Porqué hay que celebrar el Oscar a Mejor Película de Spotlight

No quiero subirme al carro de los vencedores pero me alegra enormemente que el Oscar a la Mejor Película este año haya sido para Spotlight, la película que relata la historia del grupo de periodistas que investiga y denuncia el abuso sexual de miles de menores por parte de sacerdotes y cómo estos abusos fueron encubiertos por la Iglesia Católica (investigación que les mereció en su momento un premio Pulitzer). Sin embargo, lo que hay que decir claramente y en voz alta es que este es un premio que reconoce lo mejor del periodismo y no al periodismo en general como algunos ingenuamente creen (quienes hayan visto la película saben sobradamente de qué hablo). Es decir, al auténtico periodismo, encarnado en el equipo de investigación de un diario, el Boston Globe, y no a ese tipo de periodismo bobo, farandulero, fotogénico y emasculador que aquí abunda y que está celebrando como si se reconociecen ellos en el premio. Amigos, cuando piensen en Spotlight piensen en gente como la de OjoPúblico, IDL-Reporteros o Convoca, que son, entre nosotros, el último reducto del verdadero periodismo. El resto es solo una concentración de diarios y medios que ha decidido qué debemos leer, cuando debemos pensar, aquién escuchar y de quién debemos conocer hasta los colores de sus sábanas, confundiendo el fin mismo del periodismo con el entretenimiento como norma y el ocio mental como regla. Así que no resulta exagerado decir que el Oscar de esta noche los alcanza, reconoce y premia también a ellos, a nuestros periodistas de investigación que tanto dolores de cabeza les produce a los políticos de pacotilla, amenazan los intereses de pocos que siempre son en detrimento del de muchos y que abominan de la corrupción como el diablo del agua bendita. Se los aseguro, ellos también han ganado hoy.


0 comentarios:

Publicar un comentario