España estaría evaluando presentar una protesta formal por la utilización de la Casona como salones de clases

La suerte de la Casona de San Marcos parece ya decidida por un Rector incompetente y un decano a quien el cargo le quedó demasiado grande. A no ser que ocurra un pronunciamiento firme del Ministerio de Cultura, del ICOMOS o de alguna otra entidad relacionada con la cultura, lo más probable es que desde el próximo mes de julio 935 alumnos del pregrado de Derecho de San Marcos inicien un semestre académico en nueve ambientes de la vieja Casona de San Marcos, hoy Centro Cultural de esa universidad.

Según el documento que adjuntamos al final, el Dr. José Horna Torres, decano de la Facultad de Derecho, ha instruido ya a la oficina respectiva de su facultad que se disponga la adecuación de los ambientes que se señalan en el mismo para recibir a esa abrumadora población estudiantil. Lo que indica, indefectiblemente, que este ya contaría con la autorización del Rector, Pedro Cotillo, para llevar a cabo semejante despropósito.

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Según el documento en cuestión, lo que más llama la atención y resulta un verdadero disparate es la utilización de uno de los depósitos del Museo de Arte de la Universidad como salón de clases para 150 alumnos. Hombre de leyes uno, y galeno el otro, Horna y Cotillo desconocen por completo el funcionamiento y las tareas de un museo.

Y es que para un museo nada hay más sagrado y de cuidado que los depósitos donde se guardan las obras de arte o piezas de su colección que no se exhiben. Y esto porque, para asegurar la conservación de los objetos, los depósitos siguen rigurosas normas de climatización, ambientación y control de humedad que aseguren la conservación de las piezas. Cualquier organismo ajeno a ese ambiente, no solo altera las condiciones que deben conservar las piezas, sino que daña las piezas mismas. Si a eso le sumamos el hecho de que se trata del almacén de los retratos de rectores y decanos de San Marcos (de los cuales, la universidad publicó un catálogo de lujo), el disparate es mayúsculo. Así de dramática es la situación en la Casona de San Marcos.

Ante este panorama, y pese a la atención que algunos medios han prestado al caso, resulta lamentable que al silencio oficial de las instituciones arriba mencionadas, se sume el de la Escuela de Historia de San Marcos que tampoco se ha pronunciado hasta ahora al respecto. Más aún, hay docentes de esa escuela profesional que justifican la utilización de la Casona de San Marcos aduciendo que los estudiantes de Derecho no pueden estudiar en su facultad ante el riesgo que significa ahora ese edificio, declarado inutilizable por el INDECI.

Pero quien sí estaría por pronunciarse en los próximos días sería el Arq. Juan De la Serna, principal funcionario del equipo español que tuvo a su cargo la restauración y puesta en valor de la Casona, financiado con recursos de la Agencia Española de Cooperación Internacional y Desarrollo (AECID) y que, mediante convenio suscrito entre la Universidad y aquella, estipulaba que su uso sería estrictamente como centro cultural.

Llegará a ese extremo Cotillo, ¿a que le recuerden que los convenios firmados se respetan, al igual que los monumentos históricos?











2 comentarios:

  1. Buenos días. Ese triste y sucio Decano de derecho es una persona terriblemente ignorante, no es posible que haya pasado por alto los puntos que se indican en esta publicación, se supone que los sanmarquinos somos inteligentes y tenemos un nivel intelectual superior al común; por lo tanto un Decano debería superar el promedio. Me da mucha lástima que las demás autoridades se hagan de la vista corta. Estudié en la Escuela de Arte de la Facultad de Letras, es hora que se pronuncien al respecto.

    El lunes por la tarde iré a ver qué pasa.

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  2. Tiene Ud. razón, Además de la Escuela de Historia, tampoco se ha pronunciado hasta el momento la Escuela de Arte de la Facultad de Letras. Un silencio que a estas alturas resulta tan molesto como cómplice.

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