A veces, de buena fe, se cae en un entusiasmo que peca de excesivo. El día hoy, por ejemplo, hay quienes han recibido la noticia del nuevo parque que la Municipalidad de Lima está construyendo frente al Parque Universitario en el Centro de Lima como un “nuevo pulmón” para la ciudad. Me pregunto si realmente el redactor no se da cuenta del excesivo entusiasmo que lo lleva a escribir un titular que no guarda relación alguna con la realidad. La primera de ellas, el gusto desmedido que tiene el alcalde (y nuestro señor Presidente) por el concreto y el cemento como parte del paisaje de los parques que crean. Y porque, fundamentalmente, no hay bosque (mucho menos en miniatura), o parque alguno que combata la polución de los cientos de unidades de transporte público que pasan por esa zona ahogando cualquier esfuerzo ecológico. Desde esta perspectiva, mientras no se erradiquen las rutas de transporte que pasan por el futuro Parque de la Cultura, nada hará que funcione como pulmón y mucho menos que fructifique algo ahí. En otras palabras, nada cambiará el aspecto de mercado de Calcuta que exhibe ahora.
Para que esa zona sea considerada como tal (es decir, un pulmón para la ciudad o tan siquiera para el Centro de Lima), cada centímetro de los siete mil metros cuadrados de que consta tendría que estar constituida por árboles (ojo, no cuatro o cinco de ellos y no estar recién plantados). Lo que significa que nuestro alcalde, tan afecto a las piletas, no debería poner una sola de ellas, ninguna banca y ni siquiera veredas por donde caminar. O sea un bosque en miniatura. Pero por supuesto, eso no sucederá. Y no sucederá por dos razones.
>>> Seguir Leyendo... >>>
A propósito de lo anterior, desde hace años el Museo de Arte de Lima presentó una propuesta de recuperación monumental para toda la zona adyacente al Museo que incluía el desvió de las unidades de transporte que pasan por su puerta principal y contribuyen a dañarla permanentemente, sin mencionar el daño que sufre por el continuo uso que se le da a ese espacio como zona de embarque y desembarque de miles de personas diariamente. Hasta ahora ningún alcalde ‘amante de la cultura’ se ha atrevido a hacerlo, porque saben muy bien que todos esos micros, combis y ómnibuses son votos que no se puede dar el lujo de perder. Otro ejemplo: la Vía Expresa. ¿Qué alcalde fue que quiso transformar en ‘verde’ la Vía Expresa sembrando cientos de árboles en los 11 kilómetros de la berma central de la misma? Ninguno de ellos floreció por una sencilla razón: el monóxido que expelen los miles de automóviles que pasan diariamente por ella terminaron ahogándolos (pero, afortunadamente, al menos alguien salió ganando alguito: la empresa que se encargó de sembrarlos).
Supongamos por un instante (es decir, otorguémosle el beneficio de la buena fe a nuestro alcalde) de que hará de ese rincón de Lima un ‘pulmón verde’, y pecaremos de ingenuos. Si algo ha demostrado este señor es que de tonto no tiene un pelo: Va a convertir ese lugar en otro “Parque de Lima”. O sea, lo va a convertir en lugar de encuentro, reunión y convención de cuanto festival, feria y fiesta pueda albergar Lima y lo reclamará, en su momento, para su campaña electoral. Con ello terminará de asesinar, si cabe el término, el poco aspecto monumental que aún conserva la zona y terminará de arruinar a San Marcos, representada por su vieja Casona, como hizo ya con la zona adyacente a la Ciudad Universitaria.
Menciona el diario que los vecinos y comerciantes aprueban la obra y no debiéramos sorprendernos de ello. Como no hacerlo si significa convertir una zona monumental en plaza pública y zoco marroquí. O sea, miles de potenciales clientes. Nada de cultura y sí mucho comercio, que es lo que ellos esperan (quien sabe si sueñan con una nueva ‘Mistura’ y miles de comensales cerca de ellos. ¡Pobre Casona!).
