Hablando de Historia. Sobre nuestro gran pasado y algunas mentiras

“Los españoles no tendrían tortilla de patatas ni los italianos sus gnochis al pomodoro si no fuera por los incas”, dice Francisco Hernández Astete, historiador, que recientemente ha publicado el libro Los incas y el poder de sus ancestros. Aprovechamos para hablar de la importancia de esta cultura y desmentimos algunos mitos.

Por Gustavo Talavera

"Los incas y el poder de sus ancestros" trata de cómo se organizó el poder de los incas. Cómo lograron consolidarse en América. Tiene tres principales aristas. Primero, cómo se conoce la historia del Tawantinsuyo viendo un análisis de la construcción del conocimiento sobre los incas. Segundo, ve el tema del Inca y la élite que está organizados en ancestros (incas momificados). Tercero, la manera en que este poder que ya es un sistema organizado en el Cusco y se extiende hacia otras partes.

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Lo innovador de este libro es que presenta la estructura de la élite de otra forma. Se decía que estaba formada en diez panakas; el autor propone que estas son una subdivisión de la nobleza. Y esta completa se llamaba kapaq ayllu (la familia de los poderosos) y no panaka, que es una invención de la historiografía del siglo XX. Además, hay un importante aporte sobre la visión de la mujer. Para ese entonces, los nobles eran polígamos, pero el rango social lo define el origen de la madre.

¿Cuál es la importancia de las momias para los incas, y qué tipos hay?

Hay de varios tipos, pero dos son básicamente las más importantes, las que son como la de Juanita, sacrificada por un rito llamado Capac Cocha, su importancia es que son garantes de los rituales políticos para regular las relaciones con los dioses. También existen la de los ancestros, los incas reales, que son los antepasados de los incas. Estas toman decisiones a través de personas claves de la política y unen al ayllu real.

¿El inca era un tirano?

El virrey Toledo mandó a rescribir la historia, diciendo que el inca era un todopoderoso tirano. Sin embargo, se ha descubierto que el Inca muestra una estructura mucho más democrática y negociable. Tenía que negociar con los muertos, que es lo mismo que negociar con los grupos de poder. Para llegar al poder.

¿La visión europea ha tenido un efecto sobre los historiadores nacionales?

Nos ha afectado mucho. Nos traen ciertos complejos, por ejemplo, por no haber usado rueda se cree que no estuvieron al mismo nivel que los egipcios o los romanos. En este territorio es imposible usar la rueda, ni si quiera los españoles cuando llegaron. Lo accidentado de esta geografía indica que no era posible usarla para transporte, pero sí la usaban para el torno para moldear cerámicas. Recién la rueda se usa en el Perú con los ferrocarriles en el siglo XIX.

Así mismo, en los colegios se enseña e memoria los incas, ¿cuantos incas hubo?

No sé y creo que no nos debería importar. Este libro asume una vieja tesis que hubo un correinado (posiblemente dos incas a la vez). Cada cronista hace una lista con distintas cantidades.

¿Y la escritura?

Los quipus eran un sistema de registro extraordinario que todavía no desciframos. No necesitábamos de otra cosa. Eso tiene que ver con la lengua, con el sistema de organización del discurso. Estamos hablando de una cultura oral que igual transmite conocimientos.

En algún momento se trató de decir que era un estado ideal, hasta que se dijo que eran socialistas…

Lo del socialismo lo pusieron los socialistas para justificarse. La mejor forma de justificar el futuro es a través del pasado. Lo que sí hay es un asombro de los españoles por ausencia de hambre. El bienestar que consiguen los incas y las civilizaciones anteriores es mayor que el nuestro.

¿Cómo hicieron para no pasar hambre?

En el Perú hay mucho de todo y también hay poco de todo. Tenemos un país difícil desde el punto de vista agrícola. Los incas cultivaban en andenes, pero no por deporte, sino porque no había otra forma de cultivar para todos.

Los incas pudieron domesticar la papa…

Lograron que se cultiven arriba de los 4 mil metros de altura hasta el nivel del mar a través de microlaboratorios y del control de pisos ecológicos. Después que la importaron los europeos, tuvo aceptación en todo el mundo y hoy se encuentra en la gastronomía de todo el mundo. Los españoles no tendrían su tortilla de patatas ni los italianos sus gnochis al pomodoro si no fuera por los incas.

¿Ama sua, ama quella, ama llula, estos preceptos morales incaicos realmente existieron?

No es cierto. El lingüista Rodolfo Cerrón Palomino descubrió que fue una invención clarísima por una cuestión de ir en contra de la leyenda negra.

¿El Tawantinsuyo tuvo bandera?

Esa es otra invención. La idea o concepto de bandera no existió en la época incaica. Estas fueron una creación europea cuando aparecieron las repúblicas. Si bien es cierto, el arco iris era importante en el mundo andino, era imposible que existiese una bandera con sus colores.

Se dice que Machu Picchu fue construido por los extraterrestres…

Hay historiadores que apoyan con la discriminación que creen que estos indígenas burros no pudieron haber construido algo tan bonito. Estamos hablando de millones de personas. Un ejemplo es que en Huánuco, en una visita a que se hizo en el siglo 17, el 10% de la población estaba en el Cusco trabajando en construcción. Haciendo un regla de tres simple, con toda la población del Tawantinsuyo, habría unas cien mil personas trabajando diariamente y que iban rotando. En cien años, no habría sido extraño que haya construido algo sorprendente.

Todavía tenemos mucho que aprender de los incas…

Deberíamos darnos cuenta que la historia puede llevarnos a la inclusión. Pero no vamos a rescatar a los incas como ese pasado que no tiene que ver con el presente.


Fuente: Revista Siete, N° 40 (19/8/2012)


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