Diez libros sobre la Segunda Guerra Mundial que todos deberían leer

“Allí, en la fábrica de estaño, en el
primer momento de la era atómica, un ser
humano fue aplastado por los libros”

John Hersey, Hiroshima (1946)

Hasta el día de hoy, en que se recuerdan los 75 años del inicio de la Segunda Guerra Mundial, la atención mundial sobre las grandes conmemoraciones del año se había centrado, por obvias razones, en el de la Gran Guerra. Ahora, ante el pórtico de la segunda más importante que se cumple este 2014, veremos durante los próximos días y semanas desplegarse los actos, homenajes y, sobre todo, publicaciones y reseñas sobre la conflagración más importante del siglo pasado. Como sabemos, la Segunda Guerra Mundial fue el conflicto que reconfiguró el mapa y la historia de Europa y del mundo durante las décadas siguientes a su finalización de un modo que hasta en un año tan tardío como 1989 podíamos apreciar todavía sus consecuencias, o, en todo caso, presenciar el capítulo final de esta. Es la guerra que ostenta el triste honor de ser la más mortífera de todas las guerras de la historia: más de 60 millones de muertos (existe hasta ahora, como recuerdan, una polémica sobre las cifras reales de víctimas que algunos elevan y otros rebajan por distintas razones y motivaciones, que por sí solo merece otro post). Otro triste récord de este conflicto es que es la primera vez en que las muertes de civiles superan largamente a la de los soldados en las estadísticas, lo que es un indicativo del nuevo tipo de conflicto que significaron los del siglo XX. Y esto que anotamos es, apenas, uno de los cientos de temas, aspectos y problemas de esta conflagración sobre los que se han escrito, literalmente, miles de libros. Así, no resulta extraño ni gratuito que esa ingente producción bibliográfica sea, precisamente, la que hace materialmente imposible para cualquier mortal fatigar semejante producción intelectual. Pero si algo podemos afirmar de ella es que existe un puñado de libros que son verdaderos clásicos, obras de referencia y lectura obligada que historiadores, especialistas y los lectores, especialmente, han consagrado como tales. De esta copiosa lista de títulos y autores, yo he hecho una selección muy personal (casi afectiva) de libros sobre la Segunda Guerra Mundial que, a mi entender, toda persona culta debería leer o haber leído, siquiera, una vez en la vida. Que la fecha que hoy nos convoca sea una ocasión propicia para ello. Si en apariencia faltan algunos títulos es porque a esta le debe seguir otra lista de diez libros que, también a mi entender, son ‘clásicos modernos’ sobre la Segunda Guerra Mundial. Diez nuevos libros y autores que se han ganado tanto el favor de la crítica y los especialistas, como la de millones de lectores. Libros que las generaciones que sigan a la nuestra seguirán leyendo y hablando de ellos cuando nosotros ya no estemos. De ellos les escribiré algo en un próximo post.

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1. El día más largo (1959), de Cornelius Ryan. Como comenté en una lista anterior, es, tal vez,el libro más famoso sobre la Segunda Guerra Mundial que se haya escrito. Ryan (1920-1974) fue un escritor y corresponsal de guerra estadounidense de origen irlandés que cubrió el frente occidental durante la Segunda Guerra Mundial acompañando al ejército del general Patton desde el desembarco en Francia hasta el final de la guerra en Europa. Esto le permitió ser testigo de excepción en el frente occidental de guerra, así como reunir material y testimonios valiosísimos para sus libros. Porque además de este, que relata de manera épica, ágil y pormenorizada el desembarco aliado en Normandía, y por el que ganó reconocimiento mundial, escribió otros dos igual de famosos que confirmaron su maestría como escritor y reportero de guerra: “La última batalla” (1966), en torno al asedio ruso a Berlín, y “Un puente demasiado lejano” (1974), que recrea la desastrosa operación Market-Garden en Holanda. Este último también fue llevado al cine en 1977 por Richard Attenborough, sin tanta fortuna como “Un día más largo”, pero con la misma espectacularidad de aquel. Hasta donde recuerdo, no se ha vuelto a escribir un libro sobre la Segunda Guerra Mundial que haya ganado tanto afecto y lectores como lo logró “El día más largo”. Un auténtico clásico que aún hoy sigue sumando lectores.

