Cuando ser cristiano es peligroso

Por Jorge Moreno Matos

La ilusión que la primavera árabe hizo albergar en muchos de que con ella llegaría una época de democratización y modernización a esa parte del mundo dominado por teocracias o regímenes autoritarios, se ha esfumado. La ola de violencia y rechazo contra Occidente que sacude el mundo musulmán por estos días por un estúpido video que ofende la figura del profeta Mahoma, ha vuelto a provocar la preocupación de muchos y devuelto la interrogante de si las enormes diferencias que separan a Oriente de Occidente son tan insalvables como parecen.

Pero mientras las multitudinarias y cada vez más violentas protestas se suceden según pasan los días y ocupan las primeras planas de los diarios y cadenas de televisión, el problema de las minorías religiosas en Oriente y Asia (particularmente, el de las minorías cristianas) parece pasar desapercibido tanto como lo ha hecho durante décadas. En el mapa de la discriminación y opresión religiosa en el mundo, los países donde los cristianos son víctimas de la persecución, la violencia y el odio son legión. Lugares donde ser cristiano es cuestión de vida o muerte. ¿Por qué razón?

>>> Seguir Leyendo... >>>

Persecución sin misericordia

Para el historiador de la Universidad de San Marcos, Carlos Carcelén, profesor de historia de las religiones en la misma, el problema de la persecución de las minorías religiosas en los países de Medio Oriente obedece a cuestiones más complejas. “La minoría cristiana, y en general toda minoría religiosa, apoya al gobernante autoritario de turno que garantice su seguridad y libertad de culto”, nos dice. Esto explicaría porque ahora la persecución contra los cristianos coptos en Egipto ha arreciado.

Tras la caída de Hosni Mubarak, la persecución contra estos ha llegado a un punto en que de quemar iglesias y asesinarlos en las calles en verdaderos pogromos por turbas descontroladas se ha pasado a la persecución casi oficial de ellos. Además, están condenados a desempeñar trabajos de baja categoría y la ley no permite que un no musulmán tenga autoridad sobre un musulmán. Así, se les condena a realizar a trabajos que el resto rechaza. Igualmente están prohibidos de desempeñar una función pública. Si a eso le sumamos que la Asamblea Constituyente que resultó de las revueltas contra Mubarak y que ahora mismo está abocada a la redacción de una nueva constitución, ha recibido el pedido de los partidos islamistas (que son mayoría absoluta en el parlamento) de que los fondos de la Iglesia cristiana copta estén bajo control del estado egipcio, el panorama se pinta sombrío para ellos.

A la fecha, más de cien mil cristianos coptos han presentado solicitudes de emigración a EE.UU. y los países escandinavos ante el temor de que la furia de estos días se vuelque contra ellos. El éxodo es inevitable.

En Siria la situación no es nada diferente y confirma lo afirmado por Carcelén. Mientras el país se desangra en una guerra civil que parece no tener un fin próximo, con la caída de Bashar Al Asad los cristianos saben que su seguridad está amenazada. Al igual que los cristianos coptos de Egipto, los cristianos maronitas de Siria representan el 10% de la población y hasta ahora se han mantenido fieles a Al Asad, quien los protegió durante décadas. Ahora, donde los rebeldes sirios se han hecho fuertes, los cristianos maronitas huyen por miles.

Otro aspecto del problema es el de los países que fueron antiguas colonias. “Hay potencias coloniales que justificaron su presencia para la defensa de las minorías religiosas. Es el caso concreto de Inglaterra, que evitó la independencia de Israel y la India para defender a las minorías religiosas como eran los palestinos en el primero y los musulmanes y sijs en el segundo”. Así, desde este punto de vista, “el imperialismo no es malo porque estos imperios evitaban los conflictos religiosos”, señala Carcelén. Es el caso de muchos países africanos.

En Malí, antigua colonia francesa, tras el golpe de estado en marzo y el triunfo de la rebelión tuareg en el norte del país, que llevó a la proclamación de un estado islamista de raíces salafistas, que sumió todavía más en el caos al país, casi 200 mil cristianos se han visto obligados a huir hacia países vecinos. La razón: la implantación y la aplicación de la sharia (ley islámica) contra ellos.

Otro país africano que se ha ganado a pulso su título de lugar peligroso para los cristianos es Nigeria. Ahí los ataques contra templos y personas tienen nombre propio: Boko Haram, que en lengua nativa significa “La educación occidental está prohibida”. Es un grupo fundamentalista islámico que busca implantar la sharia en toda Nigeria. Hasta ahora han logrado hacer huir a los cristianos del norte del país, en donde dominan 12 de los 36 estados del mismo. Sus atentados terroristas han costado la vida a más de mil cristianos hasta la fecha.

Pero si hay un lugar en el mundo donde ser cristiano es verdaderamente peligroso, ese es Myanmar, la antigua Birmania. Un país en donde el budismo se ha convertido en una seña de identidad nacional y está omnipresente en todos los aspectos de la vida del país. Ahí ser cristiano es poco menos que una anomalía y como tal tiene que ser extirpada. De eso se encargan los propios monjes budistas o el Ejército, de la forma más violenta e intolerante. “No olvidemos que los monjes budistas vietnamitas fueron los que enseñaron a los guerrilleros a pelear contra japoneses, franceses y estadounidenses”, nos recuerda Carcelén.

¿Qué es lo que se viene ahora? Carcelén es muy claro al respecto: “Lo complicado es que en Egipto y Libia se han convocado elecciones libres, lo que significa que habrá una abierta presencia y mayoría de los grupos islámicos extremistas”. Ante esta situación, a las minorías cristianas solo les queda uno de dos caminos: “O refuerzan su postura política de negociación con estos grupos políticos o veremos pronto otro genocidio como el que ocurrió en Bosnia”, sentencia.

Un racimo de confesiones

El cristianismo cuenta en Oriente con un racimo de confesiones que obedecen a distintos ritos y sedes apostólicas.

Entre las que dependen de Roma están los maronitas, caldeos-católicos, melquitas-católicos, armenios-católicos, siriacos-católicos, coptos católicos y latinos. Los que siguen al patriarcados greco-ortodoxo son los armenios-ortodoxo, asirio, siriaco-ortodoxo y copto ortodoxo. Además están los protestantes de diferentes denominaciones

Otro muestra de esta diversidad de confesiones la constituyen los armenios, que huyeron de las matanzas en Turquía durante la Primera Guerra mundial, y que ahora están diseminados por varios países de Medio Oriente y divididos entre ortodoxos mayoritarios, católicos y protestantes.

El rito, muchas veces, es lo que distingue a unas de otras. Entre las iglesias católicas de rito oriental, la más importante y numerosa es la maronita, muy presente en el Líbano y Siria.

En cuanto a las iglesias de rito bizantino, la más importantes es la iglesia melquita o griego-católica.

La cifra

  • 1.600 millones de personas profesan la religión islámica en el mundo. El país con mayor población musulmana es Indonesia, con 204 millones creyentes.
  • 6 millones de musulmanes hay en América Latina.
  • Publicado en el diario El Comercio, el domingo 23 de setiembre de 2012.

    0 comentarios:

    Publicar un comentario