El peruano que presidió las Cortes de Cádiz

Acaba de celebrarse el Bicentenario de las Cortes de Cádiz tras la invasión napoleónica de España, el cautiverio del rey Fernando VII y el inicio de la gran revolución americana que culminó con la batalla de Ayacucho en 1824. El limeño Morales y Duárez, fue elegido Presidente de las Cortes en 1812.

Por Ramón Machado Contreras


El 18 y 19 de marzo de 1812 se cumplieron 200 años de la juramentación de la Constitución de Cádiz, cuyo presidente fue el distinguido peruano Dr. don Vicente Morales y Duárez, fundador del Colegio de abogados de Lima, un liberal que alcanzó la más alta figuración política de España, Filipinas e Indias, como el propio rey Fernando VII, que se hallaba preso en Valencey (Francia) encabezando un proceso que fue el inicio de la gran gesta independiente en América hispana con la revolución de Chuquisaca de 1808.

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Olvidado y desconocido por los peruanos, Morales y Duárez, destacó en ese famoso foro político donde debería dilucidarse a través de una carta constitucional, las reformas políticas de España para sus colonias americanas y como jurista liberal exigía la igualdad de derechos entre los ciudadanos de la Metrópoli y los americanos, lográndose el decreto de La Libertad de impresión de 10 de noviembre de 1810 y la supresión del Tribunal de la Santa Inquisición, que censuraba los impresos.

El 18 de abril de 1811, la Gaceta de Gobierno de Lima, publicó el decreto cuyo artículo primero declaraba La Libertad de imprimir y publicar las ideas políticas, “sin necesidad de licencia, revisión o aprobación alguna”.

El eminente y lúcido peruano propugnaba en esa época La Libertad de los pueblos americanos sin separarse de España. En el Perú no se le ha hecho justicia ni destacado sus grandes méritos. Apenas una callejuela que corre paralela al río Rímac lleva su nombre.

Su mandato fue breve, pues una semana después de haber sido elegido Presidente de las Cortes de Cádiz, falleció repentinamente, al parecer víctima de la fiebre amarilla que se diseminó por España. Sin embargo, algunos suponen que habría sido envenenado en una cena, por otros diputados americanos, que vieron con mal disimulada envidia su elección.

Otros peruanos

Los otros diputados peruanos que acompañaron a Morales a España y participaron en su elección, fueron el canónigo Blas Ostolaza, que llevó luego en España una vida pintoresca y política y terminó en la horca.

Formaban parte del grupo de diputados peruanos en las Cortes, además, el cusqueño de sangre inca Dionisio Inca Yupanqui; don Ramón Feliú, nacido en Ceuta, Antonio Suazo, José Antonio Navarrete, Lorenzo Bermúdez, Antonio Suazo y Pedro García Coronel.

Tras la prisión del rey Fernando VII los diputados americanos y los mismos españoles eligieron a Morales y Dúarez, Presidente de las Cortes de Cádiz, el más alto cargo al que llegó un peruano en el siglo XIX, en reemplazo del mismo rey de España, con las mismas prerrogativas del monarca. El distinguido limeño tenía incluso tratamiento de majestad.

Pese a ello, sin embargo, subsistía la desigualdad de trato que impedía a los criollos americanos ocupar los altos cargo de la administración colonial.

Primera Constitución

La Constitución de Cádiz fue la primera Carta Política que rigió en el Perú en 1812 y aflojó en cierto modo las severas cadenas del despotismo español, logrando los americanos gozar expresando las ideas liberales, por las que ya no se podían apresar ni quemar a nadie.

La gran sorpresa de todos los diputados españoles fue la presencia de los 27 diputados de Indias (América), con iguales derechos que un centenar de otros parlamentarios que integraban las Cortes de España y con irrestricta libertad de pensamiento, palabra y de prensa desde el cautiverio de Fernando VII.