2. Los cien últimos días (1965), de John Toland. Además de este estupendo libro, Toland es autor de una enjundiosa biografía de Hitler (que todos hemos leído) y de diversos estudios y trabajos sobre la Segunda Guerra Mundial (estos, menos conocidos) que le merecieron, en su tiempo, un amplio reconocimiento de público y crítica. Pero es por “Los cien últimos días” que Toland alcanzó esa gloria imperecedera de la que goza su obra. Como indica el título, el libro narra los últimos cien días de la guerra en Europa (desde la liberación de Auschwitz, el 27 de enero, hasta el suicidio de Hitler, el 30 de abril de 1945), en una trepidante narración que combina las mejores herramientas del historiador serio y prolijo que era Toland con una excelente prosa periodística, que es tal vez su mayor virtud y distintivo. Es una de las obras sobre la Segunda Guerra Mundial mejor escrita de nuestro tiempo, un modelo de investigación con cientos de personajes, sucesos, escenas, episodios y datos desconocidos que se leen de un tirón y, especialmente, un relato inigualable sobre la guerra y sus protagonistas y las inmensas tragedias y absurdos que los envuelven. Pocas veces uno tiene en la vida el privilegio de leer un libro como este. Un clásico con todo derecho.

3. Brave Man (1944), de Ernie Pyle. Al momento de ser destacado a Inglaterra para cubrir el asedio alemán a la capital inglesa, Pyle ya era un prestigioso periodista con varios años de experiencia a cuestas. Pero fue en los despachos que enviaba sobre la vida cotidiana de los soldados estadounidenses a los que acompañó a lo largo de los distintos frentes de batalla, desde África hasta Normandía y el Pacífico, en los que encontró la puerta de entrada a una gloria y fama universales. Cada envío suyo se publicaba en más de 300 diarios de Estados Unidos y era esperado cada mañana en el periódico como si se tratara de la carta de algún familiar en el frente. Como no podía ser de otro modo, Pyle murió con las botas puestas, luego de pisar una mina que lo despedazó cuando cubría la batalla de Okinawa. “Brave Man” reúne los despachos del frente de batalla en Europa y está entre lo mejor que escribió. La película “Patton”, de la que fue guionista Francis Ford Coppola, le rinde homenaje en una escena cuando uno de los protagonistas lo menciona en un diálogo con el famoso general. Y es que era tal su popularidad entonces y ahora que sus despachos de guerra se siguen leyendo con el mismo interés y fruición con que se leían en plena guerra.

4. Hiroshima (1946), de John Hersey. De este libro, “el más famoso artículo de revista jamás publicado”, para el que su autor viajo a la zona de la hecatombe nuclear, existen miles de anécdotas y testimonios de los millones de lectores que ha ganado desde que se publicó y que hablan de él mejor que cualquier historia del periodismo. Tal vez la más conocida sea la de Albert Einstein, que mandó comprar todos los ejemplares que pudo encontrar de la revista para regalárselo a sus alumnos y colegas de Princeton. “Hiroshima” se publicó de manera íntegra en The New Yorker en el número de agosto de 1946 y ocupó todas las páginas de la famosa revista (algo que no ha vuelto a suceder en la historia de esa publicación desde su fundación en 1925) y narra lo que hacían seis personas la mañana del 6 de agosto de 1945 a las 8:15 de la mañana, cuando estalló la primera bomba atómica de la era nuclear, y en las horas y semanas después del estallido. Es una narración que no deja indemne a nadie. Uno no sigue siendo el mismo después de leer la historia de la señorita Sasaki o la del misionero jesuita Wilhelm Kleinsorge. Tal vez por eso no resulta extraño que para muchos especialistas, este libro esté considerado el mejor de ‘no ficción’ de todos los tiempos. Para mí también. Por cierto, de todos los libros de esta lista, es el único (no tanto por su brevedad, sino por su intensidad) que he releído por completo para escribir esta nota.

5. La Segunda Guerra Mundial (1948-1953), de Winston Churchill. Como saben, Churchill recibió el premio Nobel de Literatura en 1953. Hubo, entonces, muchas voces críticas que preguntaron por los méritos estrictamente literarios del viejo político inglés para alzarse con tan preciado galardón, pero lo cierto es que, después de la guerra, Churchill era ya una leyenda viva y todo lo que decía, escribía o hacía era celebrado por el mundo entero. Incluso su alcoholismo y misoginia, que no disimulaba en nada, eran motivo de una condescendencia que a nadie sorprendió que le concedieran el Nobel. Desde que se publicaron, los cinco volúmenes de su historia de la Segunda Guerra Mundial han seguido una trayectoria de éxito y reeditándose una y otra vez que solo se explica por el preponderante papel que cumplió Churchill en la derrota del nazismo. Porque si somos honestos, esta no es su mejor obra (su “Historia de los pueblos de habla inglesa” o su relato de la Primera Guerra Mundial son, de lejos, mejores libros que este), pero tiene el valor de ser la obra testimonial de uno de los protagonistas fundamentales de esta conflagración. Además es el trabajo donde esa prosa grandilocuente y a veces afectada (que muchos políticos han imitado fervientemente desde que se publicó) y que es su sello más distintivo se desborda a cada instante. Cerca de dos mil páginas de las que uno sale convencido que Churchill no era un mal escritor y un historiador que lo leía todo, pero que explica mejor lo que alguna vez dijo: “La historia será amable conmigo porque tengo intención de escribirla”.

