Descubren jaguar monolítico de 2.000 años de antigüedad en México

Ciudad de México, 27 ago (dpa) - Una escultura monolítica con la representación de un jaguar de 2.000 años de antigüedad fue descubierto por arqueólogos en el estado mexicano de Chiapas, fronterizo con Guatemala, informó hoy el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

La figura de casi una tonelada de peso fue hallada en el lecho de un río en el sitio prehispánico de Izapa, en la región del Soconusco.

Además de la escultura, en el lecho del se encontraron metates y una tinaja de piedra, así como piezas de cerámica, entre las que destacan vasijas trípodes con las patas decoradas, fechadas para el periodo Clásico Temprano (200-600 d.C.).

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"La pieza grabada, que se estima tiene 2.000 años de antigüedad, fue hallada en el lecho de un río, y debido a su peso no fue sacada de inmediato, hasta hace unos días, cuyas maniobras de rescate, a cargo del INAH, requirieron más de siete horas", señaló.

El director del INAH en Chiapas, Emiliano Gallaga Murrieta, dijo que el monumento mide 1,3 metros de largo por 87 centímetros de alto y tiene 52 centímetros de espesor.

"Sólo está grabado por una de sus caras con la fisonomía de un jaguar, con las patas delanteras y traseras flexionadas como si estuviera echado", señaló, al tiempo que dijo que se cree que la escultura "posiblemente estaba en proceso de elaboración debido a que el resto de la pieza es liso".

El arqueólogo destacó que la pieza "no sólo incrementa el acervo escultórico de Izapa, sino que reitera la importancia de dicho animal en el pensamiento ritual de las culturas mesoamericanas, además de que muestra la sensibilidad de un pueblo para plasmar conceptos en piedra".

Asimismo, explicó que las esculturas de Izapa se realizaban con piedras porque no había metales en esa época, y que en algunos casos los indígenas usaban cinceles de jade.

El monolito se encontró el año anterior a finales de la temporada de búsqueda de campo del Proyecto Reconocimiento Regional de Izapa, que lidera el arqueólogo Robert M. Pinter Rosenswig, de la Universidad de Albany.

"Al final de la temporada de campo, se localizó una piedra labrada de grandes dimensiones sobre el lecho de un arroyo que desemboca en el río Izapa, dentro de la propiedad del señor Rafael Hernández Josorio; la roca estaba boca abajo por lo cual no se distinguían los motivos iconográficos, solo se alcanzaba a ver que estaba labrada", afirmó.

"Por las dimensiones de la pieza y el sitio donde se encontró la piedra no se pudo sacar de inmediato y se dejó ahí, para rescatarla en la siguiente temporada que comenzó en este mes de agosto", detalló.

Dentro de las hipótesis que manejan los especialistas está que la escultura pudo estar originalmente en la parte superior de un edificio de pequeñas dimensiones que se ubica cerca del lugar del hallazgo y que en algún momento pudo caer o fue deliberadamente desplazada.

Gallaga Murrieta informó que la escultura del jaguar será sometida a un proceso de conservación, en el que será limpiada para poder analizar con más detenimiento su iconografía, toda vez que tiene una capa de musgo y líquenes que impiden observar detalles de los motivos grabados.

Según informó el INAH, en los monumentos de Izapa está plasmada la cosmovisión del pueblo que edificó esta ciudad hace aproximadamente 2.500-2.000 años, posiblemente de filiación mixe-zoque, anterior a la cultura maya.

Algunas de las imágenes descubiertas en los ultimos años hacen referencia a diversos mitos que están narrados en el Popol Vuh, libro sagrado de los mayas.

La zona arqueológica de Izapa se localiza en el municipio de Tuxtla Chico, cerca del volcán Tacaná, y es uno de los centros más importantes en la historia cultural precolombina de esa región del sur de México.


Fuente: Tabasco Hoy (27/8/2012)


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