Carta abierta a la comunidad universitaria de Ciencias Sociales sobre la destitució​n del Director de la EAP de Historia de San Marcos

Hoy por la tarde recibí esta carta que, por su carácter de 'abierta' (o sea, pública), me permito reproducir aquí. Y más todavía porque el asunto que trata concierne a todos aquellos que estamos involucrados e interesados (y ahora preocupados) con el quehacer histórico en San Marcos. En realidad lo único que queda hacer a estas alturas de la situación es darles las gracias a Francisco Quiroz por estos años de excelente trabajo al frente de la Escuela de Historia de la primera universidad peruana (algo que, muy seguramente, no podrá decirse de las gestiones anteriores). No falto a la verdad cuando digo que gracias a él el cargo de Director de la Escuela de Historia por fin tuvo, con él, a alguien que dignificará el puesto. Como tampoco exagero si digo que, contados con los dedos de una sola mano, han sido escasos los profesores que fueran más que simples administradores (y a veces menos que eso) por lo ineficiente que resultaron cuando les tocó ejercerlo. Incluso investigadores de la talla de Carlos Lazo o Miguel Maticorena que también desempeñaron el cargo, tuvieron una deslucida gestión porque eran, esencialmente, investigadores natos y ese puesto administrativo requería mucho más que ser un excelente historiador. Con Paco Quiroz tuvimos la suerte de tener a uno que aunara a sus incuestionables títulos de investigador e historiador reconocido el de un gestor eficiente y capaz. Todo eso se ha perdido (o se perderá) con su absurda destitución. Como se perdió todo lo que se logró con Manuel Burga cuando este llegó a la Escuela de Postgrado de la Facultad (a la que transformó) y luego la misma mediocridad que hoy impera en la facultad y que interpone los intereses particulares o partidarios a los de la comunidad académica, arrasó con todo lo avanzado. Lo lamento por la Facultad, porque esto nos devuelve a la Edad de Piedra; me duele por los estudiantes, porque serán los primeros perjudicados; y me apena porque, una vez más, somos testigos de cómo en este país se paga muy mal a quien hace bien su trabajo. Una lástima. Y mucha vergüenza ajena (JMM).

Carta abierta a la comunidad universitaria de Historia y Ciencias Sociales


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Tal como ya debe ser de conocimiento público, he sido destituido del cargo de Director de la Escuela de Historia mediante una resolución de decano (nº 0491-D-FCCSS-2012 del 7 de setiembre pero entregada a la Escuela el lunes 17 del mismo mes). El documento del decano encargado no especifica los motivos de esta acción irregular, pero él me manifestó que detrás de la decisión estaba el profesor Waldemar Espinoza Soriano. Digo irregular pues mi nombramiento en el cargo tiene su origen en los procedimientos establecidos en la normatividad de la Universidad y solo el Consejo de Facultad tiene la potestad de dar por concluidas las funciones de los directores de escuela. He apelado el mismo día 17 de setiembre pero no abrigo ninguna esperanza de que se dé marcha atrás en la decisión del decanato y quienes lo secundan en su gestión (incluido el profesor Julio Buenaño, firmante de la resolución y nuevo director encargado de la escuela). Si no me equivoco, ahora ya no existe ni una autoridad que no sea encargada en la Facultad…

Me apena mucho esta acción arbitraria. Me apena no por mí, sino por lo que significa que la Escuela retroceda a los tiempos en que la dirección no tenía ninguna presencia académica en el medio historiográfico peruano e internacional. Es decir, cuando los directores carecían de calidad académica y de proyección fuera de las cuatro paredes del claustro universitario, no pasaban de las tareas estrictamente hablando administrativas y, al parecer, se contentaban con que nuestros egresados se dirigiesen a labores en archivos de gestión y profesores de nivel preuniversitario, en vez de hacer hincapié en la investigación, la divulgación y la gestión cultural como debe ser un historiador profesional.

