tag:blogger.com,1999:blog-5922079.post-56651339650914382732008-04-28T23:39:00.000-05:002008-04-28T23:39:00.000-05:002008-04-28T23:39:00.000-05:00Estimado Franco:Si mal no recuerdo no es la primer...Estimado Franco:<BR/>Si mal no recuerdo no es la primera vez que participas en ste blog con un comentario, por eso lamento tener que disentir contigo de extremo a extremo.<BR/>En principio, porque no existe ninguna ocupación, por bienhechora que fuese, que sea aceptada por aquellos que tiene que soportar a extraños o invasores. Sentir o pensar distinto es, sencillamente, antinatural. ¿Podría alguien aceptar la invasión de su propio país u hogar por otro país o un vecino sólo porque estos son mejores? Me parece que no.<BR/>En cuanto a lo de las barbaridades que no fueron muchas, lamento decirte que basta una sola, por pequeña que sea (¿las hay pequeñas?), para descalificar a cualquiera que la cometiese. Por otro lado, la 'barbaridad' de detener y deportar a judíos franceses a campos de concentración ante la indiferencia y pasividad, cuando no complicidad, de autoridades y ciudadanos, ¿qué tipo de barbaridad es?<BR/>En cuanto a la anécdota que narras, traigo a recuerdo lo siguiente: hace un par de años, frente a las cámaras de televisión, una mujer protestaba a todo pulmón por la detención de Pinochet en Londres, a la cual calificaba de injusta. Un periodista la encara y le dice que la detención era por la violación de Derechos Humanos durante el gobierno del militar chileno. Ella replica: "A mi me expropiaron mi hacienda en el gobierno de Allende".<BR/>De la misma manera que la señora se conduele por su hacienda pérdida antes que por miles de desaparecidos, equiparando ambas pérdidas como semejantes, de igual modo ¿cuántos árboles valen la vida de uno sólo de aquellos que luchaban por una Francia libre?JMMhttp://www.blogger.com/profile/18165405994731254658noreply@blogger.com