Berlín homenajea a los gitanos, un colectivo olvidado de víctimas del nazismo

Por Gemma Casadevall

Berlín, 23 oct (EFE).- Alemania rinde mañana homenaje al medio millón de gitanos asesinados por el Tercer Reich, colectivo olvidado entre las víctimas del nazismo al que recordará ahora un monumento ante el Reichstag (sede del Parlamento) a modo de testigo contra el olvido.

El monumento, obra del artista israelí Dani Karavan, instalado en un claro entre los árboles del Tiergarten, recordará el genocidio del pueblo gitano, tras más de veinte años de debate político y ciudadano sobre el cómo, dónde y por qué de ese recordatorio.

>>> Seguir Leyendo... >>>

La inauguración tendrá rango de acto de Estado, con un discurso de la canciller Angela Merkel, en presencia de la plana mayor de la política alemana, incluido el presidente Joachim Gauck.

"La cultura del recuerdo es fundamental. Por ello era importante encontrar el lugar adecuado, que sirva a las generaciones futuras, cuando ya no queden testigos con vida", apuntó Merkel, que dedicó a la cuestión su mensaje semanal por vídeo, el pasado sábado.

El emplazamiento para la obra de Karavan está en vecindad con el histórico edificio del Reichstag, la Puerta de Brandeburgo y el solar de 1.900 metros cuadrados con 2.711 bloques de hormigón que recuerda a los seis millones de judíos asesinados por los nazis.

A escasa distancia, en el mismo Tiergarten, se emplazó un monumento conceptual para los miles de homosexuales asesinados por el nazismo, inaugurado en 2008, tres años después del de los judíos.

"Es un homenaje algo tardío, como lo fue el reconocimiento del genocidio al pueblo gitano, en 1982. Pero es una señal importante en estos momentos, en que nuestro colectivo sigue siendo víctima del racismo en media Europa", apuntó Romani Rose, presidente del Consejo Central de los Sinti y Roma, en un encuentro con medios extranjeros.

Para Rose, la trascendencia de recordar al medio millón miembros de las grandes familias centroeuropeas y balcánicas de los Sinti y Roma va más allá del mero reconocimiento de un genocidio, cuyo objetivo era "la aniquilación física de todo individuo de nuestra etnia, fueran bebés o ancianos".

El monumento de Karavan (Tel Aviv 1930) tiene esa doble perspectiva "de mirada al pasado y advertencia para el presente", añadió Rose, en relación a la marginalidad a que sigue castigado ese colectivo y los ataques a sus miembros, sea en Francia, Italia, Rumanía o Bulgaria.

"Hay que romper el cliché de pueblo nómada, que no sienta raíces porque no quiere. Llevamos 700 años en este país, formamos parte de su cultura y sociedad", apuntó Rose, nacido en Heidelberg (sur del país), como su padre, e impulsor del monumento.

El Consejo de los Sinti y Roma se siente "agradecido" al gobierno alemán, que tal vez por razones de responsabilidad histórica se siente más sensibilizado hacia su causa que otros socios europeos.

En el reverso de la moneda sitúa Rose el proceder discriminatorio del expresidente francés Nicolas Sarkozy -a propósito de los desmantelamientos de campamentos gitanos franceses, en 2011- o el asimismo ex primer ministro italiano Silvio Berlusconi.

"Ambos políticos forman parte de un pasado aún muy reciente. Y los ataques y la marginalidad persisten en buena parte de Europa", recordó Rose.

La tardía decisión de erigir ese monumento en Berlín y situarlo "ahí por donde pasan todos los días los diputados" se debió tanto a cierto agravio comparativo de ese colectivo frente, por ejemplo, al judío, como a las largas discusiones sobre su diseño.

El colectivo gitano no tiene un "lobby" poderoso, como el judío o incluso el homosexual, a lo que se sumó que inicialmente su Consejo aspiraba a un recordatorio "monumental" y no "conceptual", como el de Karavan, que será descubierto mañana.

"Estamos satisfechos con la obra de Karavan y sobre todo con el hecho de que sea él el elegido", apuntó Rose, para quien el hecho de que sea un artista israelí refleja "que no hay una rivalidad entre ambos colectivos de víctimas, sino una muy buena colaboración".

Karavan es exponente de artista con obras en medio planeta, desde el monumento a Walter Benjamin en Port-Bou -la población española en que murió este filósofo alemán, junto a la frontera francesa, acosado por la Gestapo- al desierto de Negev (Israel), EEUU, Japón y Europa.


Fuente: Yahoo Noticias (23/10/2012)


0 comentarios:

Publicar un comentario