San Marcos exonerará del pago a 1.000 postulantes

Estudiantes de bajos recursos económicos que hayan tenido como promedio 15 en sus notas serán los beneficiados.

Piden presupuesto para continuar investigaciones

Walter Alva recordó que en el 2016 no se ejecutaron trabajos de investigación arqueológica en Lambayeque.

Se realizarán tours nocturnos en Chavín de Huántar

Ministerio de Cultura autorizó visitas para promover importante monumento arqueológico.

Polémica de los Pitufos comunistas ya es mundial

La prestigiosa BBC hace eco de la polémica desatada en Uruguay por comparar a los Pitufos con una sociedad comunista.

¿Se hará realidad la ficción cinemtográfica

Según la agencia, roca espacial circuló demasiado cerca de nuestro planeta.

Ministerio de Cultura continúa jornada de limpieza en huacas de Lima

Lima, abr. 24 (Andina). En el marco de las actividades para la conservación y protección de las huacas, el Ministerio de Cultura, a través de la Dirección de Gestión de Monumentos, encabezó una jornada de limpieza en la Huaca Melgarejo ubicada en el distrito de La Molina.

Durante la actividad, en la cual participaron integrantes del programa “Puerto Cultura” y voluntarios del programa “Soy Cultura” del Ministerio de Cultura, así como personal de limpieza de la Municipalidad Distrital de la Molina, se recogieron todo tipo de desperdicios (papeles, vidrios, botellas, latas, colillas de cigarro, etc.), hallados tanto dentro de las estructuras expuestas como en los alrededores del montículo principal de la zona arqueológica.

Desde la Dirección de Gestión de Monumentos del Ministerio de Cultura, se señala que se promoverán de manera periódica las jornadas de limpieza con el objetivo de recuperar y promover el importante monumento arqueológico prehispánico del distrito de La Molina que fuera declarado Patrimonio Cultural de la Nación mediante Resolución Directoral Nacional N° 233/INC el 27 marzo del 2002.

Cabe señalar que la huaca Melgarejo está ubicada a la altura de la cuadra 11 de la avenida La Fontana en La Molina.

Importante

También se ha realizado una jornada de limpieza en la Zona Arqueológica Huaca Santa Cruz por iniciativa de la Municipalidad Distrital de San Isidro en coordinación con la Dirección de Gestión de Monumentos.

Así, el personal del área de limpieza pública de dicha comuna se encargó del retiro de desechos sólidos diversos depositados dentro del área intangible.

Asimismo, se realizó el retiro de pequeñas cantidades de desmonte y poda de vegetación arbustiva que estaba aproximándose a las estructuras prehispánicas.

Cabe mencionar que personal de la Oficina de Cultura de la Municipalidad Distrital de San Isidro, manifestó su interés en continuar realizando actividades en coordinación con el Ministerio de Cultura para la difusión y mantenimiento de los monumentos arqueológicos ubicados en San Isidro.

Ministerio de Cultura crea el Premio Nacional de Literatura

Lima, abr. 17 (Andina). El Ministerio de Cultura creó el "Premio Nacional de Literatura", como el reconocimiento a las obras literarias publicadas los dos años previos a su convocatoria, según la resolución publicada en la separata de normas legales del Diario Oficial El Peruano.

El objetivo es visibilizar el trabajo creativo de los autores y autoras peruanas, así como dinamizar el trabajo editorial.

El "Premio Nacional de Literatura" considera seis categorías: Poesía, Cuento, Novela, Literatura Infantil y Juvenil, Literatura en lenguas originarias y No ficción.

El Viceministerio de Patrimonio Cultural e Industrias Culturales del Ministerio de Cultura aprobará, mediante resolución, las bases del Premio.

El Jurado Calificador es autónomo e independiente y está conformado por especialistas en la materia.

La Dirección General de Industrias Culturales y Artes designa a los miembros del Jurado Calificador para cada una de las categorías del Premio Nacional de Literatura.

Toro Muerto es el mayor complejo de arte rupestre en América del Sur

Lima, abr. 17 (Andina). En el valle de Majes, en Arequipa, se ubica uno de los complejos de arte rupestre más extensos del mundo, pero que es poco visitado: Toro Muerto.

Aunque pocos lo conocen, a tan solo tres horas en carro desde la Ciudad Blanca se encuentra uno de los principales complejos de arte rupestre a escala internacional.

Se trata de Toro Muerto, una extensa área en la parte alta del fértil valle de Majes, que contiene una numerosa cantidad de rocas talladas de diferentes épocas.

El arqueólogo Marko López, de la Dirección Regional del Ministerio de Cultura, explica a la Agencia de Noticias Andina que posiblemente esta sea la concentración de arte lítico más grande de Sudamérica.

En esta parte del valle arequipeño, la tierra es yerma, pero existen grandes rocas que se confunden con la arena. Casi no hay piedra que no tenga algún dibujo en bajo relieve.

Se recomienda a los visitantes contratar un guía y seguir alguno de los recorridos sugeridos. Estos varían entre 30 minutos y cuatro horas. Pero así se tome el camino más largo, es imposible en un solo día ver todos los dibujos del lugar.

Deseos grabados

Existen más de 3,000 petrogliflos registrados, pero aún no se ha hecho el catastro de todo lo existente. De acuerdo con Marko López, este uso artístico que se le da a las piedras del lugar datan las de más de 2,000 años.

Una hipótesis es que estos dibujos hayan servido como la costumbre de las alasitas y los ekekos en la meseta del Collao, esto es, representación de los deseos de los habitantes del valle de Majes.

Una iconografía que se aprecia repetida y trastocada, según los estilos de distintas épocas, es la de los danzantes, tal vez cumpliendo algún rito que pedía el fin de una sequía. También vemos representaciones de la flora y fauna del lugar.

Felinos, cóndores, llamas y una gran variedad de seres pueblan las piedras de esta parte alta del valle.

Una curiosidad, si uno tiene suerte, podrá encontrar una representación prehispánica de uno de los potajes más representativos en la actualidad de Arequipa: el camarón de río.

Medidas de protección

Para una buena experiencia en la visita a Toro Muerto se recomienda seguir algunas pautas de conducta.

Robert Suya Cruz, guardián del complejo por una década, menciona que uno de sus principales problemas es tener que vigilar a las personas que, por ahorrarse unos soles, no pasan por la garita de control.

Los visitantes tienen que cumplir algunas disposiciones básicas. Por ejemplo, no verter agua sobre las piedras, práctica que algunos irresponsables hacen para poder apreciar mejor los tallados. También está prohibido pararse encima de las piedras o manipularlas.

No obstante, lastimosamente existen ciertas piedras, algunas de grandes dimensiones, que han sido intervenidas recientemente.

Datos
La mayoría de visitantes extranjeros es europeo. Llegan de julio a agosto.
Otro grupo que arriba seguido a Toro Muerto son los escolares. En especial los colegios del valle de Majes.
El nombre deriva de una antigua hacienda del lugar.
En la entrada del complejo se ubica la capilla de Huarango, lugar donde fue párroco el poeta Mariano Melgar (1790-1815).

Alejandro Neyra: “Hay que perderle el miedo a los libros”

Por Ernesto Carlín

Lima, abr. 12 (Andina). El diplomático y escritor Alejandro Neyra asumirá la dirección de la Biblioteca Nacional a partir del 1 de mayo. Se propone incentivar la lectura en el país equipando mejor la red de bibliotecas públicas.

¿Cuál es su propuesta para la Biblioteca?

–Como escritor, tengo una percepción sobre la importancia de las bibliotecas públicas, como espacio de difusión de cultura. Ahora, como agregado cultural del Perú en Chile, estoy viendo establecer lazos con nuestra par en Chile.

En otras partes el sistema de bibliotecas públicas es algo vivo.

–He visto la experiencia de Chile y de otros países. Por ejemplo, en Colombia tienen más de 1,000 a escala nacional. En Argentina tienen las bibliotecas populares. Debemos tener un catastro real de todas las bibliotecas públicas a escala nacional, cosa que aún no he hallado hecha con precisión, para saber cuáles son sus necesidades. Hay que darles un contenido similar y articularlas con la sede central.

¿Qué libros debería tener una biblioteca pública peruana?

–Debe tener libros que hablen de la identidad peruana. Debería haber un set de libros sobre qué es el Perú y qué es ser peruano. Me temo que no hay mucho orden sobre qué libros se distribuyen a escala nacional.

¿Tendrán una política de qué disponer en cada biblioteca?

–Lo que no hay es esta vinculación de la Biblioteca Nacional como ente rector del sistema nacional de bibliotecas. Hay que trabajar para que esa norma se ejecute realmente y tengamos bibliotecas que satisfagan la necesidad de la población a niveles distrital, provincial y regional. Además, que se conviertan en un ente atractivo para el lugar.

¿Qué público va a la Biblioteca Nacional?

–Sobre todo, investigadores. Pero es bajo el número que va a las bibliotecas en el país. No hay que cerrar la puerta al público, hay que ofrecerle cosas. Hay que hallar formas que faciliten el acceso a todos. Hay que desacralizar el espacio a la biblioteca. Hay que perderle el miedo a los libros y a la cultura.

