Sorpresas en la historia electoral de EE.UU.

Por Jorge Moreno Matos

El presidente Barack Obama y su rival republicano Mitt Romney han llegado a la recta final de una campaña que todavía hoy puede dar sorpresas. Empatados como están en las encuestas, podría repetirse una paradoja que ya antes ha ocurrido en la historia electoral estadounidense: cuando el que pierde en la votación popular, gana la presidencia.

Como recuerdan, los estadounidenses no eligen directamente al presidente y vicepresidente, sino que delegan su voto en un Colegio Electoral contituido por 538 electores (un número proporcional a la población de cada estado) que son quienes los eligen. Este sistema que idearon los padres fundadores y que ya cumplió más de 200 años, pretende ser democrático con aquellos estados como Wyoming, por ejemplo, en donde hay más vacas que personas frente a estados muy poblados y, por lo mismo, con mayor iniciativa legislativa.

>>> Seguir Leyendo... >>>

Así, el candidato más votado se lleva todos los votos de un estado; de ahí la importancia de ganar en los más poblados, aunque sea por la mínima diferencia.

Esto ha dado a resultados tan inesperados como injustos. Es decir, que una victoria sea, finalmente, una derrota.

El más reciente y recordado es el de la elección del año 2000, cuando George W. Bush (republicano) le arrebató la presidencia a Al Gore (demócrata), que con medio millón de votos más que el primero, perdió cuando no ganó en Florida que tiene 29 decisivos electores.

Pero, como dijimos, no ha sido la primera y tal vez no sea la última ocasión. Ha ocurrido hasta en cuatro oportunidades, incluida la elección del año 2000.

La primera vez ocurrió con John Quincy Adams, en 1824, que ganó la presidencia con solo 84 votos de los 261 del Colegio Electoral frente a los 99 que obtuvo Andrew Jackson. Como la Cámara de Representantes dirimió la elección , le otorgó la presidencia al primero. Pese a que Jackson obtuvo el 43,13% de los votos, mientras que Adams solo logró el 30,54%.

En 1876, Rutherford Hayes logró la presidencia frente a Samuel J. Tilden con solo un voto de diferencia, 185 a 184. Ante un margen tan ajustado, la Comisión Electoral le otorgó la presidencia a Hayes. Sin embargo, Tilden había logrado el 50,99% de la votación.

Otro margen ajustado fue el que se presentó en 1888. En esa ocasión Benjamin Harrison obtuvo 47,86% de los votos frente a l 48,66% de Grover Cleveland. Pero al momento de repartirse los votos del Colegio Electoral, Harrison sumó 233 y Cleveland 168.


Publicado en el diario El Comercio de Lima el martes 6 de julio de 2012.


0 comentarios:

Publicar un comentario