Manifestantes pidieron ayer al arzobispo de Lima que revierta sanción a sacerdote

Lima, 16 may (EFE).- Alrededor de 200 manifestantes protestaron hoy ante la Nunciatura Apostólica en Lima contra la sanción del Arzobispo de Lima, Juan Luis Cipriani, contra el sacerdote Gastón Garatea.

Con cánticos religiosos, velas encendidas y pancartas que pedían una "Iglesia justa" y "libertad de expresión", los manifestantes dijeron apelar a la buena voluntad de las autoridades de la Nunciatura para resolver la suspensión de las funciones eclesiales de Garatea.

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Garatea, un sacerdote ampliamente conocido en Perú por su defensa de los derechos humanos, fue suspendido de sus funciones eclesiales por el Arzobispo de Lima con lo cual estará impedido de celebrar misas y escuchar confesiones.

Medios locales atribuyen la sanción a las críticas que manifestó Garatea en los últimos meses contra la jerarquía Católica peruana, al considerar que en muchos casos existe más preocupación por temas legales que por los espirituales.

"Se habla más del canon (minero) y no tanto del Evangelio", declaró en abril pasado a la revista política Caretas.

El sacerdote también ha apoyado el debate sobre el aborto terapéutico y en febrero pasado se mostró a favor de la unión civil entre parejas homosexuales aunque sin llamarla matrimonio.

"Podemos estar en contra del matrimonio entre personas del mismo sexo, pero en una unión civil no hay problema", dijo.

A raíz del revuelo que ha causado en Lima la sanción aplicada al sacerdote de la congregación de los Sagrados Corazones, el Arzobispado de Lima indicó hoy, en un comunicado, que a Garatea no se le han renovado las licencias ministeriales por decisión del obispo, pero que ello no prohíbe al sacerdote el ejercicio de su ministerio en otros lugares.

Sin embargo, el arzobispado censuró que "algunas personas (...) busquen ahora victimizar a un sacerdote con el único objeto de sembrar confusión".

Las diócesis de las ciudades peruanas de Pucallpa, Chosica, Huaraz, Sicuani e Ica expresaron su solidaridad con Garatea y calificaron de "injusta y poco evangélica la suspensión de las tareas eclesiásticas" del sacerdote.

"Gastón Garatea es una persona de mucha calidad humana y espiritual que durante más de 40 años es sacerdote de nuestra iglesia peruana y ha ejercido en ella importantes cargos con inteligencia, entrega y autenticidad evangélica", indicó un comunicado difundido por los medios locales.

Asimismo, decenas de artistas, intelectuales, catedráticos y activistas de derechos humanos firmaron un comunicado público de solidaridad con Garatea para protestar "ante la injusta medida que le ha impuesto el Arzobispo de Lima".

Escritores como Alfredo Bryce Echenique y Alonso Cueto, el pintor Fernando de Szyszlo, el presidente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH), Diego García Sayán, y la alcaldesa de Lima, Susana Villarán, entre otros, afirmaron en la carta que Garatea es "un ejemplo para jóvenes y adultos de toda condición social".

Gastón Garatea integró la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR), que investigó la guerra interna que afrontó Perú entre 1980 y 2000, y también fue presidente de la Mesa de Concertación de Lucha contra la Pobreza.

En la actualidad era sacerdote en la iglesia de La Recoleta, de Lima, y asesor en temas de responsabilidad social de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), que mantiene un litigio con el Arzobispado de Lima.


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