Datos
Es diplomático de carrera. Se desempeña actualmente como agregado cultural del Perú en Chile.
El miércoles develará un busto del Inca Garcilaso en la Biblioteca Nacional de Chile.
Planea publicar un par de libros de ficción este año.
En el 2012 ganó el premio de novela breve de la cámara peruana del libro, por su obra CIA Perú 1985.

Diez películas que pocos recomendarían en Semana Santa

Como saben, no soy lo que se dice un hombre piadoso ni nada cercano a ello, pero disfruto del cine 'bíblico' o religioso como el que menos. Pero si queremos que la experiencia sea completa, debemos abrirnos a todas las posibilidades que este ofrece sin hacerle ascos a las comedias, los musicales o las películas de suspenso. Así que, si anda escaso de dinero y piensa disfrutar de un reparador descanso estos días frente a una pantalla de televisión, le sugiero estos títulos para que lo disfrute plenamente. O por lo menos de un modo distinto.

1. "La vida de Brian" (1979), de los Monty Python. Nunca antes (y después), de "La Vida de Brian" una película 'religiosa' fue tan divertida como esta. Tiene escenas de antología, gags que te hacen doblar de la risa (la escena de abajo, la de la lapidación, es sencillamente desternillante), pletórica de ese característico humor inglés del que no se salva nadie, ni el mismo Jesús. Un clásico de Semana Santa aunque a muchos incomode su irreverencia.

2. "Ángeles y Demonios" (2009), de Ron Howard. No es la mejor película de este director, pero el héroe que salva al mundo es un historiador y eso no se ve todos los días. Además hay, como en los viejos tiempos (y como debe de ser tratándose de El Vaticano) harta muerte y hartos asesinatos. De visión imperdible.

3. "El Padrino III" (1990), de Francis Ford Coppola. Igual que en la anterior, más asesinatos y muertes en la Roma vaticana, incluida la del propio Papa. Por supuesto, es infinitamente inferior a sus predecesoras pero sí bastante instructiva respecto a la forma como El Vaticano lleva sus finanzas.

4. "La Papisa" (2009), de Sönke Wortmann. Es la segunda de dos películas que se han hecho sobre la leyenda (que eso es) de esta supuesta Papisa y que retrata muy bien las intrigas y alianzas que se tejían en la Roma de los primeros siglos del papado para acceder al codiciado trono de Pedro. Esta bien para pasar el rato a condición de no tomarla en serio.

5. "Las sandalias del pescador" (1968), de Michael Anderson. Una película (basada en un best seller mundial) realmente hermosa. Si El Vaticano fuera así, yo todavía sería creyente. La escena del cónclave es tan inolvidable como inverosímil: en realidad, todos los que ingresan a la Capilla Sixtina sueñan con salir de ella convertidos en papa.

6. "La agonía y el éxtasis" (1965), de Carol Reed. Basada en la novela homónima de Irving Stone, es de esas películas que lo hacen a uno dudar cuál de los dos es mejor: si la novela o la película. Uno de los mejores dramas históricos llevados a la pantalla y con la Capilla Sixtina como la verdadera protagonista. (Si aguza los sentidos, percibirá la alusión a la homosexualidad de Miguel Angel en ciertas escenas).

7. "La última tentación de Cristo" (1988), de Martin Scorsese. Una película que en su momento levantó una gran polémica y que hoy muy pocos recuerdan, mucho menos ven. Basada en la novela homónima de Nikos Kazantzakis, es la mejor metáfora del Jesús humano que jamás se haya escrito o filmado. Tan incomprendida como bella.

8. "La Pasión de Cristo" (2004), de Mel Gibson. Una película dirigida por un alcohólico y antisemita que se puede comprobar en cada fotograma de ella. La fidelidad al contexto histórico deja pasmados a todos (menos a los judíos, claro). Tan dramáticamente veraz que a Cristo solo le falta morir de verdad en la película.

9. "Jesuscristo Superstar" (1973), de Norman Jewison. Para que esta lista esté completa, no podía faltar un musical en ella. Y nada mejor que el que dirigió Norman Jewison y que introdujo la cultura hippie incluso ahí donde no era bien vista. El detalle del Judas negro es uno de los muchos datos sobre el contexto de la época en que se filmó la película.

10. "Ben Hur" (1959), de William Wyler. Magnífica, grandiosa, épica, insuperable, inmensa, monumental, notable, majestuosa, una auténtica maravilla. ¿Se puede decir algo más de este bellísima película? Sí, por supuesto: una obra de arte como no se ha vuelto a filmar nunca más otra. Por eso, en una lista como esta, no puede dejar de figurar.

Mañana se presentan los dos primeros volúmenes de la "Historia de las literaturas en el Perú"

El martes 11 de abril, a las 7:15 p.m., en el auditorio de la Casa de la Literatura Peruana (Jr. Áncash 207, Centro Histórico de Lima), se realizará la presentación de los dos primeros volúmenes de la colección "Historia de las literaturas en el Perú". El primer se titula "Literaturas orales y primeros textos coloniales", coordinado por Juan Carlos Godenzzi y Carlos Garatea; y el segundo, "Literatura y cultura en el Virreinato del Perú: apropiación y diferencia", coordinado por Raquel Chang-Rodríguez y Carlos García-Bedoya Maguiña.

"Historia de las literaturas en el Perú" es un ambicioso proyecto que se inició hace más de tres años, constará de seis volúmenes y reúne más de 80 ensayos de reconocidos investigadores nacionales y extranjeros sobre los procesos, géneros y autores que han conformado nuestra singular literatura. Los directores generales del proyecto son Raquel Chang-Rodríguez (City College y Graduate Center, City University of New York) y Marcel Velázquez Castro (Universidad Nacional Mayor de San Marcos), profesores universitarios e investigadores de los sistemas literarios en el Perú.

Esta es una coedición en versión digital de la Casa de la Literatura Peruana, como unidad del Ministerio de Educación, y la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP). Los libros podrán descargarse gratis en las respectivas páginas web de estas instituciones. Además, quienes deseen una copia impresa la podrán adquirir, pues habrá una impresión por demanda.

En la mesa de la presentación estarán Raquel Chang-Rodríguez, Marcel Velázquez Castro, Milagros Saldarriaga, directora de la Casa de la Literatura Peruana, y Patricia Arévalo, directora del Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Católica del Perú.

Los seis volúmenes de la Historia de las literaturas en el Perú constituyen una propuesta de lectura crítica de la compleja historia y las múltiples tradiciones orales y letradas, entretejidas a lo largo de siglos para formar la densa trama de la literatura del Perú. Los ensayos incluidos en estos volúmenes ofrecen un actualizado recorrido diacrónico y una perspectiva crítica, de este modo, se brinda al público general una visión actualizada y exhaustiva de los procesos, géneros y autores más representativos del campo literario nacional.

La Casa de la Literatura financia el proceso de investigación de esta colección con lo que busca garantizar la amplia difusión de la obra, principalmente en el sector educación; mientras que el Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Católica del Perú asumirá la coordinación de toda la fase de publicación del proyecto.

El ingreso es libre.

A los 101 años de edad falleció el pintor indigenista cajamarquino Andrés Zevallos

Cajamarca, abr. 8 (Andina). El pintor indigenista Andrés Zevallos De la Puente falleció ayer en la ciudad de Cajamarca a sus 101 años, por un problema de salud que venía padeciendo desde hace tres meses, informaron sus familiares.

Los restos del artista, natural de la provincia cajamarquina de Contumazá, son velados en las instalaciones de la Dirección Desconcentrada de Cultura de Cajamarca, luego serán trasladados a Lima.

Autoridades y personalidades lamentaron el deceso de Zevallos De la Puente, que será recordado por su valiosa contribución y aporte a la cultura cajamarquina.

Sus obras pictóricas fueron registradas en colecciones públicas y privadas en Perú, España, Inglaterra, Alemania, Bélgica, Estados Unidos, Canadá, Japón y Noruega.

Como escritor destacan sus obras: Cuentos del Tío Lino y Boceto Biográfico del Pintor Mario Urteaga.

Carla Díaz García, directora Regional de Cultura de Cajamarca, expresó sus condolencias a sus familiares y miembros de la comunidad de artistas del Perú, por la irreparable pérdida del artista cajamarquino.

El maestro de las artes plásticas siguió una corriente indigenista en sus obras, iniciada por los artistas cajamarquinos Mario Urteaga y José Sabogal.

El año pasado, en el centenario de su nacimiento, fue homenajeado por diversas instituciones entre ellas el Gobierno Regional de Cajamarca.

Recuperan más de 90 bienes del Patrimonio Cultural de la Nación

Lima, abr. 7 (Andina). En lo que va del año, el Ministerio de Cultura ha recuperado 93 bienes integrantes del patrimonio cultural de la Nación entre piezas arqueológicas, históricas y paleontológicas.

En el módulo del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, personal de la Dirección de Recuperaciones de la Dirección General de Defensa de Patrimonio Cultural incautó 26 bienes, entre ellos, 7 muñecas confeccionadas con fragmentos de textiles arqueológicos y 19 fósiles entre especímenes de amonites y de dientes de tiburón de diversos tamaños.

En el módulo ubicado en el Terminal Postal de Serpost se encontró, en un envío con destino a Israel, un fósil de especie bivalva; en otro con destino a Montreal (Canadá), se detectó la presencia de dos muñecas elaboradas con fragmentos de material textil arqueológico, provenientes del Cusco.

