El estudio de la historia

Por Gustavo Galvis

En una edición de la revista Semana aparece un artículo interesante sobre la ausencia de la historia en las aulas escolares. Los periodistas entrevistaron a varios historiadores e intelectuales colombianos sobre este tema y la mayoría manifestó su extrañeza porque ya llevaba varios años esta inconsistencia cultural. Se dice por ejemplo, que nos hemos convertido en un país sin memoria, mas los jóvenes no tienen ningún conocimiento sobre cómo se ha desarrollado la vida en nuestro país y mucho menos conocen la historia universal. Algunos autores sostienen que es una nueva manifestación de subdesarrollo.

>>> Seguir Leyendo... >>>

Y no se diga que se trata de impulsar la tecnología, porque en los países altamente industrializados el estudio de la historia está en primera línea. Alemania es uno de los países que más invierte en la cultura y los Estados Unidos desarrollan programas de historia, con profesores altamente calificados. En nuestros vecinos de América los niños son orgullosos de su pasado. En el Perú los estudiantes de primaria recitan con gran entusiasmo los nombres de todos los gobernantes Incas. Se enorgullecen de ese patrimonio y tratan de engrandecer su acervo cultural, comparándolo con el de los antiguos griegos y el imperio egipcio.

Todo esto comenzó cuando el gobierno colombiano formó una comisión de “sabios” para que diseñaran los programas de primaria y bachillerato, y resolvieron eliminar la historia y la geografía de los currículos escolares. Nos da dolor recordar que uno de los miembros de ese grupo fue el novelista Gabriel García Márquez. Después de estos hechos, Colombia se convirtió en un país sin pasado. Ya ni en los escritos ni en los trabajos se encuentran nociones sobre historia. Se creía que Colombia iba a ser una potencia técnica cuando nosotros seguimos siendo agricultores y comerciantes, ahora sin ninguna cultura.

El esfuerzo de los profesores universitarios para poder impartir conocimientos universales es muy complicado, aún en materias de exclusiva tecnología. Los alumnos no tienen ningún conocimiento del pasado y difícilmente pueden empatar con el presente y el futuro. Desde hace varios años las universidades, las academias de historia y todos los grupos intelectuales han pedido a los diversos gobiernos que vuelvan a establecer las cátedras de historia y geografía, pero las administraciones han sido totalmente sordas a estas solicitudes. Parece que están satisfechos con la incultura.


Fuente: Vanguardia.com (13/4/2012)


0 comentarios:

Publicar un comentario