El racismo en el Perú

El viernes 8 de febrero, el periodista Jaime de Althaus publicó en el diario El Comercio el artículo "El racismo ideológico", en el que abordaba el problema del racismo en el Perú y en el cual afirma que de haberse concretado en el país el "proceso de modernización capitalista" de los años 50 y los 60, "hoy seríamos una sociedad mucho más rica, integrada y desracializada". Esta afirmación ha originado un intercambio de opiniones entre los jóvenes historiadores sanmarquinos Miguel Angel Del Castiilo y Eligio Ronceros. Los reproduzco aquí por lo pertinente de sus apreciaciones y como una manera de fomentar el debate en la comunidad de historiadores sobre un problema persistente en nuestra sociedad y, fundamentalmente, la manera en cómo es abordado desde distintas ópticas y perspectivas.

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Estimado Miguel:

Tú sabes bien que no soy Velasquista, pero el señor Althaus es de esos liberales ultra-montanos que buscan fraguar la historia y echarle toda la culpa de nuestros males nacionales, a los pocos gobiernos que han tenido cierta tendencia hacia el socialismo en el Perú.

O sea, que el racismo se hubiera acabado en nuestro país, si es que hubiera continuado el modelo liberal "modernizador" de los 50 y 60... que tal mentira.

Ese modelo era más excluyente que el actual y si Belúnde no pudo cumplir en los 60 con la Reforma Agraria que prometió, es porque los grupos de poder económico de aquel entonces -léase, latifundistas premodernos o empresarios capitalistas- tenián mucho interés en que la estructura social del Perú se mantuviera como estaba. Por eso pensar que el avance de la economía de mercado en el Perú, hubiera acabado con el racismo, es por decir lo menos pueril.

El racismo no tiene sólo un origen económico, el racismo es sobre todo cultural y como tal se debe combatir educando a la gente, para que vaya desechechando poco a poco esa abominable forma de pensar y actuar.

En terminos económicos podemos ser modernos y mantener criterios de prejuicio y exclusión, propios de sociedades estamentales. Sino, veamos los casos de los Estados Unidos o el Brasil a lo largo del siglo XX, o la India actual. Un abrazo.

Eligio.



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Estimado Eligio:

Coincido contigo en algunos puntos. Sobre la tendencia de Althaus creo que es tan conocida que no merece comentarios, tampoco el hecho de que todos, cualquiera sea nuestra opción política, jalemos agua para nuestro molino. Es lógico y Althaus no tendría porque ser la excepción, al menos por eso no lo critico, basta leer a sus pares de izquierda en sus respectivas columnas periodísticas para darse cuenta. Me parece positivo que un intelectual liberal como él escriba sobre un tema que la derecha se esfuerza por ocultar, ya sea negando descaradamente el hecho de que habitamos un país increíblemente racista o, sencillamente, relegando el tema frente a otros considerados más relevantes. Cualquiera que siga habitualmente su programa sabe que es un tema que revisa con cierta frecuencia a través de sus invitados y por sus comentarios personales, algo que es digno de resaltarse.

El artículo en cuestión fue publicado tras una entrevista realizada a Jorge Bruce por su libro "Nos habíamos choleado tanto" la noche anterior, ese es su contexto. Althaus analiza el racismo desde la perspectiva que a él le interesa particularmente, es decir, los obstáculos que plantea al desarrollo de una economía de mercado. En ese sentido, es inevitable una interpretación hasta cierto punto sesgada, tanto como la de Bruce desde el psicoanálisis o la de Manrique, Flores-Galindo, Portocarrero, De la Cadena y tantos otros desde la historia, la sociología o la antropología. Estarás de acuerdo conmigo en que no puede darse una sola interpretación del racismo y que, más bien, debemos oír otras opiniones, incluso las que no coinciden con nuestras opciones. El suyo es un artículo ideológicamente comprometido y, por tanto, polémico. Se trata de una invitación al debate y enhorabuena que así sea. El problema sería que no lo enfrenten con argumentos sino, como es usual en nuestro medio, con puros insultos o, lo que es peor, con el silencio.

Es evidente que el racismo no tiene sólo un origen económico, no creo que Althaus sostenga eso, pero negar que el avance de una economía de mercado -en los términos por él planteados- ayudará a disolver en alguna medida la mentalidad racista imperante tampoco me parece muy justo. El hombre no dice que de haberse continuado el "proceso de modernización capitalista que avanzó con fuerza en los 50 y los 60" se habría acabado con el racismo, sino que tan sólo seríamos "una sociedad MUCHO MAS rica, integrada y desracializada" de lo que hoy somos. Nada más ni nada menos, tampoco cambiemos sus palabras.

No comparto tu opinión sobre el hecho de que el racismo es "sobre todo cultural y como tal se debe combatir educando a la gente, para que vaya desechando poco a poco esa abominable forma de pensar y actuar". Algo de eso hay, pero la solución no se limita tan sólo a ese aspecto. Quedan intactas las dimensiones económica e ideológica del fenómeno y, en ese sentido, es completamente pertinente lo planteado por Althaus dado el curso seguido por nuestro proceso económico actual. Tu, como yo, conoces bien la interpretación planteada por Javier Tord y Carlos Lazo sobre los mecanismos de dominación ideológica utilizados para someter a los sectores sociales "subalternos" de la sociedad colonial, cuya estructura mental continúa en gran medida vigente tanto a nivel de las élites como en la clase trabajadora, así que no te aburro comentando ese punto. Sigamos discutiendo estos temas.

Un abrazo para ti también.

Miguel Angeldel Castillo Morán


1 comentarios :: El racismo en el Perú

  1. Me parece que este tema tan importante como el racismo, es un tema que en el Perú todos conocemos; dialogamos, y sacamos conclusiones de ello, pero, a mi parecer el racismo viene de la educaion y en ello ocupa todo ese espacio que viene a ser los valoraes aprendidos en la vida, ya que para ser alguien en la persona tenemos que aprender a respetar a las personas y esto es lo que el Perú no se entiende, y estoy de acuerdo con las ideas de el Señor eligio y creo que para terminar con este racismo tenemos que empezar de nuevo y basarnos en la reflexion personal, asi podemos conocernos y respetarnos y hacer lo mismo con los demas.