La teoría de género en la arqueología: La mujer en el Perú prehispánico

Existn evidencias de que en el antiguo Perú la mujer compartió el poder con el hombre, a diferencia de otras civilizaciones en las que era vista como una simple acompañante. El autor plantea profundizar los estudios para revalorizar ese aporte femenino.

Por Julio César Fernández Alvarado (*)

En estos tiempos en el Perú, está de moda el tema de género, en relación con la arqueología e historia, debido a los hallazgos de la "Sacerdotisa" de San José de Moro (Jequetepeque), la "Dama" de Cao (Chicama), ambos en la región de La Libertad, que están relacionadas a la cultura Moche (siglos I-VII d. C.); y el hallazgo de una mujer de estatus y de la élite, que se le ha dado en llamar la "Sacerdotisa" de Chornancap, asociada a la cultura Lambayeque (siglos VIII-XIV d. C.).

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Este escenario se presta por primera vez en el Perú a hacer una profunda reflexión sobre el tema de género en el pasado nativo ancestral, y establecer algunas posibles líneas metodológicas para poder abordar este tema, con la adecuada objetividad que se necesita, y estudiar a sociedades que tuvieron un sistema ideográfico, cuantitativo, carentes de una unidad monetaria y que tuvieron otra escala de valores, disímil a la visión europea del siglo XVI, que estuvo cargada de un imaginario y un conjunto de prejuicios de la época, que vio como aspectos profanos e idolátricos a las sociedades nativas en los Andes centrales.

La historia hasta hoy ha estado orientada desde una perspectiva masculina, que ha mimetizado el rol de la mujer en diversos espacios y tiempos, que es menester comprender y resarcir, para tener una historia que sea lo más justa y lo más holística posible con la mujer que vivió en diversas zonas del Perú, relacionada con variedad de culturas y, por ende, diferentes en usos y costumbres, tanto en todo el litoral costero, la Cordillera occidental y la Cordillera oriental del Perú antiguo.

LA ARQUEOLOGÍA DE GÉNERO

La antropóloga estadounidense Sarah Milledge Nelson, de la Universidad de Denver, indicaba: "La arqueología de género es el estudio de los roles, las acciones, las ideologías y las identidades de hombres y mujeres, y de las diferencias existentes entre ellos". En la definición que otorga Sarah Milledge Nelson, existen cinco componentes que es menester tenerlo claro para entender esta teoría de género aplicada a la arqueología.

Uno de esos elementos es el "rol", entendiendo como el papel que desempeña alguien en un asunto determinado. En esta misma línea de pensamiento, está la "acción", es un acto, hecho, ejercicio de la facultad de obrar. Como tercer aspecto, está la "ideología", que viene a ser el conjunto de ideas propias de un individuo o grupo cultural.

Otro componente relevante es la "identidad", cualidad de ser una persona la misma que se supone; y al final está la "diferencia", que es la cualidad o acción por la cual una cosa se distingue de la otra. Con base en este escenario terminológico, cabe realizar los siguientes planteamientos: ¿Qué rol tuvo la mujer encontrada en huaca Chornancap en el período llamado Lambayeque Tardío?, ¿qué acciones realizó en el espacio y tiempo en que vivió?, ¿cuál era la ideología política y religiosa que ella tenía dentro de la sociedad en la que se encontraba?, ¿la identidad lambayecana que tuvo esa mujer era la misma en los otros filcados existentes en el ámbito de la costa norte del Perú?, ¿qué diferencias tuvo esa mujer con otras culturas de la zona de costa, sierra y oriente?

Estas interrogantes son las que se podrían plantear para tratar de comprender a la luz de las evidencias materiales con las que cuenta en este momento. Por sí sola, la arqueología no puede responder estos planteamientos, para ello se tiene que valer de la historia, la etnohistoria, la etnología, la cultura popular, la lingüística, la biología, la botánica, la antropología física, que en conjunto permitirían no solo responder estas preguntas, sino comprender las motivaciones que permitieron la existencia de una determinada mujer en un escenario histórico en particular.