A pesar de esto, puedo decir que estoy satisfecho por varios motivos. Creo que mi gestión ha sido cualitativa y cuantitativamente muy distinta de las anteriores, de las que rescato las de los profesores Carlos Lazo García y Miguel Maticorena quienes, como académicos, supieron enfatizar los aspectos relacionados con los planes de estudio, el profesorado de calidad y la proyección de nuestros profesores, egresados y estudiantes hacia la comunidad cientítica nacional e internacional. Sigo convencido de que son estos aspectos los que han de incidir en las facilidades que tengan nuestros egresados y profesores en su desempeño profesional.

Permítanme hacer un brevísimo recuento de lo hecho, solo para demostrar lo dicho.

En las relaciones personales con profesores, estudiantes y egresados, he procurado ceñirme al principio de que los problemas planteados deben ser resueltos y, salvo pedidos que escapaban de las funciones de la dirección, creo que he tratado por todos los medios a mi alcance de encontrar la salida a pedidos de profesores y estudiantes. En caso que alguien sienta lo contrario, desde ya pido disculpas por lo que a mí me pueda tocar.

Planes de estudio. Tal como puede constar a profesores, egresados y estudiantes mayores, en el 2007 gestioné ante el ex decano Bernardino Ramírez el apoyo para realizar el cambio curricular en la Escuela. El decanato no solo aceptó esto sino que me propuso como presidente de la comisión respectiva de toda la Facultad. El resultado fue el nuevo Plan de Estudios 2009, elaborado a través de jornadas en las que participaron profesores, estudiantes y egresados. Este plan (perfectible, por cierto) tiene varias ventajas para la formación de nuestros estudiantes y para potenciar las capacidades de nuestros profesores:

Flexibilidad. La veintena de cursos electivos permite variar los contenidos, metodologías y puntos de vista de profesores y, a los profesores les permite desarrollar temas que están trabajando en su investigación. Esta modalidad rompe con los cursos rígidos y limitados que tiene el Plan 2001, donde solo Historia del Arte, Historia y Género e Historia de las Mentalidades son seminarios.

Investigación. El diseño curricular está hecho de tal manera que al término de sus estudios, los alumnos puedan tener sus tesis elaboradas en una primera versión. Esto es de suma importancia pues anteriormente los seminarios de investigación se limitaban a la confección del proyecto de tesis. La importancia de la tesis radica en que un egresado con tesis tiene más puertas abiertas en el difícil ámbito laboral y de estudios de postgrado en el país y en el exterior. El objetivo es que muchos más egresados accedan a trabajos relacionados con la investigación y a estudios posteriores.

Interdisciplinariedad. Los estudios contemplan un adiestramiento en sociología y antropología cuando nuestros estudiantes se encuentren en pleno desarrollo de sus propias investigaciones (octavo y décimo ciclos).

En general, el diseño curricular busca garantizar la capacitación en los cuatro ejes principales de nuestro perfil profesional: investigación científica teórica y técnicamente bien sustentada, docencia universitaria, difusión del conocimiento histórico a través de publicaciones y gestión cultural en instituciones públicas y privadas.

Profesorado. Es una lástima que la dirección de la escuela no tenga voz ni voto en las cntrataciones y el nombramiento de profesores de nuestra especialidad. Sin embargo, junto al profesor Eduardo Vásquez Monge, coordinador del Departamento de Historia, se ha tratado de potenciar las capacidades de los profesores. De todas maneras, esto no ha sido posible siempre por la falta de especialistas en los temas de interés para los estudiantes. Pongo solo un ejemplo, úna buena parte de nuestros estudiantes (si no la mayoría) se interesan por la historia más reciente (desde la Independencia y, sobre todo, las últimas cuatro décadas), pero nosotros tenemos solo dos profesores “republicanistas” y ninguno especializado en la historia contemporánea del siglo XX como para cubrir la demanda de cursos regulares y seminarios electivos sobre la historia reciente. Para el concurso de nombramiento de profesores del año 2010-2011, se solicitó que las dos plazas fuesen para profesores de historia universal contemporánea e historia del Perú contemporánea. Tal como conocemos, los resultados fueron otros.

