Las difíciles relaciones polaco-rusas se trasladan a la Eurocopa

VARSOVIA, 11 Jun 2012 (AFP) - Los conflictos y la incomprensión han marcado la historia de las relaciones polaco-rusas, que este martes se trasladarán al fútbol, donde las selecciones de ambos países se enfrentarán en Varsovia, en la segunda jornada del grupo A de la Eurocopa.

La selección de Rusia decidió hacer un gesto para descargar la tensión y salió de su hotel del centro de la capital polaca el domingo para participar en un acto en recuerdo del fallecido presidente local Lech Kaczynski, que murió el 10 de abril de 2010 en un accidente aéreo en Smolensk (Rusia).

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Aunque la investigación oficial culpó a los pilotos y a los jefes del ejército del aire polaco, señalando también errores en el aeropuerto de Smolensk, algunos sectores defienden en Polonia una teoría del complot, que implicaría a los rusos en la muerte de Kaczynski, muy crítico con Moscú.

En un gesto de reconciliación, el jefe de la Federación Rusa de Fútbol, Sergei Fursenko, acompañado del seleccionador Dick Advocaat, depositó un ramo de flores el domingo junto a una placa que en un muro del palacio presidencial recuerda a las víctimas de la tragedia aérea.

Media hora más tarde, el jefe de la oposición conservadora polaca, Jaroslaw Kaczynski, hermano gemelo de Lech, puso unos metros más allá otro ramo de flores y por la tarde presidió otro acto de homenaje, tras una misa.

El martes, día del partido Polonia-Rusia, miles de aficionados rusos tienen previsto participar en un desfile por las calles de Varsovia. Por coincidencia, el 12 de junio coincide con la fiesta nacional de su país y Polonia teme incidentes.

El jefe histórico del sindicato anticomunista Solidaridad, Lech Walesa, lamentó que la política se haya mezclado con el campeonato de fútbol.

"Durante la Eurocopa, tratemos de disfrutar juntos y no traslademos a los hinchas los conflictos históricos y políticos", declaró al semanario polaco Wprost, tratando de rebajar la tensión.

Según Fedor Lukianov, politólogo ruso, "el fútbol es como un vaso en las relaciones entre estados y hace que las tensiones seculares se desborden".

"Nuestra historia está marcada por 400 años de divergencias: Polonia fue un imperio como Rusia, luego Rusia participó en cuatro ocasiones en la división de Polonia. Si se añaden los males del comunismo y la Segunda Guerra Mundial, las cosas se complican", declaró a la AFP.

Se habló en un primer momento de la visita de los dirigentes rusos, Vladimir Putin y Dmitri Medvedev, para los partidos de su equipo en Polonia, pero Moscú lo desmintió.

"Su presencia no es en absoluto obligatoria, sobre todo porque se trata de partidos de la fase de grupos. Además, el 12 de junio es el Día de la Fiesta Nacional en Rusia y es más lógico que se queden en casa", explica Lukianov.

El dominio ruso en el siglo XIX sobre una gran parte de los territorios polacos, la invasión del Ejército Rojo detenida en 1920 a las puertas de Varsovia, el pacto germano-soviético de 1939 para un nuevo reparto de Polonia y la masacre, bajo órdenes de Josef Stalin, de miles de soldados polacos en 1940 en Katyn son algunos episodios grabados a fuego en la memoria colectiva de los polacos.

La experiencia todavía fresca de cuatro décadas de régimen comunista impuesto por Moscú en la Europa del Este tras la Segunda Guerra Mundial también hipoteca la relación polaco-rusa.

Los polacos siguen desconfiando de las ambiciones imperiales de Rusia. Y desde Moscú, Polonia se percibe como un pequeño país que le da la espalda para mirar hacia la Europa Occidental.

"Hay mitos que se mantienen. Los polacos atribuyen a Rusia la intención de destruir el Estado polaco. Y en el lado ruso, existe el mito de que Polonia siempre busca dañar los intereses de Rusia. Los políticos de los dos lados alimentan esos mitos", estima el politólogo polaco Slawomir Debski.


Fuente: Terra (11/6/2012)


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