González Prada, Mariátegui, Haya y el nuevo Perú. Tesis, antítesis y síntesis

Tres grandes hombres coincidieron en un ideario político: construir un nuevo Perú. Para hablar de esta lucha, en la que se empleó el pensamiento y la acción como armas, y además de sus infatigables aventuras intelectuales que arriban a buen puerto, nos presta su palabra el reconocido lingüista Eugenio Chang-Rodríguez.

Por Rubén Yaranga

¿Cómo nace la idea de escribir Pensamiento y acción en González Prada, Mariátegui y Haya de la Torre?

– Pensamiento y acción en González Prada, Mariátegui y Haya de la Torre es un libro en el que he estado trabajando por varias décadas. Al in, el Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Católica lo publicó hace pocos días. La presentación se realizó el 27 de abril, a la cual asistieron varios exministros y personalidades del mundo intelectual.

– Los tres protagonistas del libro son adherentes del socialismo...

>>> Seguir Leyendo... >>>

– No necesariamente. González Prada, quien es del siglo XIX y muere en 1918, es un aristócrata crítico de la sociedad. Le llamo el gran escritor que abre las puertas para sus discípulos, que son José Carlos Mariátegui y Víctor Raúl Haya de la Torre, quienes relexionan sobre las críticas que había hecho su maestro y van más allá, a in de llevar al Perú hacia la modernidad, alcanzando la democracia que quería tanto González Prada, a pesar de los orígenes ultraconservadores de su familia, ultramontana, excesivamente católica y promilitarista. Es decir, vinculada a la oligarquía, y González Prada se opone a los herederos tradicionales del poder.

– Y sus dos discípulos...

– Mariátegui y Haya de la Torre llevan más allá el pensamiento, hacia una especie de programa redentor. Claro, Mariátegui quiere un programa socialista, pero no necesariamente vinculado con la III Internacional, con el comunismo que lo criticó y que en su Congreso de Buenos Aires y Montevideo airmó que el partido socialista que fundó Mariátegui era otro aprismo. En efecto, colaboró con Víctor Raúl hasta 1927, cuando publica la revista Amauta comienza a criticar a los diferentes políticos porque él privilegia sus ideas marxistas. Y Haya de la Torre se inició como marxista y evolucionó. Cree con Karl Marx que las ideas nacen, crecen y mueren, y dejan un germen para poder crear otra ideología más actualizada, ese es el aprismo; es decir, un programa político que lleva al país hacia nuevos horizontes en beneicio de las grandes mayorías nacionales.

– ¿Ese construir un nuevo Perú, ideario de González Prada y de sus dos discípulos, ha llegado a buen puerto?

– Los discípulos, claro. Uno a su manera, Mariátegui; pero Haya de la Torre, que vivió mucho más tiempo, hasta 1979, pudo ofrecer un programa más moderno, más actualizado, tanto que muchas de sus ideas siguen vigentes, pese a que muchos de sus seguidores, algunos por egoísmo, no han continuado con su ideología. En cambio, sus obras completas muestran que él, efectivamente, había dado la respuesta adecuada a la problemática nacional.

– Cada uno de ellos tenía una formación intelectual que se forjó tomando diferentes caminos, ¿cierto?

– En el caso de González Prada fue con su propio dinero. Él provenía de una familia adinerada, aprovechó la venta de una casa para cumplir sus deseos y de los de su esposa de viajar a Europa. Ellos habían tenido hijos acá, pero se murieron pequeños. Su esposa Adriana se fue embarazada y así nació en Francia su hijo Alfredo, quien tuvo una gran trayectoria en Estados Unidos. Manuel González Prada amplió sus horizontes intelectuales en Europa. Trajo ideas que difundió en el Perú.

– En cuanto a Mariátegui, él – por sus críticas a la dictadura de Leguía– recibió un ultimátum: o se callaba o salía al exilio. Salió y muchos lo criticaron porque fue un exilio dorado, lo nombraron agente de propaganda no del gobierno del turno, sino del Perú. Así vivió varios años en Francia e Italia, donde se casó con Ana Chiappe. Luego recorrió Alemania y regresó al Perú para dar a conocer sus ideas.

– En cambio, Haya de la Torre salió exiliado porque fue apresado y llevado a la isla San Lorenzo, donde estuvo recluido. Allí se declaró en huelga y se enfermó, a raíz de eso adquirió una lesión pulmonar, que es lo que lo llevó a la tumba después de muchos años. Él salió del país gracias a la ayuda de amigos que sufragaron sus gastos y luego con becas que obtuvo de la Universidad de Oxford. Además, hay constancia, hay cartas. Estoy preparando un libro sobre esto. Él provenía de familia adinerada, pero vivió ajustado económicamente y murió pobre.

– ¿Y cómo nace el APRA?

– Víctor Raúl funda el Partido Aprista en París en 1927. Todos dicen que nació en México en 1924, eso no es cierto. Él funda la primera célula aprista, que viene a ser el Partido Aprista. Lo organiza a ines de 1926 o principios de 1927, especialmente con cusqueños y el piurano Felipe Cossío del Pomar.

– ¿A qué se debe la aparición de estos grandes pensadores en momentos críticos para el país?

– A mí me parece que frente a los desafíos históricos surgen personas que van a responder a ese reto. Por fortuna, en el Perú aparecieron González Prada, Mariátegui y Haya de la Torre.

