Se cumplen 70 años de la Redada del Velódromo

Por Clare Byrne | DPA

París, 15 jul (dpa) - La Redada del Velódromo de Invierno ("Vel d'Hiv") fue el más grande arresto masivo de judíos en la Francia ocupada por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial: unas 13.000 personas fueron arrestadas por la policía francesa en París y sus suburbios durante dos días en julio de 1942.

Mientras que en 1941 había habido tres arrestos masivos de hombres judíos en París, los acontecimientos del 16 y 17 de julio de ese año marcaron una gran diferencia en la persecución de los judíos ya que por primera vez fueron deportados también mujeres y niños. La dimensión de esta redada fue, también, superior a las anteriores.

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Los alemanes habían ordenado al régimen colaboracionista francés reunir y deportar a 27.000 adultos judíos extranjeros. El líder del gobierno colaboracionista de Vichy, Pierre Laval, sugirió que sus hijos, la mayoría de los cuales habían nacido en Francia, fueran deportados con ellos para evitar las "escenas" derivadas de la separación de las familias.

Los pocos supervivientes de la redada del Velódromo de Invierno, como Annette Krajcer, que tenía 12 años en ese entonces y cuya madre fue deportada a Auschwitz, dijo que pocas personas le creyeron cuando contó su historia.

Annette recuerda que ella, su madre, Chiffra, y su hermana, Lea, durmieron muy mal esa noche, preocupadas por los rumores acerca de lo que estaba por suceder. "Mi madre nos había dicho la noche antes que si venían por nosotras, nos íbamos a escapar por la puerta trasera, pero cuando sonó el timbre, corrió a atender".

Su madre abrió la puerta a la policía porque, simplemente, los Krajcers jamás creyeron que Francia iba a entregar a mujeres y niños a la Alemania nazi, recuerda Annette. "Confiábamos tanto en Francia", agrega.

Miles de policías recorrieron las calles de la ciudad antes del amanecer el 16 de julio. La mayoría de las víctimas fueron arrestadas en sus casas.

Las víctimas fueron llevadas en autobús al Velódromo de Invierno, un estadio cubierto para el ciclismo cerca de la Torre Eiffel, donde se las tuvo hasta cinco días en pésimas condiciones.

"No había agua, baños ni comida", recuerda Annette. "Las mujeres estaban histéricas, los niños lloraban. Fue un horror. Durante muchos años, tiempo después, no pude soportar el sonido de un niño llorando".

Sin embargo, lo peor estaba por venir. Las personas fueron enviadas en tren al campamento de tránsito de Pithiviers, en el campo, unos 100 kilómetros al sur de París.

En los campamentos, los niños fueron separados de sus padres. Los adultos fueron deportados en primer lugar a Auschwitz. Poco después, les siguieron los niños.

El padre de Annette Krajcer no estaba entre las personas deportadas porque había aceptado un trabajo en un campamento-granja de trabajo forzado alemán en el norte de Francia. A principios de agosto le llegó el turno a su madre.

El recuerdo de Annette de la separación de su madre, que en ese entonces tenía 38 años, aún es vívido y doloroso. "La noche antes de que mamá fuera deportada, dieron los nombres de quienes serían deportados al otro día", cuenta. "Nos pasamos toda la noche pegados a ella, llorando. Cuando llegó el momento de que las mujeres se fueran, los gendarmes tuvieron que separar a las mujeres de los niños, que lloraban agarrados a sus faldas".

Chiffra Krajcer fue deportada a Auschwitz el 2 de agosto de 1942. No hay registro de su llegada al campo de concentración, por lo que probablemente haya sido enviada directamente a las cámaras de gas.

Annette, su hermana y otros niños fueron transferidos más tarde al campo Drancy, punto de partida hacia Auschwitz, pero las niñas evitaron la deportación después de que se ordenara liberar a los hijos de los hombres que trabajaban en los campamentos de agricultura. Los demás niños fueron enviados a Auschwitz.

Annette y su hermana pasaron los meses siguientes de la guerra ocultándose tras identidades falsas. Tras la liberación de París, lograron reunirse con su padre.

Los responsables de esta acción jamás fueron juzgados.

Un total de 11.400 niños judíos fueron deportados de Francia entre 1942 y 1944. Otras decenas de miles de niños lograron salvarse gracias a la intervención de agrupaciones judías, organizaciones católicas y otros miembros de la comunidad.

El primer líder francés en reconocer oficialmente la complicidad del Estado francés en la persecución de los judíos fue Jacques Chirac en 1995. "Francia cometió lo irreparable", dijo. "Sin cumplir su palabra, (el Estado francés) le dio sus competencias a sus verdugos".

El Velódromo de Invierno fue destruido por un incendio en 1959. Una escultura del superviviente del Holocausto Walter Spitzer, en la que se ve a un grupo de prisioneros de todas las edades y que fue inaugurada en 1994, conmemora las deportaciones cerca del lugar.


Fuente: Cambio Político (15/7/2012)


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