En otra encomienda hacia Inglaterra, se halló una cabeza humana reducida con cabello y barba, con una vara de madera que atravesaba la parte inferior de la nariz. La declaración indicaba el envío de ropa. En todos los casos se procedió a la incautación de los bienes para evitar su salida ilegal del país.

En el módulo ubicado en el Complejo Fronterizo Santa Rosa en Tacna se recuperaron 15 cuentas y dijes de material malacológico y lítico de origen arqueológico, que habrían formado parte de collares y 42 fósiles de diversas especies, entre ellas erizos, amonites y bivalvos.

En el módulo ubicado en el Terminal marítimo del puerto del Callao se recuperaron 6 herramientas líticas (cabezas de porra, hachas y conopa) de origen arqueológico y un fósil de una especie vegetal, cuyo destino era Brasil. Las verificaciones fueron realizadas conjuntamente con el personal de la Intendencia de Aduana Marítima.

Desde agosto pasado a la fecha, en los módulos se han verificado 6,207 objetos, se han atendido a 885 personas (naturales y empresas) y se han recuperado 247 bienes integrantes del patrimonio cultural de la Nación, impidiendo así su salida ilegal del país.

Cabe señalar que en los módulos el personal permanente del Ministerio de Cultura también se facilita la salida al exterior de las artesanías, réplicas y objetos similares, contribuyendo así a la exportación de la producción de los artesanos peruanos.

Catálogo reúne más de 300 obras de la Pinacoteca del Museo Histórico Municipal de Arequipa

Lima, abr. 7 (Andina). Rescatan 60 años de historia de la pinacoteca de Arequipa. Se fotografiaron por primera vez más de 300 cuadros que posee la entidad arequipeña para catálogo que muestra toda su riqueza.

El legado pictográfico arequipeño ya goza de buena salud para la posteridad. Hablamos de cuadros, lienzos y acuarelas de Teodoro y Alejandro Núñez Ureta, de Jorge Vinatea, de Carlos Baca Flor, de Luis Palao, de Raúl Valencia.

En la plaza San Francisco de la ciudad blanca se ubica la Pinacoteca del Museo de la Municipalidad Provincial de Arequipa, “Guillermo Zegarra Meneses”.

Gracias a un trabajo de investigación documental del periodista y artista gráfico Omar Zevallos se ha rescatado en un catálogo las obras de este centro cultural.

“Nunca antes se había hecho en Arequipa una labor de rescate semejante: se han fotografiado más de 300 cuadros de la pinacoteca”, cuenta Zevallos.

Arte desaparecido

Las fotografías de reproducción son una forma de rescatar este patrimonio. Porque durante años, los cuadros de la pinacoteca estuvieron olvidados y de ello aprovecharon los cacos para robar obras únicas (recién se han puesto cámaras de seguridad para evitar futuras pérdidas).

Desaparecieron una copia del acta de Fundación de la ciudad de Arequipa; también el autorretrato de Mariano Melgar (un dibujito hecho por el poeta cuando a los 23 años se graduó en Lima como abogado).

Nadie sabe qué pasó con los cuatro cuadros del pintor alemán Mauricio Rugendas (pintor alemán del XIX). O de las dos “chicas Vargas”, que el propio Alberto Vargas donó en 1958. Todas ellas se perdieron.

El lado bueno de estas “sucesivas pérdidas” es que ya se cuenta con un catálogo de la pinacoteca. Para Omar Zevallos es un “primer paso”. Ahora, opina, se urge de un buen guion museográfico que presente a los visitantes cómo han ido cambiando los diferentes estilos de la escuela arequipeña.

Historia singular

La pinacoteca fue fundada en 1955, cuando el abogado Guillermo Zegarra Meneses fue nombrado inspector de Cultura de Arequipa. Él se encargó de crear el museo, el primero de la ciudad, ya que antes hubo diversos pero privados.

En la colección hay muchos retratos, y obras de autores peruanos y extranjeros, que provienen de las familias arequipeñas que respondieron al pedido de Zegarra para donar obras valiosas para el museo. A la par, Zegarra Meneses impulsó el concurso municipal de pintura, un premio que, desde 1958, ha sido intermitente a lo largo de las gestiones municipales.

En 2015 la comuna arequipeña relanzó con mejores espacios el Museo Histórico Municipal “Guillermo Zegarra Meneses”.

El museo incluye una sala dedicada al pintor Jorge Vinatea (1900-1931); además de cuadros del concurso de pintura y una galería de arequipeños ilustres.

El catálogo Pinacoteca del Museo Histórico Municipal de Arequipa “Guillermo Zegarra Meneses” 1955-2016 fue publicado por Caja Arequipa.

"La reinvención de The New York Times", de Ismael Nafría

El Reportero de la Historia tiene más de diez años de andadura en la red, con casi dos millones y medio de visitas, más de 70.000 seguidores en FB y bordeando los 7.000 en TW. Menciono esto no por un prurito de vanidad sino porque hoy, conversando con un colega que también tuvo, en algún momento de su vida un blog de historia, al cabo terminó, como muchos, abandonándolo. ¿Qué es lo que ha hecho que ERH permanezca durante tanto tiempo? Pues, además de la paciencia y lealtad de ustedes, se debe a que desde un principio asumí que para que funcionara y conectara con la gente o sus potenciales lectores, este tenía que ser manejado de forma estrictamente periodística, con todas las herramientas que la tecnología iba ofreciéndonos y aplicando todas las innovaciones y transformaciones que la cambiante industria del periodismo iba señalando o asumiendo para sobrevivir en la sociedad de la información. Si esta sobrevivía adecuándose a los cambios que los nuevos lectores exigían, pensé, y creo no haberme equivocado, el blog también lo haría. Desde entonces siempre leo todo aquello referente a los cambios en la industria de la información, las nuevas formas de negocio que estos reclaman, estoy pendiente siempre de nuevos estudios sobre los nuevos tipos de lectores y su forma de relacionarse con los nuevos medios. Pero sobre todo leo y sigo a los medios que innovan, que afrontan el cambio más que como una exigencia para seguir vendiendo, como un desafío para sumar nuevos lectores. En ese sentido, periódicos como El País, La Vanguardia, The Guardian y The New York Times han sido grandes maestros en ese sentido. Por eso, para cualquiera que quiera conocer estos cambios, entender sus transformaciones y, sobre todo, aprender la lección de hacer periodismo en los tiempos de Internet, la lectura de "La reinvención de The New York Times", del periodista catalán Ismael Nafría es de lectura obligatoria. Son, sin exageración alguna, 488 páginas que equivalen a un diplomado en periodismo 3.0 que podemos aplicar a nuestras respectivas especialidades. Demos gracias al Centro Knight para el Periodismo en las Américas de la Universidad de Texas en Austin que ha hecho posible tanto su elaboración como su distribución gratuita en la red.

¡FUJIMORI NUNCA MÁS!

Una de las cosas de las que me siento especialmente orgulloso en la vida es la de haber estudiado la primaria y secundaria en una escuela fiscal, en el Centro Educativo Nicanor Rivera Cáceres de Barranco (un orgullo que, por cierto, luego pude alimentar al continuar estudios universitarios en San Marcos, una universidad pública). Estaba (estoy) tan especialmente orgulloso de ello que siempre que pude me mantuve al tanto de mi querida escuela, me reunía con mis compañeros de promoción y participaba en cuanto actividad de exalumno se organizara. Huelga decir que cuando se abrió la página de Facebook de la asociación de exalumnos, me registré de inmediato al igual que muchos de mis viejos camaradas.

En el año 2011, durante la campa electoral, como recodaran todos, se organizó una marcha contra la candidatura de Keiko Fujimori bajo la consigna de ¡Nunca Más! en la que participé como periodista y como ciudadano. En el transcurso de la marcha un colega del diario, que también cubría la marcha, me hizo esta foto. Me pareció tan buena que no dudé en ponerla como foto de perfil en mi muro. Al día siguiente de hacerlo, el administrador del muro de la asociación de exalumnos me escribió para decirme que la foto le parecía inapropiada y que la página no era para hacer política partidaria, y que por favor la cambiara. Obvia decir que le contesté que no estaba haciendo política de ningún tipo y que la foto que yo eligiese de perfil era asunto mío y no de él. La respuesta que recibí de su parte fue eliminarme de la asociación y bloquearme. Lo lamenté y lo lamento mucho porque, como dije, siempre me he sentido orgulloso de mis 'orígenes fiscales' y nunca renegué de ello.

Ayer 5 de abril, en que se recordaron 25 años del autogolpe de Alberto Fujimori, que llevó al Perú a la etapa más vergonzosa de su historia, casualmente, mientras revisaba los comentarios en el face sobre la fecha, vi que los administradores de otro grupo de exriverinos (no del que fui expectorado) habían colgado imágenes de mi colegio y no pude evitar que la nostalgia me invadiera y corroyera de un modo tan profundo que solté una lágrima para mi propio asombro (lo digo sin vergüenza). Fue tal el remezón emocional que estuve a punto de registrarme en este grupo. Pero de inmediato recordé la razón por la que fui expulsado del otro (de ahí que les contara toda esta larga historia), y la nostalgia simplemente desapareció, cedió su lugar al enojo que miles sentimos cuando recordamos esta fecha. Porque yo podré ser exriverino a mucha honra y orgullo, pero más importante que eso, casi como un deber patriótico, considero el ser antifujimorista en todas las circunstancias de la vida.