6. Los últimos días de Hitler (1947), de Hugh Trevor-Roper. Hugh Trevor-Roper era uno de los más prestigiosos y eruditos historiadores británicos del siglo pasado cuando recibió el encargo del Gobierno británico de investigar y aclarar uno de los grandes misterios del fin de la Segunda Guerra Mundial: la muerte y paradero final de Hitler (los rusos estaban convencidos que seguía vivo y bajo la protección de los aliados occidentales). Trevor-Roper reconstruye los últimos días de Hitler y el III Reich con la maestría de un detective (todo gran historiador es, en el fondo, un gran detective del pasado) que va detrás de una pista luego de agotar otra, revisa documentos e informes e interroga a estos y a los protagonistas y sobrevivientes por igual y con las preguntas que todos, mientras vamos leyendo, esperamos que haga; y ahí donde no encuentra respuestas, ensaya algunas o especula sustentado en datos firmes y verificables. Sin duda, la clase de libro que uno vuelve a leer con el mismo interés de la primera vez y que de algún modo sirve para que los lectores sepan cómo trabaja un historiador con sus fuentes y datos y cómo es que escriben sus libros. Además, la trama de esta obra sobrepasa los límites del propio libro y ofrece, finalmente y sin proponérselo, una de las primeras biografías de Hitler. Una auténtica obra maestra que más de sesenta años después de publicada se sigue leyendo. Por cierto, resulta increíble que este erudito haya sido, en algún momento infeliz de su trayectoria intelectual, el que avalara con su experiencia y conocimiento uno de los mayores fraudes de la historia: la autenticación de los falsos diarios de Hitler.

7. La Segunda Guerra Mundial (1963), de H.G. Dahms. Si la memoria no me traiciona, este debe ser uno de los primeros libros de síntesis y distribución popular publicados sobre la Segunda Guerra Mundial que obtuvo un éxito arrollador entre los lectores y el visto bueno de la crítica especializada. Es un libro que ha envejecido muchísimo con todo lo nuevo que se ha publicado desde su aparición (sobre todo desde la caída del muro de Berlín que permitió el acceso a una infinidad de fuentes y archivos hasta entonces inaccesibles), pero cuya lectura resulta útil porque nos acerca a un tiempo y a una visón sobre cómo se comprendía y juzgaba aquel conflicto en la época álgida en que apareció. Su ‘Historia previa’, que es la introducción al libro, por ejemplo, es una de las mejores síntesis sobre las causas y motivos que desataron el conflicto que haya leído pero que hoy resulta un verdadero objeto arqueológico. Aun así, merece (y mucho) la pena leerse.

8. Hitler. Un estudio de la tiranía (1952, 1962), de Alan Bullock. De todas las biografías de Hitler que existen, he seleccionados esta por una razón de fuerza. No menciono la de Toland (mi favorita) porque ya he mencionado otro libro de él en esta nota, o la de Kershaw (la más erudita y completa que se haya publicado) porque lo incluyo en otra lista, dos trabajos que de lejos podrían desplazar fácilmente a Bullock de este lugar. Pero esta obra tiene el enorme mérito de haber sido una de las primeras en publicarse con un aparato documental asombroso para la época en que se escribió y porque el libro ensaya una explicación del nazismo y lo que sucedió tras su llegada al poder desde una perspectiva desideologizada que en su momento originó una célebre polémica que, diez años después de publicada, obligó a Bullock a replantear la misma pero que no por eso evitó que se convirtiera en la más popular de las biografía de Hitler durante décadas. El libro, de algún modo, es más que la biografía de Hitler: es la biografía de un país y una época (como deben de ser las buenas biografías) que aún hoy sigue provocando interrogantes entre todos. Bullock trata de responderlas a ellas de un modo que nadie olvidará su lectura.

