Alegato por una mayor promoción de nuestros historiadores

Hoy estuve en la conferencia de una importante historiadora en una universidad privada. Fui, como ya es mi costumbre, para grabarla porque prometía mucho. Lamentablemente se me indicó que no podía hacerlo porque no había pedido el permiso respectivo, lo cual es cierto. Es la tercera ocasión en que me ocurre esto, así que me gustaría hacer un breve comentario al respecto.

Salvo dos, a lo máximo tres instituciones (la Universidad Católica, el Centro Cultural Inca Garcilaso y el Instituto de Estudios Peruanos), son pocas las instituciones que graban las conferencias que se organizan en sus recintos y en las que en muchas ocasiones son historiadores las que las dictan. Cuando empecé yo a hacerlo fue por la sencilla razón de que las conferencias que dan nuestros historiadores casi no existen para la red; y es una lástima porque se pierde un material y aporte verdaderamente valioso. Como el de hoy, por ejemplo, en que Cecilia Méndez habló sobre Túpac Amaru y su memoria proscrita.

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Por experiencia sé que cada vez que llamo para pedir permiso para grabar una conferencia, ocurren una de dos cosas: o me tienen en el teléfono un buen rato pasándome de anexo en anexo averiguando quién es el que tiene que dar el permiso respectivo hasta aburrirme; o, en el peor de los casos, me informan que, lo sentimos, no se puede. Por eso, un poco más audaz, ahora iba directo al lugar, montaba la cámara y empezaba a grabar. Si ocurre que me dicen, muy educadamente, que no puedo hacerlo porque no he pedido permiso, pues la apago, también muy educadamente. Sin chistar ni protestar porque están en su derecho.

Pero es una lástima que esto ocurra porque si no fuera por las tres instituciones mencionadas, sería muy poco lo que sabemos sobre lo que hacen y dicen nuestros historiadores. Qué están investigando, qué leen, qué escriben, con quién polemiza o dialogan académicamente. Por último, que están vivos. No sabríamos nada de ellos.

Quien se haya tomado la libertad de revisar los vídeos que tenemos en el blog se percatará de que cada video subido ha sido editado con los créditos respectivos de la institución donde fue grabada la conferencia, presentación de libro o charla. Más aún, si se toman la molestia de revisar el blog mismo (y de rastrearlo en Internet Archive) podrán comprobar que este no tiene publicidad de ningún tipo, lo que significa que tampoco se lucra con el blog o sus contenidos.

Hago esta salvedad porque creo que ya llegó la hora de decir, como ameritan estos casos, que a la tercera va la vencida. Voy a dejar ya de intentar grabar más conferencias. Por lo menos en los lugares donde sé que debo pedir permiso anteladamente y el cual se me va a negar (si es que antes no me han paseado por las líneas telefónicas). Me voy a conformar con entrevistas a historiadores y una que otra cosa por ahí que ya se me ocurrirá para ‘visibilizar’ a nuestros historiadores que solo existen, muchas veces, solo en una nota de prensa.

Tengo pendiente la edición de la serie de vídeos que grabé en el Instituto Riva Agüero de su curso de verano para maestros de este año y los de la Casa Museo Mariátegui del ciclo dedicado a Hobsbawm, que hasta ahora no había podido hacerlo porque mi máquina sufrió un accidente y se estropeo el disco duro. Esa ha sido la razón de que no haya podido hacerlo hasta ahora. Pero hoy, que ya conseguí el dinero para pagar la reparación (que no me salido nada barato, por cierto), voy a recogerlo y tendré listos los vídeos la próxima semana.

Así que este alegato es para agradecer al Instituto Riva Agüero y a su generoso personal las facilidades que siempre me han brindado para realizar mi trabajo de difusión de las actividades de nuestros historiadores. Y a la Casa Museo Mariátegui, igual de generosa y colaboradora conmigo. Una colaboración que espero ampliar la próxima semana en que se inicia su esperadísimo Coloquio de Estudios Históricos del Siglo XX.

Pero ante todo es un alegato para pedirle (casi reclamarles) a las universidades, centros de investigación e institutos que se tomen la molestia de grabar las conferencias de nuestros historiadores porque es una faceta de su trabajo que no debe perderse por ningún motivo. Yo, por mi parte, ya me cansé. Tiro la toalla

Ojalá alguien tome el testigo.


1 comentario:

  1. Estimado Jorge, comparto tu interés por visibilizar el trabajo de intelectuales peruanos contemporáneos con aportes fundamentales como los de Cecilia Méndez, por ejemplo, y es por eso que organizamos en la Escuela de Ciencia Política de la UARM la conferencia a la que aludes en tu post.

    Aprecio el trabajo que haces en tu blog y coincido contigo en lo importante que es poder tener registro audiovisual que permita mayor difusión del trabajo de historiadores e historiadoras, pero creo que te equivocas al asumir que hay un ánimo del tipo "perro del hortelano" (al que aludes con la foto del post) detrás del pedido de que no grabes sin solicitar previamente el permiso respectivo. En el caso de la conferencia de ayer, podías haber llamado o escrito un email con antelación, más aun cuando conoces a varias personas en la institución, en vez de ser audaz y simplemente montar la cámara y empezar a grabar (tal y como tú mismo señalas que has decidido hacer últimamente). Mencionas que no siempre has tenido las facilidades para grabar en otras instituciones, pero creo que no debes asumir que siempre has de encontrar dificultades o negativas en todos lados y que por lo tanto es mejor hacer a un lado las formalidades.

    Te explico mi decisión de pedirte que no grabes al darme cuenta minutos antes del inicio de la conferencia que había una cámara no autorizada allí. En una ocasión anterior un ponente se sintió muy preocupado porque al final de su presentación resultó que había sido grabado por una persona que nadie pudo identificar y protestó, con razón, por ello. Desde entonces, yo tengo mucho cuidado con estos temas. Es cierto que en la universidad no siempre contamos con los recursos que nos permitan grabar todos los eventos que organizamos y por eso, como dije al inicio, aprecio tu trabajo. Pero creo que podríamos haber coordinado un esfuerzo conjunto si simplemente hubieras comunicado tu intención de grabar la conferencia con anterioridad, por ejemplo vía email. La coordinación anticipada me hubiera permitido avisar a la ponente con tiempo, para asegurarme de que estuviera de acuerdo, y te hubiera pedido que nos facilites luego el link al video y a tu blog para difundirlo en la comunidad universitaria.

    Quizás en el futuro haya posibilidad de coordinar actividades conjuntas en la línea de dar a conocer y debatir contribuciones académicas de historiadores y otros investigadores peruanos.
    Un cordial saludo,

    Carmen Ilizarbe

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