correspondencia y memoria en el Perú, 1834-1844″ (Lima, 2010).

- Como historiadora peruana, ¿cuál es su motivación para estudiar la Guerra del Pacífico desde la óptica de la república vencedora?

“La Guerra del Pacífico es uno de los eventos más importantes del siglo XIX en Sudamérica. El conflicto armado significó un cambio radical en las fronteras de Bolivia, Chile y el Perú. La derrota por un lado y la victoria por otro colaboraron en la forja de mentalidades, conductas e incluso actitudes muy particulares. En mi caso específico, es obvio que como ciudadana peruana no puedo escapar de una historia nacional que me ha marcado, sin embargo, como latinoamericanista, pienso que la pasión que la guerra aún despierta no ha permitido que se le estudie como un hecho del pasado. Un hecho que tiene un contexto, una dinámica y una lógica política y cultural sumamente interesante.

Por mucho tiempo la historiografía peruana estuvo entrampada en una visión “traumática” de la guerra. Una visión que anteponía la humillación y el dolor, un enfoque tremendista de la derrota, a la asimilación racional y analítica del acontecimiento dentro del marco de la construcción republicana peruana. Mirar al otro bando permite salir de dicho entrampe, insertar la contienda en un marco más amplio; el gran contexto de la Guerra del Pacífico es el de la construcción de estado-naciones en el viejo territorio del Virreinato del Perú. Y, en ese sentido, la “marginalidad” chilena frente a la “centralidad” peruana fue más favorable para forjar un estado-nación más apto para afrontar los retos de la cohesión interna y la consolidación externa que trajo la “era del capital”.

- Desde el punto de vista de la tradición historiográfica y narrativa chilena sobre este hecho, ¿cuál es la contribución que quiere hacer usted a dicha tradición con su libro?

“Aunque mi libro se sitúa, más bien en el debate latinoamericano sobre la construcción de naciones en el XIX, reconozco que puede significar un aporte crítico al debate historiográfico propiamente chileno sobre el tema; del singular nacionalismo chileno, sobre todo; singular por su cohesión interna y su agresividad (por la razón o por la fuerza) de índole portaliana. Una mirada desde los bordes, una suerte de ‘visión de los vencidos’ obliga a revisar visiones celebratorias o teleológicas, largamente establecidas”.

- Y en su país, ¿cómo se inserta este libro dentro de la tradición de historiadores sobre la Guerra del Pacífico?

“Como dije antes, la historiografía peruana de las últimas décadas ha pugnado por romper la visión “traumática” de la guerra. Una visión estacionaria e infértil que ha comenzado a ser desplazada por investigaciones que, por ejemplo, exploran la dimensión regional de la guerra, la participación indígena, la dimensión internacional, la ocupación y, por supuesto, la dimensión propiamente militar. La campaña de la Breña, en particular, emerge como tema favorito, no sólo por razones patrióticas sino porque aparece como una ventana para explorar aspectos muy complejos de la sociedad peruana atizados y revelados por la dinámica bélica. En mi caso, al haber tenido la oportunidad de trabajar archivos chilenos, no solamente he logrado dar una visión del contendor sino iluminar aspectos importantes de la guerra al poder consultar imprescindibles fuentes peruanas retenidas hace más de un siglo en archivos chilenos”.

- Este libro está realizado a partir de archivos exclusivamente chilenos. ¿Pudo acceder a documentos, cartas y otro tipo de fuentes que constituyeran una novedad para el estudio de la guerra?

“Aparte de una amplia consulta de la prensa regional, de los Ministerios de Guerra, de Gobierno, de las cartas de presidentes, militares, ministros y soldados, las fuentes procedentes del archivo de Benjamín Vicuña Mackenna me han permitido no sólo reconstruir el discurso del nacionalismo chileno sino rastrear su influencia específica en los múltiples actores de la guerra. Lo anterior ha sido posible debido al excepcional trabajo de recopilación documental y testimonial realizado por Vicuña Mackenna, quien se propuso escribir una suerte de historia de la guerra en tiempo real. El político y periodista articuló una excepcional maquinaria comunicacional que incluía desde la captura de documentos peruanos como parte del esfuerzo bélico hasta la entrevista a cientos o acaso miles de soldados que retornaban del campo de batalla”.

- ¿Cómo fue la experiencia de trabajar en los archivos chilenos?

“El orden, la amplitud y la fuerte institucionalización de los archivos chilenos es lo que me ha permitido la detallada reconstrucción que mi libro presenta; ese nivel de detalle es imprescindible para la confección de un libro que, más que demostrar una determinada teoría, presenta la historia de una vanguardia política confrontada con la contingencia y, subsecuentemente, cómo esa vanguardia fue capaz de montar acaso la más notable y eficiente maquinaria de guerra del XIX latinoamericano”.

- El libro maneja como concepto clave aquel que titula el libro: “Guerreros civilizadores”. ¿Cuál es el significado de este concepto en el desarrollo de su tesis?

“Recobra para nuestra comprensión de la historia el papel de las ideas, de la ideología, como la argamasa que cohesiona e imprime dirección a miles de voluntades individuales. En este caso, esa idea era que la guerra contra Bolivia y Perú -con todas sus implicancias morales, psicológicas, humanitarias- era, fundamentalmente, un imperativo de la historia, el choque inevitable entre la marcha de Chile hacia la civilización que, para concretarse, debía superar el obstáculo del ‘atraso’ y la ‘barbarie’ de sus vecinos norteños. Una especie de ‘destino manifiesto’ que, en rigor, propiciaba una reescritura de la historia en la que el viejo territorio remoto ajustaba cuentas con la vieja metrópoli colonial”.

- ¿En qué medida piensa usted, los trabajos históricos recientes pueden contribuir a distender la mirada actual que existe en Chile y Perú sobre la Guerra del Pacífico?

“En la medida que se profundiza en su estudio, la Guerra del Pacífico es menos memoria lacerante o epopeya espartana y más pasado histórico, lo que abre las puertas para elaboraciones menos pasionales y más racionales y realistas. Pienso que si la guerra deja de habitar en el presente, es decir si la transformamos en objeto de estudio, ella puede convertirse en un laboratorio fascinante para los historiadores de la región”.


* Publicado en el diario El Mercurio, de Chile, sección Artes y Letras, el 21 de agosto de 2011.