Ideal de belleza y mito kitsch: 100 años del hallazgo de Nefertiti

Por Nada Weigelt (DPA)

Berlín, 4 dic (dpa) - "Sensacional trabajo. No sirve describir: hay que ver". Así documentaba el alemán Ludwig Borchardt en su diario de excavaciones hace 100 años uno de los hallazgos arqueológicos más célebres de la historia: el busto de Nefertiti.

La pequeña figura de la mujer del faraón Akenatón había pasado más de 3.000 años durmiendo bajo las arenas del desierto egipcio de Amarna hasta que Borchardt la descubrió el 6 de diciembre de 1912.

Sus proporciones perfectas y su misteriosa sonrisa la convirtieron de inmediato en obsesión de los investigadores e ideal de belleza plástica femenina. Cerca de un millón de personas siguen visitándola hoy cada año en el Neues Museum de Berlín.

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"Nefertiti no era sólo la mujer más bella en tiempos de Akenatón. También era profeta, amante y poderosa líder de carácter divino", explica a la agencia dpa Franz Maciejewski, autor del libro "Nefertiti. La figura histórica detrás del busto".

Hija de un influyente funcionario, Nefertiti se casó a los 16 años con el príncipe Amenhotep, que luego con el nombre de Akenatón fue el primer faraón en introducir por primera vez una religión monoteísta en Egipto en torno al año 1352 antes de Cristo.

La reina, cuyo nombre significa "la bella ha llegado", dio seis hijas a Akenatón. Los científicos aún debaten si también fue madre del célebre faraón Tutankamón.

El hallazgo de su busto hace un siglo marca un momento estelar de la arqueología. Borchardt, arquitecto y egiptólogo, dirigía entonces las excavaciones en Amarna, entre Luxor y El Cairo, a donde Akenatón había trasladado la sede de su gobierno.

El equipo formado por unos 200 investigadores encontró en el sur de la ciudad un taller en excelente estado de conservación perteneciente al parecer al escultor Tutmose. Más de 50 obras en diversos estadios vieron la luz.

La cabeza de Nefertiti, de 47 centímetros de alto y modelada en piedra caliza, se distinguía del resto por un detalle: su detallada y exquisita coloración. "Colores como recién pintados", escribió Borchardt.

El equipo de arqueólogos rescató más de 10.000 piezas de Amarna. Siguiendo la política habitual de entonces, alemanes y egipcios se repartieron el botín y Nefertiti viajó a Berlín. El busto se convirtió pronto en motivo de disputa: El Cairo lo reclamó ya en 1924 cuando la bella reina fue presentada al público en Berlín.

Las reivindicaciones egipcias cobraron nuevo impulso con Zahi Hawass, el famoso arqueólogo apodado "Indiana Jones" por su inseparable sombrero y ministro de Antigüedades de Egipto hasta el año pasado.

Pero la Fundación de Patrimonio Cultural de Prusia nunca cedió: "Nefertiti es la mejor embajadora de Egipto en Berlín", suele repetir su presidente, Hermann Parzinger.

Nefertiti reside desde 2009 en el imponente Neues Museum (Museo nuevo) de Berlín, ubicado en la famosa Isla de los Museos de la capital alemana y renovado por el arquitecto británico David Chipperfield.

El museo celebra el nuevo aniversario de la "Mona Lisa de Amarna" con la exposición "A la luz de Amarna. Cien años del hallazgo de Nefertiti" (6 de diciembre al 13 de abril).

La muestra organizada por el Museo Egipcio y la Colección de Papiros de Berlín presenta por primera vez cientos de tesoros egipcios nunca exhibidos, además del diario de excavaciones de Borchardt y el protocolo del reparto de hallazgos que firmaron entonces Berlín y El Cairo.

A la inauguración el jueves prometió asistir el nuevo ministro de Antigüedades egipcio, Mohamed Ibrahim Ali. Incluso la misma Nefertiti estará pendiente de lo que diga el ministro sobre su futuro.


Fuente: El País de Costa Rica (14/11/2012)


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