Cuatro preguntas, Mili

1. ¿Qué tienen en común un cardenal que plagia textos ajenos y una periodista que paga miles de dólares para conseguir una entrevista?

Pues que el primero consigue que políticos e intelectuales firmen un comunicado público de apoyo a su falta y la periodista que medio mundo se rasgue las vestiduras proclamando un atentado contra la libertad de expresión.

Pagar por obtener información no está prohibido en el periodismo de manera expresa (aunque sí lo hace El Comercio en sus Principios Rectores, donde es un artículo de fe), pero si está muy, pero muy mal visto porque borra la línea divisoria que separa al periodismo del poder (del poder del dinero, en este caso). La vuelve tan difusa que periodistas con mucha experiencia no la perciben y la traspasan con una facilidad de atleta olímpico. Pero no piensen que Milagros Leiva es la única que no tiene clara las cosas. Los directores de diarios, por ejemplo, que corren solícitos a recibir medallas y condecoraciones del Congreso o Palacio de Gobierno están tan confundidos como ella (y en El Comercio no ha faltado alguno), así que si hemos de censurar a una, hagámoslo con todos.

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2. ¿Hizo mal Milagros Leiva en pagarle 30,000 dólares al intermediario de Martín Belaunde Lossio por obtener información?

Sí, porque, en principio, así lo prohíbe expresamente el propio medio de comunicación en el cual trabajaba y porque habla muy mal de sus métodos para conseguir información. Hoy son treinta mil dólares, ¿mañana? ¿Cuál es el límite, para “descubrir la verdad” que a ella tanto le preocupa, que tiene un periodista para obtener información?

Pero la verdadera falta de la periodista no es ética, sino legal. Porque a nadie escapa que, cualquiera que haya sido la razón o motivación patriótica que tuvo para hacerlo, lo que hizo fue entregarle una fuerte suma de dinero a un prófugo de la justicia, con arresto domiciliario y con un prontuario de fugas que enfrentaba un proceso de extradición ante la justicia boliviana que cualquier abogado o fiscal de medio pelo puede presentar como ayuda financiera para poder escapar, que fue lo que finalmente hizo MBL.

3. ¿Fue ingenua Milagros Leiva al creer en el intermediario de MBL y en que éste le entregaría documentos comprometedores que acabarían con este gobierno?

La pregunta, en realidad, es si nosotros somos tan ingenuos como para creernos la historia de su ingenuidad que cuenta en el semanario de Hildebrandt. Con su proceder, y sus declaraciones posteriores, lo que ha hecho Milagros Leiva es sentar cátedra de lo que no debe hacerse en el periodismo. Dejando de lado los aspectos legales, yo soy de los que creen que a personas, profesionales como ella debería prohibírseles acercarse a un aula de periodismo. No quiere pensar en lo que, a partir de su caso, puede enseñar sobre ética periodística a sus alumnos.

4. ¿Lo sucedido con Milagros Leiva es igual a lo que aconteció con el primer vladivideo, el que se tumbó a la dictadura de Fujimori, como afirma ella?

No, porque, hasta donde recuerdo, ningún medio de comunicación (menos aún, ningún periodista a título personal) pagó por el primer vladivideo. Lo hizo un grupo político o un grupo de personas que luchaban contra un gobierno carcomido por la corrupción y la sistemática violación de derechos humanos. Diferencias sustanciales que la ‘incisiva’ periodista parece olvidar.

En todo caso, lo que esta declaración deja en claro es una sola e irrefutable verdad: que Milagros Leiva estaba en busca, a cualquier precio, de tumbarse este gobierno para así ponerlo en su currículo. O que su motivación no era la búsqueda de la verdad, como cacarea desde que se reveló todo. Sino una motivación, más allá de la vanidad, que aún estamos todos por conocer.

No, Mili. El fin no justifica los medios. Menos en el periodismo. ¿O sí?


2 comentarios:

  1. Totalmente de acuerdo con el artículo, Milagros Leyva NO TIENE NINGUNA ÉTICA, la comparación con lo sucedido en el primer valdivideo es correcta, no es lo mismo un colectivo político que lucha contra un régimen corrupto que la vanidad de una mujer por hacer historia "a cualquier costo". No niego ,los cuestionamientos del actual régimen, que deberán ser sancionados, y la mayor sanción va a ser en las elecciones del 2016, supongo que desaparecerán del mapa y espero que el electorado sepa elegir.

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  2. " ... lo que esta declaración deja en claro es una sola e irrefutable verdad: que Milagros Leiva estaba en busca, a cualquier precio, de tumbarse este gobierno ... " Entonces, la acogida que le están dando otros periodistas o entrevistadores obviamente está en el mismo sentido. Nos están demostrando que hay un contingente (hasta el propio Hildebrandt) en esa misma ruta .... GRATIS? Este gobierno puede ser en cierto grado incoherente con algunos puntos principales de lo que fue su propuesta en camáña, es verdad, PERO, es verdad también que ni siquiera había iniciado y ya tenía un ejército de conspiradores ... Pero, veamos más allá todavía, dos aristócratas que se han involucrado siendo los principales directores del conjunto de medios concentrados, hombres que ahora gozan de mayor poder que antes porque pueden lograr manipular con mayor facilidad ya que todos sus medios van a expresar lo que a ellos les venga en gana matizado con los estilos personales de sus sicarios. Milagros lo que ha hecho es develar que CUALQUIERA QUE TRABAJA PARA EL GRUPO EL COMERCIO NO TIENE ETICA NI DIGNIDAD .... han tratado ellos mismos de descuartizarla primero (para salvar la reputación de los ricos) y ahora tienen que hacer lo contrario (y hasta decir que existen los documentos) porque en Bolivia donde la cosa está seria porque se burlaron de las autoridades y del gobierno boliviano, los Miro Quezada son un par de cojudos mas ... no pesan y pueden terminar involucrados. Evo Morales ha tenido el caso de MBL casi de modo personal. A estas alturas Evo Morales ya debe saber que los Miro Quezada son enemigos de los Humala y parte de la conspiración oligárquica ... o no?

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