Un héroe de nuestro tiempo

Por Jorge Moreno Matos

Hubo un momento en la historia contemporánea de Italia que parecía que el pueblo y el Gobierno italianos habían claudicado finalmente ante el crimen organizado. En esos dramáticos tiempos, un hombre hizo la diferencia y no solo se enfrentó a la Cosa Nostra, la temible mafia siciliana, sino que además le demostró a sus compatriotas que esta podía ser derrotada. Ese hombre fue el juez Giovanni Falcone y pagó con su vida la lección de valentía que dio a todos.

Hace veinte años, el 23 de mayo de 1992, una tonelada de explosivos colocados bajo la autopista por donde pasaba su automóvil, acabó con su vida, la de su esposa, Francesca Morvillo (que también era jueza) y la de tres policías que integraban su escolta.

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¿Cómo pudo ocurrir este asesinato si el destino y la ruta que seguía Falcone eran secretos y conocidos por muy pocos? ¿Cómo pudieron los responsables, sin que nadie viera nada, colocar tal cantidad de explosivos en una carretera tan fuertemente custodiada como lo es la que da acceso al aeropuerto de Palermo?

Un ‘Superjuez’

Falcone no solo fue el juez que se enfrentó a la mafia siciliana, sino el magistrado que sacó a relucir las relaciones entre los mafiosos y los políticos y hombres de negocios que habían permitido, hasta entonces, la impunidad de los primeros.

En el llamado ‘Maxiproceso’ -en los años 80-, Falcone llevó ante la justicia a cerca de 500 mafiosos y obtuvo duras sentencias para más de 300 de ellos en un juicio para el cual se tuvo que construirse un búnker de hormigón armado. Ni las amenazas de muerte y un atentado frustrado con bomba lo amedrentaron. Fue el primero en poner en marcha un método de investigación que consistía en que los distintos magistrados que trabajaban en Sicilia investigando a la Cosa Nostra coordinaran sus casos no solo para no duplicar esfuerzos, sino para confirmar los nexos.

Fue el primero, también, en utilizar las computadoras para procesar y cruzar información de las miles de declaraciones, nombres y víctimas que todos manejaban. Se ganó el apodo de ‘Superjuez’. Con sus investigaciones se acercó tanto al nexo entre política y mafia que una vez afirmó: "Quien acaricia a un tigre acaba perdiendo un brazo". Él perdió la vida.

A su funeral en la Catedral de Palermo asistieron miles de personas que no dejaron de gritar lemas contra los políticos y la policía a los que culpaban de su muerte.

Las muertes de Falcone y Paolo Borsellino, su gran colaborador y amigo, asesinado dos meses después, no fueron en vano. Desataron una ola de protestas tan grande que obligó al Estado a declararle la guerra a la Mafia. Sicilia se llenó de soldados después de sus crímenes.

El 15 de enero de 1993 el capo de todos los capos y autor intelectual de los asesinato, Salvatore ‘Toto’ Riina, era arrestado. Riina recibió varias cadenas perpetuas por haber ordenado la muerte de Falcone y Borsellino. El asesino del juez, Giovanni Brusca, que mató a cientos de personas y se deshizo de algunas de ellas con ácido clorhídrico, fue quien permitió llegar hasta Riina y se convirtió en un testigo ‘arrepentido’ clave.


La muerte del ‘delfín’ de Falcone

Junto con Giovanni Falcone, el magistrado Paolo Borsellino llevó a cabo los procesos que encerraron a muchos cabecillas de la Cosa Nostra. Una labor que también le costaría la vida.

Siciliano como Falcone, este juez de 54 años y llamado a sucederlo, murió por un atentado con explosivos el 19 de julio de 1992, dos meses después de la muerte de su colega y amigo. El auto-bomba que explotó en la puerta de la casa de su madre mató también a cinco miembros de su escolta.

Como sucedió con Falcone, las preguntas sobre cómo los asesinos sabían dónde y a qué hora se encontraría el magistrado para atentar contra su vida surgieron de inmediato. Borsellino sabía la respuesta: “Si me matan, no será sólo la Mafia, aunque sin duda ésta será utilizada. El delito nacerá del cruce entre Mafia y política”.


Los jueces ‘sin rostro’

Italia, Colombia y el Perú han tenido un denominador común en su historia reciente: el accionar terrorista en sus territorios. Cómo enfrentarlo puso a estas países en la necesidad de recurrir a métodos y técnicas que permitieran vencerlo. Uno de ellos fue una reforma judicial que permitiera procesos con ‘jueces sin rostro’.

El sistema se adoptó por primera vez en Italia, donde las Brigadas Rojas tenían jaqueados a jueces y fiscales. Funcionó a la perfección y el terrorismo fue derrotado. En Colombia, tras el asalto del M-19 al Palacio de Justicia que se saldó con decenas de magistrados muertos, el sistema se adoptó aunque no con los mismos resultados que en Italia. Con el tiempo, esta ha sido una solución que ha sido cuestionada tanto por juristas como por los defensores de derechos humanos.


EL DATO

HOMENAJE EN EL FBI. En la Academia del FBI, en Virginia, hay un busto que recuerda a Giovanni Falcone y a los estrechos lazos que entabló con esta organización en su lucha contra el crimen organizado.

“GOMORRA”. El periodista Roberto Saviano, autor de "Gomorra" en el que revela los secretos de la Cosa Nostra, vive escondido y rodeado de guardaespaldas por el precio que la Mafia ha puesto por su cabeza.


Publicado en el diario El Comercio, el 27 de mayo de 2012.


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