Discurso de incorporación como Profesor Emérito de San Marcos de Miguel Maticorena Estrada, a cargo de Freddy Cabanillas

Dr. Manuel Burga, rector de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos
Dr. Gustavo Solís, secretario general de la universidad
Dr. Jorge Silva, decano de la Facultad de Ciencias Sociales
Dr. Miguel Maticorena
Señores profesores, estudiantes, amigos todos.

Es para mi un altísimo honor y motivo de gran alegría, tomar la palabra en este día, en el que la UNMSM concede el doctorado emérito a uno de sus más notables profesores, Don Miguel Maticorena Estrada, historiador de impecable trayectoria, infatigable animador cultural y maestro formador de jóvenes historiadores.

El doctor Maticorena nació en Castilla, Piura el 5 de julio de 1926. Fueron sus padres don Víctor Maticorena y doña Jovita Estrada. La vocación de historiador se remonta a sus años juveniles, cuando se nutrió de sus maestros en Piura, de los relatos de la gente, de la relación con escritores locales, de los amigos en Trujillo; así se fue consolidando lo que sería una opción para toda la vida. En 1947 empieza la relación con la UNMSM, donde fue discípulo de historiadores de la talla de Raúl Porras y Ella Dunbar Temple.

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En 1950 partió becado a España, donde permaneció dos décadas, investigando en archivos y bibliotecas. El profesor Maticorena estuvo ligado a la Escuela de Estudios Hispanoamericanos y colaboró con intelectuales renombrados como Antonio Muro Orejón, Ramón Carande y Marcel Bataillon. En 1971 volvió al Perú y rápidamente se convirtió en uno de los pilares de la enseñanza de la historia en San Marcos. Y aunque ahora está jubilado, su casa siempre tiene las puertas abiertas para los jóvenes historiadores que quieren aprender del maestro. ¿Quién no ha estado en casa de Maticorena, recibiendo el caudal de conocimientos y los sanos consejos de todo lo que este hombre ha aprendido en la vida?

En su brillante trayectoria el profesor Maticorena tiene innumerables reconocimientos y ha asumido importantes responsabilidades, como por ejemplo: es miembro de la Sociedad Internacional de Americanistas, miembro de la Academia Nacional de Historia de Argentina, de la Academia Nacional de Historia de Venezuela, de la Real Academia de la Historia de España y por supuesto de la Academia Nacional de Historia del Perú. Ha recibido el premio Bauzate y Meza de periodismo en dos oportunidades (1979 y 1982), así como la medalla de la ciudad de Piura (2003). Fue miembro de la Comisión Nacional del Bicentenario de la Revolución de Túpac Amaru y ejerció la dirección de la Escuela de Historia de San Marcos entre 1993 y 1995. Es también profesor honorario de la PUCP, organizador del Comité Peruano de Ciencias Históricas y presidente de la filial peruana de la Asamblea Amistosa Literaria.

En San Marcos, el profesor Maticorena creó los cursos Historia de la UNMSM y la Idea de Nación en el Perú, y es además fundador e incansable organizador de los famosos coloquios de historia que desde 1993 reúnen a investigadores jóvenes y consagrados en maratónicas jornadas de discusión e intercambio. Se trata de los coloquios de Historia de Piura y Tumbes, de Historia de Lima, San Marcos en su Historia y los Cronistas del Perú; eventos en los que muchos de los aquí presentes han participado, a veces obligados por el maestro Maticorena.

Nuestro homenajeado es un prolífico escritor. Entre sus obras más resaltantes debemos destacar:

Pleitos colombinos, coautor de la revision paleográfica (1964)
Sobre el concepto de cuerpo de nación en el siglo XVIII (1974)
José Baquíjano y Carrillo, en el T. 1 vol. 3 de la Colección Documental de la Independencia del Perú (1976)
Idea de nación en el Perú (1993)
Historia de Lima y otros temas (1999)
San Marcos de Lima universidad decana de América (2000)
Pról. al libro de Oswaldo Holguin El doctor Diego de Salinas (2002)
Nación e historicismo en Jorge Basadre (2003).

Pero como todos sabemos, el profesor Maticorena prefiere el formato de artículo, es su estilo (admira a Azorín) y son aproximadamente 300 trabajos publicados en: Estudios Americanos, Anuario de Estudios Americanos, Enciclopedia de Cultura Española, Enciclopedia Salvat, Enciclopedia Larousse, ABC de Sevilla, Cielo Abierto, Época, Sequilao, Alma Mater, El Comercio, El Nacional, La Crónica, La Prensa, etc., etc.

