Odiseas femeninas

Por Ricardo Gonzaléz Vigil

Aplaudamos esta contribución monumental al estudio sobre las viajeras americanas y europeas que se traslada­ron del Viejo al Nuevo Mundo o viceversa, dejando testimonios significativos sobre sus viajes. Otro aporte relevante del Cen­tro de Estudios La Mujer en la Historia de América Latina (CEMHAL), cuyo comité con­sultivo dirige fructíferamente la investigadora peruana Sara Beatriz Guardia, a quien le debemos numerosos escritos va­liosos dentro de los estudios de género sobre las mujeres.

La edición de este caudaloso material (46 artículos) ha esta­do a cargo de la editorial de la Universidad Federal de Grande Dourados, del Brasil. Losandro Antonio Tedeschi, profesor de dicha universidad, especiali­zado en Estudios de Género, Historia e Interculturalidad, subraya la importancia de libros como el que comenta­mos: "Hay una relación entre el género y el poder que necesita ser estudiada, desarrollada, reescrita, puesto que la historia tradicional, antropocéntrica y universalizante, creo el mito del sexo débil, de la impotencia femenina y de su dependencia existencial de lo masculino. [. ..] Hay una amplia historio­grafía del silencio sobre las mujeres, pero ella es quebra­da cuando obras como la que tiene en sus manos permiten visualizarlas, comprenderlas y reconocerlas como sujetos de la historia, como siempre han sido" (pp. 25-30).

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Al respecto, en el prólogo, Sara Beatriz Guardia sostiene meridia­namente: "los viajes fueron territorio masculino, unido a la aventura, la audacia y el va­lor, mientras que las mujeres se mantuvieron confiadas al hogar y a la vida sedentaria. Sin embargo, algunas se aventu­raron más allá de las fronteras permitidas (. ..). Ellas, en uno u otro lado, también fueron protagonistas y artífices de los procesos coloniales, de los capítulos emancipatorios y de los fenómenos migratorios hasta el presente siglo" (p. 9). or su parte, Marina Alfonso Mola (UNED, España) detecta que, si en sus cartas "las propias mu­jeres tienen interiorizado, de forma consciente e inconscien­te, el tópico sobre su inferiori­dad con respecto a los hombres para afrontar la aventura ma­rítima e incluso para expresar sus propias vivencias a través de la escritura", cabe pensar que dicha `modestia', mas bien, "era una coartada para escribir sin levantar sospechas" en un marco machista (p. 12). Y, en el Colofón, Rocío Quispe (Michi­gan State Univ.), conceptúa que "el viaje bien puede verse como escape de una situación opre­siva, oportunidad para nuevas experiencias y/o desarraigo" (p. 941).

Habría tanto que resaltar, ar­tículo por artículo; empero, la brevedad de esta nota nos obli­ga a limitarnos a consignar lo concerniente al Perú: Francisca Pizarro, la hija del conquistador, abordada por la propia S. B. Guardia. La legendaria española Inés Suarez (ficcio­nalizada por Isabel Allende en "Inés del alma mía") que se estableció en el Cusco y luego se sumo a la expedición de Valdivia a Chile (artículos de Barbara Loach, Carville Univ. y Rocío Quispe). Isabela Godin, que cruzo el Amazonas en una pasmosa "travesía de la su­pervivencia" (Carla Almanza, U. Boston). La extraordinaria Flora Tristán (Claudia Barri, U. de Milán; y Diana Milosla­vich, Centro Flora Tristán). La gran viajera española Baro­nesa de Wilson (Leona Martin, U. Susquehanna). La notable novelista Clorinda Matto (Va­nessa Miseres, U. Vanderbilt) y la reconocida modernista Zoila, Aurora Cáceres (Fanny Aran­go, Mansfield U. of Pennsylva­nia; y Arancha Sanz, U. Stony Brook).


Fuente: El Comercio (29/10/2012)


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