El regreso de la historia de América Latina

Por Luis Díaz

El doctor en Historia Gustavo Guevara disertó días atrás en la cátedra Che Guevara. "Hay algo indudable: lo actual es distinto a los 90. Hay procesos con dinámicas y agendas distintas", dijo al referirse a la situación política actual de Latinoamérica.

Guevara es doctor en Historia de la Universidad Nacional de La Plata, profesor a cargo de la cátedra Problemas Latinoamericanos Contemporáneos en la UBA, y adjunto de Historia de América III de la Universidad Nacional de Rosario, donde además es director del Centro de Estudios sobre América Latina Contemporánea.

Hace pocos días fue disertante de la cátedra Che Guevara de Ciencias Humanas de la UNLPam, sobre "El marxismo en América Latina: Mariátegui y el Che".

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"En el mundo académico se han ido produciendo algunos fenómenos interesantes de registrar. En la década de los 90 (la historia de América Latina) fue un área marginada dentro de la universidad pública. Hubo algunos fenómenos emblemáticos como la caída del muro de Berlín, el Consenso de Washington y la corriente sobre el fin de la historia (Francis Fukuyama, 1992): ante esto se acentuó una corriente conocida como 'historia en migajas', que consistió en hacer microhistoria, perdiendo las líneas más generales que hacían al contexto, y perdiendo lo que hacía a (la historia de) América Latina y el Caribe", dijo Guevara a Diario Textual.

Para el docente, en Argentina el contraste apareció tras los hechos del 19 y 20 de diciembre (de 2001) que partieron aguas con la gente en las calles, abriendo una nueva agenda. La historia de América Latina se convirtió en nuevo centro de interés. En la UBA se recuperó la cátedra Problemas en latinoamericanos Contemporáneos, que no se había dictado en los 90.

-¿Qué hecho histórico tomaron como punto de partida?

-Hicimos centro en parte de lo que el neoliberalismo quiso eliminar, la cuestión de la revolución. En 1989 cuando se cumplieron los 200 años de la revolución francesa, el revisionismo encabezado por el historiador Francois Furet construyó un discurso crítico de la concepción misma de la revolución. Para abandonar cualquier utopía, terminaron descalificando la revolución francesa, como a cualquier otra revolución, porque decían que terminaba en totalitarismos de los jacobinos, de Stalin, o de quien fuese. Si la revolución había sido el tema de los 60, ahora con el fin de la ideología había que abandonar esa concepción.

-¿Qué hicieron ustedes?

-Armamos un programa comparando las principales revoluciones latinoamericanas del siglo XX, la mexicana de 1910, la boliviana de 1952, la cubana de 1959 y la sandinista de 1979. No pasamos por alto la experiencia del caso chileno de la Unidad Popular de Allende.

-No incorporaron al peronismo del 46.

-Tomamos un criterio duro para definir revolución, donde se combinan la situación revolucionaria con el resultado revolucionario, y aparece allí la destrucción del Ejército como emblema del Estado. Desde ese punto de vista el caso del peronismo no encajaba en este criterio. Además –(los historiadores) solemos ser medio esquizofrénicos con estos temas- en el caso de la materia América Latina no se estudia Argentina y viceversa.

"Cómo cambiar el mundo"

El libro del historiador Eric Hobsbawm "Cómo cambiar el mundo. Marx y el marxismo" (2011) generó un debate entre varios historiadores argentinos. "La obra es muy rescatable pero aparece un vacío a la hora de evaluar el marxismo en América Latina", dice Guevara.

"Menciona apenas una vez a Mariátegui sin analizar sus aportes, y dos veces al Che Guevara, encasillándolo en un voluntarismo político típico de los años 60, pero deja de lado aportes muy importantes que hizo". Esto motivó el debate e incluso un libro colectivo "Sobre las revoluciones latinoamericanas del siglo XX" (2013), coordinado por Guevara.

José Carlos Mariátegui fue un escritor y político marxista peruano con una actuación muy fuerte e influyente, entre la primera guerra mundial y su muerte en 1930. Impulsó un proyecto editorial para publicar revistas y libros de difusión cultural, entre ellos "Los siete ensayos de interpretación de la realidad peruana". Para Guevara se trata del libro más importante escrito desde el marxismo sobre América Latina. "Es una obra muy rica, en las antípodas de los manuales dogmáticos de la Unión Soviética. Fue muy original y de un gran aporte en todo sentido. Es un intento de analizar y contribuir a la formación de un sujeto social plural para la transformación de la sociedad en los países de América Latina. Reivindica la construcción de un proyecto alternativo en base a las especificidades de nuestras sociedades".

Actualidad latinoamericana

Guevara no esquivó un comentario sobre la actual etapa política de América Latina. "Hay algo indudable: lo actual es distinto a los 90. Hay procesos con dinámicas y agendas distintas. El proyecto del ALCA quedó abortado en el encuentro de Mar del Plata pero el imperialismo norteamericano no renuncia, busca otras estrategias".

Advirtió que la historia de los procesos de acumulación y transformación son de "largos plazos, no hay revolución instantánea".

"América Latina atraviesa un proceso heterogéneo, complejo, con distintos ritmos que está cuestionando la lógica del neoliberalismo, pero si no se avanza en destruir la lógica del capitalismo, que es de donde se deriva el neoliberalismo, es imposible decir que estamos en presencia de otra cosa", expresó.

"Hay aportes muy fuerte para el debate, como el caso de Chaves y el Socialismo del siglo XXI o el capitalismo serio, como se dice en Argentina, que son formas distintas del neoliberalismo, pero también del socialismo planteado en el siglo XX. Habrá que ver cómo influyen los movimientos sociales en una dinámica que está abierta. Está claro que hay que alimentar este proceso para ir hacia una alternativa distinta con cambios más estructurales, para que no sea solo una transición", concluyó.


Fuente: Diario Textual (29/8/2013)


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