Por eso hoy, 25 años después, ¡FUJIMORI NUNCA MÁS!

Lo que significa el 5 de abril de 1992

Como periodista, hay muchas cosas que podría decir, recordar u opinar sobre el 5 de abril de 1992. Como historiador, otras tantas además de hacer un balance de lo que significa ese hecho hoy a 25 años de ocurrido. Pero durante el día he leído tantos comentarios, recuerdos, análisis y apreciaciones respecto a esa fecha que me siento eximido de hacer uno propio (no merecen mayores comentarios los que, desde el fujimorismo, como era de esperarse, no solo lo siguen justificando sino, además, lo exaltan de manera bastante estridente – “¡Ese día Fujimori salvó al Perú!”-, lo que resulta bastante indigesto leerlos o escucharlos). Asimismo, existe una amplia bibliografía académica al respecto que no solo se agota en libros sino también en una buena cantidad de tesis, muchas de ellas doctorales, que se han ocupado del 5 de abril de 1992 y lo que vino después de esa nefasta fecha.

Sin embargo, si hubiera que resumir ese 5 de abril y lo que significó, discernir qué fue cierto o no, que se exageró o distorsionó convenientemente para ejecutarlo y justificarlo, cuáles las auténticas razones de fondo para proceder a cerrar el Congreso, intervenir el Poder Judicial y el Ministerio Público, silenciar a la prensa, detener a periodistas, si quisiera, decía, resumir todo esto en una sola imagen sería esta.

Como recuerdan, y existen abundantes testimonios gráficos que lo corroboran, el ingreso al edificio del Poder Judicial estaba prohibido (tanquetas del ejército flanqueaban la entrada de este), menos para estos ‘fontaneros’ que, diligentemente, cumplían una exclusiva tarea: sacar del edificio, cuyo ingreso estaba prohibido tanto a jueces como a empleados menos para ellos, decenas de expedientes para, simplemente, desaparecerlos. De ese modo, los juicios de acusados de narcotráficos o de ‘amigos’ del Doctor, quedaban anulados, truncos o simplemente durmiendo el sueño eterno de la impunidad. Entre otras razones y motivos, ¿fue para esto que se intervino el Poder Judicial, para desaparecer expedientes? Nunca lo sabremos con certeza.

Lo que sí sabemos con certeza es que lo irrefutable de esta imagen no deja lugar a dudas: la historia que ahora los fujimoristas quieren contarnos sobre el 5 de abril siempre será incompleta, sesgada o perversamente falsa. Porque mientras todos los peruanos seguíamos las incidencias de lo ocurrido pegados a nuestro televisor, mientras Fujimori y sus secuaces justificaban lo sucedido acusando a la oposición de intransigente y obstruccionista, mientras la clase empresarial aplaudía de pie el quiebre del orden constitucional (esa misma clase empresarial que cualquier atisbo de justicia social denuncia hoy de 'contaminación chavista'), mientras congresistas, diputados y líderes sindicales y de la oposición eran golpeados y gaseados en las calles cuando protestaban, cuando todo el mundo estaba pendiente de la reacción de la comunidad internacional ante este retroceso de la democracia peruana, mientras todo esto sucedía, como un ladrón en la noche un grupo de maleantes, a plena luz del día, sacaba y desaparecía expedientes judiciales para nunca más saber de ellos. Esta es la imagen y recuerdo que yo tengo de ese 5 de abril. Son imágenes como esta lo que los desmienten y pone las cosas en el lugar correcto. Esto es lo que significa para mí el 5 de abril. Lo demás es pura cháchara. Papelito manda. O una contundente imagen acusadora como esta.

Alejandro Neyra: “Haremos que la Biblioteca sea un espacio de mejor y fácil acceso"

Lima, abr. 4 (Andina). El flamante director de la Biblioteca Nacional del Perú (BNP), Alejandro Neyra, dijo que su labor se centrará en que dicha institución sea un espacio de mejor y fácil acceso para todas y todos sus visitantes.

Asimismo, señaló que la BNP debe estar abierta a la investigación y a la búsqueda del conocimiento de parte de los lectores, con procedimientos menos burocráticos, lo cual se logrará con mayor modernidad y digitalización.

En ese sentido, el ministro de Cultura Salvador del Solar reiteró que el reto es que la Biblioteca Nacional del Perú presida el Sistema Público de Bibliotecas con el objetivo de que sea cercano a la gente.

“Con Alejandro Neyra hemos conversado en que el eje central de la gestión es que el acervo, libros y cultura de la Biblioteca Nacional estén cerca de la gente así como en los actuales tiempos digitales, donde la información ahora está en un celular, la Biblioteca sea un lugar que convoque, que esté vivo y que sea un vehículo hacia las grandes ideas de nuestro tiempo y de otros”, afirmó.

En ese sentido, el director de la BNP Alejandro Neyra sostuvo que el concepto de biblioteca debe comprenderse como un espacio de ciudadanía para adquirir cultura, es decir, donde una persona va a impregnarse de los libros y de todo lo que hay alrededor.

Mencionó que parte del trabajo que realizará al frente de la Biblioteca Nacional del Perú es lograr que se actualice el mapeo de las bibliotecas municipales a nivel nacional que dependen del ente rector que es la BNP a fin de visitarlas y sobre todo construir espacios culturales.

Recordó que el reto de su gestión es el acercamiento de la cultura a la gente porque se confía que la cultura cambia y transforma a las comunidades y sobre todo “desarrolla a la población mucho más allá de términos económicos”.

Amplia trayectoria

El ministro de Cultura Salvador del Solar hizo hincapié en que la nueva gestión en el Ministerio de Cultura busca que el protagonismo recaiga sobre la Biblioteca Nacional del Perú, como institución y ya no necesariamente sobre una gran personalidad con una trayectoria amplia.

“Estamos en un momento de cambio generacional, una persona joven, vinculada al libro y que tenga una experiencia internacional como Alejandro Neyra, quien ha representado al Perú no solo como escritor sino como un importante diplomático”, indicó el ministro del Solar.

Fue al mencionar que Alejandro Neyra integró el equipo del Tribunal de la Haya, además participó en la negociación que permitió el retorno de libros procedentes de la Universidad de Yale, Estados Unidos.

Importante

Alejandro Neyra si bien destacó la instalación de las cámaras de vigilancia en la gestión de Ramón Mujica, estas estuvieron de manera temporal, por lo que ahora se trabajará para que sean permanentes y fortalecer la coordinación con el Ministerio del Interior para descubrir a las mafias que sustraían libros y traficaban documentos históricos.

El flamante director de la Biblioteca Nacional del Perú Alejandro Neyra dijo que su labor motivará y capacitará al personal para que se desburocratice el proceso de donaciones de libros privados.

Falleció el politólogo italiano Giovanni Sartori

Lima, abr. 4 (Andina). El politólogo italiano Giovanni Sartori falleció ayer lunes a los 92 años de edad, según informó el diario italiano Corriere della Sera, citado por El País de España.

Según este medio de comunicación, el destacado teórico falleció por complicaciones respiratorias derivadas de su avanzada edad.

Sartori fue uno de los pensadores contemporáneos más importantes y sus estudios más conocidos giraron en torno al funcionamiento de las democracias, los sistemas de partidos y la influencia de los medios de comunicación en las sociedades.

Nacido el 13 de mayo de 1924, fue profesor emérito en la Universidad de Florencia y enseñó también en universidades de Estados Unidos.

En los últimos años se dedicó a analizar el multiculturalismo, del cual fue crítico, y el islamismo, temas sobre los cuales sus ideas generaron fuertes polémicas.

Recibió doctorados honoris causa de la Universidad de Guadalajara de México y de la Complutense de Madrid, así como el premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales.

Entre sus obras más conocidas están Teoría de la Democracia, La democracia después del comunismo y Homo videns. La sociedad teledirigida.

Ministerio de Cultura cuenta con una estación de rastreo permanente de alta tecnología

Lima, abr. 3 (Andina). El Ministerio de Cultura puso en funcionamiento la Estación de Rastreo Permanente GNSS con el objetivo de ubicar y elaborar los planos de los ámbitos del Patrimonio Cultural de la Nación con alta precisión cartográfica y con fines de saneamiento físico legal y su inscripción en la SUNARP, ayudando a consolidar el catastro del Patrimonio Cultural de la Nación.

Cabe precisar que el equipo de rastreo permanente es un sistema conformado por un receptor GNSS de alta precisión para la georreferenciación de los polígonos que representan al Patrimonio Cultural de la Nación, partiendo de vértices de la Red Geodésica Nacional Oficial.

Según señala la Dirección de Catastro y Saneamiento Físico Legal la Estación de Rastreo Permanente (ERP) permitirá mejorar la precisión de la cartografía catastral arqueológica y de otros patrimonios culturales así como la monumentación (colocación de hitos) en los ámbitos del patrimonio arqueológico de la nación.

El dato
La Estación de rastreo permanente (ERP) opera desde el pasado 08 de marzo y se encuentra en proceso de incorporar su regulación en el Reglamento de la Ley N° 28294, por así ordenarlo la segunda disposición complementaria final del Decreto Legislativo N° 1288.