En este mismo tema, he procurado contar con profesores invitados que cubran en parte nuestras limitaciones y presenten nuevos enfoques metodológicos a los estudiantes. No siempre se ha podido pues debido a la crisis económica en Europa y Estados Unidos varios profesores visitantes no lograron obtener las ayudas que les hubiesen permitido residir en nuestro medio sin causar gastos a nuestra Universidad. Sin embargo, se pudo contar en el 2009 con un especialista en Historia Oral (doctor García Bryce, Estados Unidos), este año se cuenta con un especialista en la historia medieval (magíster David Fernández, España), un especialista en los estudios árabes (magíster Martín Portillo), y una especialista en relaciones de género en la contemporaneidad (doctora Anouk-Guiné, Francia). Para el semestre 2013-I está comprometida una especialista en etnohistoria (Alemania).

Eventos académicos. Otro de los rubros en los que la Escuela ha superado todas las expectativas han sido los eventos académicos organizados y/o auspiciados. Es evidente que nunca antes la Escuela había estado tan activa como en estos últimos años, y se puede afirmar que ha creado un espacio de mucha potencialidad de desarrollo para retomar el liderazgo que tuviera en la historiografía peruana e internacional hasta décadas atrás. Ha sido política de la dirección de la escuela apoyar todas las iniciativas de cursos, charlas, conferencias, mesas redondas, coloquios, etc. que han presentado los profesores y los estudiantes. Este lustro ha sido muy rico en eventos académicos de todo nivel, pero quiero resaltar el encuentro que por los seis años de la CVR realizara la profesora Borja Santa Cruz, y sobre todo los tres congresos internacionales de estudiantes que nuestros alumos han organizado con el apoyo de la Escuela. Todos esos congresos han sido muy exitosos como tribuna para que nuestros estudiantes presenten los resultados de sus investigaciones ante sus pares de otras universidades peruanas y del extranjero.

Además, la Escuela ha apoyado iniciativas de conferencias hechas por instituciones públicas y privadas y así nos han visitado especialistas en diferentes aspectos de la historia provenientes de Inglaterra, Italia, España, Estados Unidos y el Perú.

Sin embargo, quiero detenerme en cuatro eventos que sí organizamos desde la dirección de la Escuela de Historia. Todos han sido inéditos por su magnitud y probablemente la Escuela no hacía nada similar desde la década de 1960 o 1950.

2008. Encuentro de Historia Económica del Perú. Organizado en mayo del 2008 por nuestra Escuela junto al Departamento de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad Católica. Reunió a especialistas en historia económica de todo el país para evaluar el estado de las investigaciones en este importante rubro. Por su puesto, participaron como expositores varios profesores y egresados de nuestra Escuela. El Banco Central de Reserva del Perú publicó las actas en el 2010.

2009. Congreso Internacional. 1609-2009. IV Centenario de los Comentarios Reales del Inca Garcilaso de la Vega. Organizado en el Cusco en agosto del 2009 por nuestra Escuela junto al Departamento de Historia de la Universidad Nacional de San Antonio Abad del Cusco. Contó con especialistas en la obra de Garcilaso de la Vega procedentes de universidades del Perú y del extranjero, incluyendo nuestra Escuela. Importante es destacar que el comité organizador incluyó a un grupo de nuestros estudiantes.

2011. I Congreso Internacional Juan Pablo Viscardo y Guzmán y las Cortes de Cádiz en su Bicentenario (1811-2011). Organizado enteramente por nuestra Escuela, se desarrolló en julio del 2011 con la participación de ponentes de diversas universidades del Perú y del exterior, incluyendo claro está a nuestros profesores y egresados. Como parte del congreso, la fundación española “Velarde Zevallos” ha instituido la cátedra Viscardo y Guzmán y, además, premió al mejor ensayo sobre el gran personaje pampacolquino con un viaje académico a España por un mes. El concurso fue solo para estudiantes sanmarquinos. Igualmente, es de resaltar que el comité organizador incluyó a numerosos estudiantes de nuestra Escuela.