La teoría de género en la arqueología es relevante e importante, porque contrarresta varias tendencias anteriores. Entre ellas se encuentra una visión estrictamente masculina de la arqueología (denominada androcentrismo), la que el papel de la mujer se limita al de madre y compañera sexual y la descripción de las diferencias entre hombres y mujeres en términos opuestos. En arqueología, el tema de género tiene varios aspectos por considerar, primera cuestión, de qué espacio o escenario geográfico estamos hablando; segundo, de qué tiempo, fase o periodo; tercero, a qué cultura arqueológica nos estamos refiriendo; cuarto, en qué condiciones se documentó o se registró el hallazgo arqueológico en donde aparece un personaje femenino.

En el mundo de las deidades andinas, encontraremos que también existen relaciones de amor, sexo y compañía, como es el caso del documento Ritos y Tradiciones de Huarochirí, que registrara el padre Francisco de Ávila, en donde narra el amor imposible de Cuniraya Viracocha y Cahuillaca. En la crónica de Pedro Sarmiento de Gamboa, en Historia de los Incas, encontraremos la versión de los hermanos Ayar y todas sus peripecias para llegar al Qosqo, teniendo cada uno de ellos a su compañera, como fueron Manco Qapaq con Mama Oqllu; Ayar Awka con Mama Waku; Ayar Kachi con Mama Ipakura o Kura; y Ayar Uchu con Mama Rawa. En la leyenda de Ñaimlap, Miguel Cabello Valboa, registraba que Ñaimlap llegó junto con su compañera Ceterni. El hijo primogénito de Ñaimlap, llamado Sium, estuvo con su mujer, Zolzoloñi. Estos aspectos que aparecen en las versiones legendarias, son elementos que mantienen la unidad de un determinado pueblo, y son parte del soporte político, social y religioso en diversos espacios y tiempos en las antiguas culturas asentadas en el ámbito de los Andes centrales.

En el pasado virreinal hubo mujeres nativas que tuvieron poder en ciertas zonas del Perú, para no irnos demasiado lejos, durante el siglo XVII, vivió una cacica de Sinto, llamada doña Josefa Chumbi Huaman. Asimismo, durante el siglo XVIII, existió otra cacica, conocida como doña María Josefa Carrillo Noyo Chumbi Xacha Huaman, conocida como "la Cacica del Pueblo de Chiclayo". Estos casos son necesarios conocerlos y entender en qué condiciones aparecieron aquellas mujeres y qué roles cumplieron en la sociedad de su tiempo, para de esta manera comprender mejor las funciones entre jefes nativos tanto masculinos como femeninos.

VISIÓN EUROCÉNTRICA

Hasta hoy a muchos arqueólogos e historiadores, se les hace mucho más fácil recordar la gran historia universal, en relación con la cultura grecorromana, el mundo sumerio, el mundo semita o, en su defecto, el mundo islámico, para entender ciertos procesos a la sombra de estos pasajes de la historia, digamos clásica, y con base en ella utilizar categorías conceptuales, que no guardan ninguna relación con el mundo nativo ancestral en todo el espacio que abarcó los Andes centrales, para prueba tenemos que se utilizan denominaciones como "La Sacerdotisa de San José de Moro", "La Dama de Cao" y "La Sacerdotisa de Chornancap".

