Una lección de historia de Don Sofo

Las personas no terminan de entender que saber historia (aunque sea un poco, y más si es de la propia) puede resultarles no solo muy provechoso, sino también evitarles malos ratos e incluso el hacer algunos papelones. El lamentable comentario que figura al lado es un ejemplo de lo dicho y que me hace recordar un episodio.

Por la década de 1950, Luis Felipe Angell, el celebérrimo Sofocleto, escribía su “Sofocleto en dos columnas” en El Comercio que desataba las iras más destempladas del entonces presidente Manuel Prado y Ugarteche, quien carecía de todo sentido del humor y era muy susceptible a las críticas. Prado intentó presionar para que El Comercio no publicara las columnas de Sofocleto, pero su intento se estrelló contra la decisión de sus directores de no censurar a un periodista (hay que ver cómo cambian los tiempos). Entonces Prado recurrió a lo que los políticos (y tal parece ser que ahora algunos periodistas también) suelen recurrir: la amenaza laboral.

>>> Seguir Leyendo... >>>

Un interlocutor presidencial sostuvo un diálogo telefónico con el entonces canciller Raúl Porras Barrenechea, quien le transmitió el mensaje a Sofocleto, quien se desempeñaba como secretario del ilustre historiador (pocos hay quienes saben que el célebre humorista era un brillante diplomático de carrera). La respuesta de este no pudo ser más digna como dignísima fue, también, la respuesta de Porras al interlocutor una vez que le entregó la respuesta del escritor. El diálogo que sostuvieron fue más o menos este:

- Dígale a Sofocleto que no puede seguir escribiendo esas columnas contra el presidente.
- Ya se lo he dicho y me dice que seguirá haciéndolo.
- Se da cuenta que no puede hacerlo porque trabaja para este gobierno.
- También se lo he dicho y su respuesta ya se la he transmitido: él no trabaja para este gobierno, él es empleado del Estado peruano.
- ¿Y usted qué piensa?
- Que tiene toda la razón. Él es un diplomático de carrera al servicio del Estado, no del gobierno de turno. Las personas pasan, el Estado permanece y permanecerá después que todos nosotros nos hayamos ido.
- ¡Clac!

Como dije, la gente debería saber algo de historia antes de hacer, decir o escribir cualquier cosa. Nos evitaríamos tantos problemas.


1 comentario:

  1. Exelente lección para la Demandante y la Jueza del Periodista Rafo Leon.

    ResponderEliminar