2012. V Congreso Nacional de Historia. Organizado enteramente por la Escuela de Historia en agosto de este año, reunió a más de doscientos ponentes de universidades de todo el país y del extranjero. Profesores de nuestra Escuela participaron como coordinadores de los simposios en que consistió el congreso, además de ponentes. Este congreso reinicia la práctica de celebrar congresos nacionales de Historia en nuestro país, práctica abandonada desde 1984. El comité organizador incluyó también a un numeroso grupo de estudiantes y egresados. Las actas del congreso serán publicadas en diciembre de este año en la revista Nueva Corónica de nuestra especialidad.

Otro de los resultados positivos del V Congreso Nacional de Historia ha sido la creación (en vías de regularización) de la Asociación de Historiadores del Perú, a iniciativa de nuestra Escuela. Esta institución tiene como objetivo principal organizar a los historiadores peruanos para fines académicos y, en particular, garantizar la continuidad de los congresos nacionales de Historia y la difusión de la producción de los historiadores peruanos a nivel nacional e internacional.

Un rubro que no fue posible desarrollar ha sido la proyección hacia el magisterio nacional y el público en general. La práctica anterior privilegiaba los llamados cursos de actualización, pero se contentaba con grupos pequeños en tiempos reducidos. Me propuse ampliar el alcance de esta actividad de tanta importancia para dara conocer los avances de nuestras investigaciones entre quienes, como los profesores de colegios, son los grandes divulgadores de la historia entre el gran público. Sin embargo, el profesor al que le encargué la organización de estos cursos no respondió como se había comprometido.

Publicaciones. La Escuela se propuso desarrollar una política editorial que permita poner en vitrina nuestra producción. Esta política incluyó, nuevamente, el apoyo a revistas estudiantiles, pero se centraba en la producción profesional de nuestros profesores y egresados. En esta línea, dos son las acciones tomadas y en ambas, hay que decirlo, ha habido profesores y egresados que han respondido muy bien, pero otros no.

Una es la confección de una historia del Perú por parte de nuestros profesores. Este proyecto puede servir para influir en las concepciones que los estudiantes de institutos superiores tienen acerca de nuestro devenir.

Otra es la edición de nuestra revista Nueva Corónica. En este caso se retoma el título de la revista que editó nuestra especialidad cuando se llamaba Instituto de Historia a inicios de la década de 1960 y que lamentablemente no tuvo continuidad, privándonos de un medio académico de mucho valor. Mi idea ha sido (y es) reflotar la revista para que ahora sí sirva como medio de comunicación académica de nuestros profesores y egresados. La revista es digital pues los medios electrónicos son, además de más baratos que los impresos, más efectivos en cuanto a la difusión e igualmente válidos como materiales publicados para los efectos de la acreditación personal e institucional. Se logró publicar el material de la década de 1960 que nos ha de servir como número uno. El número dos está conformado por las actas del V Congreso Nacional de Historia. El año siguiente ya tendrá un contenido de investigación y se espera indizarla. Para el primer número del 2013 se tienen ya los materiales. La revista cuenta con un comité editorial de nuestra Escuela y un comité consultor compuesto por historiadores de reconocida trayectoria académica y pertenecientes a universidades de América Latina (México, Colombia, Argentina), Estados Unidos y Europa (Reino Unido, España y Francia).

Para finalizar, quiero resaltar que estas actividades han vuelto a poner a nuestra Escuela en el nivel del que nunca debió salir en el ámbito historiográfico nacional e internacional. Solo me resta agradecer a todos los profesores, egresados y estudiantes que confiaron en que sí se podía hacer cosas positivas para nuestra escuela. En particular, quiero agradecer a los estudiantes, egresados y profesores miembros de los comités asesores que me acompañaron en la difícil tarea de la reforma curricular, a los miembros de los comités organizadores de los eventos académicos desarrollados en este lustro.

Por mi parte, reasumo mis actividades de investigación y docencia a tiempo completo que, como es natural, habían sido descuidadas en este tiempo, a pesar de haber podido de todas maneras continuado mis investigaciones, publicado tres libros, varios artículos y participado en eventos académicos en el Perú y el extranjero.


Setiembre del 2012.

Francisco Quiroz



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