Francisco José del Solar Rojas

Me entero a través del Facebook del Grupo Peruano de Historia del Derecho que el día de hoy falleció el Dr. Francisco José del Solar Rojas, abogado historiador y periodista. Autor de muchos libro de su especialidad, la Historia del Derecho, a Del Solar sobre todo lo recordaremos por su infatigable labor como editor del suplemento Jurídica del diario El Peruano, en donde no solo acogía colaboraciones de esa especialidad, sino también histórica. Este blog es testigo (y recipiendario) de muchos de los textos que el propio Del Solar firmaba o de colaboradores que contribuían a hacer de la Historia del Derecho mucho más que una temática exclusiva para juristas. Verdaderamente, y pese a las enormes diferencias que sosteníamos, su partida es una enorme perdida para la intelectualidad peruana. Aquí lo recordamos con una de sus últimas colaboraciones en El Peruano, su casa editorial por muchos años. ¡Descanse en paz, Maestro! (JMM).

Trotsky: un masón no iniciado
Por Francisco José del Solar Rojas | Doctor en Derecho


León Trotsky, cuyo verdadero nombre fue Lev Davidovich Bronstein (Yanovka, Ucrania, 1879–Coyoacán, México, 1940), no se inició en la masonería, pero la estudió a fondo, de manera integral. Esos estudios y análisis de la filosofía y doctrina masónicas le "equiparon con el bagaje necesario para comprender la función subalterna de las ideas en el proceso histórico".

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Trotsky abandonó o se alejó de las ideas masónicas cuando se volvió marxista y, por lo tanto, ateo. Sabe o acepta que la masonería rechaza de plano al ateísmo. Hasta 1897 se resistió a aceptar las ideas revolucionarias implantadas por Lenin, fecha clave en su vida marxista hasta que fue expulsado de la revolución en enero de 1928, empero, seguidor de Marx hasta su asesinato en 1940.

Estando en la cárcel de Odesa, Trotsky llegó a recibir algunas revistas donde aparecían artículos sobre la masonería. Fue su primer contacto e interés por conocer a la orden. "¿De dónde procedía este extraño movimiento?, me preguntaba. ¿Cómo lo explicaría el marxismo? Me resistí durante bastante tiempo a aceptar el materialismo histórico".

De ahí que, "en ese entonces, empecé a interesarme por la masonería. Me pasé varios meses leyendo afanosamente todos los libros que los parientes y los amigos pudieron encontrar en la ciudad sobre la historia de los francmasones. ¿Por qué, a título de qué, los comerciantes, los artistas, los banqueros, los abogados y los funcionarios se agrupaban en este movimiento desde los primeros años del siglo XVII, restableciendo en él los ritos de los tiempos medievales? ¿Por qué toda esta extraña máscara? Poco a poco el misterio se me fue aclarando. Los antiguos gremios no solo daban la norma para la vida económica, sino también para la moral y las costumbres. Los gremios, principalmente los del ramo de la construcción, compuestos por gentes medio artesanas, medio artistas, gobernaban en todos sus aspectos la vida de las ciudades".

En efecto, Trotsky comprendió que el kid del asunto estaba –y aún está– en la formación ética, moral y costumbres que la orden pretende o quiere inculcar en sus miembros. Esto es una autoenseñanza en la que los masones "pulen su piedra bruta o tosca" con la finalidad de tener "esencia masónica" para que prime la libertad, la igualdad, la fraternidad y la tolerancia entre los integrantes, teniendo como base fundamental la existencia de un Dios creador del Universo, padre celestial de la humanidad que está representado en cada una de las religiones existentes. Hacer diferencias en ellas, es crear aceptación, separación y rechazo de una con relación a la otra. Por eso, lo sabio, lo divino está en su integración en un solo y supremo creador. Por eso su oposición al ateísmo.

Los estudios realizados por Trotsky fueron plasmados en un cuaderno de más de mil páginas, donde "registré mis ideas propias acerca de los francmasones y del materialismo histórico". Circuló por las celdas de la cárcel de Odesa. Trotsky se había convertido en un maestro masón.

"Creo que las ideas fundamentales y las argumentaciones eran exactas. Por entonces ya tenía la sensación de pisar en terreno firme, y esta sensación iba confirmándose en el transcurso del trabajo. Hoy daría mucho por encontrar el voluminoso cuaderno. Me acompañó al destierro, donde dejé las investigaciones sobre la masonería para consagrarme al estudio económico en Marx."

Sin duda alguna, de no haber sido marxista, Trotsky hubiera sido un gran hermano masón. Fue ganado por el ateísmo y renunció a la gran fraternidad universal de la masonería, empero, en verdad, en el resto su vida afloró –queriéndolo o no– esencia masónica.


Fuente: Diario El Peruano (1/2/2012)


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