Huaca Narihualá sirve de refugio a pobladores de zonas inundadas en Piura

Por Flor Huilca, enviada especial de la Agencia Andina

Piura, abr. 2 (Andina). El centro arqueológico Narihualá, ubicado a dos kilómetros de la localidad de Catacaos, en Piura, se ha convertido en refugio de los pobladores de los caseríos de Narihualá y La Campiña, quienes han encontrado en lo alto de la huaca un lugar seguro para protegerse de las inundaciones.

En el centro arqueológico se encuentran más de 200 pobladores, principalmente niños, mujeres y adultos mayores, desde el lunes 27 de marzo, día en que se desbordó el río Piura e inundó sus viviendas, ubicados en los alrededores de este complejo arqueológico.

Juan Benítez Valverde, vecino de Narihualá, indicó que la huaca es el único sitio que tienen donde pueden permanecer a salvo de las inundaciones, dado que se sitúa a 40 metros de altura sobre el nivel del mar, por lo que optaron por ocupar la parte alta cuando empezó a llegar el agua.

“Pienso que nuestros antepasados lo levantaron con esa visión, porque pasaron por este mismo fenómeno de la naturaleza y fue un refugio para ellos, y ahora lo es para nosotros”, comentó tras indicar que en marzo de 1972 también fue usado como un refugio seguro.

Por su parte, James Huanca, arqueólogo de sitio, explicó a la Agencia Andina que el Ministerio de Cultura adoptó las medidas necesarias para que la ocupación de los pobladores no represente un daño al monumento declarado Patrimonio Cultural de la Nación.

Sostuvo que la huaca Narihualá fue un centro administrativo de la cultura Tallán y sirvió para el control de las zonas de cultivo ubicadas en el valle.

“Los tallanes son una cultura milenaria y los afectados de hoy son los herederos de esa cultura; esta herencia cultural de los tallanes, y que se conserva, les ha permitido no solo ser conocidos por la huaca, sino ser un medio de salvataje”, apuntó.

El especialista indicó que el Fenómeno El Niño ha estado presente en Piura a lo largo de miles de años, por lo que los antiguos ocupantes de esta zona tomaron sus precauciones construyendo un emplazamiento alto.

En el sitio, dijo, hay sedimento grueso de arcilla producido por fenómenos climáticos como este.

Los pobladores que continúan ocupando este sitio arqueológico de manera temporal colocaron sus colchones y pertenencias en zonas determinadas por el Ministerio de Cultura, en un espacio de 4,400 metros cuadrados que se encuentra techado.

Se acordonaron, además, las áreas de tránsito restringido, se señalizaron las zonas de riesgo y se llevan a cabo evaluaciones permanentes a las estructuras arqueológicas.

¿Cuánto interés tiene el alcalde de Lima por la cultura?

Desde el 23 de febrero, el nombre de la Gerencia de Cultura de la Municipalidad de Lima desapareció de sus propios avisos y en su reemplazo aparece ahora el del alcalde de Lima y con el mensaje nada equívoco de que 'piensa en nosotros' (y que, por cierto, es el mismo que utiliza para promocionar la entrega de ayuda a los damnificados). ¿Casualidad?

El interés del alcalde de Lima, Luis Castañeda Lossio, por la cultura e historia de nuestra ciudad puede parecer enorme, pero yo casi podría apostar que es ninguno. A él, como la mayoría de nuestros políticos, solo le interesa la cultura en tanto sirva a sus fines políticos y propagandísticos. O sea, para su figuración personal.

Sería mezquino no reconocer que la Gerencia de Cultura de la Municipalidad es una de las que mejor funcionan o son más activas de la comuna limeña, pese a sus yerros o equivocaciones (todavía muchos no olvidan el papelón que hizo el año pasado con un aviso conmemorando el nacimiento de Julio Ramón Ribeyro en el que todo, desde la fecha de su nacimiento hasta su propio nombre, estaban equivocados). Hasta el 22 de febrero de este año esta gerencia publicaba, en su muro de facebook, los avisos (flyers) de sus actividades en el que el nombre de la responsable (o sea, ella) aparecía nítidamente. Pero algo cambió.

Desde el 23 de febrero, el nombre de la Gerencia de Cultura desapareció de sus propios avisos y en su reemplazo aparece ahora el del alcalde de Lima y con el mensaje nada equívoco de que 'piensa en nosotros' (y que, por cierto, es el mismo que utiliza para promocionar la entrega de ayuda a los damnificados). Desde esa fecha en adelante el nombre de la Gerencia de Cultura, que organiza eventos a los que asisten miles de limeños y además publica folletos y libros que regala a quienes asisten a ellos, es un un fantasma.

Más aún, si se fijan en el último aviso del segundo grupo (el del Encuentro mundial de folklore) se percatarán que al principio el nombre de nuestro alcalde aparecía bastante reducido, de manera casi tímida en relación a los últimos (publicados ayer y que reproducimos acá) en que su nombre aparece ya de manera grosera, enorme. ¿Tanto interés tiene el alcalde por la cultura en la ciudad? Veamos.

Luego de las protestas masivas que hubo por el cobro del peaje en Puente Piedra, y que obligó a la comuna a retroceder y anularlo (nadie olvida la pifiadera de la que fue víctima el alcalde el día del aniversario de Lima y que lo obligó a permanecer segundos en el escenario), la popularidad del alcalde empezó a caer (8 puntos según una encuesta de Apoyo publicada en enero). Luego vino el papelón por la colocación de un puente Bailey tras el desborde del río Huaycoloro – que afectó los cimientos de uno de los puentes que está ubicado a la altura de Huachipa – y que el alcalde atribuyó a su gestión ("El puente tendrá capacidad para soportar hasta 48 toneladas de peso, nosotros lo trajimos el puente, los hemos implementado y también sacamos la estructura anterior", dijo entonces). Una declaración que luego él y sus colaboradores tuvieron que matizar cuando se señaló que quien colocó el puente fue el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC). "Fue un trabajo 'coordinado' con el Ministerio de Transporte y Comunicaciones", declaró un funcionario de Emape sin saber explicar en qué consistió la participación de la Municipalidad en la instalación del puente. Esto fue la semana del 6 al 12 de febrero.

Desde esas fechas la credibilidad del alcalde sobre lo que hizo o dejó de hacer empezó a hacerse añicos (empezaban ya a las críticas sobre la pocas o nulas obras de prevención contra la crecida del caudal del río Rímac que podría traer consecuencias, sin sospechar lo que luego vendría). Para el día 23, cuando la caída de su popularidad en las encuestas solo la detenía el suelo, la Gerencia de Cultura empezó a endosarle el trabajo que hace. ¿Casualidad?

La última noticia sobre el interés del alcalde de Lima por la cultura e historia de la ciudad es el anuncio de la inauguración del Centro de Interpretación del Centro Histórico de Lima sobre el cual no se tienen mayores noticias. ¿Qué es? ¿Quién lo dirige o qué especialistas lo integran? ¿Qué propósitos u objetivos persigue? Lo usual en estos casos es que exista una nota de prensa que explique a los medios de comunicación sobre la nueva entidad a inaugurarse y que anima la Municipalidad, pero esta brilla por su ausencia.

Se puede afirmar que el día de la inauguración nos enteraremos de todo esto, pero no es de ese modo como se promociona un nuevo centro de investigación o 'interpretación' histórica (¿hay algo que 'interpretar' en el Centro Histórico de Lima o investigar?). No existe, hasta donde he podido comprobar, información alguna en la página de la Municipalidad de Lima o de su Gerencia de Cultura que nos explique en que consiste este nuevo centro. ¿Será por la premura del alcalde ante su cada vez más dañada imagen?


Estos avisos corresponden al día 22 de febrero, fecha en que por última vez aparece el nombre de la Gerencia de Cultura que es quien los organiza.

Desde el día 23 de febrero, el nombre del alcalde Luis Castañeda Lossio reemplaza al de la Gerencia de Cultura, que para nada aparece en ellos (estos avisos son del día de ayer 1 de abril). El nombre y el mensaje del alcalde "pensando en ti" es el mismo que aparece en los que se promociona la entrega de ayuda a los damnificados por las lluvias y desbordes.

Las armas incautadas a los estudiantes de San Marcos, ¿serán las mismas que le incautaron a un poblador en Islay?

En la misma emisora donde los periodistas tratan con sorna y desprecio el reclamo de los estudiantes, el rector Orestes Cachay los acusa irresponsablemente de senderistas. Me jode que cada vez que los estudiantes de San Marcos protestan les pongan con tanta facilidad y complacencia el sanbenito de senderistas. Me jode más todavía que quienes cometen esa infamia sean las propias autoridades de San Marcos, que están bastante bien enteradas de la realidad, porque entonces queda en evidencia que mienten descarada e impunemente. Una mentira amplificada gustosamente por los señores de RPP. Yo soy testigo directo y personal (con estos ojos de ver, como decía Guaman Poma), en un rectorado pasado, de cómo estas se gastan el magro presupuesto de la universidad y mal aprovechan sus recursos: sueldos de lujo para asesores del rector (un conocido mío, por ejemplo, que presumía conmigo de su sueldazo), estudios de uno u otro tipo pagados a buen precio a terceros, subvención de estudios de factibilidad innecesarios. En una ocasión que fui a buscar a otro amigo para almorzar, y que fungía de asesor en el vicerrectorado, la camioneta de la universidad asignada a su uso pasó primero a recoger a sus hijos al colegio, luego a dejarlos en su domicilio y finalmente nos dejó a nosotros en un restaurante de Pueblo Libre donde mi amigo pasó el almuerzo como 'gastos de representación'. Esto fue hace años, sí, pero tengo entendido que nada de esto ha cambiado. La protesta de los estudiantes es legítima. Un sol, medio o diez céntimos no tienen porque ser abonados por ellos mientras hay quienes ganan o gastan en tonterías. La universidad pública y gratuita es un derecho. Si van a señalar a alguien de subversivo por reclamar por ella, empiecen conmigo.