Otro de los diputados peruanos llegó a ser preceptor del infante e hijo del rey Fernando VII. Fue el canónigo de la catedral de Trujillo, Blas Ostolaza quien acompañó al rey español en su cautiverio de la ciudad francesa de Valencey y fue preso posteriormente por conspirar contra el monarca a favor de su heredero Carlos.

Ostoloza murió ahorcado al calor de las guerras carlistas que se desataron en España y terminó sus días convertido en un feroz absolutista.

El historiador Chileno Benjamín Vicuña Mackenna dice en La Independencia en el Perú: “Morales se distinguió como orador y americano en los famosos debates sobre la igualdad de derechos de la América y la Metrópoli”.

En la obra “El egregio limeño Vicente Morales y Duárez”, Luis Alayza y Paz Soldán señala que don R..M de Labra y Martínez, en “Los Presidentes Americanos de las Cortes de Cádiz”, dice:

“Fue Morales y Duárez sin género de duda, una de las eminencias de las Cortes gaditanas donde acreditó especialmente su cultura jurídica y la elevación y severidad de su carácter…disfrutó en las cámaras del respeto de todos y fue de los pocos americanos no atacados fuera de las Cortes por la prensa antirreformista”.

Elaboró proyecto

Don Vicente Morales y Duárez, fue elegido diputado por Perú ante las Cortes de Cádiz, instaladas tras la caída de Fernando VII, por la invasión francesa de José Bonaparte -”Pepe Botella” - proclamado rey de España de 1808 a 1812.

Fue uno de los abogados más prestigiosos de su tiempo e inflamado orador. Nació en Lima en 1755, permaneció en el Perú hasta los 55 años y viajó a España en 1810, llevando comisiones de la Universidad de San Marcos y del Cabildo de Lima.

Fue elegido Presidente de las Cortes de Cádiz el 24 de marzo de 1812 pero falleció seis días después.

Luis Alayza Paz Soldán al referirse a la llamada Constitución de Cádiz de 1812 dice:

“Brillante fue el aporte de los Diputados que representaban al Perú en ese esclarecido y trascendental parlamento, en el que personalidades de la península y de las Indias, contribuyeron a dictar la famosa Constitución de 1812 llamada de Cádiz, la primera carta política que rigiera en el Perú...”

Alayza Paz Soldán, destaca la elección de Morales y Duárez en la presidencia del máximo organismo que serviría de nuevo motor de la monarquía española para continuar gobernando en América colonial.

“Al instalarse las cortes fue elegido, Morales y Duárez, Vice presidente de ellas y tuvo oportunidad de presidirlas por vez primera el 10 de diciembre, siendo designado ese día para integrar la comisión de trece diputados que debían elaborar el proyecto de la famosa Constitución.

Bicentenario

Esta fue jurada en España en los días 18 y 19 de marzo 1812 y cinco días más tarde, el 24, se eligió a Morales Presidente de ese alto cuerpo en el que residía la soberanía del reino y el poder Legislativo, que disponía de facultades para fiscalizar y deponer al Ejecutivo, ejercido entonces por la Junta de Regencia, así como para nombrar el personal de ella.

Los criollos presenciaron atónitos como uno de ellos podía ser colocado por los mismos peninsulares por encima de todas las Españas, subsistiendo, sin embargo, la desigualdad de trato que proscribía a los criollos, hijos de españoles en los altos cargos de la Administración…

Cena y muerte súbita

Posteriormente, Morales fue objeto de un gran homenaje y banquete el 1 de abril, ofrecido nada menos que por el marqués de Wallesley, embajador británico en Cádiz y hermano del vencedor de Napoleón Bonaparte en Waterloo, el duque de Wellington. Asistieron todos los representantes diplomáticos y las más altas personalidades de España cautiva.

Horas después de esta apoteosis, el canónigo Ostolaza (*), que vivía en la misma casa que Morales y en el cuarto vecino, sintió débiles golpes y quejidos. Comprendiendo que algo grave ocurría a su compatriota, acudió a auxiliarlo.

