Bambarén, la historia y la igualdad religiosa

. lunes 6 de julio de 2009
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Detesto tus ideas,
pero daría mi vida para que puedieras seguir expresándolas
.
Voltaire


Monseñor Bambarén es uno de los pocos hombres de sótana que aún me merecen respeto y admiración en un mundo y una iglesia, la católica, donde el respeto es una cuestión de jerarquías y la admiración un asunto hagiográfico. Un hombre como él muy seguramente está limpio de polvo y paja, pero indudablemente no de decir tonterías como cualquier mortal.

Por eso no me extraña que lo que declaró hace un par de días al comentar el proyecto de ley de Libertad e Igualdad Religiosa aprobado en la Comisión de Constitución del Congreso (al que tuvimos oportunidad de refrirnos), tenga que ver más con su posición de líder y representante de una de las instituciones más conservadoras y recalcitrantes del país y el mundo antes que con su inteligencia. Porque Bambarén es un hombre inteligente. Mejor dicho, un sacerdote inteligente, pero sacerdote al fin y al cabo.

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Porque eso de considerar un error poner en igualdad de condiciones a todas las iglesias sólo cabe en la cabeza de quien no se ha percatado de que el mundo no sólo ha cambiado, sino también evolucionado. Y no me refiero sólo a los últimos tiempos. Desde la Revolución Francesa la libertad de cultos, el estado laico y la igualdad ante la ley son verdades universales. ¿Por qué nuestro país debería ser una excepción? Una deshonrosa excepción.

Monseñor Bambarén ha esgrimido argumentos históricos para sustentar su posición. Y lo cierto es que ha dicho la verdad. "La iglesia católica está presente en toda la historia del Perú, ha participado siempre de la independencia, el acta se firmó en Santo Domingo, durante la guerra con Chile para poder comprar más armas, la Iglesia Católica apoyó vendiendo los objetos valiosos que había en los conventos; hay todo una vinculación”, dijo. Y en nada falta a la verdad y a la historia. La suya ha sido una argumentación histórica de polendas, erudita. La cuestión es, ¿y eso que privilegios concede? Con ese mismo razonamiento, muchas personas e instituciones reclamarían similares derechos y prerrogativas. Además, suena muy tonto eso de: "Yo fui el primero, a mí me toca todo", ¿no? Reclamar prerrogativas por antigüedad, antes que por merecimientos, como que no es lo más indicado ni propio de una institución que precisamente se precia por aquello de que antigüedad es clase.

La cuestión de fondo en realidad es que con esa posición, Monseñor Bambarén sienta un mal precedente, un mal ejemplo. Le niega a otros el derecho a la igualdad sólo por pensar o confesar un credo diferente al suyo. Muy mal.

Quien escribe estas líneas se bautizó y se casó por el rito católico. Ha visto convertirse a su esposa en 'militante' evangélica y se confiesa un agnóstico convencido (si cabe el término). En otras palabras, soy de los que creen que la gente debe tener la libertad de creer en lo que cree sin ningún tipo de cuestionamientos o ataduras. Ninguno.

Ojalá y Dios no me castigue por lo escrito y termine viendo a mi hijo convertirse en un devoto seguidor de Hare Krishna. Tendría que defender también su derecho a creer en esa seudoiglesia o confesión como defiendo el de mi esposa, el de mis amigos y el de todo aquel que desee elegir la iglesia que quiera, por más absurda que esta sea.

2 comentarios:

Giovanni dijo...

No cabe duda de que, si un hombre está ligado a defender algunos intereses, no importa cuan brillante sea y que haya realizado múltiples aportes valiosos a la humanidad, siempre al final defenderá a capa y espada sus intereses.

El problema de esto es que en muchas ocasiones estos intereses -como es el caso que tu citas- son, de lejos, los más adecuados.

Una lástima que mentes de este estilo se pierdan en la ignominia del conocimiento condicionado.

Anónimo dijo...

Soy profesor de Ciencias Sociales y me sorprende el comentario del Giovani, por lo visto es una persona bastante objetiva, sería bueno que nos ilustre para ver quien tiene la razón, si él? o Mons. Bambaren?.
Estoy seguro que me aclararás varias dudas sobre tu comentario.