ACTUALIZACIÓN de las 8:00 a.m. del día viernes: A las 4:30 de la madrugada, la policía, por orden del Rector, ingresó al campus para 'recuperar' la universidad utilizando bombas lacrimógenas y cientos de efectivos policiales. Hay, según informan, seis estudiantes detenidos a los que se les ha incautado 'bombas caseras' y armas. ¿Serán el mismo tipo de armas que la policía le 'incautó' a un poblador de Islay durante las protestas por el proyecto minero Tía María? En tanto escribo estas líneas, cientos de policías rodean a los estudiantes que se han atrincherado en la vivienda universitaria, a los que no me cabe duda también le incautarán armas, bombas y quién sabe tal vez las armas de destrucción masiva que no encontraron en Irak.

Hay gente estúpida que no sabe de lo que habla...

Hay gente estúpida que no sabe de lo que habla. Yo estudié en San Marcos con muchachos que venían desde El Agustino con un sol a la universidad: era su pasaje de regreso porque a la venida lo hacían a pie. Yo tuve por compañeros de salón a hijos de zapateros remendones, albañiles y jardineros de municipalidades, y sé sobradamente las penurias que pasaban para poder comprarse un libro. Yo he hecho cola en el comedor de la Ciudad Universitaria (por pura patería) con compañeros que esperaban horas para poder comer la única comida del día. La primera y única vez que fui delegado de mi base lo hice cuando también lo era de la suya Carlos Ramírez, el estudiante de Historia, hijo de un albañil, que murió de anemia luego de desmayarse en el patio de Letras de San Marcos y al que se refiere Flores Galindo en un conocido ensayo. Yo he visto a mis profesores pasarse cinco, seis o más horas en el Archivo General de la Nación expurgando documentos antiquísimos con solo un paquete de galletas, que sacaban de sus bolsillos, por todo refrigerio en esas largas horas de trabajo. Un sol, medio o diez céntimos son una fortuna para muchos que estudian en San Marcos, y para quienes esta universidad representa la única posibilidad de ascenso social y mejora personal para ellos y sus familias, la única puerta de salida de la pobreza estructural en los cuales ellos son solo una cifra para el resto. Leer o escuchar los comentarios estúpidos que hacen estas personas debe recordarnos porque el Perú está como está y ocurren las cosas que ocurren: la indiferencia del resto a las necesidades de otros con menos posibilidades u oportunidades. La sorna, el desprecio con el que estos periodistas se refieren al reclamo de los estudiantes solo demuestra que esta gente cree que el mundo solo existe en función de ellos y de sus necesidades. No tienen ni idea de lo que pasa más allá de sus narices. Y tampoco les importa. ¡Pobres diablos!

Un enfermo terminal

No hay que ser un genio del análisis político para darse cuenta de que lo sucedido anoche en Venezuela es un golpe de Estado en toda regla, y que con ello ha acelerado su propio fin. Un final que si bien parecía lejano por la tozudez de un grupo que se creía con derechos y prerrogativas por encima de la inmensa mayoría de venezolanos, ahora está más cerca que nunca de largarse. Si todavía le quedaba un resquicio de gobierno legal y legítimo, uno salido de las urnas que tanto le gustaba vociferar ante sus críticos, lo ha perdido. El chavismo es ahora, de manera inobjetable, una vulgar dictadura en todo el sentido de la palabra y la extensión del término. Al actuar del modo como actuó anoche, el chavismo ha dado muestras desesperadas del estado terminal en que se haya. Si espera con esa maniobra sobrevivir una década más como lo hizo el fujimorismo, se equivoca y mucho. Son tiempos y circunstancas muy distintas. Lo suyo son manotazos de ahogado, los exabruptos de un herido de muerte que se niega a morir. En ese sentido, alegrémonos: el chavismo ya está de salida. Ahora sí. ¡Esta DICTADURA ya fue!

Miguel Maticorena en el recuerdo...

El pasado martes se cumplieron tres años de la desaparición entre nosotros de don Miguel Maticorena Estrada, historiador y maestro de historiadores en San Marcos, que murió luego de una penosa enfermedad y cuando alistaba muchos proyectos editoriales (algunos de los cuales concluyó en su cama de hospital asistido por sus alumnos que no lo abandonaron nunca). Hace tres años, cuando desapareció, fue un golpe tremendo para muchos de nosotros que nos formamos con él y a quienes nos deparó su amistad, el calor de su casa y, como me gusta pensar a veces, el cariño de un padre, que eso es lo que fue para muchos de nosotros. Él por supuesto, como todo padre,tenía sus hijos 'preferidos' (pienso en Marcos Garfias, a quien de verdad quería como a un hijo; o en Maribel Arrelucea, por quien sentía especial devoción), pero también me gusta pensar que yo fui uno de ellos por el inmenso cariño que le tenía y le guardo, por la huella profunda que los años de amistad dejaron en mí y porque, cuando desaparecía largo tiempo de su mirada, tenía la cortesía de llamar por teléfono y preguntar cómo estaba, qué estaba haciendo.

Fue una de las personas más solidarias y desprendidas que haya conocido. Podría referir decenas de historia y anécdotas que documentan esto último, pero sería innecesario porque no hay nadie, de las personas que conoció y trató, que no lo sepan por experiencia propia. Cuando una vez un amigo y colega de la PUCP (una universidad donde abundan los profesores de grata recordación para sus alumnos como lo fue Maticorena para muchos), este amigo, les decía, que no llegó a conocerlo pero leyó todo lo que se publicó a raíz de su muerte, me preguntó qué hacía tan especial a Maticorena como profesor. Le respondí con la honestidad que a él le hubiera gustado: como tal era terrible y muy desorganizado, pero era el ser más entrañable de la tierra, uno que te hacía sentir verdadera pasión por la historia, que te contagiaba su entusiasmo por ella de un modo que no he vuelto a sentir con nadie. Además, su verdadera cátedra la dictaba durante las largas horas en que se convertía una visita de diez minutos a su casa y de la que no salías sino con varios libros bajo el brazo. Fue un auténtico maestro en ese sentido. Un alentador de vocaciones y un motor de ideas y proyectos, propios y ajenos, que nunca concluía, pero los poco que sí concluyó hoy han sido institucionalizados (pienso, por ejemplo, en el Coloquio de Historia de Lima o en la Cátedra de Historia de San Marcos que él fundó y en la que llegó a ser no solo su mejor exponente sino que dejó una valla tan alta que hasta ahora no conozco a alguien que la haya alcanzado, mucho menos superado).

Para los que tuvimos la dicha de conocerlo y considerarnos sus discípulos su muerte fue, como dije, un golpe tremendo, un sacudón que cada 28 de marzo nos vuelve a remecer al recordar su partida. Es una ausencia que aún hoy me duele y una de las pocas personas que verdaderamente extraño. Demasiado tal vez. Es en ocasiones como está que me duele no ser creyente porque me gustaría creer que hay un lugar después de la muerte en donde lo voy a volver a encontrar para seguir nuestras interminables conversaciones, nuestras acaloradas discusiones. Como ayer. Como siempre. ¿Verdad, Profe?


(En la imagen -en la que, como siempre, no aparezco porque, también como siempre, estoy haciendo la foto- aparecen, de izquierda a derecha- Ernesto Pajares, Maribel Arrelucea Barrantes, Alberto Perez Garay, Mario Meza, Odalis Valladares, Hugo La Rosa, Victor Arrambide y Gabriel Garcia Higueras. La cara de felicidad de los presentes no es gratuita: nos acabábamos de enterar que el profesor estaba fuera de peligro y que sería trasladado a una zona más tranquila para su convalecencia que la sala de emergencia del Almenara en donde estaba. La foto es testimonio de algo que fue cosa de todos los días hasta el último de ellos: siempre hubo estudiantes, amigos, colegas rodeando al profesor -Ernesto Pajares, si la memoria no me traiciona, acababa de bajar de un avión cuando llegó al hospital para estar junto al Profe-. Nunca estuvo solo. Se fue sabiendo lo mucho que lo queríamos. Que lo queremos).