Como la puerta de la habitación estaba cerrada, despertó a la patrona para que la abriera y halló a Morales caído en el suelo: estaba muerto”.

Una bisnieta de un hermano de Morales y Duárez, contaba en unas cartas que don Vicente, se quejaba de una guerra sin cuartel, que le hacían algunos de sus compañeros de las otras naciones sudamericanas, “...los que habían intrigado mucho para ser elegidos presidentes de las cortes, posición que ambicionaban y que para él, decía, sólo le compensaba su elección por el honor que significaba para el Perú, pero que personalmente, lo tenía en constante amargura”.

Escribía desde España a su amigo don Francisco Moreyra y Matute a quien dijo una vez. “!Pobre de mí, cuál será mi último paradero…!” En sus misivas hay una extraña premonición sobre su prematura muerte cuando en otra le dice:

“Entiendo que en breve pasarán éstas (Cortes) a Cádiz y entonces estaré más proporcionado para concluir los grandes encargos de esa Patria y organizar una figuración para volar… Quiero ser sepultado en el Panteón de las Maravillas” (Lima).

Exequias de monarca y de virrey

Posteriormente, por cartas de los parientes y amigos de España, la familia siempre tuvo la convicción de que había sido envenenado en el banquete oficial que precedió horas antes de su deceso.

Sin embargo, se sabe que otros tres representantes de las Cortes también murieron, víctimas de fiebre amarilla y descansan junto con Morales y Duárez en el mismo mausoleo

En España, dice Alayza Paz Soldán, hiciéronle exequias de monarca y el Cabildo de Lima le rindió honras fúnebres de virrey el 7 de noviembre de 1812. Morales y Duárez, recibía incluso el tratamiento de alteza y majestad.

El último sueño de ser sepultado en Lima no se cumplió, pues los restos de este peruano singular, elevado a la mayor y preeminente figuración política, jamás alcanzada por otro paisano, como presidente de las Cortes de Cádiz, descansan en Madrid, ciudad que fue el escenario del más grande encumbramiento político de un peruano, y donde saben guardar con genuino celo, el recuerdo de las figuras más destacadas y brillantes de la historia hispanoamericana.

Una biografía apasionante

Alayza Paz Soldán dice que Morales y Duárez nació el 24 de enero de 1757 y que fueron sus padres Vicente Morales y Santistéban y María Mercedes Duárez y Anzúrez, descendiente directa del conquistador Pedro de Anzúrez, fundador de Chuquisaca y explorador de la Amazonía.

Añade que el 20 de marzo de 1773, a los 16 años, comenzó a distinguir su inteligencia y verbo en un evento que auspició el propio virrey Manuel Amat y Juniet, “disertando durante 3 horas consecutivas con singular lucidez sobre filosofía cristiana”.

Ingresó a San Marcos, logrando por unanimidad de votos, el grado de Doctor en Teología. Como abogado, el virrey Gil de Taboada y Lemus, lo nombró para varias asesorías y el virrey O’Híggins, marqués de Osorno, le confirió la de Inspector General del Ejército, recomendándolo al propio rey para ejercer la primera vacante en la Audiencia.

Morales y Duárez, afirma, redactó los Estatutos del Ilustre Colegio de abogados de Lima en 1809 y fue primer Diputado de la institución.

Perteneció también a la famosa Sociedad Amantes del País que presidía el conde de Vista Florida.

La Regencia le ofreció hacerlo Oidor y Visitador de Audencias pero, Morales y Duárez, rehusó y el 23 de enero de 1810, se embarcó para Cádiz en la fragata “Fuente Hermosa”.

El 23 de diciembre de ese año, se nombró la comisión que debía redactar la célebre Constitución Española y Morales y Duárez, figura entre los peruanos más prestigiosos por su inteligencia, sabiduría cultura jurídica y verbo.

Vivió y murió en el Viejo mundo con la añoranza de su querida esposa doña “Manolita” y sus pensamientos en la Lima colonial que lo vio nacer.


Fuente: La Primera (25/3/2012)


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