Sin embargo, lo que más me extraña de todo esto es el casi ingenuo entusiasmo de un hombre de la cultura y mesura de Juan Luis Orrego Penagos, un hombre verdaderamente culto que merece todo mi respeto y de ahí mi asombro. Consultado al respecto, ha dicho que espera que de esa manera se recupere esa zona monumental de Lima. Si realmente cree que el futuro Parque de la Cultura puede convertirse en foco de turismo cultural tendrá que confiar en que se desvíen todas las líneas de transporte que circulan por ahí, sea entregado su administración a una entidad verdaderamente cultural (y no a la Secretaría de Cultura de turno) y se preserve el aspecto de monumental que tiene. No hacerlo en condenarlo al fracaso antes de su nacimiento.
Pero si de algo estamos seguros, es aquello no sucederá. Pocos saben o recuerdan que el “Circuito Mágico de Agua de Lima” fue construido sobre un parque declarado santuario histórico. El alcalde convirtió este lugar, el antiguo Parque de la Reserva de Lima, en un lugar de recreación familiar con una veintena de piletas ornamentales zurrándose en la historia que encierra ese parque. Así de amante de la cultura y la historia es nuestro alcalde.
Por donde se mire esta iniciativa tal como ha sido presentada es solo una obra, un ladrillo más de la campaña electoral del próximo año y, en ese sentido, no hay una sola intención de salvar el patrimonio monumental de Lima.
Sí aprovecharse de él.
Secciones
- Al margen (215)
- Anecdotario (2)
- Archivo de la Palabra (2)
- Archivo Periodístico (10)
- Arqueología (83)
- Biblioteca Digital (26)
- Biblioteca Hispanoamericana (2)
- Biblioteca Peruana (5)
- Bicentenario (53)
- Blogósfera (100)
- Cine con Historia (24)
- Clásicos Modernos (1)
- Colegio de Historiadores (18)
- Convocatorias (18)
- Crónica (37)
- Cátedra Porras (13)
- Debate (32)
- Desmitificando la Historia (3)
- Diario de la ciudad (5)
- Diccionario del Siglo XX (5)
- Documentos (60)
- Efemérides (42)
- El Papelón de la Semana (12)
- El Taller de Clío (10)
- Encuestas (1)
- Fin de semana (10)
- Firmas (9)
- Galaxia Internet (56)
- Hemeroteca (105)
- Historia del Derecho (32)
- Historia del Periodismo (4)
- Historia del Presente (46)
- Historia Divulgativa (4)
- Historia Política (10)
- Historia Virtual (2)
- Humor Histórico (12)
- In Brief (2)
- La Cita (16)
- La Encuesta del Mes (5)
- La Historia en la noticia (10)
- La Memoria en la vitrina (50)
- La telaraña de Clío (55)
- La Tijera (313)
- La Tribu de Clío (173)
- La Web de la Semana (7)
- Lecturas (23)
- Libros (229)
- Línea del Tiempo (2)
- Memoria del Horror (2)
- Memoria Histórica (7)
- Ministerio de Cultura (14)
- Museo de la Memoria (76)
- Nota de Prensa (352)
- Noticias del Exterior (303)
- Novela Histórica (5)
- Patrimonio Histórico (149)
- Perfiles del Siglo XX (3)
- Perfiles Peruanos (9)
- Periodismo y Periodistas (63)
- Perú-Chile (6)
- Política Internacional (70)
- Política Nacional (142)
- Racismo (3)
- Rescates (14)
- Reseñas (40)
- Textos Escolares (12)
- Todo Fujimori (10)
- Una imagen Una historia (31)
- Videos (158)
- Viejos papeles Nuevas historias (55)
- Ya va siendo hora (3)








































No Responses to “Parque de Lima: Optimismo que peca de excesivo”
Publicar un comentario en la entrada