9. El Nazismo, 1918-1945 (1966), de M. J. Thorton. Como se ha dicho, la Segunda Guerra Mundial y el ascenso y caída del nazismo han producido auténticos ríos de tinta, miles de publicaciones que han tratado de retratar y explicar una época y a sus protagonistas para las generaciones posteriores a ellos. En ese sentido, el libro de M. J. Thorton es una de las mejores síntesis explicativas sobre la Alemania nazi que ausculta, desde la llegada del nacionalsocialismo al poder hasta el trágico final, todos los aspectos posibles y no solo los militares. Es un libro cuyo mayor valor se encuentra, pese a su brevedad y el haber sido publicado hace más de medio siglo, en la riqueza informativa poco habitual en resúmenes de este tipo, la misma que se basa en la mejor bibliografía de su tiempo. Por su puesto, se han publicado, en los últimos años, síntesis y estudios que han dejado a la zaga el libro de Thorton, pero su lectura sigue siendo tan imprescindible como lo fue en su tiempo.

10. Hitler me dijo (1946), de Hermann Rauschning. Resulta inevitable que en este caudal bibliográfico que significa la Segunda Guerra Mundial aparezca también o figure una muestra de esa seudoliteratura histórica, revisionista y hasta esotérica que pretende ofrecer una visión distinta o ‘auténtica’ de la historia. Una serie de libros que no resisten el menor de los análisis pero que sin embargo han ganado popularidad y adeptos a lo largo de los años. Para hacer honor a esta lista y no quede incompleta yo he elegido el famoso libro de Hermann Rauschning como el perfecto ejemplo de esa literatura e historiografía falsa e inventada que ha hecho carrera entre millones de lectores pese a haber quedado sobradamente demostrado que son libros cuyo contenido, relato o conclusiones son tan solo producto de la imaginación de sus autores. Este, por ejemplo, que reproduce largas conversaciones del autor con Hitler, durante años se utilizó como fuente histórica por muchos historiadores. Hoy, a pesar de que nadie le da crédito, no ha evitado que tenga émulos. El último de ellos es el famoso historiador británico David Irving (al que estuve tentado de incluir en esta lista, pero no le quise conceder ese honor), quien se ha dedicado durante años a ‘demostrar’, en libros y conferencias, la inexistencia de las cámaras de gas, el asesinato de millones de judíos y la crueldad de la Alemania nazi. Cuesta creer que tenga tantos adeptos como lectores.

Llegados al final de esta nota, es muy probable que muchos hayan quedado defraudados con ella. Pero como dije al principio de ella, es una selección muy personal de títulos. Me hubiera gustado incluir los libros de William Shirer (“Auge y caída del Tercer Reich”, 1960), Enzo Collotti (“La Alemania Nazi”, 1962), Arnold Toynbee (“La Europa de Hitler”), Cajus Decker (“La Lutwaffe”, 1964), Robert Jungk (“Muerte y resurrección de Hiroshima”, 1962), Joe J. Heydecker y Johannes Leeb (“El Proceso de Nuremberg”, 1958), Alexander Werth (“De la invasión a Stalingrado” y “De Stalingrado a Berlín”), Alistair Horne (“La batalla de Francia”, 1969), Walter Laqueur (“Europa después de Hitler”, 1970), Gerald Reitlinger (“La Solución Final”, 1953), F.W. Deakin (“La brutal amistad. Hitler y Mussolini”, 1966), H. S. Hegner (“El Tercer Reich”, 1960), Alan J.P. Taylor (“Los orígenes de la Segunda Guerra Mundial”, 1961), entre muchos otros, pero es una tarea ardua que tal vez decida emprender más adelante. Además, como también apunté, esta es la primera nota de cuatro dedicados a libros sobre la Segunda Guerra Mundial que espero poder terminar antes de fin de año. En tanto, mientras escribo la continuación de esta, pueden leer, revisar o al menos ojear alguno de los títulos de esta lista. Estoy seguro que no saldrán defraudados. Como ocurrió con millones de lectores.

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12 comentarios:

  1. Hola amigo, me gustó tu post, sobre el decimo libro: 10. Hitler me dijo (1946), de Hermann Rauschning. Quisiera que me recomiendes libros que desmientan o almenos que traten realmente de la relación de Hitler con lo esotérico, gracias de antemano

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  2. http://4.bp.blogspot.com/-3DxRBI3NB8I/VEAnDD10c6I/AAAAAAAABM0/PszXTWcbKJQ/s320/tapa%2Blibro%2B-%2Bblog.jpg

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  3. JAJAJAJAJA Se me hace tan gracioso cuando la gente ignorante y borrega dice NAZISMO en vez de nacionalsocialismo, es ahí cuando se nota lo estúpidas que son

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  4. JaJaJa me hace reir cuando gente pedante y ridìcula pretende borrar la palabra que todos entienden. NAZISMO.

