"Cualquier persona
que todavía dude que el cine
puede ser un arte, es que no
ha visto Napoleón"

Barry Norman

La historia es harto conocida, pero a mí me encanta repetirla cada vez que puedo (como en esta ocasión): a la salida de su estreno, el 7 de abril de 1927 en el Teatro de la Opera de París, un joven oficial francés que se hallaba presente junto a un amigo contó que éste se levantó de su asiento, abrió en alto sus brazos y comenzó a exclamar a viva voz: ¡Bravo! ¡Tremendo! ¡Magnífico! El joven oficial se llamaba Charles de Gaulle y su amigo André Malraux. La película que se estrenaba era 'Napoleón, de Abel Gance. Hace 70 años de eso y esta película sigue siendo tan cautivante, tan impresionante, tan bella como aquella primera vez.

>>> Seguir Leyendo... >>>

Y también tan difícil de encontrar en tiendas, al menos hasta ayer en que pude conseguir en Polvos Azules la versión restaurada que firma Francis Ford Coppola. Ahora, después de tanto tiempo, he podido repetir la extraordinaria experiencia cinematográfica que significa verla. Sublime en toda la extensión de la palabra. Los 225 mejores minutos de mi vida invertidos en una película. (Aquí en el Perú, hasta donde alcanza mi memoria, la única vez que se pudo apreciar fue en un programa de televisión nocturno en el Canal 4 que conducía Ricardo Bedoya hace muchos años. Fue la primera vez que la ví y desde entonces había querido volver a verla, pero no había la copia de video respectiva. A los piratas de Polvos Azules se le podrá acusar de todo, pero jamás de tener mal gusto. Es triste reconocerlo, pero es la cruel verdad: aquí no hay una sola distribuidora de películas o tienda de video que logre el nivel de calidad que alcanzan los piratas del mayor centro informal de la ciudad).

De Napoleón se ha escrito abundantemente, en contraposición de lo poco que se le ha visto. Se sabe, por ejemplo, que para muchos, por la naturaleza de su guión, está considerado el primer biopic de la historia. Se sabe también que el proyecto original del director era de 30 horas, pero que al no conseguir el dinero para concretarlo sólo pudo filmar esta primera parte que cuenta la historia del pequeño corso desde su infancia hasta su regreso de la campaña de Italia. Se sabe, asimismo, que para muchos críticos e historiadores el mayor mérito de la película no radica en el aspecto artístico de la misma sino en el técnico, en donde se adelantó a muchas técnicas que se utilizarían más adelante, como el tan comentado sistema de Polivisión, que consistía en una exhibición simultánea en tres pantallas y que se adelantó en muchos años a la técnica del Panavisión. Y se sabe, también, que las copias que conocemos de ella, la que mejor respeta el espíritu original de su creador es esta que lleva la firma del director de El Padrino . Y como no soy crítico de cine ni pretendo serlo, es por ello que me interesa señalar el aspecto histórico, el 'discurso de la historia' que esta obra de arte lleva implícito.

En Napoleón encontramos una idealización del personaje al más puro estilo romántico. Una idealización que calza muy bien con la idea de 'héroe' que preconizaba Thomas Carlyle y a la cual Gance se plegó en toda su filmografía. Para Gance la figura de 'predestinado por la historia' halla su mejor representación en la figura del gran corso. Es el 'gran hombre' que representa a una nación, a un pueblo. Su historia personal es la historia de Francia misma; su gloria es la de ella y su caída, también. Aquí no hay grandes masas protagonizando la historia, sino sólo un hombre, un 'gran hombre', construyéndola. Este culto al héroe está reflejado a la perfección en esta película. Y por ello mismo es un documento incontrastable de la mentalidad no sólo de su realizador, sino también de la época en que se realizó. Y como documento sirve también para auscultar la utilización del cine como instrumento político, que en definitiva es lo que es finalmente este bello filme. No verlo no sólo significa privarse de una experiencia estética como pocas, sino también dejar de apreciar la forma de concebir y escribir (léase filmar) la historia, la 'historia nacional', de principios del siglo XX.

Comments

No Responses to “"Napoleón", de Abel Gance”


Letras Libres
LETRASLIBRES.COM
© LetrasLibres.com

¿Tiene usted una foto histórica de la Guerra Civil?




Letralia, Tierra de Letras, la revista de los escritores hispanoamericanos en Internet