Comilonas y droga en el antiguo Perú

Por Denis Merino

Las grandes orgías plenas de excesos carnales de la antigua Roma y otras civilizaciones de la antigüedad, no fueron exclusividad de esos imperios. También los poderosos miembros de la Cultura Chavín realizaban, hace más de dos mil años, comilonas con licor y hasta con alucinógenos.

A esta conclusión llegó el arqueólogo Christian Mesía, luego de realizar con otros especialistas numerosos estudios en un basural de la época, ubicado cerca al Centro Ceremonial Chavín de Huántar, en la actual provincia de Huari de la región Áncash.

“Desde tiempos remotos se organizaron festines como escenarios donde interactuaron y negociaron variados segmentos de un sistema social en Perú. En Chavín de Huántar se hallaron vestigios arqueológicos de banquetes supra comunales recuperados de un extenso basural estratificado perteneciente al Formativo Tardío de los Andes Centrales, entre los siglos 800 a 500 a.C”, dijo el actual asesor del viceministerio de Patrimonio Cultural e Industrias Culturales del Ministerio de Cultura durante su disertación “Banquetes y Poder en Chavín de Huántar”, que desarrolló en el Museo Nacional de Arqueología, Antropología e Historia del Perú (MNAAHP).

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El científico expresó que con esos festines, que consistían en comidas con animales como venados, vizcachas, charqui de llamas, cuyes y hasta mariscos de la costa, acompañados de papas y en algunos casos maíz, se agasajaba a autoridades de otras zonas con el fin de sellar alianzas, negociar lealtades o bien demostrar poder.

“Es como ahora en que los mayordomos de pueblos andinos del interior dan de comer y beber a la gente hasta por una semana, en ese lapso se siente y es considerado como un rey. En ese entonces se daba una jerarquía de banquetes según el rango de los visitantes”.

MARISCOS EN CUATRO DÍAS

Para llegar en buen estado hasta la zona principal de la Cultura Chavín, los que transportaban los mariscos, posiblemente desde la costa de Casma, lo que demoraba unos cuatros días, lo hacían en depósitos con sal.

Las comidas, según el exdirector del MNAAHP, del Museo Nacional Chavín y del Museo de Arte Precolombino Casa de Alabado en Quito, eran servidas en grandes platos de cerámica y eran degustados con licores, restos de los cuales se hallaron en el basural analizado donde se halló dieciséis mil fragmentos de material arqueológico.

“En el basural que tenía 22.3 metros cúbicos se encontró una cantidad inusual de 220 kilos de restos de carne, así como ollas sin cuello de 25 a 30 centímetros de diámetro, botellas, vasos, platos, cuencos con medidas estandarizadas, jarras para beber”.

Pero no solo se trataba de comida y licor, sino que además en esas y otras ocasiones los antiguos peruanos del norte usaban alucinógenos como las semillas de planta denominada Anadenanthera.

En botaderos se encontraron además objetos en forma de tubos fabricados con huesos de camélidos y aves, que servían para aspirar la droga por la nariz, después de ser molida. “Podía ser una aspiración asistida, es decir con ayuda de otra persona que soplaba por un lado del objeto largo y con huecos o bien directamente”.

Mesía dijo que el consumo de alucinógenos se aprecia en las famosas cabezas clavas de Chavín, donde se aprecian fluidos nasales, “la planta provoca también arrugas en el rostro y picazón en la cabeza, lo que se nota en diversos ceramios. Ellos creían que al usar estos sicoactivos se aproximaban a los dioses”.

De otro lado, destacó la sabiduría de los Chavín que destacaron en ingeniería hidráulica al construir varios canales con fines ceremoniales, así como también grandes proyectos arquitectónicos. “Incluso muchos banquetes están relacionados con construcción y destrucción”.

“Tuvieron la genial idea de construir un centro ceremonial en una zona conocida por sus riesgos geológicos como aluviones y desbordes, era una forma de dar a entender que tenían control sobre los apus (cerros), lo que les daba autoridad. La zona principal del centro ceremonial abarcaba siete hectáreas, aunque en total tenía 30 hectáreas”.

Finalmente, explicó que el periodo principal de la Cultura Chavín con sus importantes construcciones desapareció como consecuencia de un gran terremoto, lo que fue comprobado con diversas investigaciones.


Fuente: Diario La Primera (30/6/2013)


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