La historia según Hollywood (*)

. lunes 2 de febrero de 2009
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Por José María Carrascal

Me encantan las películas norteamericanas, siempre que no sean históricas. Hollywood no hace «History», hace «stories», cuentos, relatos de buenos y malos. Acabamos de tener dos ejemplos. En «La guerra de Mr. Wilson» se cuenta cómo un congresista tejano convenció a sus colegas de que apoyasen a los guerrilleros afganos en su lucha contra los ocupantes soviéticos, hasta conseguir expulsarlos. Con Tom Hank como protagonista, el éxito estaba asegurado. Pero se olvidaron de lo fundamental: que esos guerrilleros eran nada menos que los talibanes, que en cuanto ocuparon el poder convirtieron su país en nido de fundamentalistas islámicos, y los Estados Unidos no tuvieron más remedio que invadirlo ante los terroristas que les enviaban desde allí. Y allí siguen guerreando. Seguimos, mejor dicho. Pero de eso no dice nada la película, porque estropeaba el guión.

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La otra cinta de que les hablaba es «Valkiria», recién estrenada, con Tom Cruise en el papel del coronel Von Stauffernberg, que llevó en su cartera la bomba contra Hitler. Acción meritoria sin duda, como la de todos los demás conspiradores, que acabarían fusilados tras fallar el golpe. Pero, como en el caso de Mr. Wilson, la película se olvida de algo fundamental: que los militares alemanes necesitaron esperar al 20 de julio de 1944 para darse cuenta de que aquel loco asesino que tenían como jefe estaba deshaciendo su país y Europa. Hasta entonces, ninguno de ellos había levantado ninguna objeción a sus planes, pese a que tener que saber que la estrategia del «cabo austriaco», como le había llamado Hindenburg, no podía conducir más que al desastre. Sólo cuando los aliados habían desembarcado en Normandía y los ejércitos soviéticos se acercaban a las fronteras alemanas decidieron que era necesario frenarle. La causa de esta ceguera profesional y debilidad moral nos la da Sebastián Haffner en su ensayo sobre la histórica fecha del atentado: «Hitler corrompió no sólo a la de por sí lábil y seducible burguesía alemana, sino también al estamento militar prusiano, la mejor clase social que había producido el país». Y cuando quiso reaccionar, era demasiado tarde, aparte de que, estratégicamente, el atentado fue una auténtica chapuza. Y es que los militares prusianos estaban acostumbrados a librar batallas, no a preparar atentados.

En la reseña de la película en ABC, Anton Weinrichter advierte agudamente que nada se dice en ella del exterminio judío. Haffner nos lo cuenta, apoyado en testimonios de testigos presenciales: «El 25 de enero de 1944, se reunieron en el teatro de Posen 250 generales y almirantes. Hablaron Goebels y Himmler. Este dijo que todos los judíos, incluidos mujeres y niños, serían eliminados. Sólo cinco de los asistentes no aplaudieron». Aunque bastantes de ellos estarían, seis meses más tarde, en la conspiración contra Hitler.

Nunca es tarde para intentar recuperar el honor, aunque se pierda la vida. Pero es una lástima que Hollywood no tenga sentido de la Historia. Esperemos que Clint Eastwood, que ha hecho películas como Tucídides las escribía, «contando lo que pasó», lo subsane.


* Publicado en ABC, de España, el 1/2/2009.

2 comentarios:

Yony dijo...

No se puede esperar, creo yo, peliculas que reflejen realmente lo sucedido, ese no es el propósito. Distinto es por ejemplo, Epopeya, que aspiró a ser un reflejo real de lo sucedido, ahí, nosotros los historiadores tenemos "chamba" para someter a la crítica, si realmente lo mostrado fue cierto.

Anónimo dijo...

Me parece de un simplismo absoluto el reducir una película, sea de Hollywood, sea de la cara mas intimista de Kiarostamy, a un simple acotamiento de hechos. Pero algo pero incluso es pretender que la película sea algo que no es; ésta, no tiene que responder en absoluto a si delante en la línea histórica, hay o no hecho verídicos o no, porque en el fondo es una historia contada por alguien. Y normalmente la cuentan los que ganan. Por otro lado, lo que defiendes aquí es sin duda una mirada sobre la moral o ética de una serie de soldados cuyas vidas transcurrieron hace más de 50 años, no veo relacion alguna entre lo que podían haber hecho o no, con lo que se muestre en la película.