A 150 años de la controvertida proclama de emancipación de Lincoln

Por S.R

Este 1 de enero, Estados Unidos celebró 150 años de la Proclamación de Emancipación, acta firmada por el Presidente Abraham Lincoln en 1863, en medio de la Guerra Civil que mantenía al país dividido entre los Estados de la Unión (el norte) y los Estados Confederados del Sur. La conmemoración -con ceremonias, exhibiciones, libros y otros eventos, aunque nada de carácter nacional- ha traído nuevamente al debate el real valor de esta proclama, qué significó y qué extensión tuvo.

Como lo señala un reciente artículo del diario USA Today -"150 years later, Lincoln's Emancipation still sparks debate"-, los estadounidenses han estado en desacuerdo por largo tiempo sobre el verdadero efecto real que tuvo esta acta en la liberación de los esclavos. Pero, se esté de acuerdo o no, no hay nada parecido en la historia del país. "Fue el producto de la más difícil decisión tomada por el Presidente más complejo durante un conflicto crucial. Ordenó la más grande confiscación de propiedad privada en la historia de EE.UU... y le aseguró a Lincoln un lugar en el panteón americano", señala el diario.

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Como toda tradición histórica que se enseña someramente en el colegio, para los expertos el acta se lee poco y ha sido mal interpretada. Algunas preguntas y controversias son, por ejemplo, ¿a quiénes liberó? ¿Cuándo fue publicada? ¿Lincoln era emancipador o renuente a tal proceso?

Sobre la primera pregunta, la proclama de emancipación fue una orden militar para alcanzar un objetivo de guerra, y no buscaba terminar con la esclavitud ni volver ciudadanos a los negros. De hecho, sólo emancipó a los esclavos de los estados rebeldes; es decir, los confederados, los que alcanzaban el orden de 3,2 millones de personas de un total de 4 millones de esclavos en el país. En aquellos estados esclavistas fronterizos con la Unión que no se sesionaron, como Maryland, Delaware, Kentucky, Missouri o la región sur de Louisiana (que no se rebeló), los esclavos seguían en su misma situación.

Dada la guerra, obviamente que el decreto era letra muerta en los estados del sur, pero sí liberó a cientos de miles que habían huido al norte. Aún así, fue un paso vital en el proceso de emancipación. Sólo en enero de 1865, y tras los esfuerzos del Presidente, se aprobó la 13 enmienda que abolió la esclavitud para todos.

Sobre cuándo fue emitido el decreto, la pregunta cabe en el contexto de que el tema sobre abolir o no la esclavitud había sido discutido por Lincoln con sus partidarios varias veces antes y durante la guerra. Se temía que su acto fuera inconstitucional y que incitaría a los esclavos a una revuelta violenta. Por lo mismo, el presidente firmó una versión preliminar el 22 de septiembre que ofrecía 100 días para cumplir la orden de liberar a los esclavos. Pasado el plazo, el 1 de enero de 1863, Lincoln firmó el acta, aunque con modificaciones (permitía a los liberados ingresar a las fuerzas militares de la Unión o ser enviados a África).

Este punto lleva a la siguiente duda: ¿era o no Lincoln un gran emancipador? El artículo del Usa Today recoge las opiniones de historiadores como James Oakes, que en su último libro, Freedom National, señala que Lincoln era más que escéptico con la proclama, o Lerone Bennet Jr., ex editor de la revista Ebony, que lo describe como un racista que soñaba con una América completamente blanca. Por el contrario, muchos historiadores -el mismo Oakes- reconocen que el Presidente fue más entusiasta que renuente, y de hecho firmó el acta a pesar de que su partido había perdido asientos en una elección del Congreso. Lincoln señaló, además, tras la firma, que "nunca en mi vida he sentido más certeza en que he hecho lo correcto firmando estos papeles". Su posterior compromiso en lograr aprobar la enmienda 13 demuestra su convicción.Finalmente, el artículo señala que para evaluar estos 150 años habría que analizar lo que ocurrió en 1963 cuando se cumplieron 100 años de la proclamación de emancipación. En esa época, el Presidente Kennedy no asistió a la ceremonia, tampoco líderes de derechos humanos. No hubo ningún orador negro. El país estaba inmerso en la Guerra Fría y, por sobre todo, en la lucha por los derechos civiles, liderada por Martin Luther King. Once meses después, Luther King leía su famoso discurso I have a Dream en Washington, diciendo aquello que en enero se obvió: que los negros en Estados Unidos no eran todavía libres. La Ley de Derechos Civiles fue aprobada en 1964.


Publicado en Artes y Letras del diario El Mercurio, de chile, el domingo 6 de enero de 2013.


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