– González Prada es reconocido por su verso y su prosa, sin embargo, en el ensayo se le desconoce su valía...

– Efectivamente, González Prada aparece como poeta y es uno de los grandes poetas porque fue el precursor del movimiento literario latinoamericano llamado modernismo. También contribuyó con la prosa y ahí tenemos sus dos grandes obras: Pájinas libres y Horas de lucha.

– Y Mariátegui...

– Mariátegui llegó a escribir artículos periodísticos en el periodo anterior a su viaje a Europa, que su familia reunió en varios tomos. Él tiene una obra sustantiva, que culmina con los "Siete ensayos de la realidad peruana".

– ¿Cómo son sus inicios en el periodismo?

– Mariátegui ingresa a La Prensa a los 14 años porque necesita ganarse el pan, ya que venía de una familia humilde a la que el padre había abandonado a su suerte. En La Prensa se destacó y lo ayudaron muchos a surgir. Y quien lo llevó fue un discípulo anarquista de González Prada. Usted sabe que los orígenes del APRA y el pensamiento de Mariátegui se nutren del anarquismo, que fue un gran movimiento ideológico que generó efervescencia en el pensamiento peruano.

– ¿Mariátegui es soreliano...?

– Claro, él fue fuertemente inluido por las ideas de Georges Sorel. Por lo que desde antes, en su edad de piedra, muestra su interés en el pensamiento político del francés Sorel.

– ¿Qué nos puede decir de la relación de sus tres personajes con la literatura?

– Es cierto que González Prada y Mariátegui sobresalieron más que Haya de la Torre, pero éste también tuvo tanto interés en la literatura y tiene artículos que se desconocen. Tanto es así que la nieta de Ricardo Palma al publicar la nueva edición de las obras completas de su abuelo, en su prólogo destaca las contribuciones de Víctor Raúl. En su crítica literaria menciona tanto obras inglesas, que él conocía por haber estudiado en Oxford, como obras de literatura clásica española, hispanoamericana y peruana, en particular. Hay una observación certera de Mario Brescia Caferata que dice que al no doctorarse Víctor Raúl en letras, se le negó al Perú tener un gran crítico literario.

– En uno de los prólogos de Pensamiento y acción..., Germán Arciniegas escribe que su libro es la biografía, pero una biografía del pensamiento revolucionario del Perú, ¿qué nos puede decir?

– Sí, lo es. Algunos han coincidido en llamar a mi obra no una biografía ideológica de tres personajes, sino un análisis del pensamiento político del Perú del siglo XX. Casualmente, hace unos días, conversando con el expresidente Alejandro Toledo, él me manifestó que tenía mucho interés en publicar algo que se reiriera al pensamiento del siglo XXI, en el que él sería partícipe, y que un buen modelo para el desarrollo de las ideas de este siglo era este libro sobre la ideología política del Perú del siglo XX.

– Su libro es esclarecedor y ayuda memoria...

– Muchas gracias. Es lo que dicen que he podido tal vez enfocar y discutir algunos temas que otras personas pasaron por alto o que no llegaron a profundizar tanto como se debiera.


Efervescencia cultural

–¿Qué otros libros ha escrito sobre el autor de Pájinas libres?

–He publicado en España un libro sobre González Prada y en el Perú se ha publicado una segunda edición. Además, tengo varios ensayos y trabajos que desde hace varias décadas he dado a conocer porque tuve bastante interés, sobre todo porque he estado vinculado a la familia de Alfredo González Prada cuando él enseñaba en Estados Unidos, en Connecticut, donde están familiares de su esposa.

– ¿Hay crisis de intelectuales en el país?

– Yo no diría que es una crisis intelectual fuera de lo común. El mundo está pasando por una etapa, al evolucionar las ideas económicas y científicas se ha descuidado el interés en las letras. No es solo en el país sino también en el resto del mundo. Hoy en mis viajes a Trujillo, Piura y el resto del país, en este nuevo encuentro que me ha traído para recibir el doctorado honoris causa de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos e inaugurar el ciclo académico en las universidades de Trujillo y Piura, he constatado que hay efervescencia intelectual, sobre todo en la juventud que está deseosa de aportar hacia las nuevas metas, que consideran ese gran interés que hay en la inclusión social; es decir, que haya distribución de la riqueza porque el hombre no debe vivir solo de pan.

– ¿Qué proyectos tiene?

– Tengo algunos trabajos, como los que tenemos los interesados en escribir y que dejamos en el tintero. Estoy proyectando un libro. Mi campo principal es la lingüística matemática. Tengo un buen número de libros publicados en Europa y en Estados Unidos, que se refiere por ejemplo a la lingüística computacional, la lingüística matemática para el análisis de los textos anónimos y buscar la paternidad. Los aportes de esas obras se han empleado para escribir tesis en la Universidad de Stanford y escribir un vocabulario de Vallejo en Italia, además de otras obras que han tenido resonancia en Europa. Asimismo, estoy interesado en continuar el pensamiento político de Haya de la Torre, pero ya no solo en el campo político, que es el que le interesa a la mayor parte de la gente, si no en el terreno filosófico e histórico. Es decir, aparte de la política, buscar en Haya de la Torre al otro Haya, el intelectual, interesado en las artes, la historia y la filosofía.


* Publicado en el suplemento Variedades, del diario El Peruano, N° 275, el 14 de mayo de 2012.


0 comentarios:

Publicar un comentario