Existen investigadores a los que les da igual utilizar estos conceptos u otros, para ellos se refieren a lo mismo; en lo personal, pensamos todo lo contrario, para ello es necesario entender de qué escenario histórico proceden estos términos y cómo pensar al respecto, para ello debemos tener en claro que fue un "reino", fue el territorio o estado sujeto al gobierno de un rey. Región de un estado que antiguamente tuvo su rey propio. En este ámbito valdría la pena preguntarnos ¿qué es una "reina"?, es la esposa del rey. La que ejerce la potestad real por derecho propio. La "princesa" es la mujer de un príncipe. Soberana de un principado. El "principado" es el título o dignidad de príncipe. Territorio sujeto a su potestad. La "dama" es una mujer noble o distinguida. Mujer galanteada o pretendida por un hombre. En la corte, cada una de las señoras que acompañaban y servían a la reina y a sus hijos. La "doncella" es una muchacha virgen. Adolescente. La "concubina" es una mujer que hace vida marital con un hombre sin ser este su marido. El "concubinato", es la relación marital de hombre y mujer no casados. La "sacerdotisa", en ciertos cultos paganos, mujer destinada a ofrecer servicios o al cuidado del templo. La "nodriza" es la mujer que amamanta a una criatura ajena. La "pagana", perteneciente o relativo al paganismo. El "paganismo", nombre dado por los cristianos al conjunto de creencias que están fuera de su fe, exceptuando las de judíos e islámicos, por ser también estos monoteístas.

Tal como podemos constatar, cada término tiene una connotación y un mensaje particular, los mismos que se han gestado a lo largo del tiempo no solo en Europa, sino además dentro de otras culturas y civilizaciones, es por esta razón que se debe ser cuidadoso en utilizar terminologías, que son fáciles de entender a simple vista, pero en realidad ¿ese fue el rol, las acciones, la ideología, la identidad, y las diferencias que tuvo una determinada mujer en el mundo nativo ancestral en el Perú antiguo? Consideramos que es materia de una reflexión entre especialistas a partir de pruebas y no a suposiciones, que pueden ser buenas al inicio, pero malas al final, porque el mensaje es asimilado por miles de personas que creen simplemente que las mujeres fueron iguales a otras, como ocurrió en otros escenarios históricos.

REFLEXIONES FINALES

En la época de los incas, a un gobernante local se le llamaba curaca. En la zona del altiplano peruano-boliviano, que era la antigua jurisdicción de la audiencia de Charcas, al jefe nativo ancestral se le conocía como mallku. En lengua mochica lambayecana, el personaje noble en condición social, era conocido como filca. Otra definición no menos importante, pero que debemos tener en consideración es el de "curandera" o "maestra curandera", aquella mujer diestra en las artes de lo desconocido u oculto, permitiendo curar los problemas del cuerpo y del espíritu. Es la que lucha con las fuerzas del más allá, sea para hacer el bien o el mal.

En toda América existieron otras denominaciones según la cultura, realidad, lengua y costumbres, hechos que hacen única e irrepetible a una sociedad de otra. Consideramos que sería adecuado utilizar denominaciones nativas ancestrales, siempre y cuando estén claramente validadas por especialistas en antiguas lenguas nativas del Perú (lingüistas).

Es probable que las mujeres que tienen objetos suntuarios, aparte que no es cualquier mujer, resulta una en especial que ejerció poder, y estuvo dentro de un entorno de élite, porque el pueblo o los que producían los objetos y los recursos para mantener un aparato organizativo de esa envergadura no tenían objetos de gran calidad artística y profundo mensaje simbólico a través de la iconografía.

El ajuar funerario de la "Sacerdotisa de Chornancap" es propio de una cultura que tenía sumamente claro el rol de la mujer en su sociedad. Todavía hay mucho por analizar y ver si en realidad fue una "sacerdotisa" o tuvo varias funciones al mismo tiempo en el periodo que vivió. Existen muchas interrogantes, pero todavía pocas respuestas, veamos con base en las pruebas materiales qué pasa con el transcurrir del tiempo.


(*) Doctor en Bienestar Social y Desarrollo Local. Máster en Historia de América Latina, con mención en Mundos Indígenas. Licenciado en Arqueología. Investigador asociado del Museo Arqueológico Nacional

* Publicado en el suplemento Variedades, del diario El Peruano, N° 289, el 20 de agosto de 2012.


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