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  5. Por aya dicen que cada quien es libre de leer lo que mejor le parezca. Para mi punto de vista todos estos libros son buenos para seguir alimentando lo que sabemos de " verdad" de la segunda guerra mundial. Sería largo poner lista de libros que hablan de la otra cara de la guerra, la que no conocemos, la que la propaganda no quiere que sepamos, en fin, investiguen un poco del revisionismo, en especial de autores como Salvador Borrego, David Duke, J Bochaga. Entre otros... Nadie les está diciendo que crean ciegamente lo que estos autores dicen, simplemente lean y tengan las dos caras de la moneda de la guerra, analicen y saquen sus conclusiones.

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  6. D.GEOVANA N.C DIJO
    todos estos libros son grandiosos son excelentes
    la idea de estos libros no es saber mas sino poder comprender la ideología de la segunda guerra mundial para que nosotros podamos dar nuestro propio testimonio nuestra propia conclusión siempre tenemos que recordar que la historia no todo es verdad porque hay cosa que siguen ocultas .
    "leer estos libros nos hace ver la verdadera naturaleza del hombre"
    por otro punto de vista son grandioso estos libros

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  7. Pésima bibliografía, das mucha preferencia a autores periodistas antes que ha historiadores de profesión como Ian Kershaw, si vas a ser imparcial incluyendo las memorias manipuladas de Churchill tambien caben las de Albert Speer en el mismo saco, igualmente con la literatura falta la soviética como Vida y destino de Vasili Grossman.

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  8. Al señor Hugo Medina:
    Si lee bien (me parece que ha leído demasiado rápido), el post dice claramente que se trata de una primera lista de libros, en este caso de libros clásicos; es decir, de libros que todo el mundo conoce aunque no los hayan leído. No se trata, en modo alguno, de una lista exhaustiva.
    En segundo lugar, el post también dice que una segunda lista se referirá a autores modernos. No se puede poner en una misma lista a un autor como Dahms, por ejemplo, y a Kershaw o Rees, ya que ambos pertenecen a épocas muy distintas en que, tanto las fuentes, como la metodología de trabajo han cambiado enormemente.
    Las Memorias de Churchill son, aunque a usted les disguste, un libro clásico sobre la SGM, una referencia obligada en el tema por más parcializado que sea este (el post mismo hace una reseña crítica del libro). En cambio, no se puede decir los mismo de las Memorias de Speer que se publicaron mucho más tarde de cuando se escribieron (y más tarde aún en su versión en
    castellano) y que no han llegado a ganar un gran público como las primeras.
    Respecto a Vasili Grossman, me cuidé de no incluirlo en la lista por dos razones fundamentales: la lista trata de libros de historia o reportajes, no de ficción o novelas, que es el tema de uno de los posts pendientes. Como decimos acá, no podemos mezclar papas con camotes.
    Y por último, en referencia a su mención a que se consideran demasiados periodistas, dos atingencias: la primera, esta es una lista dirigida a los lectores, una que busca que estos se acerquen o interesen por el tema, no está pensada para historiadores profesionales. Tal es así que un historiador profesional también podría elaborar una semejante y, estoy seguro, coincidiríamos en algunos títulos.
    Y la segunda, en muchas trabajos de historiadores profesionales (que usted tanto pondera) existe la afirmación de que muchos de los mejores trabajos de historia contemporánea han sido escritos por periodistas. Una primera referencia que se me viene a la cabeza (de las muchas que tengo fichadas) es el trabajo de Francisca Colomer Pelicer, de la Universidad de Murcia, en la que empieza su texto del siguiente modo: "Hablando hace poco con una profesora de la Universidad me dijo que la historia hoy en día la están escribiendo los periodistas" ("Biografía y cambio social: la historia que estamos viviendo", Actas del III Congreso de Historia a Debate).
    Por último, tenga un poco de paciencia que cuando tenga tiempo escribiré el segundo y tercer post de libros sobre la Segunda Guerra Mundial para que pueda hacer una crítica menos apresurada.

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  9. Hola, quisiera que me recomienden un orden para lerrelos. ¿O en ese mismo orden está bien?

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