Mis 12 libros favoritos de Mario Vargas Llosa

Cada año, por estas fechas, el Perú se alborota. Ya sea que venga al país (como ocurrió este año) o no, el cumpleaños de Mario Vargas Llosa tiene la virtud de aflorar en nosotros el orgullo nacional (o regional, según el caso), la envidia más sana y sincera (o a veces la peor muestra de ella), la ignorancia recalcitrante de algunos que no le perdonan sus puyazos y críticas, el desdén de los que presumen no haberlo leído pero que en realidad nunca han leído ningún libro, o, como es mi caso y el de miles más, la certeza de que, pese a sus errores y defectos, que son muchos, Vargas Llosa sigue siendo Vargas Llosa para alivio de todos nosotros. Cuando lo leí por primera vez tenía dieciséis años, y esa lectura me cambió la vida. Me reveló que la existencia podía ser mejor de lo que es si se tiene una buena novela con que sobrellevar las decepciones juveniles, la falta de trabajo, los amores fallidos o un pésimo desempeño escolar. Hoy, casi cuarenta años después, lo sigo creyendo. Leerlo es una experiencia intelectual y literaria como pocas veces podemos tener y que no solo alimenta nuestra mente, sino que además nos vacuna contra ciertas formas de deficiencia moral, social y política contra las que muchos no estamos inmunizados. Así que ya sabe, vacúnese contra el fanatismo, la ignorancia, el autoritarismo, la intolerancia, el militarismo o la simple estupidez leyendo cualquiera de estos doce libros, mis doce libros favoritos de Vargas Llosa.

1. La Guerra del fin del mundo (1981). Cuando apareció este libro, la campaña publicitaria de la editorial lo presentaba como “la mayor aventura literaria de nuestro tiempo” y es lo más cercano a la realidad que se puede decir de este libro. ¿Cuál es la trama de LGDFDM? Decir que recrea la rebelión de Canudos en el Brasil de fines del siglo XIX sería circunscribirla a un hecho puntual que en realidad es solo el marco donde el autor presenta los problemas políticos, morales, históricos e ideológicos de ese tiempo como un trasunto del nuestro. Así, la historia de Antonio El Consejero y su legión de seguidores se convierte en una profunda reflexión sobre el fanatismo y las utopías y sobre el sempiterno enfrentamiento modernidad-tradición. Además, como el propio autor explicó en una entrevista el año de la aparición del libro, LGDFDM más que una historia es “un árbol de historias”, lo que en buena cuenta significa que es una novela tan oceánica como inacabable. Por cierto, este fue el primer libro que me regalaron y leí de él y el único del que me he preocupado que lleve su autógrafa. Nunca más he vuelto a pedir (o necesitar) que me firme otro libro suyo.

2. Conversación en La Catedral (1969). Alguna vez leí que el gran Luis Buñuel tenía sobre su mesa de noche un ejemplar de esta novela con cientos de anotaciones hechas con lapicero rojo. Eran los apuntes y notas, según recuerdo, que este gran director había hecho para adaptarla al cine. Ignoro si la historia es cierta, ignoro si este ejemplar anotado de CELC existe en la Casa Museo de Buñuel en México, pero lo que sí me queda claro es que el audaz que se atreva a llevar a la pantalla grande esta novela total, que contiene a todo el Perú contemporáneo en sus páginas, necesitará talento, eso que ponen las gallinas y más talento para hacerlo. La que tal vez sea su mejor y más perfecta novela es el relato de una rencilla familiar que se convierte en el retrato de una dictadura y de una época, en un mosaico de voces e historias entretejidas y entrecruzadas con un virtuosismo y técnica literarios como pocas veces se ha visto en nuestra literatura y que reflejan la compleja composición de la sociedad e historia peruanas. Yo también, como su autor, elegiría a este libro si tuviera que salvar uno solo de todos sus libros del fuego.

3. La ciudad y los perros (1963). Es la novela de Vargas Llosa que, como muchos, releo continuamente y que recomiendo leer antes que cualquier otra de sus obras a quien desee iniciarse en ellas. Y es que se trata de una obra que desde la primera línea deslumbra a quien la lee y lo enfrenta con algo completamente distinto a todo lo que haya leído hasta entonces. Escrita a los 26 años, catapultó a la novela peruana a un universo literario del que nunca más volvió. Es una novela de aprendizaje que rompe con la tradición de las novelas de aprendizaje, en la que sus jóvenes protagonistas (Alberto, El Esclavo, El jaguar) descubren un mundo marcado por la violencia y códigos de honor y lealtad que los deshumanizan. Ningún autor peruano ha vuelto a repetir la proeza de escribir una novela como esta, a esa edad y con los resultados que ya todos conocemos. Como dije, es la mejor puerta de entrada a la novelística vargasllosiana.

4. García Márquez: Historia de un deicidio (1971). Leí este libro -que en realidad es su tesis doctoral- en la clásica y única edición que se hizo de él (tengo entendido que el volumen VI de sus Obras Completas en Círculo de Lectores lo reedita) y que regale a un amigo como una manera de desearle buena suerte cuando partió a seguir estudios de doctorado en Estados Unidos. Apenas concluí su lectura volví a la primera página para empezar y entender de nuevo ese desmontaje propio de un relojero, pieza por pieza, de un libro inabarcable como “Cien años de soledad” y para lo cual MVLL leyó toda la obra del y sobre el escritor colombiano de un modo tan obsesivo que uno solo puede llegar a una única conclusión: a Vargas Llosa le hubiera gustado escribir “Cien años de soledad”. Hace unos meses, después de preguntar una y otra vez en decenas de librerías de viejo, pude recuperarla y leerla por enésima vez.

5. El pez en el agua (1993). Las Memorias que escribió Vargas Llosa tras su frustrada carrera política a fines de los 80 y que concluyó en su aparatoso fracaso en 1990 son, tal vez, las más sonadas, cautivantes, tiernas, duras y mejor escritas memorias de toda la historia peruana. Es un gran libro de memorias, pero es, ante todo, un arreglo de cuentas con todos los protagonistas de aquella turbulenta época. No exagero si digo que son pocos los que quedan indemnes tras el ejercicio memorioso de Vargas Llosa. Es también el libro de memorias más pirateado de la historia editorial peruana. Un dudoso honor que, cuando apareció, dio origen al mito de que fue el propio Vargas Llosa quien había propiciado y financiado una edición pirata de su libro para que todos leyeran su verdad de la campaña electoral del 90. Nada más falso. Y lo reafirmo ahora: un bulo espurio que no se merece un gran libro como este.

6. Pantaleón y las visitadoras (1973). Nunca he entendido muy bien porque algunos críticos y lectores califican como una obra menor a esta novela que es una de las más logradas, mordaces y originales de todas las que ha escrito Vargas Llosa. El alegato antimilitarista de esta obra recurre al humor más bizarro para zaherir de manera fulminante todos los fanatismos que nos carcomen: el del nacionalismo, el fundamentalismo religioso, el militarismo, el machismo. La historia del servicio de ‘visitadoras’ que organiza un capitán del Ejército peruano para saciar las urgencias sexuales de la tropa es, sin la menor duda, la crítica más feroz que esta institución y sus valores hechos de papel maché han recibido en toda su historia y de la que no salen bien librados. Lo repito: uno de los mejores libros salidos de la pluma de VLL.

7. La fiesta del Chivo (2000). Hubiera querido incluir a “La casa verde” en esta lista, pero para no sumar demasiados libros de la primera época de VLL me decanto por este obra que está ambientada en los días finales de la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo, apodado El Chivo, en República Dominicana, y que relata, en tiempos diferentes, una tragedia personal y la de un país, hilvanadas por esa maestría técnica y narrativa de sus mejores novelas. Como periodista, la lección que deja el trabajo de documentación que exigió el libro es una que tengo siempre muy presente cuando emprendo cualquier trabajo de investigación. Tal vez el mejor elogio que ha recibido LFDC provino de Gabriel García Márquez, cuando alguien le preguntó qué le había parecido el libro: “Esto no se le hace a un viejo”, dicen que dijo. Sin el menor asomo de duda, se trata de la última gran novela de un gran escritor (por lo menos, hasta hoy).

8. Historia de Mayta (1984). En una entrevista que dio cuando apareció este libro a una pregunta sobre el personaje principal (un trotskista en el invierno de su vida), Vargas Llosa responde esto (cito de memoria): “El protagonista es pobre, provinciano y comunista. Cómo podía hacerlo, todavía, más marginal y me dije: maricón”. Está tan convencido de esta premisa que incluso se lo confiesa al Mayta verdadero en la propia novela cuando le explica porqué lo hace: “Para acentuar su marginalidad, su condición de hombre lleno de contradicciones”. Si alguna novela contiene al nuevo Vargas Llosa político, al desilusionado de la Revolución Cubana y al defensor a ultranza del liberalismo esa es HDM, que contiene todos los prejuicios, fobias e ideas preconcebidas de su nuevo catecismo ideológico. El propio Vargas Llosa ha escrito que se trata de su novela peor entendida y más maltratada. Esto que lee es una prueba de ello.

9. La verdad de las mentiras (1990). Este libro se puede leer como la mejor guía de lecturas que uno puede encontrar, como un viaje por la historia de la novela del siglo XX, como el canon personal del autor, como una introducción a los estudios literarios o como usted desee. El asunto fundamental es que lo lea. Todas las personas amantes de las novelas y la literatura deberían leer este conjunto de 35 ensayos sobre igual número de novelas (la edición original era de 26) en los que Vargas Llosa explica el germen, naturaleza y sentido de 35 novelas capitales del siglo pasado. Lo mejor de este libro es que lo empuja a uno a salir corriendo a buscar el libro sobre el que acaba de leer sin pasar al ensayo siguiente. Debo a su lectura el descubrimiento de autores que, confieso con vergüenza, apenas conocía o conocía mal. “Sostiene Pereira”, de Antonio Tabucchi, es uno de ellos. No saben cuánto se lo agradezco.

