Octava sacerdotisa prehispánica confirma poder de mujeres hace 1.200 años

El hallazgo en el norte de Perú de una nueva tumba de una sacerdotisa prehispánica, la octava encontrada en más de dos décadas de investigación, confirma que poderosas mujeres gobernaban esa región hace 1. 200 años, según arqueólogos.

Los restos de esta mujer perteneciente a la cultura Moche o Mochica, desarrollada entre el los años 200 d.C. y el 700 d.C., fueron descubiertos a finales de julio por arqueólogos en la provincia de Chepén, región La Libertad (norte de Perú), sumándose a otros sorprendentes descubrimientos en la zona.

La evidencia de mujeres gobernantes en la región La Libertad viene asombrando a los científicos. En 2006, en el distrito de Magdalena de Cao (La Libertad), se descubrió a la famosa “Señora de Cao”, considerada como una de las primeras mujeres gobernantes mujeres de Perú, que murió hace unos 1. 700 años.

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“Este hallazgo deja en claro que en esta zona gobernaban mujeres y no sólo solo serían las jefas de rituales, sino las reinas de la sociedad mochica”, dijo a la AFP Luis Jaime Castillo, director del proyecto arqueológico San José de Moro.

“Es la octava sacerdotisa descubierta, sólo solo hemos encontrado tumbas de mujeres en las excavaciones y nunca de hombres”, agregó. La sacerdotisa estaba “en una imponente cámara funeraria de 1. 200 años”, (de antigüedad)”, explicó el arqueólogo, quien señaló que los mochicas eran conocidos como maestros artesanos y grandes constructores de ciudades de barro.

“La cámara funeraria de la sacerdotisa es de barro, en forma de 'L' y estaba cubierta con placas de metales de cobre en forma de olas y de aves marinas. Cerca de su cuello, una máscara y un cuchillo (tumi)”, explicó Castillo.

La tumba, pintada con dibujos de colores rojo y amarillo, tenía además a sus lados unos diez nichos repletos de ofrendas de cerámica de varios tamaños, la mayoría pequeñas vasijas.

“Acompañaban a la sacerdotisa los cuerpos de cinco niños, dos de ellos bebés, y dos adultos, todos sacrificados”, precisó el investigador tras indicar que en la parte superior del féretro se encontraron dos penachos que representan un ave pescadora en picada. La cámara funeraria fue diseñada con una entrada y en ella se montó una exposición de piezas colocadas ordenadamente, cumpliendo posiblemente una función, agregó.

Cementerio de la élite

Julio Saldaña, arqueólogo responsable de las labores en la cámara funeraria, dijo que el descubrimiento de la tumba confirma que la localidad de San José de Moro, provincia de Chepén, es un cementerio de la élite mochica y que las tumbas más ricas pertenecen a mujeres.

“Estamos ante un lugar dedicado al culto de los ancestros, en cuyo alrededor los súbditos mochicas dejaron múltiples evidencias como cántaros de diferentes tamaños y cocinas para la elaboración de la chicha (bebida oriunda de Perú a base de maíz jora)”, dijo.

En el ajuar funerario de la sacerdotisa se halló una finísima pieza de cerámica polícroma, diseñada con iconografía moche, en la que se colocó una corona de plata y cobre dorado, en forma de penacho, ubicada a la altura de la cabeza del personaje de élite.

Debajo del cuerpo de la mujer había una fina capa de arena y a la altura de la cintura se encontró una copa ceremonial y piezas de regular tamaño de Spondylus (conchas que eran utilizadas por la nobleza en la época prehispánica) en cada una de las manos de la mujer noble. También se encontraron ofrendas a la altura de los pies.


Fuente: Diario 16 (25/8/2013)


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