Nos acaba de llegar la siguiente nota de prensa que anuncia la publicación de "Estado y política en una economía globalizada liberal. Tecnocracia, profesionalización y agencia comercial. Perú, 1760-1800" de Héctor Palza Becerra, joven historiador graduado en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, autor de varios artículos publicados en revistas especializadas sobre historia colonial peruana entre los que se encuentran "Coventos y monsterios: instituciones de aproximación social virreinal. Perú, siglos XVI-XVIII" (Uku Pacha, N° 3-4, 2001), y "Descripción, producción y propietarios de la hacienda Santa María de Maranga, siglos XVI-XIX" (Revista del AGN, N° 26, 2006). El libro cuenta con prólogo del Dr. Waldemar Espinoza Soriano y que reproducimos líneas abajo por resultar de interés. El libro será presentado este viernes 19 en el Auditorio Raúl Porras Barrenechea (segundo piso) de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos a las 5:45 pm., conjuntamente con "Lima a través de la prensa" de Daniel Morán y María Aguirre. Ambas publicaciones se pueden adquirir en Librería Ciro del primer piso de la Facultad de Ciencias Sociales, o comunicándose con el autor al 990864081. "En los últimos 50 años a la historia del Perú se la ha privilegiado en los ámbitos económico, social y político de índole regional y local, y desde luego también con bastante preocupación por reconstruir la vida cotidiana de las diferentes clases y estamentos, a la par de una evidente incidencia en el rol de las mentalidades. Tratándose de la etapa virreinal, varios han sido los análisis acerca de lo ocurrido en la era denominada Las reformas borbónicas, que caracterizó a la segunda mitad del siglo XVIII.
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"Estado y política en una economía globalizada liberal. Tecnocracia, profesionalización y agencia comercial. Perú, 1760-1800"
De Héctor Palza Becerra
Prólogo
Justamente, a dicho plantel de historiadores pertenece el joven Héctor Palza Becerra, egresado de la Universidad Mayor de San Marcos. Aquí fue discípulo del recordado maestro Carlos Lazo Garcia, cuyas enseñanzas en lo que toca a la filosofía de la historia y al análisis y crítica a que deben ser sometidos los informes encontrados en las fuentes son fundamentales para inocular vida al pasado. En efecto, todo esto se percibe con nitidez en el libro preparado por Palza Becerra, que sale ahora con el sugerente título de Estado y política en una economía globalizada liberal. Tecnocracia, profesionalización y agencia comercial. Perú, 1760 - 1800, obra elaborada con despliegue de razonamientos ontológicos y gnoseológicos.
Dividido en 11 capítulos distribuidos en dos partes, además de un apéndice, es un trabajo -claro y explícito- donde su autor diafaniza temáticas que, precisamente, son las que más atraen hoy a los investigadores y lectores deseosos de conocer el pasado y presente peruano. Es decir, los aspectos de la vida cotidiana de los liberales de la segunda mitad del siglo XVIII, redactado en forma tal que acomete todo lo que se debe saber acerca de dicha coyuntura. Así, el medio demográfico, el ambiente geográfico y ecológico limeño, cuyos pobladores -por entonces- no podían olvidar todavía el terremoto más cruel que ha experimentado en su historia moderna: el de 1746. Cataclismo que, en realidad, por dejar en escombros sus edificaciones civiles y religiosas, tuvo que dar reinicio a una flamante arquitectura urbana con rezagos que perduran hasta ahora. Pero, para que la comprensión sea fidedigna y completa, aborda aspectos sicológicos y folclórica de la época, en lo que respecta al carácter y costumbres limeñas de aquel lapso, tanto en lo atingente al comportamiento social público, colmado de vanidades y prejuicios raciales y sociales, como a sus actividades familiares, dentro de sus casas, casonas y casas-haciendas, espacios en los cuales daban rienda suelta a sus auténticas maneras de ser en la ingesta de alimentos y bebidas, en sus diversiones, vida erótica y, sobre todo, en las largas horas de ocio, cosas e impulsos que tipificaban la vida de los criollos del XVIII, XIX e incluso de gran parte del XX. Por cierto que tal modo de devenir constituía una contradicción entre la ética predicada por la iglesia tradicional y los “pensamientos liberales” de los protagonistas.
De todas maneras, de esos hogares cuyas peculiaridades son esbozadas en la primera parte del texto de Palza Becerra, salieron no pocos personajes para plantear y sugerir proyectos políticos e ideas sobre lo que es una nación y una patria, en los que sobresalía el sentimiento monárquico con preeminencia de la nobleza señorial, sin cuestionar al Estado colonial, tipificado por su disposición patrimonial y estamental, realidad que la mantenía vigente gracias a la coerción que ejercía el clero desde los púlpitos y confesionarios y la represión armada implementada por el gobierno que representaba políticamente al rey, en cuyo nombre instrumentaba la ideología imperante. Así es como se esforzaban para seguir conservando y manteniendo la gobernabilidad virreinal, propinándole el nebuloso calificativo de cuerpo de nación, donde -al igual que el cráneo y las extremidades del cuerpo humano-, cada clase social y estamento racial debía conservar su puesto para no alterar el orden con el objetivo de alcanzar la pax colonial.
Lo llamativo es que las reformas borbónicas, pretendían modernizar España a costa de sus colonias, lo que le obligó a actualizar y tecnificar su administración en Hispanoamérica. La resonancia de tales medidas entre los criollos fue expectante en lo económico, educativo, judicial y geográfico, con un inocultable malestar contra lo extranjero. Lo que significa que hubo quienes defendieron las mencionadas reformas y otros que se opusieron, sin que los unos ni los oros adoptaran una clara posición sobre la ruptura del pacto colonial, dando supremacía, es evidente, al continuismo. Al final todo debía seguir igual en lo económico, social y político, o mejor dicho, llevar adelante los hábitos cortesanos de mentalidad rentista, despilfarradora y juerguista. La aristocracia aprovechó el liberalismo importado de Europa para afianzar su individualismo y justificar su predominio; los criollos manipularon el concepto nación y patria para su acomodo personal, familiar y de clase, al extremo de vigorizar su egocentrismo apuntalado en la explotación de la mano de obra indígena y esclava. Lo grave es que las batallas de Junín y Ayacucho no trastrocaron esta manera de funcionamiento del Estado injusto, en el cual los pudientes existían gracias a la existencia de los menesterosos.
El resultado del libre comercio fue la saturación del mercado con las importaciones de manufacturas europeas, la introducción del consumismo y la descapitalización del país. Recrudecieron muchos problemas sociales antiguos, dando como fruto la rebelión de Túpac Amaru y la falta de trabajo entre los mestizos, castas y criollos pobres, con su correspondiente mendicidad y caravanas de vendedores ambulantes, aparte de la evasión de impuestos y corrupción de la burocracia, males que se venían arrastrando desde el siglo XVI, pero que hicieron mella en el XVIII y XIX.
Pocos son los historiadores peruanos dedicados a este modelo de investigaciones. Por consiguiente, sin hipérbole puedo sostener que Héctor Palza Becerra pertenece al listado de Emilio Choy, Alberto Flores Galindo, Carlos Lazo, Javier Tord, Heraclio Bonilla, Pablo Macera y algunos más. Los escritos publicados por éstos son perdurables y no coyunturales o pasajeros como tantos otros".
Waldemar Espinoza Soriano
UNMSM



































1 comentarios:
Quien edita el mencionado libro? Ya se encuentra a la venta? Cuántas páginas tiene? Gracias.
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