10. Obra periodística completa (2012). Hace unos años, en un foro con internautas del diario “El País” de España, Vargas Llosa respondió lo siguiente a una lectora que le dijo que sus novelas la habían ayudado mucho, pero que no soportaba las ideas que defendía en sus artículos periodísticos: “No se haga problemas. Lea solo mis novelas y olvídese de mis columnas”. Yo no estoy muy seguro de este consejo. Como escribe en el prólogo de las casi 5,000 páginas en tres tomos, todos los temas, asuntos, problemas, personas, ideas, autores y libros que a lo largo de más de cincuenta años de ejercicio periodístico han merecido la atención de su columna quincenal están ahí. Y especialmente, todos los Vargas Llosas que conocemos. Quien lea al novelista no puede ignorar al comentarista de la realidad, la política o la cultura nacional e internacional porque, aunque usted no lo crea, el Vargas Llosa periodista no es el mismo que escribe sus novelas. Se lo aseguro.

11. ¿Quién mató a Palomino Molero? (1986). Novela policial o negra, a mí nunca me ha parecido tal. Esta pequeña obra es otra incursión magistral de MVLl en los problemas que carcomen nuestra sociedad, que lo socaban y envilecen de manera tan sostenida como subterránea: el racismo, la discriminación, los prejuicios sociales, el autoritarismo, el machismo, la corrupción, la pobreza. No es tal vez la más lograda de sus novelas, pero atrapa al lector de un modo que éste no suelta el libro hasta conocer el desenlace del mismo. En definitiva, un alarde de maestría y técnica literaria (y análisis sociológico) en apenas 150 páginas.

12. Cinco esquinas (2016). No solo es la última de sus novelas publicadas sino también la que nos devuelve al Vargas Llosa que muchos extrañábamos. Ese que, al igual que en “Conversación en La Catedral” (salvando las obvias distancias), podía contener al Perú entero (y actual) en un libro de ficción mejor que cualquier ensayo o estudio sociológico. La obra inicia con una escena erótica que, como suele suceder con los mejores libros del género, ‘se leen con una mano’, para luego ofrecer el retrato despiadado de una sociedad desde todos sus ángulos, aristas y protagonistas, una sociedad carcomida por la corrupción y autoritarismo fácilmente identificables. Un retrato en el que muchos de sus componentes, como el periodístico o el político, salen maltrechos, lo mismo que sus personajes. Por cierto, hay quienes han alabado la maestría con la que MVLL ha construido el personaje de La Retaquita, pero es el de Juan Peineta el personaje que mejor retrata la frustración, envilecimiento y fracaso de estos últimos años. Digan lo que digan, una obra digna de su autor.



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Siete libros para conocer la obra de Mario Vargas Llosa

La bibliografía sobre Mario Vargas Llosa es ingente, abrumadora. Es, tal vez, el autor peruano que más libros y estudios ha motivado y el que más debates ha promovido, estimulados no solo por su trabajo literario sino, especialmente, por sus opiniones y posiciones políticas que ha sabido defender en cada escrito, artículo o polémica que ha sostenido. Su obra, que abarca la narrativa, el cuento, el teatro, el ensayo y el artículo periodístico, ha ocupado tanto a sus lectores más fervientes como a sus detractores más enconados. Una obra que, desde el colegio hasta la universidad, se encargan de recordarnos la importancia que reviste. Aquí les reseño cinco libros (más uno) que repasa esa obra y que por suerte se encuentran en muchas bibliotecas públicas al alcance de todos.

1. Mario Vargas Llosa: la invención de una realidad (1970), de José Miguel Oviedo. Si la memoria no me falla, este es el primer ensayo o estudio orgánico escrito sobre la obra de MVLL y el primero que ofrece una visión panorámica, completa de la misma a la fecha de su publicación. Si bien su lectura puede estar dirigida más hacia un público especializado antes que al lector común, no deja de ser un libro que se lee con el mismo interés que leemos cada libro de MVLL. Con dos partes introductorias con sendos capítulos dedicados a la biografía del novelista y a su forja como escritor, los siguientes capítulos abordan cada uno una novela del escritor en los que la cultura, inteligencia y erudición de Oviedo convierten la lectura tanto en un placer literario como en un ejercicio crítico memorable. Hay que anotar que el autor ha corregido, aumentado y reescrito el libro en las sucesivas ediciones que ha tenido el mismo, lo que ha permitido incorporar nuevos materiales y actualizar una bibliografía que resulta de una enorme importancia para el lector o investigador.

2. Las guerras de este mundo. Sociedad, poder y ficción en la obra de Mario Vargas Llosa (2008). La obra de Mario Vargas Llosa tal vez sea una de las que más simposios, congresos y encuentros internacionales ha suscitado a lo largo y ancho del planeta. Este libro reúne las ponencias del que se organizó en Lima en 2001 y que tiene la particularidad de abordar todas las facetas del escritor, la del novelista, el periodista, el dramaturgo y el entusiasta del cine; y tanto desde la literatura y el periodismo como desde la perspectiva de las ciencias sociales. El ensayo del historiador Manuel Burga, por ejemplo, sobre las novelas “Conversación en La Catedral” y “Lituma en los andes”, mi favorito del libro, nos ofrece un análisis sobre la incomunicación que existe entre las ‘naciones’ que integran el Perú.

3. Mario Vargas Llosa, escritor, ensayista, ciudadano y político (2001), de Roland Forgues. Este libro reúne las ponencias del congreso internacional celebrado en Francia en octubre del 2001 y que, por la calidad y número de los expositores, la variedad de temas y el cuidado con el que el crítico Roland Forgues editó las actas, es uno de los más completos que se haya publicado sobre MVLL y su obra. Las 34 ponencias que recoge el libro abordan tanto los aspectos literarios y políticos de la obra narrativa y dramática del escritor, así como los sicoanalíticos, históricos y estéticos que confirman la vastedad de una obra que se abre a múltiples interpretaciones constantemente.

4. La ciudad y los perros. Biografía de una novela (2015), de Carlos Aguirre. De todos los libros publicados en los últimos años sobre MVLL o su obra, este es el que más entusiasmo ha despertado entre sus lectores, como el suscrito, que son legión. El trabajo del historiador Carlos Aguirre es una enciclopédica investigación que reconstruye el proceso de creación del libro y el de la proeza de su publicación en medio de la censura franquista, una publicación que no estuvo exente de problemas, concesiones, rechazos y anécdotas que Aguirre reconstruye con una suficiencia realmente admirable. El libro (que constantemente 'actualiza' a través de un blog que proporciona datos o referencias nuevos o que quedaron fuera del libro) está escrito para ser leído por todos, no es un libro escrito para especialistas y vargasllosianos irredentos, sino también para todo aquel que ama los buenos libros, la excelente lectura y la inteligencia expresada en palabras. Sin la menor duda, un libro magnífico como pocas veces se ha escrito en nuestra historia cultural. Casi como el libro del que trata.

5. Mario Vargas Llosa, entrevistas escogidas (2004), de Jorge Coáguila. El periodista Jorge Coáguila ha tenido el acierto de compilar y seleccionar las mejores entrevistas que a lo largo de su vida ha dado MVLL. Más aún, las ha publicado acompañadas de un conjunto de notas y apuntes que ayudan a comprender mejor el contexto en que cada una de ellas se realizó. La última edición de este libro que ya lleva tres, suma treinta y ocho entrevistas que recorren toda la carrera literaria de MVLL, desde la primera, en 1964, hasta la última, en 2010, cuando se le concedió el premio Nobel de Literatura. Un ejercicio de documentación y pesquisa digno de encomio.

6. Mario Vargas Llosa. La libertad y la vida (2008). Este libro en formato grande y en impresión de lujo es el catálogo de la mega exposición que en 2008 organizó la PUCP en la Casa Museo O’Higgins del centro de Lima y que reunió material gráfico, bibliográfico, fotográfico y documental (la mayoría de él proveniente del archivo personal del escritor y de los archivos de la Universidad de Princeton) casi desconocido para sus miles de lectores. Es, en realidad, un libro para coleccionistas que tiene el mérito de documentar bastante bien el proceso creador de las principales novelas de MVLL. Un libro que, sin duda alguna, engalana cualquier biblioteca.

7. Mario Vargas Llosa para jóvenes (2000), de Luis Rodríguez Pastor. De todos los libros anteriores, solo este, y no precisamente por el título, está dirigido a quienes no han leído o comprendido la obra de Vargas Llosa y la importancia de esta, cómo fue que se edificó, que aspectos de su vida nutrieron sus novelas y de qué manera y por qué defiende con ardor las ideas que defiende. Didáctico, profusamente ilustrado, amigable en cuanto a su diseño, es un libro que podemos leer cualquiera de nosotros y no solo los jóvenes a quienes está dirigido. Y es que hay tal cantidad de información y datos sobre el novelista y sus libros, producto de un trabajo de documentación que debería ser materia de un curso en las escuelas de periodismo, que uno termina queriendo abrazar a su autor. Si quiere que su hijo se convierta en lector, y además en lector de grandes libros y autores, regálele esta joyita que le ahorrará muchos sermones.



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