Los aportes de Maticorena a la historia del Perú abarcan diversos temas. Sus investigaciones han permitido esclarecer asuntos tan importantes como el testamento y las relaciones familiares de Cieza de León, los viajes de Pizarro, el nombre del Perú, la Relación alemana de 1534, la crónica de Vásquez de Cepeda, el manuscrito de La Florida del Inca de Garcilaso, el origen converso de numerosos cronistas y otros intelectuales de la colonia, la teoría de la historia en Basadre, estudios sobre Pascual de Andagoya, Polo de Ondegardo, Herrera, Zárate, Baquíjano, Túpac Amaru, Viscardo, León Pinelo, Porras y muchos mas.

Otro aporte notable es su estudio sobre la idea de la restitución andina, en Las Casas, Garcilaso y Túpac Amaru.. En realidad hay dos versiones de la restitución. Una de derecho privado: devolver el dinero mal habido de las encomiendas y otra de derecho público: restaurar en parte el antiguo dominio de los señores incas. El reconocimiento de los incas como señores naturales de los indígenas se confrontó con la propuesta de los cronistas toledanos que presentaban a los incas como tiranos.

Los efectos del debate llegaron hasta San Marcos, donde la exclaustración de la universidad significó arrancarla de manos de los dominicos lascasistas (1571).

Hablando de San Marcos, no podemos olvidar que Maticorena es el especialista de la historia de nuestra universidad y ha realizado notables esfuerzos para demostrar la irradiación cultural de San Marcos en el continente. En ese sentido ha participado activamente en el debate con la universidad de Santo Domingo sobre la prioridad de ambas universidades, defendiendo con sólidos argumentos jurídicos y base documental, la posición sanmarquina.

También ha establecido una periodificación doctrinal para la universidad: escolástica, humanismo, barroco, ilustración , liberalismo, romanticismo, positivismo y los ismos del siglo XX.

Sin duda, uno de los aportes más importantes del profesor Maticorena es el concepto de cuerpo de nación, también conocido como analogía orgánica o metáfora del organismo. Según este concepto, la sociedad era comparada con un organismo viviente, por ejemplo el rey era el corazón –o la cabeza- y los indígenas eran los pies. Esta idea se utilizó ampliamente antes de la aparición de la teorías sociales modernas y es por lo tanto indispensable para entender la sociedad y la política en el periodo colonial. El proyectismo social del siglo XVIII pretendió cambiar la estructura social de las dos repúblicas separadas para unirlas en “un solo cuerpo de nación”. Esta unión era indispensable para asegurar la estabilidad del virreinato.

Otra preocupación de la reflexión intelectual de nuestro homenajeado tiene que ver con la idea de nación en el Perú. Para afrontar este polémico e inquietante tema, Maticorena ha empezado por aclarar los conceptos: la palabra nación está desde los cronistas. Para ellos significó raza, lengua, linaje. Fue la etapa étnico-lingüística. En el siglo XVIII no sólo fue raza, lengua, linaje, economía, religión, pasado, futuro, sino que se le agregó la idea de un proyecto. Una comunidad que hizo un contrato con una finalidad. Es la etapa del contractualismo. Finalmente con la sociología, la nación es la sociedad global. Una construcción que en última instancia es responsabilidad del Estado.

Piura tiene un lugar especial en las investigaciones de Maticorena. Por ejemplo, la fecha de fundación y el nombre de San Miguel. Además el estudio de un singular movimiento social: los “Chalacos” de Piura, movimiento que se apoderó de la ciudad portando una bandera roja con la inscripción “Viva la Comuna”, aludiendo al movimiento revolucionario francés.

Como alumno del Dr. Maticorena, quiero expresarle mi agradecimiento público, por las horas invertidas en las entrañables conversaciones en su casa. No puedo olvidar cuando el maestro sacaba de su bolsillo para que sus estudiantes puedan fotocopiar libros y artículos. O cuando cumplíamos con el ritual de lavarnos las manos para poder revisar un libro nuevo e impecable, que había llegado a la casa del maestro. Rememoro cuando nos motivaba a escribir o a disertar; él estaba ahí para alentarnos, sugerir temas, corregir metidas de pata, siempre presente, siempre ágil, siempre joven, el maestro total.

Dr. Maticorena, profesor Miguel, gracias por todos estos años. La deuda que tenemos con usted la podemos pagar de una sola manera: amando a San Marcos y trabajando por la historia con honestidad y desprendimiento como usted nos ha enseñado.

Freddy Cabanillas Delgadillo

Lima, lunes 22 de Mayo de 2006.


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