Los guardianes de la Historia

Por GUSTAVO TALAVERA

Se dice que todo aquel que olvida su historia está condenado a repetirla. Justamente, para no olvidarla, la Escuela de Historia de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos organizó el V Congreso Nacional de Historia. En 65 mesas se realizaron más de 200 ponencias de alto nivel académico, con las que la Decana de América pone de manifiesto un nuevo periodo de modernización y apertura.

Participaron prestigiosos académicos de diversas universidades de país, como UNMSM, PUCP, Antonio Ruiz de Montoya, Lima, Villarreal; y del interior, la UNSA de Arequipa, la UNT de Trujillo, UNJB de Tacna, entre otras. Además, ponentes de universidades del extranjero de países como México, Chile, España, EE. UU., Brasil, Venezuela y Japón. Los temas: historia colonial, republicana, contemporánea, de las ideas, del derecho, de la religión, regional, historiografía, entre otros.

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Dentro de los expositores destacó el reconocido historiador, arqueólogo y antropólogo Federico Kauffmann Doig, quien demostró su dominio en temas de religiones prehispánicas. Sus ponencias, tituladas “Los monolitos de Sechín, ¿escenificación de sacrificios humanos?” y “Apu y Pachacamama: los dioses en el antiguo Perú”. Asimismo, José de la Puente Brunke, director del Instituto Riva Agüero e Historia del Derecho, expuso sobre la figura del juez, en el paso del Virreinato a la República. Joseph Dager, profesor de la UARM y exdirector del Archivo General de la Nación, habló sobre las primeras décadas de la república y la Confederación Perú-Boliviana.


Elena Iparraguirre y su Sendero vacío

Esposa de Abimael Guzmán y segunda al mando del grupo terrorista Sendero Luminoso, rea por genocidio, da su testimonio a través del historiador Antonio Zapata, exconductor del programa televisivo Sucedió en el Perú, en una de las ponencias más interesantes del congreso organizado por San Marcos.

Rota la incomodidad de abordar un tema tabú, Zapata empezó a narrar el Testimonio de Elena Iparraguirre, recogido de a pocos, reconstruido sobre la base de los diálogos que sostuvo con la terrorista los domingos de visita en el penal.

Ahí descubrió que a diferencia de otras compañeras contaba con muy pocos encuentros familiares. Tiene dos hijos que viven en el extranjero y con los cuales apenas se comunica. Este vacío emocional lo llena criando gatos; a pesar de que no se permiten mascotas en el penal, ha logrado levantar prohibiciones para animales domésticos. Sus felinos están muy bien cuidados, les dedica tiempo, los alimenta con productos Purina y hace que la dirección del penal traiga un veterinario cada vez que alguno de sus de ellos se enferma.

Tampoco rehúye en hacer su propio balance por responsabilidades en la guerra. Tiene ganas de hacerse escuchar y saber qué pasa en la sociedad. Ella proyecta su imagen con inusitado entusiasmo, no pretende pedir disculpas y piensa que en 200 años ella será recordada como una heroína. A pesar de su condición, mantiene el buen humor. Ríe de su condición y uno de los motivos de burla es su propio esposo.

Esta mujer que se encuentra recluida en el penal de Chorrillos fue parte del comité permanente de Sendero Luminoso. Ella se encargó de la organización. Su función era poner en marcha la maquinaria del terror, debido a que Guzmán era solamente el ideólogo y se dedicaba a generar mística.

Este tipo de acercamiento a la historia nos permite entender mejor un fenómeno como el terrorismo. San Marcos, con este tipo de congresos, permite que la historia no esté solo en polvorientos anaqueles, sino cerca del ciudadano común.

A pesar de ser materialista dialéctica, de seguir creyendo que el comunismo es la solución para el Perú, Elena Iparraguirre está convencida de que la idea vuela por encima de la vida. Que hizo un sacrificio y que dentro de algunos siglos quedará grabada su imagen en las páginas de la historia, del mismo modo que Micaela Bastidas. A pesar de estar alejada de la religión, parece que su formación en los primeros años de colegio la marcaron profundamente, ya que participa en retiros espirituales dentro del penal.

Zapata cuenta que ella proviene de una familia acomodada. Sus padres eran comerciantes y gracias a ello tuvo un nivel de vida bastante cómodo. Estudió en un colegio de monjas donde tuvo una esmerada educación católica. Después de ello, estudió Educación en la universidad e hizo un posgrado en Francia. Se casó con un ingeniero físico y tuvo dos hijos. Vivió en el distrito de San Isidro hasta que un día dejó todo por seguir a Guzmán. Debido a ello, su esposo e hijos emigraron al extranjero hasta el día de hoy


Publicado en la Revista Siete, N° 39 (12/8/2012)


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